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Científicos del USDA estudian los efectos de niveles más altos del dióxido de carbono en las praderas
Fecha de publicación:03/08/2011
País: Mundial
Fuente: USDA

Los niveles más altos del dióxido de carbono (CO2) pueden contrarrestar el desecamiento causado por las temperaturas más altas del futuro en las praderas semiáridas, según los hallazgos de un estudio publicado hoy en la revista científica 'Nature' (Naturaleza) por un grupo de científicos del Departamento de Agricultura (USDA por sus siglas en inglés) y sus colegas universitarios.

Las temperaturas más altas aumentan la pérdida de agua a la atmósfera y secan los suelos. Por contraste, los niveles más altos del dióxido de carbono causan el cierre de los poros (llamados estomas) en las hojas de plantas, de este modo reduciendo la cantidad del vapor de agua que escapa y la cantidad de agua extraída del suelo por las plantas.

Contrariamente a lo que se pensaba, este nuevo estudio muestra que el CO2 tiene un papel importante en contrapesar las pérdidas de agua causadas por las temperaturas más altas. De hecho, simulaciones del calentamiento global y los niveles del CO2 predichos para ocurrir más tarde en este siglo demostraron que no habrá ningún cambio neto en la cantidad de agua en el suelo, y los cambios del CO2 aumentaron los niveles de crecimiento para pastos de estación cálida.

"Por medio de combinar las temperaturas más altas con niveles aumentados del CO2 en un experimento en las praderas reales, estos investigadores están desarrollando los conocimientos científicos para ayudar a preparar a los gerentes de las praderas para enfrentarse a los resultados probables del cambio climático en el futuro", dijo Edward B. Knipling, quien es administrador del Servicio de Investigación Agrícola (ARS), el cual es la agencia principal de investigaciones científicas del USDA.

Los hallazgos resultan de los primeros cuatro años de un experimento de ocho años llamado 'Calentamiento de las Praderas y Enriquecimiento del CO2' en praderas que tienen una mezcla de pastos nativos. El estudio está siendo realizado por los científicos de la Unidad de Investigación de los Recursos de las Praderas (RRRU por sus siglas en inglés) mantenida por el ARS en la Estación de Investigación de las Praderas de los Llanos Altos cerca de Cheyenne, Wyoming.

Fisiólogo de plantas Jack Morgan con el ARS es líder del estudio, el cual usa conductos para transportar el CO2 y calentadores térmicos infrarrojos para simular las condiciones del calentamiento global predichas para fines de este siglo: niveles de 600 partes por millón del CO2, comparados con 390 partes por millón actualmente, y aumentos de 3 y 5 grados Fahrenheit en las temperaturas del día y de la noche, respectivamente.

Basados en estos hallazgos, las temperaturas más altas podrían tener un papel en cambiar el éxito relativo de varios tipos de pasto. "Solamente los pastos de estación cálida tuvieron un aumento en crecimiento como resultado de los niveles más altos del CO2 y las temperaturas más altas", dijo Morgan. "Si esto lleva a una ventaja competitiva para los pastos de estación cálida, podría aumentar los retos que se enfrentan a los rancheros que desean utilizar los pastos de estación fría como forraje temprano en la estación".

Elise Pendall y David Williams de la Universidad de Wyoming en Laramie y Matthew Wallenstein de la Universidad Estatal de Colorado en Fort Collins también están participando en el estudio, el cual se terminará en el 2012. Científico del suelo Bruce Kimball, ahora retirado del ARS, diseño el sistema de calentadores térmicos y está ayudando a realizar el estudio. Kimball sirve como un colaborador de investigación en el Centro Estadounidense de Investigación Agrícola de Terreno Árido mantenido por el ARS en Maricopa, Arizona.

Las praderas áridas componen aproximadamente un tercio de la superficie de la Tierra y proveen la mayoría del forraje consumido por el ganado. Esta investigación, la cual fue la primera de su tipo a esta escala para las praderas, apoya la prioridad del USDA de ayudar a los rancheros y los agricultores de EE.UU. y del mundo a adaptar las mejores prácticas de producción para utilización en los patrones climáticos variables.

Según Morgan, se necesitan más investigaciones para determinar el efecto de los ahorros de agua a largo plazo y en otros tipos de praderas semiáridas así como en los campos agrícolas en las áreas semiáridas. "Es importante entender que los niveles más altos del CO2 solamente contrarrestaron los efectos directos del calentamiento en el agua del suelo en este experimento", él dijo. "No es probable que esto pueda contrarrestar la sequía más severa causada por una combinación del calentamiento y la reducción en precipitaciones, y esta combinación se ha predicho para muchas regiones del mundo".

Además de fondos del ARS, esta investigación fue patrocinada por subvenciones de la Fundación Nacional de la Ciencia, el Departamento de Energía de EE.UU. y el Instituto Nacional de Alimentos y Agricultura del USDA.

Palabras clave: USDA, dióxido de carbono, praderas
Author: Don Comis
Publicado por: USDA