Los elementos centrales del Museo y Red de la Alimentación y la Agricultura, dedicados a la Biblioteca de la FAO, permiten al visitante explorar las colecciones físicas y digitales de la Biblioteca. En esta página se puede encontrar más información sobre algunas de las piezas clave expuestas.
Además, el público tiene a su disposición monitores para consultar la interfaz de búsqueda Discovery de la Biblioteca, el Archivo David Lubin y el Portal de conocimiento de la FAO. El Portal constituye una pasarela digital de libre acceso a todas las publicaciones de la FAO y contiene decenas de miles de artículos, entre los que se incluyen publicaciones principales, informes técnicos, documentos de reuniones y las colecciones históricas de la biblioteca.
Las raíces de la colaboración internacional en la agricultura
La trayectoria de la FAO comenzó en 1905 con el Instituto Internacional de Agricultura (IIA), fundado en Roma por el rey Vittorio Emanuele III para hacer realidad la visión de David Lubin de una cooperación agrícola mundial. Cuando el IIA se disolvió en 1946, sus funciones vitales y su biblioteca histórica pasaron a la recién creada FAO. En 1974, las hijas de Lubin donaron su archivo personal a la Biblioteca, preservando un legado de visión, acción y perseverancia.
Quince kilómetros de estanterías bajo el museo
En nuestras vidas cada vez más digitales, es fácil pasar por alto las raíces tangibles del conocimiento. Durante milenios, el papel y la tinta han sido los vehículos de la sabiduría humana, unidos en forma de libros. Las bibliotecas, como la de la FAO, actúan como guardianes de este patrimonio impreso. Los sótanos del museo albergan un extraordinario archivo que abarca 15 kilómetros lineales de estanterías repletas de publicaciones impresas. En ellas se atesoran los saberes acumulados por autores e instituciones a lo largo de siglos, documentando la historia de la investigación agrícola.
El árbol del conocimiento
El árbol del conocimiento es un símbolo dinámico que ilustra cómo la cultura y el aprendizaje moldean a las generaciones futuras. Esta instalación interactiva invita al visitante a tocar un árbol creado íntegramente con palabras. Con cada interacción, brotan nuevas ramas con expresiones renovadas, como símbolo de que el conocimiento florece a través del diálogo y la participación. Este árbol nos recuerda que la construcción de un mundo mejor comienza con la curiosidad, la conversación y las contribuciones individuales
El florecer del conocimiento
Los saberes botánicos de la Biblioteca de la FAO cobran vida en las paredes del espacio bibliotecario del Museo. Este singular papel tapiz se compone de preciosas ilustraciones pintadas a mano de flores, frutas y hortalizas. Los dibujos están extraídos del Hortus Romanus, una obra maestra de la botánica, que se publicó en Roma entre 1772 y 1793. Más allá de su mera belleza visual, estas ilustraciones ponen de relieve la fascinación histórica por la clasificación de las plantas útiles, transformando el espacio en una celebración de la conjunción entre el arte y el estudio de la botánica.
