AGRONoticias América Latina y el Caribe
 

Noticias: detalle

Cuba potencia el uso de sus tierras
Fecha de publicación:27/09/2011
País: Cuba
Fuente: Prensa Latina

La entrega, en usufructo, de tierras ociosas a quienes deseen explotarlas y la rebaja significativa de los precios de los insumos e implementos, evidencian la voluntad de Cuba de sacar mayor provecho de su agricultura.

  El país busca incrementar la producción del agro, no sólo para autoabastecerse y sustituir las importaciones de alimentos, valoradas en cientos de millones de dólares, sino también con el fin de alcanzar excedentes dirigidos a la exportación.

En más de una ocasión el presidente Raúl Castro ha reiterado el carácter estratégico de la producción de alimentos.

Hay que virarse para la tierra y hacerla producir, diría en una ocasión el mandatario, quien apenas unos siete meses antes había señalado:

Estamos ante el imperativo de hacer producir más la tierra, que está ahí, con tractores o con bueyes, como se hizo antes de existir el tractorâ��

A continuación agregaba: Para lograr ese objetivo habrá que introducir los cambios estructurales y de conceptos que resulten necesarios.

TAREA ESTRATÉGICA

El primer lineamiento de la política agroindustrial del país, aprobada en abril, es lograr que la esfera agropecuaria aporte progresivamente a la balanza de pagos, para dejar de ser un importador neto de alimentos y disminuir la alta dependencia de financiamiento que hoy se cubre con los ingresos de otros sectores.

En consonancia con lo anterior, la isla decretó recientemente la rebaja de los precios de los insumos e implementos productivos, a fin de extraerle más frutos a la tierra, cuyo uso adecuado es fundamental para el progreso de cualquier nación.

También concedió mayor flexibilidad y agilidad al otorgamiento de créditos bancarios a los favorecidos con el Decreto-ley 259, promulgado en 2008, para reanimar la producción agropecuaria con la entrega en usufructo de tierras ociosas.

Esta legislación define que para las personas naturales la entrega será por un termino de hasta 10 años, prorrogables por igual período, y a las jurídicas, hasta 25 años, extensivos por similar lapso.

Establece como cuantía máxima 13,42 hectáreas para los individuos que reciben terrenos por primera vez, y hasta 40,26 hectáreas para quienes amplían el área. Asimismo, fija los elementos esenciales, las obligaciones de los nuevos usufructuarios y los requisitos que se deben tener para solicitar tierras.

Debe establecerse un fondo de áreas ociosas, a partir de los procesos de discusión y evaluación con cada una de las entidades, ya sean empresas o unidades cooperativas que administren terrenos, en función de ponerlos disponibles.

Según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas, el proceso se inició con un fondo de un millón 200 mil hectáreas, las cuales aumentaron luego en cerca de medio millón, resultado de los últimos balances de actualización.

En estos momentos tal fondo asciende a un millón 878 mil hectáreas, y si bien es elevada el área entregada, es menor que la que falta por conceder, según datos del Ministerio de Agricultura. De acuerdo con Pedro Olivera, director del Centro Nacional de Control de las tierras, se trata de una batalla por librar, pues existen reservas de áreas ociosas no declaradas como tales.

Hasta la fecha se han recibido más de 171 mil solicitudes para utilizar áreas en usufructo, de las que se aprobaron 143 mil, precisó el directivo, mientras que unas nueve mil fueron denegadas.

De las áreas con las que hemos contado hasta hoy en ese fondo de tierras disponibles, el 67 por ciento ya se entregó y el 77 por ciento de esta última cifra está en uso, indicó.

Olivera reconoció entre las dificultades, lentitud y morosidad en el proceso, por trabas burocráticas, y ejemplificó que hay casos de personas que solicitaron terrenos hace más de un año y aún no lo han recibido.

Otro elemento que entorpece el avance es la demora o insuficiente agilidad de algunos organismos en emitir las certificaciones requeridas.

El fondo de tierras ociosas se debe establecer en cada municipio y es necesario actualizarlo periódicamente, explicó el especialista, para quien las personas interesadas deben tener acceso a esa información. No sólo deben conocer las áreas disponibles, sino también su ubicación, y las posibilidades y características de sus suelos, acotó.

Las comisiones municipales de Asuntos Agrarios son las encargadas de analizar cada una de las solicitudes pendientes, pero en ocasiones se da el caso de insuficiente ejecución y dirección por parte de los delegados de ese nivel, quienes son responsables de la labor de las comisiones.

Si éstas no examinan los asuntos y expedientes pendientes, no atacan las causas de los atrasos y continúan haciendo análisis macros de cómo marcha el proceso, y no se detienen en los casos sobre la mesa y de las fases en que estos se encuentran, habrá lentitud y morosidad.

Hemos establecido, dijo Olivera, audio conferencias, conciliaciones semanales, de manera tal que el proceso no se vea afectado o haya que esperar los 108 días establecidos para percatarnos de que está fuera de término, como pasa en ocasiones, pero dondequiera que se ha organizado bien no se registran dificultades.

Recientemente el primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, José R. Machado Ventura, en el aniversario 58 de los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, señalaba tras subrayar la importancia de la producción de alimentos:

Se ha avanzado en la entrega de tierras ociosas en usufructo, al amparo del decreto-ley 259 de 2008 y, aunque ya se aprecia en no pocos lugares un impacto positivo en la elevación de los resultados productivos, tenemos que encarar resueltamente las limitaciones que afectan su total implementación.

Todavía hay empresas y formas productivas, añadía, que no declaran toda la tierra ociosa o deficientemente explotada que tienen, a lo que se añade la demora en la ejecución de los trámites para proceder a su entrega.

Por otra parte, algunos de los que ya la recibieron tienen morosidad en ponerlas en producción, y también están faltando atención y capacitación a los nuevos usufructuarios por las entidades de la Agricultura y por la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, abundó.

Tal Decreto-ley representa una fuerte inyección de trabajadores en el campo cubano, entre los que una buena parte son mujeres y jóvenes menores de 35 años.

También significa el fortalecimiento de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños.

Hasta el momento el 52 por ciento de las tierras solicitadas son para dedicarlas a la ganadería, el 24,8 a cultivos varios, el 8,7 por ciento al arroz, el 6,8 a ganado menor, el 2,5 al cultivo de caña de azúcar, y el uno por ciento a frutales.

EFICAZ RESPALDO

La reciente rebaja del 50 por ciento o más de los precios de los insumos e implementos agrícolas empleados por los usufructuarios, es considerada una medida eficaz para permitir el acceso de estos últimos a esos medios y para favorecer el incremento de la producción agrícola.

De acuerdo con Sara del Pilar, directora en el Ministerio del Comercio Interior (MINCIN), a ese efecto se habilitó una red de mil 200 tiendas o puntos de ventas, situados en zonas rurales, montañosas y suburbanas A partir del 1 de agosto la resolución 319 del MINCIN, explicó, establece 93 productos con una rebaja de precios que los hace asequibles, entre ellos cántaras para leche, tubos de ordeño, mallas y otros.

Otra de las facilidades dispuestas consiste en que las compras pueden efectuarse también mediante cheques emitidos por algunas de las formas productivas existentes en el agro cubano, y no sólo con dinero en efectivo, como sucedía con anterioridad.

Además, a disposición de los usufructuarios se puso el sistema bancario, con su larga experiencia acumulada en el otorgamiento de créditos para financiar la producción.

Según Manuel Tejeda, director del área agropecuaria del Banco de Crédito y Comercio, se aprobaron más de 13 mil solicitudes de créditos a los beneficiados con el decreto-ley 259 para poder financiar sus producciones, de las cuales seis mil corresponden a lo que va de año.

Estos créditos, con tasas mínimas de interés, permiten a quienes los reciben iniciarse en la actividad, de acuerdo con la producción que vayan a realizar.

Hay 200 sucursales bancarias en el país a las que pueden acudir los usufructuarios para acceder a tales anticipos.

Palabras clave: Cuba, tierras, política agrícola
Author: Roberto Salomón
Publicado por: Prensa Latina