Agricultura inteligente

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Mejora de la producción hortícola en el valle de Fergana (Uzbekistán)

El proyecto de agricultura inteligente de la FAO está impulsando un cambio transformador en el valle de Fergana (Uzbekistán). Mediante la optimización y modernización de 60 invernaderos de pequeños agricultores, que cubren una superficie total de 18 900 metros cuadrados, el proyecto brinda apoyo a los agricultores locales para aumentar la productividad, mejorar la calidad de las hortalizas y fortalecer las conexiones con el mercado. Además, el proyecto está facilitando la construcción de dos viveros para la producción de plántulas y de dos invernaderos modelo de demostración. Este enfoque integral fortalece la producción sostenible de hortalizas, mejora los medios de vida locales y promueve la gestión ambiental.

El valle de Fergana, situado en el este de Uzbekistán, es una de las regiones más fértiles y densamente pobladas de Asia central. Rodeado de montañas y alimentado por el río Syr Darya, el valle es un importante centro agrícola para Uzbekistán, especialmente en la producción de hortalizas. Los veranos cálidos y los inviernos suaves del valle crean las condiciones ideales para cultivos como tomates, pepinos, pimientos y verduras de hoja verde, que se cultivan tanto en campos abiertos como en invernaderos. Sin embargo, los recursos hídricos limitados y el aumento de las temperaturas suponen un desafío para el clima semiárido de la región, lo que afecta a la salud del suelo y al rendimiento de los cultivos. Para abordar estas cuestiones, la FAO y el Ministerio de Agricultura de Uzbekistán presentaron el proyecto Agricultura inteligente para las generaciones futuras, que introduce prácticas mejoradas en los invernaderos a fin de apoyar la producción de hortalizas durante todo el año y mejorar la seguridad alimentaria.

El proyecto moderniza los invernaderos mediante estructuras reforzadas, materiales de cobertura de alta calidad y tecnologías de uso eficiente del agua en las regiones de Fergana, Andijan y Namangan. Los pequeños agricultores reciben plántulas de alta calidad, equipos técnicos avanzados y herramientas esenciales para mejorar el cultivo en invernaderos. En conjunto, estos recursos y las mejores prácticas compartidas a través del proyecto aumentan significativamente la producción y mejoran las condiciones de vida y la nutrición locales.

Para controlar las plagas y enfermedades, el proyecto introdujo una serie de medidas de protección, entre ellas materiales de cobertura de alta calidad, redes contra insectos, trampas para insectos, sistemas de doble puerta y alfombrillas desinfectantes en las entradas de los invernaderos. Las sesiones de capacitación periódicas sobre manejo integrado de plagas preparan aún más a los agricultores para gestionar eficazmente los riesgos de plagas. En el marco del proyecto se elaboraron diez módulos de creación de capacidad sobre gestión de invernaderos, producción de hortalizas, riego, fertilización, producción de plántulas y control de plagas y enfermedades. Más de 300 participantes, entre los que se encontraban pequeños agricultores, miembros de comunidades rurales, jóvenes, organismos gubernamentales y representantes del sector privado, asistieron a 20 sesiones de capacitación presenciales, en las que adquirieron conocimientos y habilidades básicas sobre la gestión de invernaderos, buenas prácticas agrícolas y técnicas de manejo integrado de plagas.

A medida que se intensifican los desafíos climáticos, el proyecto de agricultura inteligente de la FAO está generando un efecto duradero en el valle de Fergana. Mediante la modernización de los invernaderos, la facilitación de capacitación técnica y la aplicación de prácticas sostenibles, el proyecto refuerza la producción local de hortalizas, mejora los medios de vida de los agricultores y apoya la resiliencia ambiental en Fergana, Andijan y Namangan, allanando el camino hacia un futuro sostenible.