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Alimentación y nutrición escolar

©FAO/Jim Holmes

Los niños en edad escolar necesitan una dieta adecuada para crecer, desarrollarse, estar protegidos frente a las enfermedades, y tener la energía para estudiar, aprender y ser físicamente activos.

Los programas de alimentación y nutrición escolar son clave para que los niños disfruten de los derechos humanos a la alimentación, la educación y la salud. Mediante intervenciones complementarias como los almuerzos escolares y la educación alimentaria y nutricional, los alumnos pueden mejorar sus dietas, desarrollar prácticas alimentarias más saludables, y extenderlas a sus familias y comunidades.

Los programas de alimentación y nutrición escolar apoyan también la agricultura local, fortalecen y diversifican los sistemas alimentarios locales, y ayudan a las personas a salir de la pobreza mediante el suministro de alimentos para los almuerzos escolares producidos por pequeños agricultores locales.


El papel de la FAO en la alimentación y nutrición escolar

La FAO reconoce que las escuelas son un entorno ideal para contribuir a la nutrición y el desarrollo infantil y juvenil.

Los niños llegan a las escuelas a una edad a la cual se están creando sus hábitos alimentarios y de salud. Las escuelas también influyen en las familias y la comunidad escolar, y pueden ser un medio para una mayor participación de la comunidad.

Promover una mejora de la dieta y la nutrición a través de las escuelas puede generar beneficios en materia de salud y bienestar que se extienden más allá de las aulas y llegan a los hogares y las comunidades. Vincular los programas de almuerzos escolares a la producción local de alimentos puede aumentar la participación comunitaria, fortalecer y diversificar los sistemas alimentarios locales, y mejorar los medios de vida de los pequeños campesinos.

La FAO colabora con los gobiernos para aprovechar el potencial de las escuelas a través de los programas de alimentación y nutrición escolar, contribuyendo a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de seguridad alimentaria, nutrición, educación y salud para todos. Este trabajo se centra en cuatro ámbitos principales:

Datos clave

  • Unos 368 millones de niños en el mundo son alimentados diariamente en las escuelas por los gobiernos nacionales.
  • Los programas de alimentación y nutrición escolar pueden ayudar a alcanzar varios ODS: ODS 1 (poner fin a la pobreza), 2 (hambre cero), 3 (buena salud y bienestar), 4 (educación de calidad), 8 (trabajo decente y crecimiento económico) y 10 (desigualdades reducidas).
  • La educación alimentaria y nutricional ayuda a los niños y jóvenes a optar por alimentos que contribuyen a la salud humana y medioambiental.
  • Vincular los programas de almuerzos escolares a la producción local fortalece la conexión entre la nutrición, la agricultura y las economías locales. Toda la comunidad escolar, incluyendo los niños, las familias, los profesores, el personal escolar, los proveedores, el personal del servicio de restauración, la sociedad civil, el personal del gobierno y los agricultores locales, tienen un papel y una responsabilidad activas en contribuir a que los almuerzos escolares y los entornos alimentarios sean más saludables.  
  • La alimentación escolar con productos locales puede mejorar los medios de subsistencia de los pequeños agricultores y la comunidad, al tiempo que proporciona alimentos inocuos y nutritivos para los niños en edad escolar.

Educación alimentaria y nutricional

La FAO promueve un enfoque de "escuela integral" para la educación nutricional, que involucra a todos los actores que influyen en las dietas infantiles, incluyendo sus familias, profesores, personal escolar, los pequeños agricultores, el personal del servicio de restauración, los vendedores de alimentos y otros actores.

Las lecciones educativas y las actividades prácticas que se complementan entre sí son parte integral de una educación nutricional eficaz en la escuela. Las lecciones en el aula se combinan con ejercicios prácticos para que los estudiantes experimenten, practiquen y participen activamente aprendiendo sobre alimentos, dietas y salud.

Este enfoque integral ayuda a generar actitudes y habilidades positivas y contribuye a allanar el camino para prolongar los hábitos saludables más allá de la escuela y en la vida adulta.

Los programas escolares de educación alimentaria y nutricional estimulan y empoderan a los niños y sus comunidades para que se adueñen de sus propias dietas y elijan sus alimentos, y se conviertan en agentes del cambio en los sistemas alimentarios locales.

Los huertos escolares también se utilizan habitualmente como plataforma de aprendizaje. La FAO fomenta y apoya la promoción de los huertos escolares con objetivos educativos para ayudar a los estudiantes, al personal escolar y a las familias a vincular el cultivo de alimentos a una dieta adecuada, desarrollar aptitudes para la vida, e incrementar la concienciación acerca de las cuestiones medioambientales.

 

 

Entornos alimentarios saludables y comidas

La FAO apoya a los gobiernos en el desarrollo de estándares nutricionales para los almuerzos escolares y políticas para un entorno alimentario escolar más saludable. El entorno alimentario influye en que los alimentos sean accesibles, asequibles, apetecibles y adecuados para los niños y las comunidades. Los entornos alimentarios escolares saludables facilitan y fomentan que las comunidades escolares (niños, familias, personal escolar, etc.) elijan alimentos que mejoren sus dietas y bienestar.

Programas de alimentación escolar con productos locales

La FAO apoya a los gobiernos en el desarrollo de los Programas de alimentación escolar con productos locales (HGSF, por sus siglas en inglés), que adquieren alimentos inocuos, variados y nutritivos producidos por pequeños agricultores locales para las comidas escolares. Este enfoque tiene como objetivo ofrecer alimentos saludables a los niños, al tiempo que estimula la agricultura y economía locales.

Los programas HGSF intensifican los efectos positivos de los programas ordinarios de alimentación escolar y promueven múltiples beneficios. Este enfoque puede mejorar el acceso y la disponibilidad de alimentos nutritivos tanto para los niños en edad escolar como para las comunidades locales; ayudar a valorar los hábitos e ingredientes alimenticios locales; apoyar la adopción de prácticas agrícolas agroecológicas y/o sensibles al clima; crear oportunidades comerciales para los pequeños agricultores y otros productores vulnerables (incluidas las mujeres, los jóvenes y los miembros de comunidades tradicionales).

Los programas HGSF ofrecen la oportunidad de beneficiar a los agricultores, productores y procesadores locales al generar una demanda estable, estructurada y predecible para sus productos, crear un mercado, y beneficiar a la economía local en general.

Permiten el desarrollo de cadenas de valor integradoras y sensibles a la nutrición que desempeñan un papel importante en la configuración y el fortalecimiento de sistemas alimentarios locales y nacionales sostenibles.

Entorno normativo, legal e institucional

Para que resulten eficaces, los programas de alimentación y nutrición escolar deben estar respaldados por políticas, normativas e instituciones nacionales. En la Segunda Conferencia Internacional sobre Nutrición (CIN2), los gobiernos se comprometieron a desarrollar políticas, programas e iniciativas para garantizar dietas saludables durante toda la vida, incluidos los programas de alimentación y nutrición escolar. Para alcanzar estos objetivos, la FAO ayuda a los países a adoptar políticas y marcos jurídicos e institucionales adecuados para implementar programas integrales de alimentación y nutrición escolar, con enfoques basados en los derechos humanos que reúnen a diversos sectores con la alimentación escolar, como la agricultura, la sanidad, la educación y la protección social.

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