Colaborar con servicios de extensión, organizaciones de productores, redes forestales comunitarias y servicios de asesoramiento en materia de pesca o acuicultura y ganadería para probar, adaptar y ampliar las innovaciones que funcionan en el plano local. Llevar registros simples de insumos, costos, rendimientos o capturas, pérdidas, sanidad animal, productos forestales y calidad de modo que los datos comprobados de las explotaciones agrícolas, las aguas y los pastizales orienten prácticas, inversiones y políticas mejores para los pequeños productores.
En función de los recursos disponibles y del contexto local, recurrir a prácticas agrícolas sostenibles, como la agricultura inteligente o la agroecología, la agroforestería, los sistemas integrados de producción agropecuaria, la gestión sostenible de los bosques y la pesca o la acuicultura responsables, mediante la combinación de conocimientos locales, asesoramiento científico y tecnologías apropiadas. Siempre que sea posible, hacer un seguimiento de los cambios en la productividad, la salud del suelo y el agua y el riesgo, con miras a adaptar las prácticas a lo largo del tiempo, incrementar la resiliencia y reducir las repercusiones ambientales.
Cuando lo permitan los recursos y las condiciones, diversificar los cultivos, el ganado, la pesca y la producción forestal puede aumentar la renta y reducir la dependencia de una única fuente de ingresos, al tiempo que aumenta también el acceso a alimentos ricos en nutrientes y distribuye los riesgos climáticos y de mercado. Con el tiempo, incluso las medidas modestas (como la introducción de una leguminosa en una rotación de cultivos, semillas de alta calidad, variedades adaptadas localmente o mejores prácticas de alimentación animal) pueden incrementar los medios de vida, la diversidad de la alimentación y la seguridad alimentaria.
Promover políticas e iniciativas que respalden y prioricen las necesidades de los pequeños productores y los agricultores familiares. Afiliarse a cooperativas o establecerlas para empoderarse y participar más en los procesos de adopción de decisiones, compartir tecnologías, obtener acceso a mercados equitativos y recibir apoyo para capacitación e insumos agrícolas, con miras a prosperar en la producción de alimentos de carácter sostenible.
Los pequeños productores pueden tomar medidas para reducir la pérdida de alimentos a lo largo de la cadena de producción y suministro. Mediante la aplicación de prácticas como la recolección eficiente, el almacenamiento adecuado y la distribución a los mercados locales, Los pequeños productores pueden tomar medidas para reducir la pérdida de alimentos a lo largo de la cadena de producción y suministro. Mediante la aplicación de prácticas como la recolección eficiente, el almacenamiento adecuado y la distribución a los mercados locales.
Los pequeños productores pueden participar en iniciativas de educación comunitaria para concienciar sobre la importancia de los alimentos nutritivos y las prácticas agrícolas de carácter sostenible. Al compartir sus conocimientos y experiencias con otros productores, los consumidores y los responsables de las políticas, inspiran un cambio positivo y fomentan una comprensión más profunda de la interconexión entre los alimentos, la salud y el medioambiente.