Acceso y distribución de beneficios

En aras de la seguridad alimentaria, es esencial asegurar la disponibilidad y accesibilidad de recursos genéticos adecuados con los rasgos pertinentes. En la mayoría de los países, una parte considerable de la diversidad genética utilizada en la alimentación y la agricultura procede de otros países. Por tanto, los países son interdependientes en lo que respecta al acceso a los recursos genéticos necesarios para salvaguardar su seguridad alimentaria. Al mismo tiempo, se reconoce ampliamente que los países tienen el derecho soberano de explotar sus propios recursos, incluido el derecho de controlar y limitar el acceso a estos. De manera creciente, los países regulan el acceso a sus recursos genéticos e imponen la obligación de distribuir los beneficios a los usuarios de dichos recursos.

A escala mundial, la cuestión del acceso y la distribución de beneficios (ADB) se trata, en mayor o menor profundidad, en el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB), el Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura de la FAO (el Tratado) y el Protocolo de Nagoya, un acuerdo suplementario del CDB.

Desde su creación, la Comisión se ha ocupado de asuntos relacionados con el ADB. De hecho, esta debe su creación al primer instrumento internacional que aborda el ADB en relación con los recursos fitogenéticos: el Compromiso Internacional sobre Recursos Fitogenéticos de 1983. La Comisión negoció el Tratado entre 1994 y 2001. Una vez que este entró en vigor, la Comisión decidió seguir ocupándose del ADB para asegurarse de que este prestara apoyo a las necesidades especiales del sector agrícola respecto de todos los componentes de la biodiversidad para la alimentación y la agricultura. La Comisión sigue de cerca los avances pertinentes en materia de ADB. Sus “Elementos del ADB” tienen como objetivo ayudar a los gobiernos a elaborar y aplicar medidas sobre ADB que tengan en cuenta la importancia de los recursos genéticos para la alimentación y la agricultura, su función especial para la seguridad alimentaria y las características particulares de los diferentes recursos genéticos para la alimentación y la agricultura.
Key publications
Tras siete años de negociaciones de la Comisión, la Conferencia de la FAO adopta el Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura en 2001.
A julio de 2019, el almacén de datos del Tratado había registrado 75 368 ANTM de proveedores situados en 52 países que distribuían material a receptores con sede en 181 países.