Género y REDD+
Los bosques no solo sirven como sumidero fundamental de carbono, sino que también proveen medios de vida, subsistencia e ingresos para más de 1.600 millones de personas pobres en el mundo. Los más pobres entre los pobres del mundo son a menudo personas que dependen de los bosques y de forma no proporcional, suelen ser mujeres.
Mujeres y hombres tienen a menudo distintos roles, responsabilidades y prioridades en una comunidad, así como un uso, conocimiento y experiencia particular de los bosques. Todo ello puede proveer de aportaciones fundamentales a las políticas y las intervenciones de campo que permitirán el éxito a largo plazo de la REDD+ sobre el terreno. No obstante, las desigualdades sociales, económicas y culturales y los impedimentos legales implican a menudo la exclusión de las mujeres (y otros grupos marginalizados, como los pueblos indígenas, los pobres, los jóvenes y los discapacitados) de la plena participación en la REDD+. Resulta crucial que se realicen esfuerzos deliberados y significativos para asegurar que las acciones REDD+ son inclusivas, justas y sensibles a las cuestiones de género, tanto en las políticas como en la práctica.
La equidad de género y el empoderamiento de las mujeres constituyen probados catalizadores para alcanzar el desarrollo sostenible, convirtiendo estas cuestiones en igualmente cruciales para el éxito de la REDD+. Se deben realizar esfuerzos significativos para asegurar que las acciones REDD+ sean inclusivas, justas y sensibles a las cuestiones de género tanto en las políticas como en la práctica. La FAO presta, de esta manera, apoyo a los países para:
- Integrar plenamente la igualdad de género en las acciones de mitigación de REDD+;
- Realizar provisiones de igualdad de género en los acuerdos internacionales de REDD+;
- Promover la integración transversal del género en todas las actividades de REDD+, contribuyendo al ODS #5 sobre igualdad de género.
Entre las orientaciones prácticas se incluye Cómo integrar transversalmente el género en la silvicultura: una guía práctica de campo, de la FAO, y la Nota informativa metodológica sobre género del Programa ONU-REDD.