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70 aniversario de la FAO

¡Bienvenido al portal dedicado al 70 aniversario de la FAO!

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1955 - 65

Aprovechamiento de los recursos

En sus primeros diez años de existencia, la FAO había trabajado con los gobiernos para hacer frente a problemas urgentes relacionados con el hambre y la malnutrición en el mundo. Durante el segundo decenio, como había dejado claro en su discurso el entonces director general de la FAO, B.R. Sen ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1957, la Organización comenzó a abordar cuestiones a largo plazo relacionadas con la lucha contra el hambre. 

Para reducir el hambre del planeta no bastaba con llevar comida a la gente, sino que también se requería un aumento global de la inversión en la agricultura y en los conocimientos técnicos y el acceso a la tecnología de los agricultores. Los agricultores de todo el mundo necesitaban asesoramiento, apoyo y asistencia técnica para mejorar su producción. Por este motivo, uno de los avances más importantes en la labor de la FAO fue el mayor hincapié que se puso en ayudar a los agricultores mediante asesoramiento, apoyo y asistencia técnica.

República de Corea, 1971 - Industria pesquera costera coreana (Fondo Especial de las Naciones Unidas): descarga de las capturas; clasificación de las caballas; red de arrastre, y actividades formativas en una embarcación.

Cuando, el 14 de octubre de 1958, se decidió ampliar el alcance de la asistencia técnica del Programa de las Naciones Unidas en campos específicos y se creó el Fondo Especial de las Naciones Unidas, una gran proporción de los proyectos aprobados por el Consejo de Administración del Fondo Especial se asignaron a la FAO como órgano de ejecución. Esto no fue ninguna sorpresa, puesto que la FAO estaba convirtiéndose en un importante organismo de ayuda técnica de ámbito mundial.

El Fondo Especial iba a concentrarse en grandes proyectos en el ámbito de los recursos, incluida la evaluación y desarrollo de los recursos humanos en diversas industrias tales como la artesanía y las industrias domésticas, la agricultura, la silvicultura, el transporte y las comunicaciones, la construcción y la vivienda, la salud, la educación, las estadísticas y la administración pública.

La asistencia tomó la forma de encuestas, investigación y formación, o demostraciones con proyectos piloto, y se ejecutó mediante la provisión de personal, expertos, equipos, suministros y servicios, así como mediante la creación de institutos, y la provisión de otros medios apropiados, como las becas. 

Cultivar la tierra fértil para aumentar la producción de cultivos

La mejora de la producción agrícola en general era una estrategia clave para apoyar la lucha contra el hambre. 

Durante el Congreso Mundial de la Alimentación, el entonces director general de la FAO, B.R. Sen destacó que los avances en la tecnología y la agricultura moderna eran elementos clave para alcanzar un incremento significativo de la producción de alimentos en particular en los países en desarrollo. 

Junio de 1960, Roma (Italia) - La Sede de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura acogió la reunión de representantes de 72 ONG internacionales para debatir sobre cómo podían contribuir a la Campaña Mundial contra el Hambre.

La promoción de las semillas y los fertilizantes de alta calidad y la realización de una cartografía de los suelos del mundo eran prioridades que se establecieron durante este período como contribución a la estrategia global.

En 1957, con el fin de impulsar el uso de semillas de alta calidad de variedades mejoradas, la FAO lanzó una Campaña Mundial de la Semilla que culminó en el Año Internacional de la Semilla en 1961.

Por otra parte, puesto que todos los insumos de los cultivos necesitaban mejorar su rendimiento agrícola y los fertilizantes proporcionaban los resultados de mayor alcance, la FAO estableció en 1961 un Programa de Fertilizantes en el marco de la Campaña Mundial contra el Hambre. El Programa se inició para mejorar la producción de cultivos mediante un mayor uso de fertilizantes y pronto amplió su alcance para incluir todos los aspectos de la producción eficiente de cultivos como las variedades mejoradas, una mejor gestión de los suelos y un mejor control de malezas, así como una protección de las plantas más eficiente.

Se estima que, en su conjunto, el uso de fertilizantes aumentó anualmente en un 14 % durante la década de 1960 y desde entonces ha ido aumentando en un 10 % cada año. 

Cartografía de los recursos de suelos del mundo
Mapa mundial de suelos de la FAO y la UNESCO.

El uso de semillas y fertilizantes de alta calidad representaba solo una parte de la estrategia global. Un buen conocimiento de los suelos, sus propiedades y distribución se consideraba también estratégico para la realización de predicciones más precisas y útiles sobre la forma en que los suelos iban a reaccionar a insumos de producción específicos. Sin embargo, a finales de la década de 1950, el conocimiento de la cartografía de los suelos era caótico en el mejor de los casos y, en el peor de los casos, inexistente.

La Unión Internacional de Ciencias del Suelo (IUSS, por sus siglas en inglés), en su séptimo congreso celebrado en Wisconsin, EE.UU, en 1960, recomendó la publicación de mapas de suelos de los continentes y las grandes regiones. En consecuencia, en 1961 la FAO y la UNESCO se embarcaron en la preparación de un Mapa de los Suelos del Mundo a escala 1:5 000 000. Este ambicioso proyecto tardó 17 años en completarse y fue el fruto de la colaboración mundial entre innumerables científicos del suelo. El propósito del mapa era permitir a los agricultores comprender cómo reaccionaría el suelo a diferentes técnicas de cultivo, para lograr el mayor rendimiento.

Hasta hace poco, el mapa era la única visión global de los recursos del suelo.

 

 

Una campaña mundial para liberar al mundo de la “privación de alimentos”
Campaña Mundial contra el Hambre - Estudiantes del Newton College han recaudado 638 dólares como contribución a la Campaña, durante una marcha de cinco días hasta Dublín empujando un cochecito en el que transportan una hogaza gigante.

A medida que pasaban los años, los problemas alimentarios de las zonas más pobres y pobladas del planeta dieron pocas muestras de mejora. Se extendió la convicción de que para eliminar con éxito el hambre era necesario un esfuerzo conjunto por parte de los gobiernos, las organizaciones no gubernamentales y los ciudadanos.

El 16 de marzo de 1955, la primera dama Eleanor Roosevelt viajó junto con Frank McDougall a la FAO con la intención de movilizar al Programa de las Naciones Unidas para la creación de la Campaña Mundial contra el Hambre.

Fueron necesarios cinco años de negociaciones antes de que la FAO lanzara oficialmente la campaña en 1960. Su ambicioso objetivo era erradicar el hambre en el mundo de una vez por todas. Los gobiernos acordaron que la “persistencia del hambre y la desnutrición es inaceptable moralmente y socialmente, es incompatible con la dignidad de los seres humanos y la igualdad de oportunidades a la que tienen derecho, y es una amenaza para la paz social e internacional”. (Sen, director general de la FAO).

El objetivo de la campaña era doble. En primer lugar, se pretendía sensibilizar al mundo sobre los problemas del hambre y la malnutrición que afectan a más de la mitad de la población mundial. Su segundo objetivo era promover un clima de opinión en el que las soluciones a estos problemas pudieran organizarse tanto a nivel nacional como internacional.

Le campaña recibió el respaldo de distintos países y, gracias a su éxito, se extendió hasta principios de la década de 1980. 

Un código para establecer normas para los productos alimentarios

El trabajo en relación con las normas para los productos alimentarios también comenzó a realizarse en serio a principios de la década de 1950. En la primera reunión del Comité Mixto FAO/OMS de Expertos en Nutrición, expertos internacionales en comercio y nutrición declararon:

“Los reglamentos alimentarios de los diferentes países son con frecuencia divergentes y contradictorios. La legislación que regula la conservación, la nomenclatura y las normas alimentarias aceptables suele variar considerablemente de un país a otro. A menudo se introducen nuevas legislaciones que no están basadas en conocimientos científicos y puede darse el caso de que apenas se tengan en cuenta los principios nutricionales en la formulación de las reglamentaciones.” (FAO/OMS, 1950).

Observando que la naturaleza conflictiva de los reglamentos alimentarios representaba un obstáculo para el comercio y afectaba a la distribución de alimentos nutricionalmente valiosos, el comité sugirió que la FAO y la OMS estudiaran estos problemas con más atención. La Comisión del Codex Alimentarius de la FAO/OMS, establecida en 1961, es uno de los proyectos de cooperación más conocidos y de mayor éxito entre los dos organismos de las Naciones Unidas y su labor se centra en el establecimiento de normas alimentarias internacionales. 

Respuesta a la hambruna

Uno de los principios fundamentales por los que se creó la FAO es para abordar la cuestión de los excedentes alimentarios en los países avanzados, gestionando su movilización a las zonas necesitadas de los países en desarrollo y asegurando al mismo tiempo la protección de los agricultores en el comercio internacional, garantizando que los precios de los productos agrícolas se mantengan competitivos.

Los Principios y Directrices sobre Colocación de Excedentes (1952) de la FAO fueron utilizados como modelo en muchos estudios sobre el hambre llevados a cabo por expertos independientes de la FAO en diferentes partes del mundo en la década de 1950. Estos estudios mostraron que los excedentes continuaban aumentando en la segunda mitad de la década de 1950, al igual que lo hacía la ayuda alimentaria.

En ese punto era importante idear “un sistema viable [...] para proporcionar ayuda alimentaria dentro del sistema de las Naciones Unidas”, según declaró el presidente de los Estados Unidos de América, Dwight Eisenhower, ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1960.

El papel fundamental que desempeña la ayuda alimentaria como fuente de asistencia para los países pobres fue también destacado algunos años después por el entonces director general de la FAO, B.R. Sen durante el Congreso Mundial de la Alimentación.

Hacía falta una definición clara de las responsabilidades en el sistema de las Naciones Unidas por lo que, en diciembre de 1961, la FAO y la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptaron unas resoluciones paralelas que establecían el Programa Mundial de Alimentos para la gestión de los envíos de socorro alimentario de emergencia en tiempo real a las zonas afectadas.

Se trataba de un programa experimental de tres años cuya entrada en funcionamiento no se planeaba hasta enero de 1963. En realidad, se puso en marcha varios meses antes, cuando un terremoto sacudió Irán, un huracán arrasó Tailandia, y Argelia, que acababa de declararse independiente, se encontraba en dificultades por el retorno de cinco millones de refugiados. Se necesitaba con urgencia ayuda alimentaria y el PMA recibió el mandato de proporcionarla.