Con la construcción de cosechadoras de agua y la incorporación de sistemas de riego por goteo y aspersión los productores están logrando un uso más eficiente del agua de riego, cubrir la demanda real de humedad del cultivo y la protección de los suelos de cultivo.
Tradicionalmente las familias con acceso a pequeñas fuentes vienen realizando sus riegos con el uso de algunas técnicas que afectan la fertilidad de los suelos, provocan erosión, un alto consumo de agua en los riegos y ponen en riesgo los aspectos sanitarios del cultivo.
Como parte de la capacitación a los productores en el manejo de cosechadores de agua, se vienen incorporando el uso del riego por goteo y aspersión en las parcelas de cultivo, logrando con estos pequeños tanques con capacidades de almacenamiento entre seis y siete metros cúbicos de agua, garantizar riego para parcelas mayores a los 1200 metros de superficie.
28.04.2011