Alianza Mundial por el Suelo
 

¿Por qué una Alianza Mundial por el Suelo?

El recurso suelo es un recurso limitado y se encuentra bajo presión creciente. El renovado reconocimiento sobre el rol central del recurso suelo  como la base fundamental para la seguridad alimentaria y la provisión de importantes servicios ambientales, incluyendo la mitigación y adaptación al cambio climático, ha generado el avenimiento de numerosos proyectos regionales e internacionales, iniciativas y acciones. A pesar de éstas numerosas actividades emergentes, el recurso suelo sigue siendo visto y considerado como una prioridad de segundo nivel y no existe un órgano de gobernanza internacional que abogue por la coordinación de las iniciativas para asegurar que el conocimiento y el reconocimiento de los suelos estén adecuadamente representados en los diálogos sobre cambio global y los procesos de toma de decisiones. Al mismo tiempo, hay necesidad de coordinación y colaboración para crear una voz unificada y reconocida para los suelos y así evitar la fragmentación de esfuerzos y el desperdicio de recursos.

El mantenimiento de suelos saludables y fértiles para la alimentación de una creciente población mundial y para responder a sus necesidades en términos de biomasa (energía), fibra, forraje y otros productos, solo será posible a través de una alianza fuerte.. Este es uno de los principios rectores fundamentales para el establecimiento de la Alianza Mundial por el Suelo.

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Las respuestas actuales al recurso suelo

Datos e información edafológica - fragmentada, desactualizado (fertilidad, SOC, etc.), heterogéneos y difíciles de comparar, de difícil acceso y no responden a las necesidades de los usuarios.

Capacidades para entender mejor el suelo - una escasez creciente de talentos humanos (pérdida de conocimiento básico y  habilidades para entender a manejar mejor este recurso).

Conocimiento e investigación en el tema suelos - fragmentado (fertilidad, CC, ecología), el conocimiento está, mayormente, en manos de los científicos del suelo, no es accesible para el uso de diversas disciplinas y para la toma de decisiones, no están adaptados para hacer frente a los problemas o a las agendas actuales de desarrollo.

Sensibilización e inversión  en el manejo del suelo - muy bajo en comparación con las necesidades, entendiendo que el suelo es un recurso limitado y que requiere de un cuidado especial de parte de sus usuarios.

Políticas en pro del suelo - considerada a menudo como una prioridad de segundo nivel y la carencia de un órgano de gobernanza internacional para apoyar la acción global coordinada para su mejor manejo.

Necesidad de políticas compatibles y coordinadas sobre el recurso suelo - se necesita una voz unificada y autoritativa para coordinar mejor los esfuerzos y capturar recursos limitados (para agricultura, manejo forestal, seguridad alimentaria, los desastres y gestión de la sequía, la competencia por tierras, planificación y desarrollo del uso de tierras rurales y urbanas y los programas UNCCD, CBD y UNFCCC.