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Guías alimentarias basadas en alimentos

Guías alimentarias y sostenibilidad

©FAO/Giulio Napoletano

En los últimos años se ha prestado cada vez mayor atención a los efectos que la producción y el consumo de alimentos tienen sobre el medio ambiente. Con una población que se calcula que será de aproximadamente nueve mil millones de personas en el año 2050 y los recursos existentes en el planeta limitados y degradados, la necesidad de producir mayor cantidad de alimentos de forma sostenible reviste más importancia que nunca.

Por un lado, los métodos actuales de producción de alimentos ejercen una fuerte presión sobre el medio ambiente y contribuyen al cambio climático. Por otro lado, los hábitos de consumo actuales son a menudo no solo perniciosos para la salud sino también injustos: el consumo excesivo y el desperdicio de alimentos coexisten con la desnutrición. Es necesario que se produzca un giro hacia sistemas alimentarios y dietas más sostenibles a fin de proteger la salud de las personas y del planeta al tiempo que se garantiza la seguridad alimentaria y nutricional y la biodiversidad de los recursos naturales.

En un esfuerzo por reducir el impacto ambiental de la producción y consumo de alimentos, una serie de países, organizaciones no gubernamentales y organizaciones benéficas, así como algunos movimientos de la sociedad civil, están elaborando guías alimentarias y e íconos que fomentan las dietas sostenibles.

Algunas recomendaciones respetuosas con el medio ambiente que quedan contempladas en estas guías alimentarias son: aumento del consumo de alimentos de origen vegetal, reducción de los residuos de alimentos, consumo de pescado procedente exclusivamente de poblaciones de peces sostenibles y reducción del consumo de carnes rojas y elaboradas, alimentos altamente elaborados y bebidas carbonatadas azucaradas.

Las dietas sostenibles son aquellas que generan un impacto ambiental reducido y que contribuyen a la seguridad alimentaria y nutricional y a que las generaciones actuales y futuras lleven una vida saludable. Además protegen y respetan la biodiversidad y los ecosistemas, son culturalmente aceptables, accesibles, económicamente justas y asequibles y nutricionalmente adecuadas, inocuas y saludables, y optimizan los recursos naturales y humanos. 
FAO, 2010, Dietas sostenibles y biodiversidad [en inglés]