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Empleo rural decente

©FAO/Daniel Hayduk

La mayoría de las mujeres y los hombres rurales pobres dependen de su trabajo para ganarse la vida. Sin embargo, las oportunidades de empleo rural suelen ser precarias, estar mal remuneradas e incluso ser peligrosas para su bienestar. Esto puede atrapar a los trabajadores y a sus familias en un círculo vicioso de hambre y pobreza. Para remediar esta situación, la FAO apoya a los países en la creación de oportunidades de empleo rural decente que garanticen un salario digno, seguridad en el lugar de trabajo, acceso a protección social y respeto de los derechos humanos fundamentales.

El papel de la FAO en el empleo rural decente

El empleo rural decente se define como el trabajo que proporciona un ingreso para vivir y condiciones de trabajo razonables. Se refiere a un trabajo productivo y digno que permite a las personas –ya sean trabajadores por cuenta propia o asalariados– mantenerse a sí mismos y a sus familias, al tiempo que garantiza su seguridad y salud en el trabajo y les proporciona oportunidades para expresar sus preocupaciones.

Promocionar el empleo decente en zonas rurales es vital para reducir eficazmente la pobreza rural. La falta de oportunidades de empleo decente en zonas rurales es una de las principales razones por las que unos 400 millones de trabajadores siguen viviendo en una situación de extrema pobreza. Trabajando muchas horas en malas y, en ocasiones, peligrosas condiciones, los trabajadores pueden sufrir problemas físicos, financieros y mentales que pueden atraparlos en la pobreza.

El apoyo activo a los países en la creación de más y mejores empleos agrícolas y en zonas rurales resulta fundamental para la misión de la FAO. La FAO ayuda a los países a generar oportunidades laborales agrícolas y no agrícolas más productivas y al mismo tiempo a hacer frente a los factores que minan el bienestar y el potencial productivo de la población rural, incluyendo el trabajo peligroso, las dificultades de acceso a la protección social, el trabajo infantil perjudical y la discriminación contra la mujer.  

El enfoque de la FAO para promover el empleo rural decente se articula en torno a cuatro pilares:

• Cambiar el discurso: Las estrategias de desarrollo suelen pasar por alto las necesidades de empleo de la población rural pobre. La FAO trabaja para paliar este subyacente déficit de conocimientos y la falta de sensibilización mediante una labor de análisis y promoción que subraya la importancia del empleo decente en las zonas rurales. La FAO también identifica las buenas prácticas en la creación de empleo rural decente que pueden orientar a los responsables de las políticas en sus esfuerzos por reducir la pobreza rural.

Apoyar a los gobiernos: Muchos gobiernos se esfuerzan por promover eficazmente el empleo decente en zonas rurales. Para remediar esta situación, la FAO fortalece las capacidades de los gobiernos para formular, implementar y supervisar políticas, estrategias y programas que permitan mejorar el empleo rural decente. Por ejemplo, la FAO ayuda a los gobiernos a integrar aspectos juveniles en las estrategias y programas de inversión agrícolas, y los apoya ampliando la aplicación de las Normas Laborales Internacionales a las zonas rurales, en particular mediante el desarrollo de planes de acción para prevenir y reducir el trabajo infantil en la agricultura.

• Empoderar a los trabajadores y a los empresarios rurales: la FAO promueve prácticas innovadoras que mejoran las capacidades de la población rural pobre -especialmente de las mujeres y los jóvenes- para mejorar su acceso a las oportunidades laborales. La FAO ayuda entonces a los gobiernos a apropiarse y ampliar los proyectos piloto exitosos y adaptar las herramientas y metodologías a las condiciones y necesidades locales. Por ejemplo, la metodología de las Escuelas de campo y de vida para jóvenes agricultores (JFFLS) ha tenido éxito proporcionando a los hombres y mujeres jóvenes las capacidades agrícolas, empresariales y vitales necesarias para ganarse la vida dignamente y constituir empresas agrícolas rentables.

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Desarrollar asociaciones: la FAO se asocia con las Naciones Unidas y con las partes interesadas a nivel regional, nacional y comunitario para promover el empleo rural decente. Por ejemplo, la FAO está muy implicada en la Alianza Internacional de Cooperación sobre el Trabajo Infantil y la Agricultura, y colabora estrechamente con la Organización Internacional del Trabajo para promover el Programa Mundial de Empleo y Trabajo Decente en la agricultura y las zonas rurales. 

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