Políticas y capacidades para la innovación

Fomentar la innovación sistémica para construir un futuro mejor

Transformar los sistemas agroalimentarios requiere innovación sistémica — no solo nuevas tecnologías, sino también nuevas formas de diseñar políticas, gobernanza y capacidades. Apoyamos a los países en la co-creación de marcos políticos integrados, basados en evidencia y de carácter anticipatorio, con gobernanza inclusiva y Sistemas de Innovación Agrícola (SIA) orientados por misiones, alineados con objetivos sociales como la acción climática, la agroecología, la agricultura urbana y la inteligencia artificial.

Nuestro trabajo fortalece capacidades holísticas — técnicas, funcionales e institucionales — y promueve enfoques de innovación de múltiples actores. A través de un sólido sistema de Monitoreo, Evaluación y Aprendizaje (MEA), generamos bucles de retroalimentación que orientan la innovación y amplifican su impacto. En el centro se encuentran los Laboratorios de Políticas de Innovación (LPI), un enfoque que facilita la formulación colaborativa de políticas y la gobernanza anticipatoria. Junto con observatorios de prospectiva, academias de fortalecimiento de capacidades y alianzas, conforman los FutureFOOD-I Labs, integrando las capacidades ONU 2.0.

Al co-crear trayectorias nacionales de innovación y fortalecer ecosistemas regionales de innovación, ayudamos a los países a navegar la complejidad, reducir los riesgos de la novedad y liderar transformaciones agroalimentarias resilientes, inclusivas y sostenibles — preparadas para los desafíos de hoy y las oportunidades de mañana.

Políticas y capacidades para la innovación: por qué, qué y cómo
  • Las políticas inclusivas y basadas en evidencia son esenciales para transformar los sistemas agroalimentarios. Deben co-diseñarse según los contextos específicos y alinearse con misiones sociales como la resiliencia climática, la biodiversidad y la seguridad alimentaria.
  • Los marcos integrados de políticas e inversión deben alinear los instrumentos políticos, la financiación y los mecanismos de gobernanza para garantizar que la innovación — en ámbitos como el clima, la agroecología, la agricultura urbana o la biotecnología — sea transformadora y sostenible.
  • Fortalecer las capacidades de innovación — técnicas, funcionales e institucionales — a nivel individual, organizacional y del sistema, permite desarrollar ecosistemas de innovación ágiles, inclusivos y preparados para el futuro.
  • Los enfoques inclusivos e intergeneracionales garantizan que mujeres, jóvenes y personas mayores participen en la innovación y se beneficien de ella, promoviendo la equidad, el intercambio intercultural y soluciones socialmente integradas.
  • La prospectiva para la gobernanza anticipatoria cambia la formulación de políticas de un enfoque reactivo a uno proactivo, ayudando a reducir los riesgos en la toma de decisiones, probar soluciones y prepararse para múltiples futuros.
     Los Laboratorios de Políticas de Innovación (LPI) impulsan este proceso integrando la prospectiva y las capacidades ONU 2.0 en las estrategias y procesos nacionales.
  • El Monitoreo, Evaluación y Aprendizaje (MEA) a nivel de sistema crea bucles de retroalimentación que orientan la innovación, aseguran una acción oportuna y amplían el impacto transformador.