AGRONoticias América Latina y el Caribe
 

Noticias: detalle

La batalla sobre el etiquetado de alimentos transgénicos se intensifica en EEUU
Fecha de publicación:08/01/2014
País: Mundial
Fuente: AFP

La batalla sobre el etiquetado de alimentos transgénicos está generando cada vez más ruido en Estados Unidos enfrentando a quienes demandan que se explicite este tipo de alimentos con las transnacionales que los producen y se oponen a ello.

Aunque algunos gigantes como General Mills han dado tímidos pasos para ser más sinceros con los consumidores, Estados Unidos, al contrario de lo que ocurre en otros 60 países, carece del requisito legal de hacer que se muestre de forma obligatoria esta información en el etiquetado.

En la mayor economía del mundo, donde casi todas las cepas de soja, maíz, remolacha y colza están modificadas genéticamente, se introdujeron el año pasado en 26 estados propuestas de ley para solicitar que se muestre en el etiquetado cuando un alimento es transgénico.

Sin embargo, por el momento sólo Maine y Connecticut aprobaron esta legislación y aún tienen que ponerla en marcha.

Alaska adoptó en 2005 una ley que obliga a marcar el salmón que ha sido modificado genéticamente y cuya seguridad para el consumo humano todavía está siendo estudiada por la Administración de Medicamentos y Alimentos estadounidense, la FDA.

En el resto del país las medidas no fueron aprobadas, especialmente en el estado de Washington, donde los votantes rechazaron por poco el etiquetado de la comida transgénica. Otras propuestas están casi descartadas o languidecen en comités legislativos.

"Esperamos que más estados este año" se sumen a la batalla, particularmente Oregon y Colorado, afirmó, Colin O'Neil, del Centro de Seguridad Alimentaria (Center for Food Safety), una organización sin fines de lucro que se opone a los productos modificados genéticamente.

Se espera que una legislación se apruebe en Vermont este mes, mientras que dos senadores trabajan en una ley federal, afirmó.

El etiquetado de este tipo de alimentos es algo "que explotó el año pasado a nivel estatal", debido a presiones de los consumidores, afirma O'Neil.

Una encuesta reciente del diario The New York Times señaló que el 93% de los estadounidenses quieren que las etiquetas muestren claramente cuando se trata de alimentos transgénicos.

Para O'Neil "el punto de inflexión se produjo con la iniciativa electoral de California" en etiquetado de productos modificados genéticamente que fue rechazado por poco en 2012 debido a una costosa campaña en contra financiada por firmas transnacionales.

Grandes grupos agroquímicos como DuPont, Monsanto, Syngenta, y BASF, junto a gigantes de la industria alimentaria como Coca-Cola, PepsiCo y Kraft Foods se aliaron para sumar un total de 46 millones de dólares invertidos en publicidad y otros medios con el fin de convencer a los votantes de rechazar la propuesta.

Del otro lado, el frente anti-transgénicos logró juntar mueve millones de dólares.

"Esto envía una gigantesca señal a los consumidores", afirma O'Neil. "Muchos de ellos no eran conscientes de que las compañías gastarían tanto dinero para mantenerlos en la oscuridad", apuntó.

La Asociación de Fabricantes de Comestibles (Grocery Manufacturers Association, GMA) que representa a las principales compañías de alimentos, bebidas y compañías de productos comestibles afirma que la organización ha logrado "un fuerte apoyo hacia una solución federal" en relación a los estándares sobre la seguridad y el etiquetado de las comidas y bebidas transgénicas.

"La seguridad de la comida y las leyes del etiquetado de la nación no deberían estar determinadas por campañas políticas o a través de retazos de leyes estatales", dijo a la AFP su portavoz, Brian Kennedy.

La GMA argumenta que está de acuerdo con la FDA y otras agencias, como la Organización para el la Cooperación y el Desarrollo Económico, en que los alimentos y bebidas que contienen ingredientes modificados genéticamente son seguros y que etiquetarlos sería costoso para los pequeños empresarios, así como para las agencias que los verifican.

General Mills anunció el jueves que fabricará sus populares cereales de desayuno Original Cheerios sin elementos modificados genéticamente y que los consumidores de Estados Unidos verán el producto etiquetado como tal.

"Lo hicimos porque pensamos que los consumidores lo aceptarían", afirmó la compañía. "Pero no se trata de seguridad".

Sin embargo, la compañía, entre cuyas marcas estrella se encuentran los helados Haagen-Dazs y los yogures Yoplait, afirma que para otras variedades de Cheerios no podrán eliminar los elementos transgénicos.

"El uso generalizado de semillas modificadas genéticamente en cepas de maíz, soja, o remolacha haría difícil, si no imposible, cambiar a ingredientes no transgénicos de forma fiable".

Otras compañías han tratado la cuestión últimamente, y la cadena de supermercados Trader Joe's afirma que sólo vende productos no modificados genéticamente.

Mientras que el exclusivo supermercado Whole Foods, que vende una gran variedad y cantidad de productos orgánicos, planea etiquetar los productos transgénicos, pero sólo a partir de 2018.

Hasta cadenas de comida rápida como Chipotle Mexican Grill ha comenzado a enumerar en su web los ingredientes genéticamente modificados. "Nuestro objetivo es eliminarlos de los ingredientes de Chipotle y estamos trabajando duro para lograrlo", afirma.

Sin embargo, "no hay en la actualidad un suministrador viable de alimentos lácteos o carne procedentes de animales criados sin piensos modificados genéticamente", admitió.

Palabras clave: EEUU, transgéncos, OGM, etiquetado, alimentos
Publicado por: Food News Latam