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Las importaciones de maíz paralizan la producción nacional en Ecuador
Fecha de publicación:14/06/2012
País: Ecuador
Fuente: Expreso (Ecuador)

A los maizales de Jacinto Suárez y de Héctor Carriel solo los separa un camino empedrado de tres metros de ancho y 75 días de vida. Las mazorcas del segundo agricultor tienen un color amarillo brilloso, que es señal de que deben ser cosechadas. Pero siguen allí, tomando sol. Son parte del 75% de las mazorcas que no son recolectadas todavía en Balzar, El Empalme, Palestina (Guayas), Palenque, Ventanas, Mocache, Quevedo, Buena Fe y Valencia (Los Ríos).

Las 750 mil toneladas, según los maiceros, siguen en el campo porque el Gobierno autorizó, pese a las advertencias, importaciones cuantiosas que aún siguen en los silos de las empresas procesadoras de alimento balanceado para aves, cerdos, camarones. Por eso el gerente de la Asociación de Maiceros del Ecuador (Fenamaíz), César Herrera Santos, cree que la crisis recién empieza. “Tienen maíz para todo este mes, porque importaron más de lo debido. Lo advertimos desde octubre del año pasado. Fuimos el único gremio que se negó a firmar. Nos marginaron. Todo lo que se venía ya se sabía”.

La situación la pinta más dramática Kléber Rendón. Él espera cosechar sus cinco hectáreas en la zona de La Guayaquil, en Balzar, a finales de julio y, sus vecinos de El Maicito, en agosto. Es decir, el panorama no es halagador. Y tampoco el presente es bueno. Florentino y Wilson Briones son padre e hijo que andan juntos hasta cuando salen a vender su grano.

El martes anduvieron en su Datsun 1200 roja, con balde de madera, ofreciendo 30 quintales que son parte de la cosecha de este año. Les ofrecieron 12 dólares por cada saco de cien libras y un descuento por mala calidad. En los cantones maiceros no hay quién compre. Excepto en la planta de Agromaíz, en Buena Fe, Los Ríos, porque los maiceros de la Fenamaíz lograron un convenio para absorber 25.000 toneladas a un precio de 16,50 dólares por quintal.

Allí, en la planta más grande de América Latina, capaz de secar cien toneladas cada hora, los camiones están llegando, y descargando, desde varias zonas de Los Ríos y Guayas. Florencio Briones padece como el resto de campesinos que no van a los consejos consultivos, donde aprueban importaciones, el precio, y donde deberían llegar a un acuerdo los industriales, el Ministerio de Agricultura y los productores registrados como representantes de los gremios.

Marco Pinto, delegado de los agricultores, se retiró de esas reuniones antes de que terminen. “En agosto dijimos que no se podía importar en el verano. Pero autorizaron 620.000 toneladas, y solo entre enero y agosto, 240.000 toneladas. He tenido a todo el consejo consultivo en contra. Ellos son los causantes de esta desgracia”. Las consecuencia son graves en el agro. “Mis hijos son cinco, dos son varones. Tenemos ocho hectáreas. Las chicas también ayudan, porque de lo contrario no saldríamos adelante, pues pagar a un jornal resulta caro”, señala Florencio. Aún con la ayuda de sus hijos no recuperará lo invertido: $ 1.800 por cada hectárea.

Al bajo precio que le ofrecieron en Balzar se suma la baja calificación, que se debe a granos negros, consecuencia de la falta de aplicación de urea en las fechas indicadas. Lo dice Rendón: “A los seis días es la primera ureada; la segunda, a partir de los veinte; y, la tercera, a los 40 días. Muchos campesinos se quedaron esperando el abono subsidiado, pero este no llegó”.

Palabras clave: Ecuador, maíz, maiceros, importaciones, producción nacional
Publicado por: El Productor (Ecuador)