Empoderar a los actores con capacidades de innovación y servicios innovadores
El fortalecimiento de las capacidades de innovación —incluidas las capacidades de facilitación y las competencias funcionales— es esencial para abordar los desafíos mundiales de los sistemas agroalimentarios, tanto a nivel local como global.
Basándose en la experiencia adquirida a través de los proyectos CDAIS y TAP-AIS financiados por la Unión Europea, así como de la Plataforma de Agricultura Tropical (TAP), la FAO promueve el desarrollo de las llamadas capacidades funcionales, o soft skills, para la innovación.
A través del proyecto LPI, la FAO fortalece las capacidades de los socios y partes interesadas implicados en los procesos políticos, para que participen eficazmente en la formulación participativa y multiactor de políticas, y puedan anticipar y abordar cuestiones complejas o inciertas, aprovechando las capacidades ONU 2.0 y otras capacidades funcionales para la innovación.
La aparición de capacidades de innovación a nivel sistémico genera la necesidad de nuevos servicios dentro de los sistemas agroalimentarios, más allá de la formación o la asesoría tradicionales.
Los Servicios de Apoyo a la Innovación (SAI) proporcionan orientación, intermediación, gestión, coordinación, acceso a recursos e infraestructura para ayudar a individuos y organizaciones a desarrollar e implementar innovaciones.
Los Servicios Integrados para la Innovación (SII) representan la integración estratégica, multiactor y co-creativa de servicios sociales, de asesoría y de ecosistema, que fortalece de manera eficiente a todos los actores de los sistemas agroalimentarios, permitiéndoles desarrollar y ampliar conjuntamente soluciones sostenibles.