Energía

 

 

La energía es esencial para la seguridad alimentaria y el desarrollo. Encontrar soluciones limpias y resilientes que puedan apoyar la transformación sostenible de los sistemas alimentarios y la innovación agrícola, es una parte integral de la misión de la FAO, y la energía es un componente importante en este trabajo.

El reto es desconectar el uso de combustibles fósiles de la transformación del sistema de alimentos sin comprometer la seguridad alimentaria. Para hacer frente a este desafío, la FAO apoya a los países y profesionales para encontrar soluciones energéticas innovadoras y viables para una mejor reconstrucción estableciendo un camino hacia el crecimiento verde y saludable y Una Salud.

El programa de Alimentos Energéticamente Inteligentes (ESF) de la FAO tiene como objetivo aumentar el acceso a la energía sostenible en sistemas alimentarios a través de soluciones innovadoras de energía verde, que abarcan la mejora de la eficiencia energética, el uso de energías renovables, el incremento de la circularidad a través de la conversión de residuos en energía a lo largo de las cadenas agroalimentarias, y un enfoque del nexo agua-energía-alimentos.

El trabajo del ESF aborda las necesidades de energía en la agricultura apoyando la implementación de estrategias, planes de acción y programas nacionales y regionales para lograr los propósitos de los ODS relacionados con la reducción de la pobreza, la seguridad alimentaria, la energía sostenible, la reducción de la desigualdad, la acción por el clima y la vida en la tierra hacía el cumplimiento de la Agenda del Desarrollo Sostenible 2030 y el Acuerdo de París 2030.

El programa también respalda los compromisos anunciados por los gobiernos y otros actores interesados en alcanzar las cero emisiones netas para el 2050.

Programa Alimentos energéticamente inteligentes para las personas y el clima (ESF)

El Programa ESF es una iniciativa entre múltiples partes interesadas que trabaja con los países miembros para realizar el cambio hacia sistemas agroalimentarios climáticamente inteligentes, que son menos dependientes de los combustibles fósiles.
El programa ESF incluye las siguientes líneas de trabajo:

  • Energía en los sistemas alimentarios, con énfasis en energías renovables (herramientas INVESTA y EAAT)
  • Bioenergía sostenible (herramientas BESF, GBEP e IFES)
  • Acceso sostenible a la energía para refugiados y comunidades de acogida en crisis prologadas.·

Datos clave

  • 35 por ciento de la población global aún carece de acceso a formas estables y sostenibles de energía para cocinar y calentarse.
  • Los sistemas alimentarios actuales utilizan cerca del 30 por ciento de la energía disponible en el mundo, y esta energía representa al alrededor del 30 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero de los sistemas agroalimentarios, ya que los sistemas de alimentación modernos son altamente dependientes de los combustibles fósiles.
  • 70 por ciento de la energía consumida por los sistemas agroalimentarios sucede después de que los alimentos dejan las granjas, durante en el transporte, transformación, empacado, distribución, almacenamiento, comercialización, etc.
  • Se calcula que un tercio de los alimentos que producimos se pierden o se desperdician, y con esto alrededor del 38 por ciento de la energía consumida en los sistemas alimentarios.
  • Actualmente, cerca de una entre cinco personas (1.400 millones) en todo el mundo, no tiene acceso a servicios modernos de electricidad.
  • Aproximadamente 3.000 millones de personas dependen de la biomasa tradicional para cocinar y calentarse, con efectos negativos sobre la salud, el medio ambiente y el desarrollo económico.

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