AGRONoticias América Latina y el Caribe
 

Noticias: detalle

La Niña y la sequía azotan el Cono Sur
Fecha de publicación:17/01/2012
País: Argentina

Los desastres naturales y otros fenómenos se han convertido en uno de los graves problemas que afectan a la región y en uno de los retos que América latina afronta para el futuro. En la últimas semanas el Cono Sur, en especial Argentina, Uruguay, Paraguay y el sur de Brasil, están padeciendo una aguda sequía que va a causar importantes pérdidas económicas.

En estos momentos, el fenómeno climático La Niña está afectando a la campaña agrícola 2011-2012 con fuertes consecuencias económicas como ha destacado la revista alemana Oil World, especializada en oleaginosas, que ha calculado que la producción de soja de América del Sur caerá en un 3%.

Esto supone un segundo episodio consecutivo de La Niña, tras el sucedido en 2008-2009. En la mayor parte de estas situaciones, a partir de mediados de enero comienzan a producirse precipitaciones, que reponen las reservas de humedad de los suelos. Esto ya sucedió, por ejemplo, en los episodios de La Niña de 2005, 2007 y 2010, en los que las lluvias llegaron revirtiendo la situación. Sin embargo, en el episodio de “La Niña” 2008/2009, las lluvias se retrasaron y finalmente llegaron muy tarde en marzo.

Como explica el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza “hay dos graves problemas que no dependen de nosotros, aunque debamos actuar para mitigar sus efectos. El primero es la posible agudización de la crisis global…El segundo es la creciente recurrencia de desastres naturales que nos afectan, en forma de terremotos o huracanes. Por cierto, muchos de ellos son producto del cambio climático, que no hemos provocado nosotros, pero nos causa daños incalculables”. Insulza ha alertado sobre que “ya no es un fenómeno climático que afecta de vez en cuando a nuestros países, es algo que está ocurriendo con regularidad”.

La situación en Argentina

Argentina, que  es el segundo exportador mundial de maíz, el principal proveedor internacional de aceite y harina de soja y el tercero del grano de la oleaginosa, así como el cuarto de trigo, es uno de los países más afectados por la sequía. Se calcula que la cosecha de maíz en Argentina se reducirá en 4,6 millones de toneladas, un 20%, por los efectos de la sequía.

La sequía que golpea a la Pampa Húmeda y otras regiones de la Argentina provocará pérdidas de 10 000 millones de dólares, según el líder de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi: “se perdieron millones de kilos de maíz. Se estimaba una cosecha de 30 millones de toneladas y va a haber 20 millones…Esos diez millones, multiplicados por 200 dólares por tonelada, da 2 000 millones de dólares sólo en un rubro. Posiblemente en soja haya otros dos o tres mil millones más. Estamos en diez mil millones (de dólares de pérdida)”.

Sólo en soja habrá una pérdida de 3 150 millones de dólares, producto de que la cosecha del principal cultivo de la Argentina caería 7 millones de toneladas respecto de la proyección inicial. “Hoy tenemos posibilidades de estar en 44 millones de toneladas (respecto de las 51 previstas)”, dijo a ese matutinoRodolfo Rossi, integrante de la Asociación Argentina de la Cadena de la Soja.

El impacto por la sequía en la cosecha de cereales y soja en uno de los mayores productores de alimentos del mundo “es grave”, como admitióel secretario de Agricultura argentino, Oscar Solís: “No podemos negar que esto (la sequía) es grave y, si persiste hasta fines de enero, estamos ante una situación realmente mala de producción”.

El  ministro de Agricultura, Norberto Yauhar decidió convocar a la Comisión de Emergencia Agropecuaria para intentar “llegar a todas las zonas afectadas y a los productores que más lo necesiten”. “Para cada cultivo la situación es diferente. La realidad del trigo no es la misma que la del maíz, ya que los tiempos son diferentes, por eso debemos analizar y evaluar cada caso en particular para encontrar las herramientas adecuadas”, dijo Yauhar en un comunicado, sin detallar posibles medidas.

Lluvias y sequía en Brasil

Brasil enfrenta por estos días los extremos opuestos del clima: lluvias diluvianas que dejan 13 muertos, ciudades inundadas y miles de evacuados en el sureste, mientras una prolongada sequía arruina parte de la producción de soja en el sur del país. Los estados de Rio Grande do Sul, Santa Catarina y Paraná, principales productores de soja, cuentan por miles las hectáreas de soja y trigo arruinadas por las altas temperaturas y la falta de precipitaciones, que completan ya dos meses.

La sequía deja perdidas equivalentes a unos 1.500 millones de dólares con unas 860.000 personas afectadas, según un balance de la agencia estatal de información. La sequía provocada por el fenómeno climático La Niña provocó pérdidas agrícolas de cerca de R$ 500 millones en Rio Grande do Sul y de R$ 400 millones en Santa Catarina, según estimaciones divulgadas por los gobiernos de ambos estados brasileños. Las cosechas más perjudicadas son las de maíz y feijao (poroto negro). El estado de Paraná también ve deteriorarse las condiciones de sus plantaciones de granos por la falta de lluvias.

En Rio Grande do Sul, el gobernador en ejercicio, Beto Gril, admitió que al menos la mitad del área plantada de maíz en el estado, que totaliza 1,2 millones de hectáreas, presentaba algún grado de “pérdidas irreversibles”, en algunos casos, de hasta 40%.
Duro golpe para Paraguay

La sequía afectó a un 40 por ciento de la producción paraguaya de soja del ciclo 2011/2012, un fenómeno que amenaza el crecimiento económico proyectado para este año. Los empresarios, que ayer se reunieron con el presidente Fernando Lugo, aseguran que la sequía y la bajante del río Paraguay  ya causaron pérdidas de alrededor de 400 millones de dólares, solamente en fletes de barcos.

Paraguay es el cuarto exportador mundial de soja y los vaivenes en la producción hacen tambalear a la economía sudamericana, muy dependiente del sector agropecuario. Además, las exportaciones de carne ha caído debido al brote de fiebre aftosa. “Se está perdiendo un porcentaje importante de los cultivos. Del 40 por ciento que está afectado, hay lugares donde se ha perdido el 25 por ciento, (en otros) el 15 por ciento”, dijo a Reuters Edgar Mayeregger, jefe de la Unidad de Gestión de Riesgo del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).

Paraguay va a producir un millón de toneladas menos, lo cual disminuirá el crecimiento del Producto Interno Bruto para este año, del 4% al 3,7%. La última gran sequía que afectó la soja paraguaya se produjo durante el ciclo agrícola 2008/2009 y redujo un 40 por ciento de la producción. La economía se contrajo un 3,8 por ciento ese año como consecuencia de la situación en el campo y de la crisis económica internacional.

El titular de la Coordinadora Agrícola del Paraguay, Héctor Cristaldo, dijo que las variedades tempranas rendirían un promedio bastante menor a los 1.500 kilos por hectárea. “Las demás variedades no tendrán un rendimiento óptimo pero si reciben lluvias salvarán los costos. Si no llueve, el 75 por ciento de la producción nacional estará en riesgo”.

Los ministros de Agricultura de Brasil, Mendes Ribeiro, y de Desarrollo Agrario, Afonso Florence, firmaron ayer la liberación de recursos del gobierno nacional para auxiliar a municipios afectados por la sequía en Santa Catarina. En total, se destinarán R$ 353.000 para veinte municipios que aún no fueron contemplados con recursos liberados el 6 de enero, lo que aumenta a R$ 1.603.322 el total transferido para la ayuda en el transporte de agua, la contratación de servicios para ensilado y la captación de emergencia de agua.

La sequía golpea a Uruguay y a Bolivia

La Dirección Nacional de Meteorología (DNM) de Uruguay emitió la semana pasada una alerta roja debido al alto riesgo de incendios forestales en el país como consecuencia de la sequía y altas temperaturas del verano austral. La sequía afecta a todo el Uruguay y en la zona norte

El senador oficialista (MPP) Ernesto Agazzi dijo a El Observador que la situación a la que se enfrenta al país por la falta de lluvias es para preocuparse pero que no se puede hablar de crisis. Aseguró que el panorama es peor que el del año pasado, pero que no se acerca a los parámetros que se tenían en 2008, cuando Uruguay se enfrentó a una sequía profunda. 

En Bolivia la falta de lluvias afecta a los municipios de Pasorapa, Aiquile, Totora y Omereque, regiones donde están perdiendo cultivos de maíz y alfalfa.

Palabras clave: sequía, lluvias, Cono Sur, pérdidas, clima extremo, La Niña
Author: Rogelio Núñez
Publicado por: Infolatam.com