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El gobierno instaló esta semana un Comité Nacional de Irradiación con la meta de efectuar el proceso a escala industrial
Fecha de publicación:25/07/2011
País: Uruguay
Fuente: Portal Digital

Esta semana comenzó a sesionar el Comité Nacional de Irradiación, un equipo que tiene como objetivo sentar las bases para que en 2012 Uruguay irradie alimentos a escala industrial. La tecnología elimina microorganismos con precisión.

La irradiación es un tratamiento físico que consiste en la exposición de alimentos y materiales a las llamadas ''radiaciones electromagnéticas'' (similares a las ondas de radio, microondas y radiación infrarroja), generalmente a través de electrones de alta energía u ondas electromagnéticas ionizantes (radiación X o gamma).

El proceso implica exponer al producto a cantidades controladas de esa radiación para eliminar bacterias que producen enfermedades e intoxicaciones, como la salmonella o la Escherichia coli; para destruir microorganismos que hacen que los alimentos se deterioren y prolongar así su vida útil; o también para tratarlos contra plagas, especialmente en el caso de las frutas.

''Es una tecnología que permite tratar alimentos como si hubieran sido pasteurizados pero sin elevar la temperatura. Es como el microondas pero con más energía, simplemente trata el alimento'', explicó a El País Carl Blackburn, especialista en alimentos irradiados de la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA).

Blackburn fue uno de los principales oradores del Foro de Aplicaciones de Tecnología de Irradiación en la Industria, realizado el 19 y 20 de julio en el Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU).

''Hay mucha gente que confunde la irradiación con la radiación. La diferencia es que el alimento no adquiere radiactividad, no se contamina a través de este proceso'', aclaró Blackburn, como sí sucedió tras las fugas de la planta nuclear de Fukushima, en Japón. ''Esa carne incorporó material radiactivo porque la vaca comió pasto contaminado. Entonces, cuando uno la come, las partículas que están en la carne irradian el cuerpo, y eso no es bueno'', ilustró. ''Pero una carne que ha sido irradiada, no es más radiactiva''. Técnicamente, la radiación es la emisión continua de energía desde la superficie de cualquier cuerpo.

''DESAFÍO''. Uruguay trabaja junto a la OIEA en el programa ''Preparación para la Introducción de la Tecnología de Irradiación''. La iniciativa surgió en 2003 por inquietudes de productores citrícolas que veían -y ven- en este tipo de tecnología una oportunidad para superar barreras de exportación.

La irradiación permitiría combatir con más efectividad bacterias como el cancro cítrico, presente en las frutas uruguayas. De eliminarla Uruguay daría un paso significativo para acceder a mercados como el de Estados Unidos, aspiración de los productores nacionales.

A partir del planteo inicial, se conformó un equipo integrado por especialistas de los ministerios de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) e Industria, Energía y Minería (MIEM) y técnicos del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA).

Hacia 2008, el Ministerio de Salud Pública decidió ampliar el Reglamento Bromatológico Nacional e incluyó a la irradiación entre los procedimientos de conservación autorizados oficialmente. La norma (Decreto 589/2008) es incluso más amplia que la de algunos países de la región como Argentina.

En este marco se instaló en 2009 el Irradiador Experimental del LATU y comenzaron a realizarse pruebas con el apoyo de la OIEA. Productores interesados ofrecieron muestras de alimentos y los técnicos probaron distintos procedimientos. Ninguno fue destinado al mercado interno, aseguró a El País Aníbal Abreu, jefe del Departamento de Irradiación del LATU.

Una de las complejidades del sistema, comentó Abreu, fue identificar las dosis de irradiación necesarias para cada procedimiento. Si se trata de pasteurización, las dosis deben ser bajas, si se busca esterilizar, la dosis es alta. Los parámetros son fijados por la OIEA, en conjunto con organismos como la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura y la Organización Mundial de la Salud.

Actualmente el Irradiador Experimental tiene convenios para implementar tecnología de irradiación junto a Brasil, Argentina y México. Con Brasil, se trabaja en una experiencia para fortalecer la resistencia de materiales de plástico destinados a la industria, utilizando residuos del proceso de la caña de azúcar. Con México, existe un proyecto bilateral para mejorar la calidad higiénica de frutas irradiadas. Y con Argentina, buscan desarrollar una experiencia de platos irradiados para personas inmunocomprometidas (ver nota aparte).

Con normativa aprobada, conocimiento en la materia y redes de apoyo y cooperación, Uruguay se apresta a finalizar las pruebas piloto y pasar a la segunda etapa: irradiar alimentos a escala industrial. Esto implicaría montar una planta a gran escala que preste servicio de irradiación a distintos sectores de la industria.

Para fijar los pasos a seguir y con la meta fijada en 2012, según Abreu, se realizó en el marco del foro organizado por el LATU la primera reunión oficial del Comité Nacional de Irradiación. El organismo está integrado por un delegado y un alterno del MGAP, MIEM, Ministerio de Salud Pública, INIA, Instituto Nacional de Carnes y Sociedad Uruguaya de Radioprotección. También participan integrantes de las cámaras exportadoras del sector privado y particulares vinculados al sector industrial.

''La idea es apoyar a los privados que expresen intención de realizar este desafío'', dijo Abreu. Desafío que demandaría una inversión de entre 4 y 5 millones de dólares, según la cantidad de Cobalto-60 que emplee. El Cobalto-60 es la fuente de rayos gamma utilizada para irradiar los productos.

¿Dónde queda la opinión del consumidor? El LATU entrevistó a 270 personas vía email y en lugares públicos de Montevideo y el interior del país. Consultados sobre su opinión a cerca de la irradiación de alimentos, 47% se ubicó en la opción ''no sabe - no contesta'', 32% dijo que es beneficiosa y 21% consideró que es peligrosa.

El 64% dijo creer que hay cambios en las propiedades o el valor nutricional de los alimentos irradiados. Para Blackburn, es cultural. ''La primera vez que calentás algo en el microondas te parece raro. Después te acostumbrás'', concluyó.

La posibilidad de volver a comer una ensalada

La Comisión Nacional de Energía Atómica de Argentina realizó un proyecto piloto con 44 enfermos inmunocomprometidos a los que suministró alimentos irradiados como forma de que pudieran ingerir platos que, en condiciones normales, serían peligrosos para su salud. ''Ellos normalmente comen los alimentos muy cocidos por miedo a las bacterias que transmiten enfermedades'', explicó Patricia Narvaiz, responsable del sector Irradiación de alimentos de la comisión argentina. ''Si lo irradiás, como es un método frío, podés tratar un producto crudo como una ensalada, algo que para ellos está prohibido'', comentó.

La experiencia fue realizada en el Hospital de Clínicas de Buenos Aires. Entre los pacientes había enfermos de cáncer y de Sida. ''Una mujer con leucemia dijo que si le dábamos la posibilidad de comer una ensalada no tenía problemas en hacer la prueba'', contó Narvaiz. Además de ensalada, los pacientes recibieron empanadas, otro alimento poco recomendado por el tiempo que pasa de la preparación al momento de comerlo, y por la dificultad de controlar sus ingredientes. ''La irradiación tiene la ventaja de que irradiás el alimento en el envase final. Cerrado. Desde que es irradiado hasta que llega al paciente nadie lo puede contaminar'', dijo Narvaiz.

''Nuestra intención era ver si les gustaba o no. No era una prueba para ver si mejoraban.'' En una escala del uno al nueve, los alimentos fueron catalogados en ocho. Los pacientes también manifestaron su deseo de que estuvieran disponibles a nivel comercial, algo que por ahora no es considerado por los técnicos.

Argentina también trabaja junto a la OIEA en un proyecto para prolongar entre seis y siete veces la vida útil de algunos alimentos conservados. Serían para asistir a personas afectadas por inundaciones y emergencias sanitarias.

Palabras clave: irradiación, Uruguay, elminar bacterias, inocuidad de los alimentos
Author: Leticia Costa Delgado
Publicado por: Infoagro.com