AGRONoticias América Latina y el Caribe
 

Noticias: detalle

Situación y perspectivas del sector agropecuario en Cuba
Fecha de publicación:22/11/2011
País: Cuba
Fuente: IPS Cuba

La producción agropecuaria no logra satisfacer la demanda interna de alimentos, lo que hace prever nuevos aumentos en importaciones.

De acuerdo con los datos publicados por la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), la producción agropecuaria registró incrementos al cierre del primer semestre de 2011, pero también un descenso en la oferta de alimentos con destino a la población, lo cual redundó en un alza de precios.

Ello contribuyó a aumentar las dificultades de los hogares cubanos, que deben destinar cada vez una mayor proporción de sus ingresos a la compra de productos alimenticios.

Este descenso de la producción en algunos renglones fundamentales, como leche y carne vacuna; insuficiente producción de carne de ave y de otros productos de alta demanda condujeron a la economía cubana a realizar gastos adicionales para la importación de alimentos por unos 24 millones de dólares por encima de lo previsto, durante el primer semestre de 2011.

¿Qué factores están incidiendo negativamente?

La baja productiva en el sector agropecuario se atribuye en ocasiones a la sequía y, en cierta medida, es así. Pero esa es una variable que siempre hay que tener presente y prepararse para poder reducir su impacto. Para ello se requiere crear las reservas de alimentos necesarias durante la primavera o el periodo de lluvia.

Es decir, producir granos como maíz, soya o girasol, en periodos secos y a lo largo del año; así como rescatar la producción de caña de azúcar, no sólo con destino a la producción de azúcar, que a la vez proporciona una serie de productos colaterales como mieles finales, levaduras, bagacillo, entre otros con destino a la alimentación animal.

Se impone volver a la integración necesaria entre la agroindustria de la caña de azúcar y la base de producción de alimentos con destino al ganado vacuno y porcino, fundamentalmente. También la siembra de caña con destino directo a la alimentación del ganado y base forrajera.

A la vulnerabilidad que implica la escasez de lluvias en los seis primeros meses del año, se une en este período la lentitud de la implementación de las medidas en el sector agrícola cubano, plasmadas en los Lineamientos Económicos y Sociales aprobados en el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC).

1. Lentitud en las entregas de tierras en usufructo dentro de los marcos del Decreto Ley 259 y su Reglamento (por aspectos burocráticos fundamentalmente).

2. Un mercado de insumos y medios de trabajo insuficiente, con elevados precios –aunque se han tomado medidas orientadas a la reducción--, y no ajustado a la demanda, requerimientos y especificidades de los productores y regiones; por lo general se ha hecho mediante un módulo que contiene varios implementos. No se ha tomado en consideración la existencia real, objetiva, del mercado y su papel.

3. Necesidad de modificar el Decreto Ley 259, para eliminar los factores de incertidumbre que encierra y que no favorecen la permanencia del productor.

4. La no implementación amplia de las medidas encaminadas a la descentralización de la comercialización y eliminación del monopolio del sistema de Acopio Estatal.

5. Los precios pagados a los productores no son suficientemente estimulantes, en particular el de productos que sustituyen importaciones; mientras se está dispuesto a pagar precios elevados a los productos importados y no precisamente al productor criollo.

6. Acción tardía en la entrega de créditos y asistencia técnica necesaria.

En resumen, se considera que tres aspectos aún no se encuentran resueltos:

-No se logra la realización de la propiedad, a fin de que el productor pueda tomar sus propias decisiones a lo largo del ciclo producción-distribución-cambio-consumo.

-El no reconocimiento real y objetivo de la existencia del mercado y su papel de complementariedad con la planificación.

-La falta de enfoque sistémico en la concepción e implementación de las medidas.

Producción de alimentos de origen vegetal

El crecimiento de la producción agropecuaria informado en el primer semestre del año en curso[i] fue de 6,1 por ciento (la agricultura 7 por ciento y la ganadería 4 por ciento), comparado con igual periodo del año anterior.

En alimentos de origen vegetal, el mayor crecimiento se registró en el plátano, cuya producción total alcanzó 255.200 toneladas, de las cuales, 194.000 toneladas correspondieron al plátano vianda, mientras el plátano fruta disminuyó 2,5 por ciento.

El crecimiento total de las viandas fue de 53.000 toneladas, por lo que el plátano vianda asumió más del 78 por ciento de ese aumento. Mientras tanto, la papa, el boniato y malanga decrecieron en 14,1; 20,4 y 5,2 por ciento, respectivamente.

La producción de hortalizas creció 4,1 por ciento (33.000 toneladas). Este aumento se aprecia fundamentalmente en tomate, 16 por ciento (42.600 toneladas), que es superior al crecimiento total, lo cual significa que el peso fundamental de ese incremento de las hortalizas radica en ese fruto, en tanto decreció el ajo 29 por ciento (7.500 toneladas); pepino 5,1 por ciento (1.600 toneladas), la calabaza y otras hortalizas. La cebolla creció 8,3 por ciento (4.500 toneladas) y el pimiento en 6.300 toneladas.

Dentro de la producción de granos decreció el maíz en 20 por ciento, mientras que la de arroz cáscara húmedo, que fue 96.500 toneladas (para consumo equivale a 48.000 toneladas), creció 51,5 por ciento.

Las importaciones de arroz para consumo ascienden anualmente a unas 550.000 toneladas, cuyo importe total puede ascender a unos 346 millones de dólares. El precio del arroz molinado (para consumo) en Vietnam, el principal vendedor, equivale actualmente a unos 574 dólares la tonelada, puesto en Cuba; o sea, incluye costo, seguro y flete.

La producción de frijol fue de 47.000 toneladas, para un crecimiento de 48,3 por ciento. Las importaciones anuales de fríjol se sitúan alrededor de 120.000 toneladas, con un importe aproximado de 95 millones de dólares. En el mercado internacional, el precio del fríjol ronda los 787 dólares la tonelada, puesto en Cuba, incluido costo, seguro y flete.

La producción de cítricos de 114.800 toneladas disminuyó en 29,4 por ciento y los frutales tropicales, con una producción de 189.100 toneladas, aumentaron en 17,3 por ciento, aunque decreció el coco.

La producción ganadera

De acuerdo a lo anteriormente mencionado, la producción ganadera creció en 4 por ciento respecto a igual periodo del año anterior.

 

Hasta junio se logró una producción de leche de vaca de 197 millones de litros, que significan 16 millones 600.000 litros menos respecto a igual período del año anterior, con 341.400 vacas en ordeño que representan 5. 700 vacas menos, y la obtención de un rendimiento promedio diario por vaca de 3,2 litros, 0,2 litros menos respecto a igual período del pasado año.

Las entregas directas de leche a la población ascendieron a 58 millones 600. 000 litros, inferior a las de igual período del pasado año en 5 millones (7,9 por ciento) y a la industria se entregaron 91 millones 900.000 litros, para una disminución de 13 millones (12,4 por ciento).

Las importaciones anuales de leche en polvo que realiza la economía cubana se encuentran alrededor de 50.000 TM, que a los precios actuales (4.398 dólares la TM), significan erogaciones por más de 200 millones de dólares.

A la vez, se aprecia una disminución de la entrega de ganado vacuno para sacrificio, tanto en cantidad como en toneladas de peso en pie. Hay una ligera mejoría en el peso promedio, pero en modo alguno compensa la disminución en el tonelaje de carne producida. El país importa anualmente unas 5.000 toneladas de carne bovina deshuesada congelada. Con los precios actuales que promedian 6.200 dólares la tonelada, las compras externas por este concepto representan gastos por unos 3 millones 100.000 dólares.

Se destinaron a sacrificio de ganado porcino 78.200 toneladas, para un aumento de 8.400 toneladas con respecto a igual etapa de 2010. Fueron entregadas 971.600 cabezas, que significan 77.100 más que en el periodo anterior, con un peso promedio por animal de 80,5 kilogramos, superior en 2,5 kilogramos.

No obstante, en realidad es insuficiente para cubrir el mercado interno y se realizan importaciones anuales de unas 8.800 toneladas de carne porcina congelada que, a los precios actuales (2.400 dólares la tonelada), representa erogaciones anuales por unos 21 millones 100.000 dólares.

En relación con igual período del año anterior, las muertes de ganado vacuno aumentaron 40,4 por ciento, las de bufalino se duplicaron (300 cabezas más), ovino caprino 10.300 y los équidos 3.000[ii]. Lo anterior pudiera estar asociado a los efectos de la sequía, la insuficiente producción de alimentos con destino al ganado; unido a las dificultades de disponibilidad de divisas por la que transita la economía cubana, que limita su capacidad de importación de materias primas y alimentos con destino animal.

El sector avícola obtuvo una producción de huevos de 996 millones 500.000 unidades, registrando un incremento de 33 millones 700.000 (3,5 por ciento) respecto a igual período del año anterior. En cuanto a la producción de carne de ave se realizaron entregas estatales de 5.500 toneladas, para un ligero incremento del 3,5 por ciento en relación con enero-junio 2010.

La producción nacional de carne de ave resulta insuficiente para satisfacer la demanda. En el primer semestre de 2010, no pasó de 5.000 toneladas, mientras en igual período de este año fue de 5.500 toneladas. Como promedio, la economía cubana importa anualmente unas 160.000 toneladas de carne de ave. De acuerdo con los precios en el mercado internacional (pollo en cuartos a 1.205 dólares la tonelada), se está incurriendo en gastos por unos 190 millones de dólares anuales.

Destino de la producción agropecuaria

Para valorar de forma integral el comportamiento del sector agropecuario, hay que analizar el destino primario y final (minorista) de la producción.

Tomando como referencia los datos de la ONE, se puede apreciar en términos relativos los diferentes destinos de la producción agrícola. La producción contratada ocupa el lugar fundamental, es decir, las ventas que se efectúan en correspondencia con el pedido estatal a fin de cumplir un contrato, previamente firmado o surgido posteriormente, con cualquier entidad acopiadora autorizada.

Este tipo de ventas, que representan el peso mayoritario, se mueven en el rango del 40,4 por ciento (maíz) hasta 87,2 por ciento (cítricos) del total de la distribución primaria de la producción. Dentro de este rango se encuentran las hortalizas, el arroz, fríjol, tubérculos y raíces de 62,5, 79,4, 59,0 y 57,8 por ciento, respectivamente.

La partida otros destinos pudiera comprender producción destinada a semilla, alimento animal, pérdidas, entre otros, no especificada en la información mencionada. También en las ventas contratadas puede estar considerado el volumen de pérdidas ocurridas, a partir de las ventas del productor a Acopio mayorista y a lo largo de la cadena comercializadora (Acopio mayorista, almacenamiento, transporte).

En ocasiones, las pérdidas registradas a lo largo de dicha cadena se han estimado en un 30 por ciento, aproximadamente. El autoconsumo y venta a trabajadores en los renglones señalados se mueve entre 12 y 28,7 por ciento. Sólo una proporción menor (entre el 3,4 al 11,7 por ciento) se destina a los mercado agropecuarios.

Menos ventas en mercados agropecuarios minoristas

El total de ventas en físico de productos agrícolas alcanzó en el período 247.200 toneladas, para un decrecimiento de 13,6 por ciento (Baldrich - IPS).El total de ventas en físico de productos agrícolas alcanzó en el período 247.200 toneladas, para un decrecimiento de 13,6 por ciento, equivalente a 39.000 toneladas menos. Las ventas en los mercados de precios topados se redujeron en 16,4 por ciento en relación con igual periodo del año anterior y, en el mercado de libre oferta y demanda, se registró una disminución de 4,5 por ciento. En este último caso se observa una reducción significativa en las ventas del sector privado, que fueron 45 por ciento menos.

A la vez, las ventas físicas de productos cárnicos decrecieron en 1.000 toneladas (tanto en el mercado de oferta - demanda, como el de precios topados, en 18,2 y 33,3 por ciento, respectivamente). En valor total, el decrecimiento fue de 17,7 por ciento.

Se registró un aumento en los precios promedio en el total de los productos agrícolas y cárnicos del 7,8 por ciento. En los productos agrícolas, las ventas en físico y en valor disminuyeron, aunque en mayor medida en físico, por lo que el precio promedio aumentó en 9,8 por ciento. Los productos cárnicos también disminuyeron en físico y en valor, para un aumento del precio promedio de 15,2 ciento.[iii]

Pronóstico para 2011
Producción agrícola

La agricultura cubana tiene un carácter estacional, por lo que el grueso de su producción agrícola anual se concentra, principalmente, en el periodo de enero a junio. Los meses de verano, a partir de agosto hasta septiembre, son para la preparación de tierra y siembra del grueso de los cultivos de ciclo corto, tales como: ajo, cebolla, tomate, pimiento, pepino, melón, papa, maíz y frijoles. En el caso del arroz, se inicia la siembra en noviembre y comienza la recolección en marzo del año siguiente. La inmensa mayoría de la producción es cosechada en el año entrante.

Se aprecia que los tubérculos y raíces registran un incremento, mientras que la ONE señala decrecimiento en tres renglones fundamentales que lo componen: papa, boniato y malanga decrecen[iv], lo cual obliga a deducir que los incrementos se localizan en yuca y ñame; sin embargo, las ventas de yuca disminuyeron.

La campaña de siembra en el periodo de enero a junio registró descensos respecto a igual periodo de 2010, en algunos renglones importantes, tales como: tubérculos y raíces (12 600 ha menos), plátano (2 600 ha menos), hortalizas (se reduce en 7 100 ha); entre viandas y hortalizas un total de 22.300 ha menos[v]. Esto puede incidir desfavorablemente en los volúmenes de cosecha en el segundo semestre.

Los descensos registrados en algunas producciones ya señaladas y la disminución de las áreas de siembra durante el primer semestre llevan a considerar que el crecimiento en la producción de alimentos informado por la ONE, de enero a junio 2011, pudiera verse disminuido en el segundo semestre del presente año.

A tales efectos se realizó un pronóstico preliminar por producto respecto a cómo finalizaría la producción de alimentos en el presente año. Bajo esas consideraciones se estima que el crecimiento en la producción de alimentos agrícolas pudiera moverse entre tres y cinco por ciento, al finalizar el presente año 2011.

Producción ganadera

La producción ganadera en Cuba se ve afectada por la falta de liquidez en divisas que padece la economía del país.

No obstante crecer la producción de la ganadería en su conjunto en el primer semestre de 2011, es la vacuna la que registra las afectaciones mayores durante el primer semestre.

Entre los factores agravantes hay que tener en cuenta las dificultades que confronta la economía cubana por la falta de liquidez en divisas y la probabilidad de que disminuyan las importaciones de alimentos con destino al ganado. A la vez, la producción nacional agrícola no registra una respuesta a corto plazo que logre importantes niveles de sustitución de alimentos importados con destino a la ganadería.

A tales efectos es de esperar que no se registre una recuperación de la actividad de la ganadería vacuna. Además, se aproxima el periodo de seca, a partir del mes de noviembre, lo que unido a las afectaciones ya mencionadas --exceptuando las provincias orientales, donde las lluvias han sido abundantes en el año--, pueden conducir a niveles de producción menores a los esperados.

La ganadería porcina ha registrado un crecimiento en las entregas y producción de carne, pero se hace evidente la reducción de la masa ganadera, desde 2009 hasta la fecha. El peso promedio en pie se ha movido entre 84 y 80 kilogramos por animal (inestable y con tendencia a decrecer), lo que pone en duda que este indicador constituya el elemento sobre el cual se sustente el incremento de la producción de carne.

Todo parece indicar que el incremento de la producción de carne se logra sobre la base extensiva, al entregar un mayor número de animales, lo que a la vez está originando una reducción de la masa ganadera. La ganadería porcina tiene, por lo general, una importante dependencia de materias primas importadas (alimentos con destino animal); por tanto, está sujeta de manera relevante a las dificultades financieras por las que transita la economía cubana.

El crecimiento en la actividad ganadera en su conjunto estará sustentado, en lo fundamental, por aumentos en el sector porcino (con sus peculiaridades, ya señaladas). La producción avícola registró crecimiento en el periodo analizado; no obstante, también encierra una significativa dependencia a las importaciones de materias primas para la elaboración de alimentos compuestos. Eso la hace vulnerable ante las dificultades financieras del país.

La ganadería ovino-caprino muestra crecimiento, pero su peso o participación no es determinante. Además, su destino fundamental es el autoconsumo (62,2%). El crecimiento anual para la ganadería en su conjunto pudiera oscilar entre dos y tres por ciento.

Atendiendo a las consideraciones anteriores, el crecimiento promedio anual total del sector agropecuario (producción de alimentos origen vegetal y ganadería) pudiera estar entre dos y cinco por ciento.

Importaciones de Alimentos

Teniendo presente la insuficiente respuesta de la producción nacional de alimentos y el incremento sostenido de sus precios en el mercado internacional, es de suponer que la economía cubana se verá precisada a destinar más recursos financieros para satisfacer la demanda interna, incluso en rubros que pueden ser producidos nacionalmente bajo condiciones de competitividad.

Tras el análisis y las valoraciones señaladas, se puede pronosticar que las importaciones de alimentos podrían ascender al finalizar 2011 entre 1.700 Y 1.750 millones dólares. Para este vaticinio hay que tener presente que durante 2008 y 2009 esas compras externas ascendieron a 2.544.822 millones y 1.755.604 millones de dólares, respectivamente. El gasto por ese concepto en 2010 no se dio a conocer oficialmente, aunque fuentes no oficiales lo estimaron en 1.650 millones de dólares.


NOTAS:

[i] Oficina Nacional de Estadísticas (ONE): “Principales Indicadores del Sector Agropecuario”, agosto de 2011.
[ii] Idem.
[iii] Ver ONE: Ventas en el mercado Agropecuario, Indicadores Seleccionados, julio de 2011.
[iv] Ver comentarios en Idem.
[v] Ver cuadro de campaña de siembra de viandas y hortalizas del MINAG en, ONE: “Principales Indicadores del Sector Agropecuario”, agosto de 2011.

Palabras clave: CUba, perspectivas, producción agrícola, producción ganadera, sector agropecuario