Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura
Tras siete años de negociaciones en la Comisión, la Conferencia de la FAO aprueba el Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura en noviembre de 2001. El Tratado entró en vigor en 2004, después de que lo ratificaran 40 gobiernos, y cuenta con un total de 154 Partes Contratantes, entre ellas la Unión Europea, en mayo de 2025.
El Tratado tiene la finalidad de asegurar la agricultura sostenible y la seguridad alimentaria mediante la conservación y la utilización sostenible de los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura (RFAA), así como la distribución justa y equitativa de los beneficios derivados de su utilización. Reconoce la enorme contribución de los Pueblos Indígenas y las comunidades locales como custodios de los RFAA a lo largo de milenios e insta a los países a proteger y promover los derechos del agricultor, con arreglo a la legislación nacional, en particular: a) proteger los conocimientos tradicionales, b) permitir la participación equitativa en la distribución de los beneficios que se deriven de la utilización de los RFAA; y c) participar en la adopción de decisiones pertinentes a nivel nacional. El Sistema multilateral de acceso y distribución de beneficios facilita el intercambio de germoplasma vegetal y la distribución de beneficios a través del Acuerdo normalizado de transferencia de material (ANTM) y constituye actualmente el mayor mecanismo mundial de intercambios de RFAA.
Este Tratado jurídicamente vinculante abarca todos los recursos fitogenéticos de interés para la alimentación y la agricultura y está en consonancia con el Convenio sobre la Diversidad Biológica. Ambos instrumentos ayudan a hacer un seguimiento de los progresos realizados en la aprobación de los marcos nacionales sobre el acceso y la distribución de beneficios (ADB) y colaboran en la aplicación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal.
Ningún país es autosuficiente en lo que respecta a los recursos fitogenéticos, por lo que la cooperación internacional y el intercambio de recursos genéticos son de importancia fundamental para la seguridad alimentaria. El Sistema multilateral de acceso y distribución de beneficios del Tratado Internacional ha facilitado el acceso a los principales RFAA y ha prestado apoyo a 108 proyectos en 78 países en desarrollo a través de su Fondo de distribución de beneficios.
La Comisión y el Órgano Rector del Tratado contribuyen de maneras diferentes, aunque complementarias, a la conservación y la utilización sostenible de los RFAA. En 2009 la Comisión aprobó la Declaración conjunta de intenciones respecto de la cooperación con el Órgano Rector y, desde entonces, ambos órganos han aprobado numerosas decisiones y resoluciones que refuerzan la importancia de dicha colaboración.
Las Secretarías de la Comisión y del Tratado Internacional siguen colaborando en una amplia gama de cuestiones y actividades de interés común, como los informes relacionados con la preparación de las evaluaciones mundiales (informes sobre El estado de los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura en el mundo), el seguimiento y la aplicación del Segundo Plan de acción mundial para los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura, y la creación de vínculos entre el Sistema mundial de información sobre los RFAA del Tratado Internacional (GLIS) y el Sistema mundial de información y alerta rápida sobre los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura (WIEWS).