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Agricultura de conservación, una nueva técnica que une generaciones

La FAO y sus socios ayudan a las familias campesinas vulnerables a mejorar y diversificar su producción adaptándose al cambio climático.

Datos clave

Entre 2012 y 2014, el Programa de Emergencia y Resiliencia (ERP, por sus siglas en inglés) ha invertido más de 5 millones de USD en apoyo de 18 500 familias agrícolas vulnerables en Lesotho. El ERP proporciona insumos y contribuye al desarrollo de capacidad sobre agricultura de conservación, horticultura doméstica y nutrición, y está dirigido a comunidades, líderes campesinos y servicios de extensión. El ERP está implementado conjuntamente por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Ministerio de Agricultura y Seguridad Alimentaria (MAFS, por sus siglas en inglés), y está financiado por el Departamento del Reino Unido para el Desarrollo Internacional (DFID), la Dirección General de Ayuda Humanitaria y Protección Civil (ECHO) de la Comisión Europea, el Fondo Central para la Acción en Casos de Emergencia (CERF) de Bélgica, la Oficina de Asistencia para Desastres (OFDA) de EEUU y el Mercado Común para África Oriental y Meridional (COMESA).

Tras adoptar la tecnología de la agricultura de conservación, 'Me Maphoka está preparada para cosechar los frutos de su éxito. 'Me Maphoka Thaba es una mujer enérgica y nos guía a su terreno a paso acelerado. Tiene 71 años y continúa siendo una agricultora activa que alimenta a los tres huérfanos que viven con ella.

“Estoy cuidando a los hijos de mi marido, dos gemelos (niño y niña) de 17 años y una niña de 14 años”. La más joven va a la escuela primaria, uno de de los gemelos acude a la escuela secundaria y el otro va a una escuela técnica de carpintería.

“Siempre he estado angustiada porque no puedo producir suficiente comida para alimentar a mi familia durante todo un año” afirma 'Me Maphoka. “Los vecinos me ayudan cuando me falta comida”.

Observando los altos cultivos de maíz de aspecto saludable junto a los que nos encontramos mientras habla, resulta difícil de creer. 'Me Maphoka explica que decidió cambiar sus prácticas agrícolas por primera vez en su vida y plantar maíz y frijoles siguiendo los principios de la agricultura de conservación (AC): mínima perturbación del suelo, rotación de cultivos y cobertura permanente del suelo.

‘Me Maphoka dice que vio cómo practicaban AC en el pueblo vecino de Naleli y que quedó muy impresionada por la cosecha que daban los campos. Preguntó por la AC en el centro de recursos de Mahobong y los oficiales de extensión, que habían sido capacitados en prácticas de agricultura de conservación por el Programa de Emergencia y Resiliencia, le animaron a probarla.

Sin embargo, no fue fácil convencer a su hijo Poello, de 17 años, para que adoptara esta nueva técnica agrícola.

“Yo no sabía qué era la AC”, afirma. “No podía comprender cómo germinarían las semillas al ponerlas en los bancales”. En el fondo, 'Me Maphoka también cree que su hijo estaba preocupado por su salud, dada la cantidad de trabajo que creía que requeriría cavar los bancales.

Pese a la oposición de Poello, 'Me Maphoka no se desanimó. Decidió dar a su hijo parte de su terreno de 0,4Ha, dejándole sembrar de forma convencional, mientras ella seguiría adelante con las técnicas de la agricultura de conservación.

'Me Maphoka y otros agricultores que se beneficiaron del programa ERP de la FAO y el MAFS trabajaron en equipo y se ayudaron mutuamente a preparar la tierra, fortaleciendo los vínculos sociales en la comunidad. El grupo de agricultores está dirigido por el personal de extensión del MAFS y el agricultor guía Ntate Motseki, que les asesora sobre las prácticas de AC cuando necesitan complementar los esfuerzos de extensión del MAFS.

Y los resultados de la determinación de ‘Me Maphoka’s y su  decisión salomónica de dividir su terreno en dos partes son más que evidentes en la actualidad. Después de recorrer hilera tras hilera de maíz saludable, la parcela de Poello parece estar en barbecho. Mirando detenidamente, nos percatamos de que, en realidad, se trata de un terreno con tallos de maíz dispersos de no muy buen aspecto.

Poello nos lo confirma: “mis cultivos tienen mal aspecto, mientras que los de mi madre se ven bien”. Y añade: “Ahora que sé más sobre la AC, estoy dispuesto a mejorar mis conocimientos y quiero ayudar a mi madre a implementar esta técnica en todo su terreno”. El joven desea ayudar a la familia a producir más y poder vender parte de la producción.

'Me Maphoka está muy contenta con la manera en la que gestionó su terreno este año. “Mis hijos me ayudaron mucho, sobre todo a aplicar el fertilizante en el período posterior a la siembra”, afirma. 'Me Maphoka explica que, con la agricultura convencional, solía cosechar unos 60 kg de maíz, pero que este año espera recolectar más de 400 kg.

A principios de la temporada, cuando estaba quitando las malas hierbas -una buena práctica que puede aumentar la producción hasta en un 50%- la gente se acercaba y la observaba trabajando su terreno. “Ahora pueden comprobar que mi cosecha será mayor y de mejor calidad que las suyas”, asegura con orgullo, con la esperanza de que se unan a ella en la práctica de la AC.

Prácticas agrícolas sostenibles e integradas que aumentan la resiliencia
El ERP proporciona insumos y contribuye al desarrollo de capacidad en la agricultura de conservación, horticultura doméstica y nutrición y está dirigido a comunidades, líderes agricultores y servicios de extensión. Hasta la fecha, el programa ha invertido más de 5 millones de dólares EEUU para apoyar a más de 18 500 hogares (unas 92 500 personas) de familias agrícolas vulnerables en Lesotho. El programa también ha capacitado a más de 530 extensionistas, a 600 agricultores líderes y dirigentes locales y a más de 260 docentes de escuelas primarias y secundarias.

El COMESA ha garantizado el apoyo financiero adicional para completar el reparto de cultivos de abono verde entre 7 500 familias para finales de 2014, si bien continúa siendo necesaria financiación adicional para ampliar las actividades de desarrollo de capacidad.

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