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Bosques modelo, Bolivia en la copa
Fecha de publicación:17/04/2011
País: Bolivia
Fuente: Los Tiempos

Las personas son el centro del concepto de Bosque Modelo, que busca la sostenibilidad del manejo forestal.  Dentro de una sociedad compuesta por muchos países, Bolivia tiene el Bosque Modelo más grande del mundo.

Este es un asunto de raíces muy profundas. De hecho todo gira alrededor de raíces, troncos, ramas, hojas… y fundamentalmente de la gente que vive en y de los bosques. Bolivia es un país privilegiado: tiene el Bosque modelo más grande del mundo, y uno de los proyectos más sólidos al respecto. De 38.000 hectáreas que conforman los Bosques Modelo en total, pertenecientes a todas las naciones que conforman la Red Iberoamericana de Bosques Modelo (RIBM) (ver recuadro), Bolivia tiene 20.000 hectáreas. Realmente un tesoro invaluable. Por ello el país fue uno de los protagonistas en la reunión que, el mes pasado, se realizó en la ciudad de Burgos, España. Allí se realizó el Simposio Internacional sobre Enfoques Territoriales para la Sostenibilidad, donde participaron todos los países que tienen Bosques Modelo. Perú acaba de incorporarse a la red.  

¿QUÉ ES UN BOSQUE MODELO?

La idea del Bosque modelo surgió en 1991 en Canadá, al calor de unas cervezas, según Ronnie de Camino, chileno, presidente de la RIBM, que hace gala de un temperamento apacible y diplomático, por lo que las negociaciones transcurren con mucha cordialidad.  De camino cuenta que el término Bosque Modelo es a veces confuso, porque se piensa en él como un modelo de bosque, cuando en realidad su propósito es mucho más terrenal; es más bien social.

La idea principal es que los distintos grupos que integran el todo de un bosque, trabajen juntos hacia una visión común de desarrollo sustentable de un paisaje, en donde el bosque juega un papel importante.

No es una tarea fácil. Hay varios factores que pueden entorpecer la tarea, como el avance de la frontera agrícola, la colonización desordenada, la necesidad de las mismas poblaciones, la tala ilegal, etc.; por lo tanto el reto es esquivar los obstáculos y lograr que exista una plena armonización entre quienes viven en el y del bosque.

La RIBM quiere desarrollar asociaciones que pongan en práctica las políticas de manejo forestal sostenible (MFS) en amplios terrenos forestales. La idea es que cada lugar escogido sirva para que otros puedan aprender de sus experiencias para avanzar hacia el MFS.

Como cada bosque es un mundo, para que esto funcione la flexibilidad es un factor primordial porque el bosque incluye distintos grados de conservación del territorio, de poblaciones, de valores ambientales, sociales, históricos y culturales. Son varias las personas que, de una u otra manera, están involucradas, y son distintos los  intereses, los usos y las circunstancias.

Bajo la RIBM, los socios trabajan para desarrollar objetivos y estructuras de gobernanza priorizando la sostenibilidad en su territorio y luego realizan actividades de colaboración para alcanzar las metas establecidas en el plan.  La filosofía esencial del Bosque modelo es que es imposible separar los bosques de la gente. 

¿QUÉ SE NECESITA?

Un Bosque modelo requiere un paisaje, una alianza social y un compromiso con la sostenibilidad, con una gobernabilidad transparente. A partir de ese compromiso, se crean las asociaciones encargadas de promover y desarrollar un plan de acción. Si se mantiene dicha alianza y un trabajo en común, se integrará en la RIBM (creada en 1995), formada por todos los Bosques modelo que están declarados o se están desarrollando por todo el mundo. En la actualidad existen más de 50 Bosques modelo en más de 20 países. Bolivia tiene el más grande.

Dentro de esta red matriz existen redes continentales o de regiones nacionales o internacionales como son la red Mediterránea, la Iberoamericana, Africana (sólo en Camerún por ahora), Canadiense, Europa del Norte, Rusa y Asiática. La RIBM busca fomentar el intercambio de ideas y experiencias de gestión forestal sostenible, quiere apoyar la cooperación internacional en aspectos de ciencia forestal y ciencia social, y los debates internacionales sobre los criterios y principios de desarrollo sostenible, como sucedió en esta reunión.

El trabajo en red es una de las características principales de los Bosques Modelo porque intercambia información, experiencias y conocimientos para solucionar problemas locales que se dan a escala global,  sus actividades son múltiples y deben responder a los valores, necesidades y desafíos de manejo en la comunidad, región y Estado al que el Bosque Modelo pertenece.

De manera esencial, es importante que las actividades del Bosque Modelo reflejen los valores que los interesados atribuyen al paisaje,0 que pueden ser desde los productos forestales tradicionales hasta otros como alimentos, medicamentos, actividades recreativas, pesca y hábitat de fauna y flora, cantidad y calidad del agua, conservación del suelo y conservación de la biodiversidad. También se destacan los programas de investigación aplicada, trabajo en red, seguimiento y evaluación, así como comunicación, concienciación pública e intercambio de conocimientos.

¿POR QUÉ TRABAJAR EN RED?

La forma como operan los Bosques Modelo, los convierten en una plataforma para la ejecución de muchos de los compromisos y acuerdos internacionales que se han firmado, y de los que Bolivia forma parte, para la sostenibilidad forestal, y para alcanzar varios objetivos ambientales relacionados con los bosques. Entre estos resaltan el Convenio sobre Diversidad Biológica, las Metas de Desarrollo de Milenio, el Convenio de Lucha contra la Desertificación, el Convenio Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, el  Foro de las Naciones sobre Bosques y los programas forestales nacionales que se han estructurado en cada país.

La Red Iberoamericana de Bosques Modelo (RIABM) es parte de la RIBM, y cuenta con una instancia de apoyo llamada Secretaría de la RIBM, que realiza las gestiones de enlace y ejecuta las decisiones del Directorio Internacional,  relacionadas con las redes regionales. Cuenta con un Directorio Regional, conformado por las máximas autoridades a nivel forestal/ambiental de los países miembros, un representante de los Bosques Modelo por país y socios estratégicos como CUSO, CATIE y la FAO, que se reúnen dos veces al año en alguno de los países miembros.

El sostén financiero fundamental de la RIABM ha sido la Secretaría de la Red Internacional de Bosques Modelo (SRIBM) que ha proporcionado la mayor parte de los fondos para el funcionamiento operativo. Con esto, los miembros de los Bosques Modelo son beneficiados con actividades de capacitación que van desde la ejecución de cursos e investigaciones, hasta el otorgamiento de becas parciales y completas.

Otro aporte clave para el trabajo en Red son los aportes de la membresía por parte de los países miembros. Este aporte se realiza en efectivo o especie y se ha establecido una cuota anual de 10 mil dólares que están destinados a actividades como ser anfitrión de las reuniones de directorio, intercambios horizontales, apoyo con expertos, investigación, publicaciones, entre otros. El pago de Bolivia es en especie y varias veces ha sido anfitrión en distintas reuniones como las efectuadas en San Ignacio de Velasco y la Ceiba.

NUESTRA JOYA VERDE

El Bosque Seco Chiquitano, ubicado en la zona oriente del departamento de Santa Cruz, es el escenario donde este proyecto se ha puesto en marcha. Es considerado, además del más grande del mundo, el mejor conservado de América por su extraordinaria riqueza en paisajes y biodiversidad. Sus bosques guardan maderas preciosas y endémicas, como el morado y el roble sudamericano.  Está regentado por la Fundación para la Conservación del Bosque Seco Chiquitano, dirigida por Hermes Justiniano.


Dentro del Bosque Seco Chiquitano, la cultura representativa de las Misiones Jesuíticas de Chiquitos ha sido declarada por la UNESCO como Patrimonio Cultural de la Humanidad. Éste es otro factor que hace muy importante y único al bosque boliviano.

La población local está calculada en aproximadamente 250.000 personas distribuidas entre las áreas urbanas de las capitales de los municipios y grandes áreas rurales. Una parte de esta población vive en pequeñas comunidades de entre 30 y 50 familias. Las actividades que se desarrollan a nivel productivo en esta zona son la ganadería, la agricultura de subsistencia y la explotación forestal maderable y no maderable, siendo los sectores ganadero y forestal los que generan alrededor del 90% de la economía de la región. La actividad forestal certificada y legal, alcanza 1,2 millones de hectáreas.

El Bosque Seco Chiquitanos ingresó a la RIABM en 2005, y tiene la participación, en su Directorio, de todos los actores locales, entre comunidades indígenas, empresarios madereros y ganaderos, autoridades municipales, etc. Este noviembre, nuevamente será sede de la siguiente reunión de la RIABM.

Actualmente varias iniciativas, que favorecen sobre todo a las comunidades, se están desarrollando, entre ellas las que priorizan el aprovechamiento y comercialización de la almendra chiquitana, el cusi y el copaibo. Además en este tema, se destaca el fortalecimiento de la Asociación de Medicina Natural de Santiago de Chiquitos, que está compuesta sobre todo por mujeres, quienes venden productos medicinales derivados de estas sustancias. También se ha estructurado una asociación de artesanos en madera, y se buscan alternativas de uso de suelo para el sector ganadero e iniciativas de ecoturismo dentro del bosque.

Como estrategia para fortalecer el ordenamiento territorial, la delimitación de áreas protegidas, y el desarrollo de políticas forestales, se está trabajando en la implementación de un Bosque Modelo Binacional, que incluiría parte de territorio paraguayo. Se tiene bastante avanzado el proyecto, según explica Justiniano.

Sin embargo, la expansión de los monocultivos, de la ganadería, los incendios, la explotación ilegal de madera, el desarrollo de la minería, la creación de nuevas carreteras y algunos efectos del cambio climático, son factores a los que el magnífico bosque chiquitano debe enfrentarse a diario.

Pero en la balanza está claro qué pesa más, al ser fundamentalmente una iniciativa voluntaria en la que participan varios actores, estos mismos se encargan de hacer lo posible por mantener sano el bosque, que es su casa y su fuente de sustento. El trabajo en este bosque boliviano, es un ejemplo en el mundo.

Palabras clave: bosques, desarrollo sostenible, gobernanza, manejo forestal