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Conjunto de Herramientas para la Gestión Forestal Sostenible (GFS)

Silvicultura y gestión de bosques plantados

Bienvenido al módulo de Silvicultura y gestión de los bosques plantados, que se destina a actores interesados en la gestión de bosques plantados. El módulo brinda información específica sobre buenas prácticas para el establecimiento y la gestión de dichos bosques, que van desde la selección del lugar y la recolección de semillas hasta la plantación en el lugar y la gestión posterior. El módulo ofrece además enlaces a las principales herramientas y casos de gestión eficaz de bosques plantados. 

Silvicultura y gestión de bosques plantados contribuye a los ODS:

Los bosques plantados se establecen mediante plantación o siembra deliberada de especies nativas o introducidas, bien en tierra que, hasta ese momento, no ha sido clasificada como bosque (forestación, que implica la transformación de uso de la tierra de no-bosque a bosque) o bien en tierra clasificada como bosque (reforestación). Los bosques plantados se establecen por muchos motivos, por ejemplo, para conservación, para producción y/o para uso recreativo. Pueden prestar una amplia variedad de servicios ambientales, muchos de los cuales no pueden ser suministrados por otros tipos de uso del suelo. Los bosques plantados pueden suministrar productos forestales madereros y no madereros y favorecer al mismo tiempo la restauración y la rehabilitación de ecosistemas frágiles. Pueden ayudar a luchar contra la desertificación, disminuir la erosión y absorber las aguas residuales, así como proteger y mejorar los recursos de suelo y agua, incluso cuando se integran a la agricultura (véase Sistemas agroforesterales). Los bosques plantados de crecimiento rápido pueden ser una manera eficaz de producir combustible de madera, ya sea como subproducto de bosques plantados para otros fines (por ejemplo, producción de madera) o como plantaciones dedicadas a la bioenergía.

Los bosques plantados pueden ser eficaces en la absorción de carbono y, por consiguiente, en la mitigación del cambio climático. A nivel mundial, se estimó que los bosques plantados habían absorbido 1,5 gigatoneladas (1,5 x 109 toneladas) de carbono en 2010, lo cual representó alrededor del 3,1 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero en dicho año. Cabe prever que el volumen de carbono absorbido por los bosques plantados se incrementará a medida que sigan aumentando las zonas destinadas a dichos bosques. Asimismo, la gestión responsable de los bosques plantados puede disminuir la necesidad de aprovechar los bosques naturales para producción de madera u otros productos, o la intensidad de dichos aprovechamientos, lo cual se traduce en más beneficios para la mitigación del cambio climático y el suministro de otros servicios ambientales.

Las funciones que los bosques plantados cumplen al abordar los problemas de carácter socioeconómico y ambiental, como la pobreza, la inseguridad alimentaria y energética, el cambio climático y la pérdida de biodiversidad, y las que pueden cumplir, son ampliamente reconocidas. No obstante, la prestación de tales servicios no es una consecuencia directa de la plantación forestal, y los bosques plantados que no se han diseñado ni gestionado de manera adecuada pueden provocar la pérdida de biodiversidad y de calidad del suelo y el agua, así como un aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero. Asimismo, pueden causar importantes perturbaciones sociales, incluida la enajenación de poblaciones de sus tierras tradicionales. Con objeto de evitar estos problemas, el establecimiento de bosques plantados requiere una buena planificación y la utilización de procesos participativos en los que intervengan los múltiples actores interesados.

Respectar las cuestiones de género en la gestión de los bosques plantados puede ser elemental para lograr el conjunto de metas y objetivos, especialmente cuando los bosques plantados se establecen para la rehabilitación de las tierras degradadas, para combatir la desertificación y para restaurar el paisaje. La función polivalente de los bosques plantados también ayuda a aumentar la resiliencia de mujeres y hombres ante desastres naturales y enfermedades, y es fundamental para garantizar el suministro sostenible de madera para las viviendas, artículos para el hogar, forraje y sombra para el ganado, leña y productos forestales no madereros incluyendo la medicina tradicional. Las funciones desempeñadas por las mujeres en la recolección de semillas y en las prácticas de viveros pueden ser un recurso valioso que hay que tomar en cuenta durante el establecimiento de bosques plantados.

Al establecer plantaciones productivas se debe prestar especial atención a la selección de especies racionales con el medio ambiente (véase también el párrafo en “Información más detallada”), para reducir y manejar el riesgo de competencia por el agua con otros usos de la tierra que siempre afecta a las mujeres en su función de garantizar alimentos y agua para su familia.