AGRONoticias América Latina y el Caribe
 

Noticias: detalle

Tradición lechera: de Suiza al sur de Chile
Fecha de publicación:16/04/2012
País: Chile

El gigante alimentario Nestlé escogió a Chile para construir su planta lechera más grande y moderna. Y, coincidentemente, en una ciudad con gran influencia suiza, en la que muchos helvéticos y descendientes se dedican a la producción láctea. ¿Una tradición que se exporta? “Nos decidimos por este país porque reúne una serie de factores favorables: las condiciones geográficas, el clima, la tradición lechera de familias que se dedican por años al mismo negocio, el profesionalismo, la estabilidad económica y las capacidades existentes para implementar tecnología de punta”, aseguró Paul Bulcke, CEO mundial de Nestlé al momento de inaugurar esta fábrica en Osorno, 900 km. al sur de Santiago.

Casualmente o no, muchas de las familias a las que Bulcke se refiere son de origen suizo o alemán. Y es que Osorno, además de ser la principal región lechera de Chile, es una ciudad que desde hace más de un siglo acogió a numerosos emigrantes de estas dos naciones europeas. La gran mayoría se dedicó a la agricultura y específicamente a la producción láctea. Varios de ellos son proveedores de las grandes compañías de la zona, entre ellas, Nestlé.

Ideal para el negocio lechero

Walter Geser (oriundo de San Gallen) fue uno de los últimos helvéticos que arribó a la región en 1960, maravillado por sus paisajes y sus condiciones ideales para la vida agrícola. “Vine en barco desde Australia, luego tomé un tren al sur y cuando llegué a este lugar me encontré con árboles inmensos y frondosos, el ganado, hermoso, pastando el aire libre, el verdor del pasto, el aire tan limpio… Y me dije; aquí me quedo para siempre”.
 
Geser -que además es presidente del Club Suizo de Osorno desde hace 20 años- cuenta que la mayoría de los helvéticos inmigrantes trajo consigo la tradición agrícola y lechera. “Muchos de ellos le enseñaron a los chilenos, que de a poco se fueron especializando. Incluso algunos viajaron a Suiza. Yo siempre me dediqué al rubro lechero, desde niño ordeñaba las vacas. Así que, de alguna manera, creo que contribuí a exportar esta tradición”.
 
Pero al principio, cuenta, las cosas no fueron fáciles. “Empezamos con 20 vacas y producíamos tan poca leche que Nestlé no quería enviar el camión a nuestro campo. Teníamos que llevarla en carreta a la fábrica, a medias con mi vecino. Imagínese cómo eran esos tiempos”, recuerda, sonriente.  Hoy, esas 20 vacas se han convertido en 1200.
 
Emilio Surber es nieto de suizos llegados a Chile a fines del siglo XIX. Su familia también tenía tradición agrícola y entró al negocio lechero en la época en que Nestlé arribó a la región (1945). Ve con buenos ojos la creación de esta fábrica y espera, eso sí, “que esto sea beneficioso tanto para la empresa como para los proveedores y la comunidad. Ellos (la compañía) tienen que preocuparse de cuidar a Osorno”.
 
Pedro Fischer es otro descendiente que ha mantenido la tradición lechera. “Para nosotros, como proveedores, esta nueva planta implica mayor poder comprador, lo que nos da seguridad a la hora de aumentar la producción”, señala.
 
Asimismo, destaca el uso de energías limpias por parte de la planta y descarta cualquier temor sobre la posibilidad que la mayor cuota de mercado que desde ahora tendrá Nestlé pueda generar un monopolio: “en la región existen otras tres grandes compañías lecheras, así que la única forma sería que se aliaran, lo cual me parece muy difícil. No están dadas las condiciones para que ello ocurra”.

 

Palabras clave: Chile, Suiza, Nestlé, producción lechera, inversión, desarrollo
Author: Marial Jara
Publicado por: Swiss Info