Negociaciones sobre agricultura: Actualizaciones
Continúa habiendo una gran discrepancia sobre el acceso a los mercados, pero julio de 2004 sigue siendo una fecha posible para lograr un acuerdo marco
Tras las dos reuniones del período extraordinario de sesiones (de negociación) del Comité de Agricultura, celebradas en marzo y abril de 2004 al reanudarse las negociaciones agrícolas después del fracaso de Cancún, las posiciones de los miembros de la OMC se mantienen muy distantes. Hasta ahora se han tratado todas las cuestiones relativas a los tres pilares del Acuerdo sobre la Agricultura, pero la más polémica sigue siendo la "fórmula mixta" propuesta en el texto del proyecto marco de Derbez para la reducción de los aranceles. La fórmula mixta combina elementos de la fórmula usada durante las negociaciones de la Ronda Uruguay (RU) (es decir, una reducción global media con una reducción mínima por línea arancelaria - aplicada a algunos productos sensibles a la competencia de las importaciones) y de la fórmula suiza (es decir, una reducción de los aranceles altos mucho mayor que la de los aranceles bajos, para resolver el problema de las crestas arancelarias).
Los principales partidarios de la fórmula mixta siguen siendo los Estados Unidos y la Unión Europea (los dos miembros de la OMC que propusieron este sistema por primera vez en agosto de 2003, justo antes de Cancún). Ambos defendieron la fórmula mixta alegando que ofrecía una flexibilidad suficiente para satisfacer las necesidades de todos los miembros. Después de Cancún, los Estados Unidos hicieron más hincapié en la parte más ambiciosa de la fórmula mixta, a saber que hasta el 97-98 por ciento de los aranceles de cada uno de los países desarrollados miembros de la OMC estuviera sujeto a la fórmula suiza, y el resto a la fórmula de reducción arancelaria usada en la RU. Esta cláusula que los Estados Unidos añadieron a los parámetros de la fórmula mixta podría explicar el endurecimiento de las posiciones de otros miembros de la OMC que siempre habían defendido reducciones arancelarias sólo moderadas. Aunque no se lo reconozca públicamente, tampoco se ve con claridad si la UE hubiera podido aceptar la participación del 2-3 por ciento de las líneas arancelarias estipulado por los Estados Unidos en el marco de la fórmula de la RU (la UE esperaba el 10%) y ni siquiera si los mismos Estados Unidos hubieran podido cubrir todas sus líneas arancelarias sensibles (como las de los productos lácteos y el azúcar).
Como ha ocurrido hasta ahora con todas las propuestas sobre el acceso a los mercados, la fórmula mixta encontró oposición en ambos lados del espectro, es decir entre quienes consideraban que no aportaba demasiado a la apertura de los mercados y quienes la consideraban demasiado ambiciosa y más allá de lo que estaban dispuestos a aceptar. Entre los primeros cabe señalar el grupo Cairns de los exportadores agrícolas, que considera que la fórmula ofrece a los países una flexibilidad considerable para proteger los productos sensibles, incluso en el marco de la ambiciosa propuesta de los Estados Unidos de limitar su componente de productos al 2-3% de las líneas arancelarias totales. Además, la fórmula mixta hubiera permitido a los países en desarrollo proteger un porcentaje de líneas arancelarias incluso mayor, lo que limitaría aún más el acceso a los mercados, sobre todo el comercio sur-sur. Según algunos miembros del grupo Cairns, con la fórmula mixta se tiene sólo la ilusión de un acceso mejorado a los mercados.
Sin embargo, la oposición principal a la fórmula mixta surgió del otro lado del espectro, del grupo G-10 de los países desarrollados (entre los cuales se encuentran Suiza, Noruega y el Japón), que lo consideró excesivamente ambicioso. El G-10 reiteró firmemente su objeción a un sistema uniforme para todos ("one-size-fits-all") y señaló que todo acuerdo al que se llegara tendría que armonizar los intereses de todos los miembros. Continuó considerando el acceso a los mercados como la cuestión más delicada de las negociaciones y sostuvo que la fórmula mixta no ofrecería flexibilidad suficiente a los países que necesitan mantener aranceles más altos para algunos productos sensibles. De ahí que rechazara enérgicamente la fórmula mixta, especialmente en combinación con la limitación de los aranceles hasta un nivel máximo y la obligación de aumentar los contingentes arancelarios para los productos sujetos a la fórmula de reducción mínima de los aranceles de la RU.. El G-10 acogió con beneplácito las iniciativas emprendidas por el G-20 para buscar una alternativa a la fórmula mixta, pero indicó que tampoco consideraría adecuado el retorno a la fórmula de Harbinson.
La fórmula mixta también es objetada por el grupo G-20 de los países en desarrollo, pero por algunas razones algo diferentes. Los miembros del G-20 que son productores agrícolas competitivos (como Brasil) consideraron que la fórmula mixta daría demasiada flexibilidad a los países desarrollados, de manera que sería poco lo que aumentaría el acceso a los mercados de los exportadores agrícolas competitivos. Para otros miembros del G-20 (encabezados por la India), la fórmula mixta hubiera dado lugar a reducciones arancelarias mucho mayores para los países en desarrollo que para los países desarrollados, a causa de la distribución de los derechos de aduana, lo cual no estaba en el espíritu del Programa de Doha para el Desarrollo. En vista de lo cual, algunos miembros del G-20 sugirieron que se volviera a la fórmula de reducción arancelaria a escala presentada en el proyecto de documento sobre modalidades de Harbinson, por la cual las líneas arancelarias se dividirían en grupos de aranceles altos, medios y bajos, sujetos a diferentes reducciones medias y mínimas. Los aranceles más altos estarían sujetos a reducciones medias y mínimas más consistentes.
El grupo G-33 de países en desarrollo (que en realidad representan 42 países en desarrollo) ha sido menos concreto en sus opiniones acerca de la fórmula mixta o de cualquier otro sistema, pero muy claro en lo que espera de cualquier enfoque sobre el acceso a los mercados. En concreto, el G-33 hizo mucho hincapié en lo que establece el mandato de Doha sobre el acceso a los mercados, sobre todo el concepto de trato especial y diferenciado (TED) para los países en desarrollo, que ninguna fórmula debería poner en peligro. Destacó el hecho de la aceptación sin reservas, de parte de los miembros de la OMC, de los conceptos de 'productos especiales' y de 'mecanismo de salvaguardia especial' para los países en desarrollo y, en concreto, la autodesignación para los productos especiales; que los productos especiales debían ser un suministro independiente y no una flexibilidad adicional vinculada a una fórmula de acceso a los mercados; que no debía haber reducción arancelaria para los productos especiales ni nuevos compromisos en materia de contingentes arancelarios; y que los productos designados como productos especiales también debían tener acceso al mecanismo de salvaguardia especial.
Por último, el Grupo Africano de los países en desarrollo también hizo mucho hincapié en la importancia fundamental del acceso a los mercados en la actual ronda de negociaciones y en la necesidad de un análisis a fondo de la aplicación concreta de los distintos sistemas, sobre todo en lo que atañe a los intereses de los países en desarrollo aquejados de inseguridad alimentaria y que dependen de un trato preferencial. Igual que el G-33, el grupo Africano destacó la necesidad de que el texto marco contuviera disposiciones eficaces en materia de TED, incluidas las relativas a productos especiales y al mecanismo de salvaguardia especial para los países en desarrollo, y la necesidad de encontrar una solución eficaz a la pérdida de preferencia como consecuencia de los nuevos compromisos en materia de acceso a los mercados asumidos por los países que la otorgan. Con respecto a estos últimos, el grupo Africano tomó nota de que cada vez más países habían aceptado la idea de que las soluciones a la pérdida de preferencia tendrían que encontrarse en el acuerdo marco y no dejarse libradas al FMI y al Banco Mundial, que no están para eso. Por último, el grupo Africano reiteró lo que ya todos los miembros de la OMC dan por sentado, a saber que los países MA no estarían obligados a hacer compromisos de reducción durante la presente ronda.
En la exposición resumida por el Presidente al final de la reunión del período extraordinario de sesiones del Comité de Agricultura celebrado el 20-23 de abril, se señaló que mientras las conversaciones sobre dos de los pilares de las negociaciones sobre la agricultura - la ayuda interna y la competencia de las exportaciones - tenían un contenido claro, no ocurría lo mismo con la cuestión relativa al acceso a los mercados, no obstante los intensos debates celebrados al respecto tanto en la presente reunión como en la de marzo. Indicó que no surgía todavía ninguna convergencia sobre el acceso a los mercados y que la fórmula mixta no gozaba de una aceptación unánime ni existía un consenso sobre alguna fórmula que la reemplazara.
Entre los aspectos positivos, el Presidente indicó que la atmósfera de la reunión había superado sus expectativas. Que hubo un compromiso genuino de continuar las reuniones en el ámbito político tanto en Ginebra como fuera de la OMC, y que, además, ahora existía una percepción más realista de la importancia de estos dos procesos y de su relación simbiótica positiva. Dijo, sin embargo, que no había sido posible en esta fase llegar a ninguna conclusión sobre la posibilidad de que las negociaciones lograran en julio de 2004 un acuerdo sobre un marco que incluyera los tres pilares del Acuerdo sobre la Agricultura.
De aquí a julio de 2004 se han programado otras tres reuniones del período extraordinario de sesiones del Comité de Agricultura para alcanzar un acuerdo sobre un texto marco. Las reuniones se han fijado para el 2-4 de junio de 2004; el 23-25 de junio de 2004; y el 14-16 de julio de 2004.
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La agricultura y la iniciativa sectorial sobre el algodón, cuestiones clave para la reanudación de las conversaciones comerciales
Los miembros de la OMC continúan sus consultas informales para la reanudación de las negociaciones sobre el Programa de Doha para el Desarrollo, tras el revés sufrido en la Quinta Conferencia Ministerial de Cancún. El mandato acordado por los Ministros reunidos en Cancún fue que el Consejo General de la OMC celebrara una reunión al nivel de altos funcionarios antes del 15 de diciembre de 2003, para "ejecutar las acciones necesarias en esta etapa para poder avanzar hacia una conclusión satisfactoria y puntual de las negociaciones". Junto con las denominadas "cuestiones de Singapur" (inversión, competencia, transparencia en las adquisiciones gubernamentales y facilitación del comercio) y el acceso a mercados no agrícolas (NAMA, por sus siglas en inglés), la agricultura y la iniciativa sectorial sobre el algodón son las principales cuestiones en las que se han centrado estas consultas informales.
¿Qué texto debe tomarse como base para la agricultura?
Una cuestión importante que aún no se ha resuelto por completo en esta nueva ronda de consultas es el texto que debe tomarse como base para el debate, ya que el borrador revisado de la Declaración Ministerial, presentado en Cancún el 13 de septiembre por el Presidente de la Conferencia Ministerial (el documento Derbez), no fue aprobado por la Conferencia. En lo que respecta a la agricultura, algunas indicaciones de los principales protagonistas de las negociaciones sugieren que el texto marco sobre agricultura (Anexo A) podría constituir la base para continuar con el proceso. Los miembros del denominado G20+1, reunidos el 10 de octubre en Buenos Aires, declararon estar dispuestos a utilizar el documento marco de Derbez sobre agricultura, aunque manifestaron que este punto no se había debatido en profundidad. El documento Derbez también recibió el respaldo de la última cumbre de la APEC (Cooperación Económica en Asia y el Pacífico), celebrada en Bangkok2, en el contexto del apoyo expresado por la APEC a la reanudación de las conversaciones comerciales multilaterales. Además, un grupo de 12 países africanos3 reunidos en El Cairo, instaron el 14 de noviembre a una rápida reanudación de las conversaciones de la OMC, declarando que el texto de compromiso propuesto en Cancún era un buen punto de partida.
No obstante, la idea de tomar el documento Derbez como base para la continuación de las negociaciones aún debe arraigar. La oposición más destacada la han expresado públicamente algunos países del grupo G20+. Algunos han manifestado su preferencia por una solución híbrida, en la que se combinarían varios elementos positivos de distintos documentos, como el borrador de modalidades de Harbinson. Algunos países del G20+ ponen objeciones al enfoque del acceso a los mercados expuesto en el documento Derbez, y más concretamente a la propuesta que requeriría que los países en desarrollo recortaran un cierto porcentaje de las líneas arancelarias usando la denominada "fórmula suiza". Dicho enfoque supondría considerables recortes generales de los aranceles consolidados por parte de los países en desarrollo con altos aranceles consolidados generales en la actualidad. Aunque esto puede que no sea una limitación de importancia para dichos países, pues los niveles aplicados son bastante inferiores a los niveles consolidados, no están preparados para ceder en este aspecto sin que los países desarrollados hagan una concesión proporcional. De hecho, los países del G20+ consideran que el documento Derbez permite una flexibilidad considerable para los países desarrollados, tanto en la ayuda interna como en las medidas fronterizas, y por tanto supondría una reforma muy escasa en estos últimos países. Puede señalarse que el grupo G20+ había sugerido varias enmiendas específicas al documento Derbez durante el último día de negociaciones en Cancún, que, sin embargo, no se debatieron entonces y es posible que vuelvan a plantearse cuando se intente volver a redactar el borrador de dicho documento.
En el otro lado de la moneda, algunos países desarrollados creen que el documento Derbez es demasiado ambiguo sobre el acceso a los mercados, especialmente en el caso de determinados productos sensibles, para los que los recortes de los aranceles o el requisito alternativo de ampliar los contingentes arancelarios irían más allá de lo que están preparados para aceptar.
Después de una reunión informal de la OMC, celebrada el 24 de octubre, el Presidente del Consejo General supuestamente afirmó que ningún miembro se había opuesto categóricamente a la idea de utilizar el documento Derbez como base para posteriores trabajos, aunque señaló que el documento era "más aceptable para algunos países que para otros". Se entiende que casi todos los miembros tienen dificultades con determinados elementos del documento Derbez y el Presidente está intentando llegar a un borrador revisado basándose en un punto de partida común que pueda surgir durante el proceso de consultas en curso.
Iniciativa sectorial sobre el algodón
A diferencia de lo expuesto anteriormente acerca de la posición de los países sobre el documento marco Derbez sobre agricultura, parece que ningún miembro de la OMC apoya el párrafo 27 del borrador de la Declaración Ministerial (del 13 de septiembre) relacionado con la iniciativa de los cuatro países de África Occidental y Central sobre los subsidios al algodón. Aunque esta cuestión no forma parte del documento "marco" sobre agricultura, está relacionada directamente con el mismo, y las consultas avanzan en paralelo sobre ambas cuestiones, ya que cualquier avance positivo en el documento "marco" también dependería en primera instancia del progreso en la cuestión del algodón.
Sobre la base de las observaciones y comentarios efectuados durante la reunión de los Jefes de Delegación celebrada el 13 de septiembre en Cancún, en relación con el párrafo 27 del documento Derbez, los países de África Occidental y Central redactaron un nuevo texto para el párrafo 27 que se distribuyó a través del Presidente del Consejo General a los miembros de la OMC el 7 de octubre de 2003. El nuevo texto del párrafo 27 dice así:
"Reconocemos la importancia del algodón para el desarrollo de numerosos países en desarrollo y la necesidad de acciones urgentes para solucionar las distorsiones relacionadas con el comercio internacional de este producto. A tal fin, tomamos nota de la propuesta remitida por Benin, Burkina Faso, Chad y Malí, titulada "Reducción de la pobreza: iniciativa sectorial a favor del algodón" y acordamos adoptar, en un plazo de tres meses, medidas concretas en relación al algodón. Estas medidas concretas incluyen la total eliminación de los subsidios a las exportaciones en un período de tres años y la eliminación de la ayuda interna relacionada con la producción en un periodo de cuatro años, en ambos casos a partir del 1 de enero de 2005.
Además, decidimos establecer un fondo transitorio de ayuda al sector del algodón a favor de los productores y exportadores netos de algodón de los países menos desarrollados, y solicitar al Director General de la OMC la creación de un grupo de trabajo para redactar modalidades prácticas para poner en marcha este fondo. El fondo deberá funcionar hasta que se hayan eliminado por completo los subsidios relacionados con la producción y exportación del algodón".
Los países afectados instaron al Presidente del Consejo General a solicitar consultas con los miembros sobre esta cuestión, pero resaltaron que, dado que el plazo se cumple el 15 de diciembre, dichas consultas no deberían continuar durante un periodo de tiempo poco razonable, y que sus resultados deberían comunicarse al Consejo General en un futuro próximo, para que se pueda tomar una decisión.
Se entiende que hay una gran simpatía por parte de la mayoría de los miembros de la OMC hacia la alegación hecha por los países de África Occidental y Central en Cancún4. La dificultad estriba en determinar la solución al problema. Parece que singularizar el algodón como tal presenta problemas por varias razones. En primer lugar, el algodón no estaba en el Programa de Doha para el Desarrollo, y esperar una pronta resolución de esta cuestión sería poco realista. En segundo lugar se encuentra la cuestión de afrontar el problema sobre una base sectorial y para un grupo particular de países. Otros productos básicos (por ejemplo, el azúcar) también afrontan problemas similares debidos a los subsidios de países desarrollados. Además, en el caso de los subsidios al algodón no sólo resultan perjudicados los cuatro países de África Occidental y Central, sino también otros países en desarrollo que también deberían beneficiarse del resultado final. En tercer lugar, la cuestión de la compensación asociada a la propuesta de los países de África Occidental y Central podría crear problemas, entre otros acerca del tamaño de la compensación, de los países que se benefician, del modo de distribución de los fondos dentro de un país y de la institución encargada de administrar dicho fondo.
Se tiene la impresión de que, a tenor de lo expuesto anteriormente, el progreso en la cuestión del algodón podría conseguirse afrontándolo dentro de un contexto más amplio de las negociaciones sobre agricultura, en lugar de hacerlo dentro del contexto sectorial más reducido que se ha perfilado en Cancún. Además, también se reconoce que la cuestión del algodón en estos momentos ya ha conseguido un impulso propio, basado en la sólida argumentación hecha por sus defensores, que se basa en motivos tanto económicos como morales, que no puede esperar el lento proceso de las negociaciones generales sobre agricultura. Es necesario alcanzar pronto alguna decisión y resolución especial que pudiera ser aceptable para la mayoría de los miembros.
No obstante, a fecha de hoy, no hay ninguna idea brillante sobre el modo en que podría evolucionar. A pesar de las dificultades expresadas acerca del establecimiento de un fondo especial para compensar a los países de África Occidental y Central (y a otros países afectados), puede que ésta sea la única solución a corto plazo que sería aceptable para los proponentes de la iniciativa sobre el algodón y quienes la apoyan firmemente.
Qué se pretende para el plazo del 15 de diciembre
Hay dos escenarios posibles: Plan A y Plan B. El Plan A es el escenario deseable y pretendería un resultado similar al que se podría haber conseguido en Cancún si no se hubieran ido a pique las conversaciones. En otras palabras: un texto revisado basado en el borrador de Derbez. En agricultura, esto implicaría adoptar un documento marco para determinar modalidades. De modo similar a los productos no agrícolas, basándose en el Anexo correspondiente del borrador Derbez. En lo que respecta al algodón, es probable que la reforma esté relacionada con las negociaciones generales sobre agricultura, pero también se esperaría un indicio claro sobre lo que debe hacerse a corto plazo (posiblemente cierto grado de compromiso para crear un fondo relacionado con programas en curso de organizaciones relevantes para incrementar la asistencia técnica y financiera a los países afectados). Por último, en lo relativo a las cuestiones de Singapur, es probable que alguna de las cuatro cuestiones se quede aparte por el momento, tal y como se sugirió en el día final de las negociaciones de Cancún. Parece que hay incertidumbre sobre si los solicitantes de estas cuestiones estarán dispuestos a dejar fuera dos o tres de las cuatro cuestiones (manteniendo la facilitación del comercio o también las adquisiciones gubernamentales). No obstante, lo que está más claro es que algunos de estos miembros están preparados para dejar las cuatro cuestiones fuera del "todo único" y apoyar la noción de que los miembros del OMC tomen decisiones sobre cada una de ellas sobre la base de los méritos propios de cada cuestión.
Aparentemente, el Plan B es el escenario de reserva, en caso de que los miembros de la OMC no puedan adoptar un texto revisado antes del 15 de diciembre. Básicamente, si se materializara el Plan B, podría tomar la forma de un mero resultado de proceso, que podría comprender una declaración con determinados principios acordados sobre la determinación de los miembros de continuar el proceso, aclarar el texto que se utilizará como base para posteriores trabajos y establecer un programa para llevar a cabo este trabajo. Se esperaría que de esta forma también se relanzara el Período extraordinario de sesiones del Comité de Agricultura (CoA), que se había suspendido desde la Conferencia Ministerial de Cancún.
1 El grupo G20+ de países en desarrollo incluye a: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, China, Colombia, Costa Rica, Cuba, Egipto, Ecuador, Guatemala, India, México, Nigeria, Pakistán, Paraguay, Perú, Filipinas, Sudáfrica, Tailandia y Venezuela. Desde la Conferencia de Cancún, algunos países han abandonado el grupo.
2 La APEC incluye a 21 países: Australia, Brunei, Canadá, Chile, China, Hong Kong, Indonesia, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Papua Nueva Guinea, Perú, Filipinas, Rusia, Singapur, Corea del Sur, Taiwan, Tailandia, Estados Unidos y Vietnam.
3 Benin, Botswana, Burkina Faso, Chad, Egipto, Kenia, Lesotho, Malí, Mauricio, Nigeria, Senegal y Sudáfrica.
4 Varios grupos regionales (el Grupo ACP, el Grupo Africano y el Grupo de países menos desarrollados), además de algunas delegaciones a título individual, tanto de países en desarrollo como de países desarrollados, han apoyado a los cuatro países que han co-patrocinado la iniciativa sobre el algodón.
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La agricultura irá por delante encarrilando de nuevo las Negociaciones Comerciales Multilaterales
Tras el fracaso en el logro de un acuerdo en la Conferencia Ministerial de Cancún, los miembros de la OMC se reunieron por primera vez el jueves, 14 de octubre de 2003, con objeto de estudiar la forma de seguir adelante. Esta reunión de "Jefes de Delegación", convocada por la Presidencia del Consejo General de la OMC tras previas consultas informales del Director General y de la Presidencia con los miembros, buscaba una orientación sobre como hacer avanzar el proceso. El Presidente, en su declaración, se refirió a dichas consultas iniciales diciendo que alentaban y reflejaban un apoyo continuado en favor de un sistema comercial fuerte así como la buena disposición de todas las partes para la vuelta al trabajo, de conformidad con el mandato aceptado por los ministros en Cancún. Este mandato incluía, en particular, la convocatoria de una reunión del Consejo General, al nivel de altos funcionarios, a los más tardar para el 15 de diciembre de 2003, con el fin de "adoptar las actuaciones necesarias en esa etapa que nos permitan avanzar hacia una conclusión exitosa y oportuna de las negociaciones".
Con vistas a la fecha del 15 de diciembre, fijada para llegar a un acuerdo sobre cómo hacer avanzar el proceso, el Presidente anunció que emprenderá una serie de consultas con los miembros en varios formatos, concentrándose en los temas clave pendientes: agricultura, subsidios al algodón, acceso a mercados no agrícolas (NAMA) y los temas de "Singapur". Esta nueva fase de negociaciones comenzará inmediatamente con la agricultura como primer tema a abordar, "para poner a prueba la voluntad de los miembros de mostrar flexibilidad y las posibilidades de alcanzar unas bases comunes sobre un marco para las modalidades en este sector". Actuaciones similares serán emprendidas en relación con los otros temas clave mencionados arriba. Más tarde se desarrollará una segunda ronda de consultas sobre dichos temas, mediante la cual "el progreso en áreas específicas puede contribuir al progreso general".
Una importante primera cuestión en la nueva ronda de consultas sobre los cuatros temas de negociación arriba mencionados, incluida la agricultura, es la de qué texto utilizar como base para las discusiones, dado que el Borrador revisado del Texto Ministerial, propuesto el 13 de septiembre, en Cancún, por la Presidencia de la Conferencia Ministerial no ha sido aprobado por la Conferencia. Por lo que se refiere a la agricultura, hay indicios, provenientes de actores claves de las negociaciones, de que el texto marco de agricultura del 13 de septiembre podría constituir la base para la continuación del proceso. Miembros del grupo de países llamado G-20+, que se reunieron el 10 de octubre en Buenos Aires, declararon que estaban preparados para usar el texto marco de agricultura del 13 de septiembre, aunque reconocían que esto nunca había sido discutido en detalle. Declaraciones similares fueron realizadas, al parecer, tanto por la CE como por los EUA en una consulta informal de la OMC el 9 de octubre.
Indicios de progreso en este esfuerzo por volver a encarrilar las Negociaciones Comerciales Multilaterales pueden surgir el 21 y el 22 de octubre, fechas programadas para la reunión del Consejo General en su primera sesión después de Cancún.
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El acuerdo sobre modalidades no está cercano: el Presidente del Período extraordinario de sesiones del Comité de Agricultura identifica cuestiones clave para una orientación y decisiones colectivas (Período extraordinario de sesiones del Comité de Agricultura, 26-27 de junio y 1 de julio de 2003)
Después de tres días de reuniones formales e informales del Comité de Agricultura (26-27 de junio y 1 de julio, respectivamente), ha habido pocos progresos en las negociaciones para determinar modalidades en agricultura. Básicamente, los Miembros reiteraron sus posiciones ya conocidas sobre las distintas cuestiones que se debaten, como las fórmulas de reducción arancelaria en el área de acceso al mercado, la eliminación / reducción de los subsidios a las exportaciones y posibles soluciones para las distintas formas de ayuda interna. En algunas cuestiones de especial interés para los países en desarrollo se han planteado algunas objeciones de consideración a las propuestas contenidas en el borrador de modalidades para un Mecanismo Especial de Salvaguardia (MES) y para Productos Especiales (PE). Otra cuestión interesante para los países en desarrollo fue la propuesta de cuatro países africanos para que en Cancún se tome una decisión sobre la reducción acelerada o la eliminación de los subsidios al algodón.
El Presidente del Período extraordinario de sesiones del Comité de Agricultura
también presentó al Período extraordinario de sesiones del Comité de Agricultura
("bajo su propia responsabilidad") un Comunicado sobre el estado de
las negociaciones agrícolas, que posteriormente se actualizaría y presentaría
como Informe
al Comité de Negociaciones Comerciales (CNC) en la Quinta Conferencia
Ministerial de Cancún. La Comunicación del Presidente tenía el objetivo de "asistir
a los participantes en sus deliberaciones sobre agricultura en el proceso de
preparación de la Quinta Reunión de la Conferencia Ministerial". El Presidente
solicitó "orientación y decisiones colectivas" acerca de varias cuestiones
clave con el fin de despejar el camino para la determinación de modalidades.
Identificó una larga lista de cuestiones clave para la orientación y las decisiones
colectivas que abarcaba los tres pilares de las negociaciones agrícolas (acceso
al mercado, ayuda interna y competencia en materia de exportaciones) así como
el trato especial y diferenciado para países en desarrollo que, como se acordó
en la Conferencia Ministerial de Doha, iban a tratarse como parte integral de
todos los elementos de las negociaciones. Entre las cuestiones clave destacadas
en el Informe del Presidente, en el que solicitaba orientación y decisiones
colectivas, se incluyen:
Acceso al mercado:
• Posibilidad de modificación de alguna de las fórmulas presentadas y formas de que fuera ampliamente aceptada.
• Ampliación de los contingentes arancelarios y compromiso con la fórmula de recortes arancelarios.
• Destino de las SGE para países desarrollados.
• Nuevas disposiciones sobre Productos Especiales (PE) y Mecanismo Especial de Salvaguardia (MES) para países en desarrollo y criterios de elegibilidad.
• Tratamiento de los planes preferenciales.
• Iniciativas sectoriales (por ejemplo, en el algodón).
• Preocupaciones no relacionadas con el comercio, más allá de la seguridad alimentaria y el medio ambiente, y modos de afrontarlas.
• Disposiciones adicionales para la protección de las IG.
• Necesidad de una interpretación autorizada del Artículo 5.7 de las MSF y el Artículo 2 del OTC.
Competencia en materia de exportaciones:
• Subsidios a las exportaciones: enlace con otros subsidios a las exportaciones y proceso hacia su reducción / eliminación.
• Créditos a la exportación: pago máximo a más de 180 días, sobre la base del TED.
• Financiación de las exportaciones: condiciones más favorables para los países en desarrollo.
• Ayuda alimentaria: activación (agencias especializadas de la ONU o un concepto más abierto) y conveniencia de efectuarse exclusivamente en forma de subvención.
• ECE: disciplinas de ajuste de las actividades de exportación.
• Impuestos finales sobre las limitaciones a la exportación: prohibición o reducción / eliminación progresiva.
Ayuda interna:
• verde: ajustes frente a ampliación para acomodar PNC, o bien limitarla.
Otras cuestiones:
• Miembros incorporados recientemente: debería concedérseles una flexibilidad especial.
• Otros agrupamientos (PEID, otros países en desarrollo vulnerables, economías de transición): debería concedérseles una flexibilidad especial.
• Cláusula de paz (Artículo 13 del Acuerdo sobre la Agricultura): su destino, considerando que va a prescribir a finales de 2003.
La fórmula para los recortes arancelarios sigue siendo la cuestión más espinosa
La división al respecto se produce entre los países que están a favor de una fórmula de la Ronda Uruguay (RU) (recorte medio del 36% con un mínimo del 15% por línea arancelaria para los países desarrollados, y del 24% y el 10%, respectivamente, para los países en desarrollo) y una fórmula "a la suiza" que conseguiría una armonización de los aranceles entre los Miembros recortando los aranceles altos en mayor proporción que los bajos (con un arancel consolidado final máximo del 25%). La fórmula contenida en el borrador de las modalidades pretendía ser un híbrido entre estas dos soluciones (una fórmula intermedia). Sin embargo, ambos grupos de países no la encontraron aceptable por distintas razones. Entre los dos grupos de trabajo, el grupo a favor de la fórmula de la RU tiene el apoyo de unos 75 países (entre otros, la Unión Europea, Japón, Noruega, Suiza, India y un gran número de países en desarrollo) y ha estado apelando al Presidente del Período extraordinario de sesiones del Comité de Agricultura para que asuma este amplio apoyo expresado a la fórmula de la RU. El otro grupo, a favor de la fórmula "a la suiza" (que incluye a EE.UU., el grupo de Cairns, China y otros países) considera que la fórmula intermedia contenida en el borrador de modalidades no es lo suficientemente ambiciosa. Estas opiniones consolidadas por ambas partes son difíciles de acomodar, y en su Informe al CNC, el Presidente del Período extraordinario de sesiones del Comité de Agricultura solicitó a los Miembros que propusieran ideas sobre la posibilidad de modificar alguna de las fórmulas que hay sobre la mesa y el modo en que tales modificaciones pudieran ser ampliamente aceptadas.
Las disposiciones sobre Productos Especiales (PE) y el Mecanismo Especial de Salvaguardia (MES) encuentran alguna oposición
Éstas son dos nuevas disposiciones en el borrador de modalidades que abordan las preocupaciones específicas de países en desarrollo sobre la base del Trato Especial y Diferenciado. La disposición sobre PE permitiría que los países en desarrollo hicieran recortes muy modestos de los aranceles de "productos especiales", mientras que la disposición sobre el MES permitiría que reaccionaran a los aumentos de las importaciones o a bruscas caídas de precios de determinados productos mediante la subida de los aranceles. Estas dos disposiciones normalmente han sido apoyadas por la mayoría de los países en desarrollo, aunque algunos han planteado cuestiones sobre su puesta en práctica y en concreto sobre si debería haber criterios objetivos para determinar los países y productos que pueden beneficiarse de ellas. Algunos países, entre ellos Indonesia, India, China y Filipinas, adoptan la postura de que no debería haber criterios y que deberían ser los propios países en desarrollo los que designaran los productos que se verían amparados por las disposiciones de PE y el MES. Otros países en desarrollo (miembros del grupo de Cairns), así como varios países desarrollados, defienden los criterios específicos para evitar efectos no deseados, como por ejemplo la obstaculización del comercio Sur-Sur. Una solución propuesta por algunos de estos últimos países consiste en diferenciar el uso de las disposiciones sobre PE y el MES de forma que sean más accesibles para los países que lleven a cabo recortes arancelarios más pronunciados que otros países.
De forma inevitable, el destino de las disposiciones sobre PE y el MES puede estar vinculado al tipo de fórmula que se adopte finalmente para los recortes arancelarios generales. Puede haber presiones para un acceso muy limitado a las disposiciones sobre PE y el MES en el caso de una solución de recortes arancelarios modestos con flexibilidad sobre el recorte mínimo por línea arancelaria. Por otro lado, una fórmula de recortes arancelarios ambiciosos puede aumentar la fortaleza de las disposiciones sobre PE y el MES. Este compromiso también se refleja en el Informe del Presidente al CNC, que declara "junto con la fórmula de reducción arancelaria que se acuerde, los participantes deberían decidir si debe conservarse el concepto de productos especiales".
Se ha programado una sesión final del Período extraordinario de sesiones del Comité de Agricultura antes de la Conferencia Ministerial de Cancún, del 16 al 18 de julio de 2003.
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Vence el plazo para determinar modalidades
(Período extraordinario de sesiones del Comité de Agricultura de la OMC, 31 de marzo de 2003)
No ha sido posible cumplir con el plazo para el establecimiento de “modalidades”
en las negociaciones relativas a agricultura (ver http://www.wto.org/spanish/tratop_s/agric_s/negoti_mod2stdraft_s.htm)
originalmente fijado para el 31 de marzo de 2003 en la Cuarta Conferencia Ministerial
de la OMC celebrada en Doha. Las modalidades tienen como propósito entregar
el marco, incluidos objetivos y fórmulas, para el logro de los objetivos de
las negociaciones y también para problemáticas vinculadas a normativas. A su
vez, establecerían los parámetros del resultado final acordado como parte de
las negociaciones sobre agricultura, por ejemplo, la medida en la que se rebajarían
los derechos de importación, se reducirían o eliminarían los subsidios y cuál
sería el periodo de implementación pertinente. Esta incapacidad de llegar a
acuerdo respecto de las modalidades deja en evidencia importantes divergencias
entre los Miembros acerca de una cantidad de áreas claves, en gran medida vinculadas
a diferencias en cuento al grado deseado de reducción de los aranceles y subsidios
(ver http://www.wto.org/spanish/tratop_s/agric_s/negoti_s.htm).
La diferencia clave en el acceso al mercado se produce entre los Miembros que defienden recortes arancelarios similares a los conseguidos durante la Ronda Uruguay (por ejemplo, la Unión Europea, Japón, República de Corea, Noruega, Suiza y Mauricio, entre otros) y los que apoyan reducciones arancelarias más ambiciosas (por ejemplo, el grupo de Cairns y EE.UU., entre otros), en línea con el borrador de modalidades propuesto por el Presidente de las negociaciones.
Los países en desarrollo se dividen entre estas dos opciones. Por ejemplo, los 12 miembros en desarrollo del grupo de Cairns están a favor de la fórmula ambiciosa de reducción arancelaria contenida en el borrador de modalidades, mientras que muchos otros (entre ellos India) sólo apoyan recortes similares a los comprometidos en la RU. Estos últimos países habrían preferido recortes pronunciados para países desarrollados que "distorsionen" el comercio y ningún recorte (o recortes mínimos) para sí mismos. En su opinión, de esta forma se corregirían los desequilibrios del Acuerdo sobre la Agricultura y nivelarían el campo de actuación. Sin embargo, el borrador de modalidades propuesto no ofrecía dicha opción, de ahí que lo rechazaran y eligieran la solución y los porcentajes de reducción de la RU, que les darían la flexibilidad que desean. Por tanto, involuntariamente, su apoyo a la fórmula de la RU los coloca en el mismo lado que los países desarrollados más proteccionistas, que no están a favor de una reforma sustancial de la agricultura.
El borrador actual de modalidades sobre acceso al mercado contiene dos disposiciones importantes específicamente dirigidas a afrontar las preocupaciones de los países en desarrollo. Una de ellas permitiría a los países en desarrollo identificar "productos estratégicos" (PE) respecto a la seguridad alimentaria, al desarrollo rural o a la seguridad de la vida, que estarían sujetos a recortes arancelarios mínimos. La otra daría a los países en desarrollo un nuevo Mecanismo Especial de Salvaguardia (MES) que les permitiría imponer derechos aduaneros adicionales sobre las importaciones en determinadas circunstancias (por ejemplo, para contener aumentos de las importaciones). Las modalidades detalladas de estas dos disposiciones aún están por desarrollar. Especialmente en lo referente a la definición de PE, las condiciones a las que debe supeditarse el uso de esta disposición, la duración de su aplicación y el modo en que pueda afectar al comercio Sur-Sur son cuestiones que preocupan a los países en desarrollo.
Las principales diferencias sobre competencia en materia de exportaciones están relacionadas con el plazo para la reducción / eliminación de los subsidios a las exportaciones y la necesidad de disciplinas correspondientes sobre otras formas de subsidios a las exportaciones, como los créditos a las exportaciones y las ayudas alimentarias. En particular, el borrador de modalidades propone la eliminación de los subsidios a las exportaciones en un período de diez años y la necesidad de disciplinas correspondientes sobre otras formas de subsidios a las exportaciones, como los créditos a las exportaciones y las ayudas alimentarias.
Las principales diferencias en cuanto a ayuda interna estriban en el grado de apoyo a la reducción de la producción y la distorsión comercial (Caja ámbar) y a algunos ajustes de la definición de ayuda exenta (Caja verde). Algunos países desarrollados, que apoyan el concepto de "multifuncionalidad", desean una ampliación de la Caja verde y una ralentización del apoyo a las reducciones de la Caja ámbar con el fin de mantener estas funciones no comerciales de la agricultura. Este punto de vista no lo comparten otros países. También hay una propuesta en el borrador de modalidades para recortar a la mitad el nivel mínimo permisible de apoyo a la distorsión (los denominados de minimis) para países desarrollados, pero no para países en desarrollo. Además, hay importantes mejoras en una cláusula existente del Acuerdo sobre la Agricultura que proporciona una mayor flexibilidad a los agricultores con pocos recursos de los países en desarrollo.
En el lado positivo, en el Período extraordinario de sesiones del Comité de Agricultura celebrado el 31 de marzo de 2003, el Presidente comunicó que todos los Miembros seguían comprometidos con el mandato de Doha y que se había conseguido cierto progreso en varias cuestiones clave. Anunció que continuarían las consultas informales sobre varias cuestiones técnicas, como las fórmulas de reducción arancelaria, los contingentes arancelarios, los Productos Estratégicos (PE) para países en desarrollo, un nuevo Mecanismo Especial de Salvaguardia (MES) para países en desarrollo, ayuda interna, planes de comercio preferencial, créditos a la exportación, ayuda alimentaria, Empresas Comerciales Estatales (ECE) e Indicaciones Geográficas (IG). Se van a celebrar otras dos sesiones de negociación sobre las modalidades antes de la Quinta Conferencia Ministerial: del 26 al 27 de junio y el 1 de julio y del 16 al 17 de julio.
El vencimiento del plazo para la determinación de las modalidades ahora dificulta que los Miembros cumplan el otro plazo establecido por la Conferencia Ministerial de Doha, es decir, presentar no más tarde de la fecha de la Quinta Conferencia Ministerial, programada del 10 al 14 de septiembre en Cancún, sus borradores globales de programas de compromiso en agricultura. Estos programas iban a basarse en las modalidades.
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Revisión del primer borrador de modalidades(Período extraordinario de sesiones del Comité de Agricultura de la OMC, 24-28 de febrero de 2003)
El Período extraordinario de sesiones de negociación del Comité de Agricultura
de la OMC del 24 al 27 de febrero expuso su parecer sobre el texto del
borrador de modalidades que el Presidente del Período extraordinario
de sesiones del Comité de Agricultura había distribuido unos diez días antes.
Las opiniones y posiciones de los Miembros y el Resumen e Informe
del Presidente al Comité de Negociaciones Comerciales (CNC) pueden consultarse
mediante le sitio web de la OMC, en Negociaciones
en curso {Búsqueda en Documentos en línea: Informes resumidos (actas)
de las sesións extraordinarias (por ejemplo negociaciones) del Comité de Agricultura
(Signatura del documento: G/AG/NG/R* o TN/AG/R*) y Informe del Presidente,
al Comité de Negociaciones Comerciales o al Consejo General (Signatura del documento:
G/AG/NG/R* o TN/AG/R*)}
Al finalizar la semana de deliberaciones, el Presidente notificó que se habían hecho pocos progresos para salvar las distancias que separaban a los Miembros. Señaló que seguía habiendo opiniones encontradas y recordó a los Miembros la inminencia de los plazos establecidos en la Conferencia Ministerial de Doha.
Como se anticipó, el asunto más controvertido sigue siendo el acceso al mercado. La reacción más tajante a las modalidades propuestas en cuanto a reducciones arancelarias fue la de los países conocidos como grupo de la “multifuncionalidad”, de los cuales un gran número expresó su rechazo inmediato al texto, mientras que otros países de este grupo se refirieron a los objetivos poco realistas de reforma y declararon que, sin un equilibrio sólido entre las preocupaciones comerciales y no comerciales, sólo se podían esperar resultados mínimos del actual ciclo de negociaciones.
En el otro extremo, los países exportadores agrícolas del grupo de Cairns también criticaron el documento por razones opuestas, por ejemplo el alcance reducido de las reducciones arancelarias, al igual de los subsidios a la exportación y del apoyo interno propuestos. En cuanto al acceso al mercado, estos países siguen siendo favorables a una formula suiza de armonización para las reducciones arancelarias.
El principal asunto que también divide a los países en desarrollo es la búsqueda de una formula de compromiso para las reducciones arancelarias. Por una parte, están los países en desarrollo con una agricultura altamente comercializada que apoyan una reforma substancial y rápida, siguiendo la postura del grupo de Cairns. Por otra parte, están los países en desarrollo importadores netos de productos alimentarios, los países con amplios sectores cuya subsistencia se basa en la agricultura y las pequeñas economías que benefician de preferencias arancelarias, que son favorables a un proceso de reforma mucho más moderado. La reacción más fuerte de los países en desarrollo proviene del segundo grupo de países, que teme la disminución de las preferencias arancelarias provocada por la reducción de las tarifas de NMF en los países que otorgan preferencias arancelarias. El resultado de lo anterior es la formación de una alianza entre el grupo de la “multifuncionalidad”, del Norte, y los países que benefician de preferencias arancelarias, del Sur, que proponen sólo reducciones arancelarias modestas, esencialmente por medio de una repetición de la formula del “Ciclo de Uruguay”.
Con el fin de hacer avanzar el proceso, el Presidente de la Sesión especial del Comité de Agricultura identificó los siguientes ámbitos donde existe la necesidad de emprender un trabajo técnico más profundo:
- el concepto de “productos estratégicos” y criterios relacionados,
- la elaboración de un posible mecanismo especial de salvaguardia para los países en desarrollo,
- administración de los contingentes arancelarios,
- créditos a la exportación, y
- ayuda alimentaria.
La próxima reunión de la Sesión especial del Comité de Agricultura tendrá lugar del 25 al 31 de marzo. Si bien el plazo fijado por la Conferencia Ministerial de Doha para establecer las modalidades es el 31 marzo de 2003, es altamente probable que éste no se cumpla.
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Revisión del documento general sobre modalidades (Período extraordinario de sesiones del Comité de Agricultura de la OMC, 22-24 de enero de 2003)
La Sesión especial de negociación del Comité de Agricultura de la OMC celebrada
del 22 al 24 de enero de 2003 tomó en consideración el Documento
general puesto en circulación por el Presidente de la Sesión especial
del Comité de agricultura el 18 de diciembre de 2002. El Documento general hace
un resumen de los principales resultados y características del trabajo llevado
a cabo por la Sesión especial del Comité de agricultura hasta diciembre de 2002.
Este documento expone en detalle las posturas tomadas por los miembros de la
OMC sobre varios asuntos complejos relativos a la reforma agraria y comprende
alternativas diversas y amplias para llevar a efecto dicha reforma. El Documento
general debe sentar las bases para elaborar una primera versión de las modalidades
sobre la agricultura de aquí a la fecha límite fijada a fines de marzo de 2003
por el programa aprobado en la Conferencia Ministerial de Doha.
Las opiniones y posiciones de los Miembros y el Resumen e Informe
del Presidente al Comité de Negociaciones Comerciales (CNC) pueden consultarse
mediante le sitio web de la OMC, en Negociaciones
en curso {Búsqueda en Documentos en línea: Informes resumidos (actas)
de las sesións extraordinarias (por ejemplo negociaciones) del Comité de Agricultura
(Signatura del documento: G/AG/NG/R* o TN/AG/R*) y Informe del Presidente,
al Comité de Negociaciones Comerciales o al Consejo General (Signatura del documento:
G/AG/NG/R* o TN/AG/R*)}. El Presidentes indicó que los debates apenas
habían contribuido a tender puentes entre las distintas posiciones. Señaló que
era necesario "cambiar de marcha" urgentemente y comenzar a entablar
negociaciones serias, para que existiera alguna posibilidad de cumplir los plazos
acordados.
Tal como lo contempla el programa de trabajo de la Sesión especial del Comité de Agricultura, el Presidente deberá preparar y distribuir una primera versión de las modalidades para su presentación a la reunión de la Sesión especial del Comité de agricultura del 24 al 28 de febrero de 2003; una segunda versión estaría circulando antes de la reunión del 25 al 31 de marzo, que, conforme a lo programado, debe establecer las modalidades.
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Situación actual de las Negociaciones de la OMC sobre la Agricultura (Sesión especial del Comité de agricultura de la OMC, junio y septiembre 2002)
Tal como se había previsto en el programa de trabajo establecido en la Sesión especial del Comité de Agricultura celebrada en marzo de 2002, ya han tenido lugar varias reuniones sobre las modalidades en el marco de las Sesiones especiales del Comité de Agricultura, en las que se trataron los tres pilares fundamentales del Acuerdo sobre la Agricultura (AsA). En junio se mantuvieron debates sobre la competencia de las exportaciones, y en septiembre sobre el acceso a los mercados y la ayuda interna.
Se han presentado varias propuestas concretas que permiten identificar determinados grupos diferentes de países que, a grandes rasgos, mantienen posturas semejantes en cuanto al alcance del proceso de reforma y a las modalidades específicas sobre determinadas cuestiones. Sin embargo, en este sentido cabe señalar que la dinámica de las negociaciones sobre la agricultura ha cambiado ligeramente desde la Declaración Ministerial de Doha. Estas negociaciones son ahora parte del compromiso único, que deberá completarse para el 1º de enero de 2005. Dado este marco más amplio, los intereses y posturas de los Miembros en cuanto a la agricultura tienen inevitablemente en cuenta sus intereses en otros sectores que también están en fase de negociación.
Los principales participantes y sus posturas generales
Pueden identificarse cuatro grupos principales de países en las negociaciones sobre la agricultura: el Grupo Cairns (exportadores netos de productos agrícolas), los Estados Unidos, el "Grupo de las preocupaciones no comerciales" (la Unión Europea, el Japón, Corea, Suiza, Noruega, etc.) y los países en desarrollo (con algunos subgrupos dentro de este grupo general).
El Grupo Cairns, en el que se encuentran tanto países desarrollados como países en desarrollo, es el más enérgico en su postura de una rápida liberalización ulterior de la agricultura y respalda la realización de una reforma importante de todos los sectores, incluidas las subvenciones a la exportación, los aranceles y la ayuda interna que genera la distorsión del comercio y la producción. Para el Grupo Cairns, las preocupaciones no comerciales deberían tratarse mediante medidas que no representan distorsión para el comercio y debería limitarse y orientarse el Trato Especial y Diferenciado (TED).
La postura de los EE.UU. es semejante a la del Grupo Cairns en lo que se refiere al nivel de reforma estipulado sobre los recortes de aranceles y la reducción de las subvenciones a la exportación. También apoyan la apertura del comercio a los productos modificados genéticamente (MG). Sin embargo, los Estados Unidos se muestran menos colaboradores con relación a otras formas de competencia de las exportaciones (créditos a la exportación y ayuda alimentaria), así como en cuanto a ayuda interna. Los EE.UU. ofrecen un gran apoyo a su sector agrícola interno y están dispuestos a controlar sólo aquella ayuda que se considere que distorsiona el comercio y la producción, pero no así otras formas de ayuda interna. Tanto las propuestas de los EE.UU. como las del Grupo Cairns son asimismo ambiciosas en cuanto al marco temporal y los plazos en que deberá completarse la reforma. Los EE.UU. presentan también una postura semejante al Grupo Cairns en cuanto a las preocupaciones no comerciales y al TED.
En términos generales, el "Grupo de las preocupaciones no comerciales" asigna gran importancia a las preocupaciones no comerciales como la protección del medio ambiente, el bienestar animal, la conservación de las comunidades rurales y el paisaje agrícola, la inocuidad de los alimentos, las indicaciones geográficas, el etiquetado de los productos MG, etc. Este grupo de países adopta una postura ligeramente defensiva en las negociaciones y hace hincapié en que se lleve a cabo una reforma gradual y progresiva, teniendo en cuenta las circunstancias específicas de los distintos países y la singular contribución de la agricultura a la sociedad en su totalidad. En general, su interés se encuentra en mantener el nivel de protección y ayuda a sus sectores agrícolas. Por consiguiente, han propuesto que se mantenga el enfoque adoptado en la Ronda Uruguay (RU), el cual llevaría a una reforma gradual. En lo que respecta al TED, apoyan que haya una mejora del acceso a los mercados para los países en desarrollo y flexibilidad para tratar las preocupaciones en materia de desarrollo rural y seguridad alimentaria.
Los países en desarrollo abarcan un grupo bastante heterogéneo y por ello sus posturas en las negociaciones no son uniformes. En primer lugar, se encuentran los exportadores netos de productos agrícolas y algunos de ellos se han alineado con el Grupo Cairns de países; en segundo lugar, están los importadores netos de alimentos, preocupados por las consecuencias del proceso de reforma en el costo de las importaciones de alimentos, así como en la posibilidad de reducir la dependencia del mercado mundial mediante un aumento de la producción interna de alimentos (algunos tienen un gran potencail inutilizado en ese sentido); en tercer lugar, están las grandes economías agrarias considerablemente autosuficientes, cuya preocupación es mantener la forma de ganar el sustento de las comunidades rurales y salvaguardar la seguridad alimentaria (algunas de ellas han propuesto la creación de un "Compartimento de Desarrollo" para alcanzar estos objetivos); por último, entre los países en desarrollo se encuentran las pequeñas economías agrícolas que dependen de un número reducido de cultivos agrícolas para conseguir nivel de empleo e ingresos procedentes de la exportación, y cuya preocupación está en la erosión de las preferencias como consecuencia de la liberalización del comercio.
Un aspecto que unifica a los países en desarrollo es su interés por tratar las desigualdades del actual Acuerdo sobre la Agricultura (AsA) y asegurar la mejora del acceso a los mercados para sus productos agrícolas, especialmente productos elaborados de mayor valor que se ven actualmente limitados, entre otras cosas, por la progresividad arancelaria. Asimismo, dados sus recursos limitados para ofrecer ayuda a los agricultores nacionales, estos países quieren ver reducidas de forma importante las elevadas subvenciones en los países desarrollados y, hasta que esto ocurra, adoptan una postura defensiva ofreciendo un mayor acceso al mercado en sus propios mercados.
Principales enfoques en relación con la competencia a la exportación
Subvenciones a la exportación. Se han propuesto varios enfoques: la eliminación de las subvenciones en tres o cinco años, con inclusión o exclusión del pago inicial del 50%; reducciones de las subvenciones, vinculadas a disciplinas más estrictas relativas a la ayuda alimentaria y créditos a la exportación; y reducciones combinadas con alguna modulación de determinados productos que permita moderar las reducciones para algunos productos a cambio de reducciones mayores en otros, así como compromisos complementarios sobre las subvenciones máximas unitarias. Muchos países en desarrollo apoyan la eliminación y el pago inicial, pero algunos quieren que haya exenciones basándose en el TED dentro de las líneas generales del Artículo 27 y el Anexo 7 del Acuerdo sobre Subvenciones.
Crédito a la exportación, seguro, etc. El objetivo aquí es controlar el componente de subvención de los créditos a la exportación y otros programas semejantes, que se entienden como otras formas de eludir los compromisos relativos a la competencia de las exportaciones. Los enfoques surgidos se pueden incluir en dos categorías: una es calculando el componente de subvención del crédito, el seguro y las garantías y acordando compromisos de reducción para estas subvenciones (es decir, tratarlas del mismo modo que las subvenciones a la exportación), y la segunda es adoptar una serie de disciplinas para estas transacciones, es decir, con respecto a la duración del crédito, los índices de referencia para los tipos de interés, las primas de seguros convenientes, etc.
Ayuda alimentaria. Se ha diferenciado entre la ayuda alimentaria proporcionada como respuesta a llamamientos realizados por organizaciones internacionales, como la FAO o el Programa Mundial de Alimentos (PMA), que no deberían ser objetadas, y la ayuda alimentaria bilateral que debería estar condicionada a disciplinas más estrictas y a un mayor número de análisis y de preparación de informes teniendo en cuenta sus posibles efectos de desplazamiento del mercado.
Empresas comerciales del Estado. La preocupación aquí se encuentra en las posibles subvenciones asociadas con las actividades de las empresas comerciales del Estado exportadoras. La postura predominante es que las acciones específicas de estas empresas determinarían si están subvencionando las exportaciones y no su mera existencia.
Restricciones e impuestos a la exportación. Si bien algunos países mantienen que no hay mandato respecto a considerar las restricciones e impuestos a la exportación, otros mantienen lo contrario haciendo una comparación con las disciplinas relativas a las restricciones a la importación. Una propuesta específica propone convertir todas las restricciones cuantitativas sobre las exportaciones en impuestos a la exportación y consolidar y reducir estos últimos, al igual que se produjo en el proceso de arancelización de las restricciones a la importación.
Principales enfoques en relación con el acceso a los mercados
Aranceles. Un enfoque se basa en una fórmula de armonización (“fórmula suiza” o semejante), que produciría recortes mucho mayores en los aranceles más altos y recortes menores en aranceles más bajos. La fórmula suiza presenta variantes que incluyen valores iguales/diferentes de los parámetros implicados, marcos temporales para la aplicación y niveles arancelarios máximos después del período de aplicación. Un segundo enfoque está basado en la fórmula ya probada de la Ronda Uruguay con parámetros semejantes o diferentes a los empleados en ésta, aunque todavía no se ha realizado ninguna propuesta específica al respecto. Un tercer enfoque propone una fórmula suiza para los países desarrollados y el enfoque de la Ronda Uruguay para los países en desarrollo.
Algunos países en desarrollo quieren excluir de las disciplinas generales los productos sensibles para la seguridad alimentaria y el medio de vida. Esto podría llevarse a cabo mediante un enfoque de "lista positiva", conforme al cual una lista limitada de productos estaría sujeta a disciplinas y todos los demás productos estarían exentos; un enfoque menos protector es el basado en una "lista negativa", conforme al cual sólo una lista limitada de productos se excluiría de las disciplinas. Para algunos países en desarrollo hay también cuestiones que tienen en cuenta reducciones arancelarias unilaterales antes de la Ronda Uruguay, mientras que para otros países existen preocupaciones sobre la erosión de las preferencias comerciales como consecuencia de las reducciones arancelarias por parte de países que conceden la preferencia.
Contingentes arancelarios (CA). Una de las cuestiones principales en relación con los contingentes arancelarios afecta al método de administración empleado para su aplicación. En relación con esto, se muestra preferencia por enfoques que permitiesen al comercio su realización y ser práctico, previsible y transparente; que promoviesen la utilización plena de los contingentes o, en el caso de licencias de importación no utilizadas, que posibilitasen su reasignación; que eliminasen poco a poco las asignaciones a determinados países; y que las importaciones de países que no son miembros de la OMC no se realizasen con cargo al contingente arancelario. En lo que respecta a la mejora de los propios contingentes arancelarios existen propuestas para aumentar los volúmenes de los contingentes y reducir los aranceles dentro del contingente. Algunos países consideran que los contingentes arancelarios son una medida temporal con el objetivo final de llegar a un régimen de importación basado exclusivamente en aranceles.
Salvaguardia Especial (SGE). Un enfoque propone la eliminación de la salvaguardia especial en su totalidad. Un segundo enfoque propugna que se mantenga la salvaguardia especial actual y que se incremente a todos los países, incluida una nueva disposición para los productos perecederos y de temporada. Un tercer enfoque propone la eliminación de la salvaguardia especial para los países desarrollados y la creación de un nuevo instrumento para los países en desarrollo. Por último, un cuarto enfoque aboga por que se apliquen medidas compensatorias en los casos de importaciones subvencionadas, sin prueba del daño, con los derechos adicionales equivalentes a la subvención otorgada.
Entre otras cuestiones relacionadas con el acceso a los mercados figuran la inocuidad de los alimentos, el etiquetado y las indicaciones geográficas. En relación con todos estos temas hay quienes sostienen la importancia de los mismos para las negociaciones sobre la agricultura y la necesidad de abordarlos en estas negociaciones, y hay también quienes sostienen que estas cuestiones no corresponden a las negociaciones sobre la agricultura, es decir, la inocuidad de los alimentos es un tema en materia de medidas sanitarias y fitosanitarias (MSF), el etiquetado de los alimentos es una cuestión en materia de obstáculos técnicos al comercio (OTC) y los indicadores geográficos corresponden a los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC).
Principales enfoques en relación con la ayuda interna
Compartimento Verde. Existen dos posturas principales y opuestas en lo que respecta al Compartimento Verde. En primer lugar, aquellos países que consideran que las medidas del Compartimento Verde no distorsionan la producción y el comercio y que quieren que se amplíe el Compartimento Verde para incluir otras medidas que les permitirían una mayor flexibilidad para atender sus preocupaciones no comerciales. Por otro lado, otros países sostienen que algunas medidas adoptadas en virtud del Compartimento Verde no cumplen los criterios de “no distorsión o distorsión mínima posible del comercio” y quieren volver a analizar las condiciones según las cuales las medidas se consideran parte del Compartimento Verde. En opinión de estos países, determinadas medidas de sostenimiento de los ingresos recortan los costos de los agricultores, reducen los riesgos y mantienen a los agricultores dentro de la actividad de la explotación agraria. Además de limitar su cobertura, algunos países también quieren que se limite en general los pagos del Compartimento Verde.
Compartimento Azul. Se han propuesto tres enfoques a este respecto: primero, que debería eliminarse completamente, por considerarse una medida provisional establecida con arreglo a la Ronda Uruguay; segundo, que debería incluirse en el Compartimento Ámbar y estar sujeto a compromisos de reducción; y tercero, que debería mantenerse. Quienes defienden que se mantenga el Compartimento Azul sostienen que éste ha limitado los efectos que representaban distorsión y que es necesario para permitir que se lleve a cabo la reforma en su contexto específico.
Compartimento Ámbar. Una cuestión fundamental que divide a los países es si debería eliminarse o reducirse el Compartimento Ámbar. Una postura apoyada por varios países desarrollados y en desarrollo propone que se eliminen en su día las subvenciones del Compartimento Ámbar y que todas las subvenciones se reduzcan a los niveles de minimis (5% de la producción agrícola para los países desarrollados y 10% para los países en desarrollo). No obstante, a esto se oponen de forma contundente otros países que señalan que la eliminación del Compartimento Ámbar va más allá del mandato de Doha que propugna sólo la reducción considerable de las subvenciones que distorsionan el comercio. Otra cuestión es si los compromisos de reducción deberían seguir siendo de forma generalizada como en la Ronda Uruguay o en forma desglosada (específicos para cada producto).
Disposición sobre el TED (Artículo 6.2 del AsA). Se apoya de forma general el mantenimiento de esta disposición. Algunos países en desarrollo quieren que sea ampliada para permitirles intensificar la producción de cultivos básicos para consumo interno y proteger el medio de vida de los pequeños agricultores.Mas allá del Artículo 6.2, la propuesta del “Compartimento de desarrollo” apunta a la aplicación de medidas especiales para los países en desarrollo, tales como la exclusión de algunos compromisos relativos a los productos alimentarios básicos y algunos cultivos considerados esenciales para la seguridad alimentaria (mediante un enfoque de lista “positiva” o “negativa”, la posibilidad, par los países en desarrollo, de negociar mayores aranceles y aplicar salvaguardias simples para proteger dichos cultivos, la prohibición del “dumping” de productos agrícolas por parte de los países desarrollados, etc. Si bien existe un consenso a favor de medidas especiales que permitan a los países en desarrollo resguardar sus intereses en materia de desarrollo y de seguridad alimentaria, varios países se oponen a la idea de aplicar medidas diferenciadas a países desarrollados y en desarrollo y advierten acerca de la adopción de medidas que pudieran acrecentar la distorsión de los intercambios comerciales.
En general, parece que siguen existiendo grandes diferencias en las posturas adoptadas por los países. Como elemento positivo, ha habido más claridad en cuanto a qué posición toman los distintos países con respecto a determinados temas y esto ha ayudado a que otros puedan ser más conscientes de las circunstancias particulares a las que se enfrentan. Como elemento negativo, sin embargo, el panorama parece haberse polarizado más en algunas cuestiones concretas, en comparación con la situación al inicio de las negociaciones sobre la agricultura hace unos tres años. Algunas posturas están ahora más arraigadas y sería necesario el esfuerzo de todos los implicados para encontrar una base común. Se ha puesto de manifiesto que a menos que se realicen progresos importantes durante la próxima reunión de noviembre, incluida más especificidad en cuanto a los parámetros asociados con las diferentes propuestas que se han manifestado de forma general, el pronóstico de alcanzar un acuerdo sobre las modalidades para marzo de 2003 podría resultar poco realista. También es necesario algún enfoque más proactivo en relación con las cuestiones que preocupan a los países en desarrollo y en particular a cómo incorporar las disposiciones del TED como partes integrantes de todos los elementos de las negociaciones, tal como se convino en la Declaración Ministerial de Doha.
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El Comité de Agricultura de la OMC determina programa de trabajo relativo a Modalidades
(Sesión especial del Comité de Agricultura (CoA) de la OMC, 26 de marzo de 2002)
La sesión especial del Comité de Agricultura (CoA) de la OMC acordó, con fecha 26 de marzo de 2002, desarrollar un programa de trabajo destinado a determinar las modalidades de las negociaciones de agricultura para el 31 de marzo de 2003, con el objeto de orientar la etapa posterior de las negociaciones. Lo anterior constituiría una etapa de gran importancia en el proceso, ya que determinará la forma del resultado final de las negociaciones. Es probable que las modalidades abarquen miras para alcanzar los objetivos planteados en la Declaración Ministerial de Doha, a saber: "mejoras sustanciales en el acceso al mercado; reducciones - con miras a la eliminación - de todas las formas de subsidios a las exportaciones; y reducciones sustanciales al apoyo nacional que genera distorsiones en el comercio".
Las modalidades se utilizarán a objeto que los miembros elaboren su "borrador global de compromisos", mismos que de acuerdo con el programa acordado en Doha deberían cumplirse para la Quinta Conferencia Ministerial de la OMC en México (a realizarse durante 2003) y las negociaciones relativas a dichos compromisos deberían completarse para el 1 de enero de 2005, como parte del compromiso único.
Las modalidades - que deben ser concertadas - girarán en torno a los tres pilares del Acuerdo de la OMC sobre Agricultura (AsA), es decir, subsidios y restricciones a las exportaciones, acceso al mercado y respaldo nacional. Estos temas se abordarán durante tres reuniones (una en junio y dos en septiembre), sobre la base del orden antes mencionado. Los temas no corresponden exactamente a las cuestiones que muchos países en desarrollo hubiesen deseado abordar, tanto respecto de la sucesión de los temas a ser analizados, como de la no inclusión de otras problemáticas "horizontales". En lo que concierne a la secuencia, muchas naciones en desarrollo habrían preferido analizar primero el respaldo nacional, considerando que éste tiene consecuencias en las problemáticas de acceso al mercado. En forma específica, estos países esperan compromisos de reducción sustancial del respaldo nacional por parte de algunos países desarrollados que cuentan con una gran cantidad de subsidios antes de manifestar su voluntad de abrir sus mercados aún más. Con todo, aún no se ha perdido la oportunidad de ejercer presión para que dicha reforma tenga lugar, ya que las modalidades no dirán relación con los compromisos específicos de los miembros individuales de la OMC, si bien es posible que se busque establecer directrices generales en la forma de objetivos y fórmulas que pueden utilizarse para potenciar las reformas.
En materia de problemáticas horizontales, las cláusulas relativas a tratamiento especial y diferencial (S&D) y la idea de la "Caja de Desarrollo" (Development Box) se encontraban dentro de los temas que algunos países en desarrollo habían planteado que deberían abordarse en forma separada. Sin embargo, tal como se acordó en la Declaración Ministerial de Doha, las cláusulas relativas a tratamiento especial y diferencial serían parte integral de las negociaciones y deberían estar incluidas en los tres pilares. Al mismo tiempo, no existen negociaciones separadas sobre problemáticas no vinculadas a comercio que algunos países desarrollados hubiesen deseado abordar. Estas mismas deberían ser tomadas en consideración en las negociaciones, tal como se convino en el texto de Doha. En términos generales, parece más conveniente para todos los actores involucrados continuar con el proceso de reforma, manteniendo la "arquitectura" básica del Acuerdo de la OMC sobre Agricultura (AsA).
Se estima que la preparación del documento de las modalidades se iniciará luego de una reunión complementaria a realizarse en el mes de noviembre, momento en el que el Presidente entregará el borrador de un documento general (alrededor del 18 de diciembre de 2002), mismo que será utilizado como base para un panorama general comprehensivo en enero de 2003, luego del que se redactará el primer borrador de las modalidades para fines de revisión en la reunión de febrero y un segundo borrador que se elaborará a continuación, para ser evaluado en la última reunión a llevarse a cabo en marzo.
El programa de trabajo detallado, destinado a la elaboración del documento relativo a modalidades es el siguiente:
2002
- Reunión de junio: subsidios y restricciones a las exportaciones (reunión informal, 17-19 de junio; reunión formal, 20 de junio)
- Reunión de comienzos de septiembre: acceso al mercado (reunión informal, 2-3 de septiembre; reunión formal, 4 de septiembre)
- Reunión de fines de septiembre: respaldo nacional (reunión informal, 23-25 de septiembre; reunión formal, 27 de septiembre)
- Reunión de noviembre: seguimiento (reunión informal, 18-20 de noviembre; reunión formal, 22 de noviembre)
- 18 de diciembre: documento general en borrador entregado por el Presidente
2003
- Reunión de enero: revisión general sobre la base del documento general (reuniones formal/informal, 22-24 de enero)
- Elaboración de borradores: primer borrador del documento de modalidades:
- Reunión de febrero: comentarios sobre el primer borrador (reuniones formal/ informal, 24-28 de febrero)
- Revisión de borradores: segundo borrador del documento de modalidades:
- Reunión de marzo: análisis del texto final (reuniones formal/informal, 25-31 de marzo)
- 31 de marzo: plazo final
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