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Programa de Manejo Integrado de Producción y Plagas en África
Photo: ©FAO/Olivier Asselin

El programa MIPP se basa en tres objetivos principales:

  • desarrollo de las capacidades agrícolas locales;

  • mejora de la seguridad alimentaria y los medios de vida;

  • concienciación. 

Enfoque de las escuelas de campo para agricultores

El método de extensión dirigido “desde arriba” predominante de la Revolución Verde dio resultados adversos al aplicarse en situaciones con problemas complejos y contrarios a la intuición, como por ejemplo tras los brotes de plagas inducidos por el uso de pesticidas. Como alternativa, la FAO y sus colaboradores desarrollaron hace casi 25 años en el sudeste asiático el enfoque de las escuelas de campo para agricultores (ECAs).

En una ECA típica, un grupo de 20 a 25 agricultores se reúne una vez a la semana en un espacio local con la orientación de un facilitador capacitado. En grupos de cinco, los agricultores observan y comparan dos parcelas de cultivo a lo largo de toda una temporada. En una de las parcelas se aplican los métodos agrícolas convencionales de la zona, mientras que la otra se utiliza para poner en práctica las consideradas "buenas prácticas". Los agricultores observan y experimentan con los principales elementos del agroecosistema tomando medidas del desarrollo de las plantas, recogiendo muestras de insectos, malas hierbas y plantas enfermas, e instalando experimentos en jaulas individuales o comparando las características de los diferentes suelos. Al final de la reunión semanal se presentan las conclusiones al grupo, donde se analizan y se planifica el trabajo de las semanas siguientes.

Las prácticas alternativas no se aceptan automáticamente como superiores a las convencionales. Corresponde a los agricultores decidir lo que funciona mejor a partir de sus ensayos y observaciones. De esta forma, la ECA ofrece un entorno libre de riesgos donde debatir, profundizar, modificar y experimentar con nuevas ideas de manejo agrícola.

Este espacio de campo permite a los agricultores investigar sobre un amplio conjunto de temas como el manejo de la fertilidad del suelo y de los recursos hídricos; las metodologías de selección de variedades locales y las cuestiones relativas a la calidad de la semilla; los riesgos asociados a los plaguicidas tóxicos y la implementación de alternativas de baja toxicidad; el desarrollo de capacidades de comercialización; y la diversificación de los sistemas agrícolas con nuevos cultivos para la alimentación humana y animal y la generación de ingresos.

A escala nacional y regional, la lista de temas es cada vez más larga. El aprendizaje mediante la práctica promueve la experimentación en la finca de cultivo, la organización del grupo y la toma de decisiones, lo que incrementa la probabilidad de que al final del proceso los agricultores adopten prácticas mejoradas y las asuman como propias.

Al final de la temporada se realiza un día de campo para que el grupo de la ECA muestre su trabajo a las autoridades locales, a los técnicos agrícolas del gobierno y a otros agricultores. También se fomentan las visitas de intercambio con otras ECAs. El hecho de trabajar durante toda una temporada ayuda a construir lazos sociales más fuertes que continúan más allá de la ECA inicial.

En una sola temporada es imposible abordar todos los temas, por lo que a menudo los grupos de las ECAs continúan en las temporadas siguientes con nuevos temas y actividades. El estudio de las tendencias en el pasado, del estado actual y de los escenarios futuros ayuda a los grupos a establecer prioridades en cuanto a las necesidades, los intereses y las acciones para el futuro.

Los programas nacionales de ECAs van más allá de un conjunto de ECAs. Por lo general trabajan a distintos niveles para construir capital social, por ejemplo ayudando a fortalecer las organizaciones de productores y contribuyendo a una mayor capacidad de organización a lo largo de toda la cadena de valor, desde la financiación, el procesamiento post-cosecha y la comercialización hasta las inversiones. Los programas nacionales de ECAs están comenzando a trabajar en conjunto con otras iniciativas participativas basadas en la comunidad, en especial los clubes de oyentes comunitarios.

Facilitadores de ECA

Los facilitadores de las ECAs proceden de una amplia variedad de áreas de experiencia. Normalmente incluyen extensionistas, técnicos de ONG o de asociaciones de agricultores, o agricultores con formación previa. Su función consiste en fomentar la experimentación activa y la comprensión de cómo funcionan los sistemas agrícolas. Los facilitadores introducen nuevas ideas a través de ejercicios guiados y estimulan el debate entre agricultores y para los agricultores, sin imponerse en las discusiones.

A lo largo de toda una temporada los facilitadores pasan por una rigurosa capacitación conducida por "formadores de formadores" siguiendo el mismo planteamiento de aprendizaje por la práctica que más adelante aplicarán para la capacitación de agricultores en las ECAs. En la fase inicial de un programa nacional, puede ser conveniente en ciertas ocasiones incorporar formadores de formadores de otros países donde ya existe una experiencia importante, asegurando así la calidad más alta posible en la formación a través de la cooperación sur-sur. Los facilitadores y formadores de formadores aseguran vínculos con los recursos a nivel de distrito y de país, ayudando a mejorar los flujos de información y el intercambio de conocimientos.