Comisión de recursos genéticos para la alimentacíon y la agricultura





El Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y Agricultura

Tras siete años de negociaciones en el seno de la Comisión de Recursos Genéticos para la Alimentación y la Agricultura, la Conferencia de la FAO adoptó el Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura, en noviembre de 2001. El Tratado entró en vigor en 2004, después de que lo ratificaran 40 gobiernos. La primera reunión del Órgano Rector del Tratado se celebró en Madrid (España) en 2006.

Este Tratado jurídicamente vinculante abarca todos los recursos fitogenéticos de interés para la alimentación y la agricultura, y está en consonancia con el Convenio sobre la Diversidad Biológica. Los objetivos del Tratado son la conservación y la utilización sostenible de los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura y la distribución justa y equitativa de los beneficios derivados de su uso. Ningún país es autosuficiente en lo que respecta a los recursos fitogenéticos, por lo que la cooperación internacional y el intercambio de recursos genéticos son de importancia fundamental y constituyen acciones necesarias para la seguridad alimentaria. Por medio del Tratado, los países acordaron crear un Sistema multilateral dirigido a facilitar el acceso a los recursos fitogenéticos fundamentales para la alimentación y la agricultura y la distribución justa y equitativa de los beneficios derivados de tal acceso. En el Tratado se reconoce la enorme contribución que los agricultores y sus comunidades han realizado y continúan realizando para la conservación y el desarrollo de los recursos fitogenéticos. Ésta es la base de los Derechos del agricultor, que comprenden la protección de los saberes tradicionales y el derecho a participar equitativamente en el reparto de beneficios y en los procesos nacionales de adopción de decisiones acerca de los recursos fitogenéticos. El Tratado responsabiliza a los gobiernos de la aplicación de estos derechos.La Comisión y el Órgano Rector del Tratado contribuyen de maneras diferentes —aunque complementarias— a garantizar la conservación y la utilización sostenible de los recursos fitogenéticos. La Comisión y el Órgano Rector del Tratado cooperan para supervisar las amenazas e identificar acciones prioritarias para el futuro.

En 2009 la Comisión aprobó la Declaración conjunta de intenciones respecto de la cooperación entre el Órgano Rector del Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura y la Comisión de Recursos Genéticos para la Alimentación y la Agricultura. También tomó nota de la Resolución 7/2009 del Órgano Rector del Tratado Internacional y reafirmó su disposición a seguir cooperando con el Órgano Rector en cuestiones de interés común, especialmente en el contexto de su Programa de trabajo plurianual.

Información sobre el Tratado