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Evaluaciones de recursos forestales mundiales

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¿Cómo se realiza la evaluación?

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Resultados de las evaluaciones pasadas

La FAO ha monitoreado los bosques del mundo cada cinco a diez años desde 1946. Las Evaluaciones de recursos forestales mundiales (FRA) ahora se realizan cada cinco años, en un esfuerzo de proporcionar un enfoque coherente para describir el estado de los bosques del mundo y cómo estos están cambiando. La evaluación se basa en dos fuentes de datos principales: los Informes Nacionales preparados por los Corresponsales Nacionales y estudios de teledetección que se llevan a cabo por la FAO, junto con los puntos focales nacionales y socios regionales. El alcance del proceso FRA ha evolucionado gradualmente desde la primera Evaluación publicada en 1948. Las Evaluaciones en su conjunto constituyen una historia interesante del interés sobre los recursos forestales mundiales, tanto en términos de contenido como también en el cambio del alcance de las Evaluaciones.

Resultados clave

Documento de síntesis: “¿Cómo están cambiando los bosques del mundo?”

El equipo FRA se alegra de anunciar que una versión actualizada del documento de síntesis de FRA 2015 está siendo preparada y se espera que esté disponible a principios de 2016.

Número especial Forest Ecology and Management

FRA 2015 ha publicado un número especial de la Revista "Forest Ecology and Management". Los artículos revisados por pares contienen un análisis más detallado basado tanto en los datos de FRA 2015 como en otras fuentes de datos.

Compendio de datos de FRA 2015

Esta publicación contiene tablas resúmenes para la mayoría de las variables cuantitativas y booleanas colectadas a través de FRA 2015.

 

FLUDE

El Explorador de Datos sobre Uso de las Tierras Forestales (FLUDE) es una plataforma en línea destinada a facilitar el acceso y análisis de datos de uso del suelo y recursos forestales. La mayoría de los datos provienen de FRA 2015.

Preguntas frecuentes

¿Por qué cambian las cifras de las superficies de bosque de FRA?

¿Por qué cambian las cifras de las superficies de bosque de FRA?

Resulta tentador comparar los resultados de FRA 2015 con aquellos de las evaluaciones precedentes. Mientras que esta comparación puede resultar útil para comprender las razones de los cambios, se trata de una tarea muy difícil, no siempre factible. FRA 2015 registra 25 años de cambios observados en los recursos forestales – que representa el período más amplio cubierto por todos los informes relacionados con el FRA desde 1948. Mientras algunas personas podrían esperar que los datos estándar, las variables y los métodos se mantuvieran constantes por mucho tiempo, la realidad es que esto no sucedió. Nuevos inventarios y resultados de teledetección proporcionan nuevos conocimientos de las superficies de bosque del pasado e información sobre los recursos.

Los países pueden cambiar los datos de los años precedentes cuando disponen de nuevos datos, esto mejora los datos registrados anteriormente. Estas actualizaciones significan que los valores del mismo año objeto de informe probablemente pueden cambiar de una evaluación a otra debido a muchas variables. Por ejemplo, un país puede haber registrado una superficie de bosque plantado para el año 1990 en FRA 2000, 2005, 2010 y 2015. Es probable que estas cifras difieran para el año 1990 en cada evaluación. Esto sucede raramente, pero es posible.

Se pueden proporcionar nuevos valores para años anteriores por una serie de motivos, incluyendo: 1) nuevos métodos de recopilación de datos o nuevos inventarios forestales a disposición; 2) cambios de las fronteras entre países; 3) detección de errores; 4) empleo de nuevas definiciones a nivel nacional o; 5) Se ha completado donde existía falta de datos. Cada uno de ellos puede provocar un cambio significativo en los datos de los años precedentes. Esto puede dar lugar a valores a nivel mundial, regional o nacional distintos de una evaluación a otra, relativos al mismo año objeto de informe.

FAO ha observado que los valores registrados en un FRA no se pueden comparar fácilmente entre sí (FAO, 2010) debido a los cambios en las definiciones y en los métodos de monitoreo a escala nacional y en los métodos de evaluación. Es importante destacar que FRA 2015 no es diferente a este respecto en relación con las evaluaciones precedentes. Instamos a los usuarios a no comparar los valores de FRA 2015 con aquellos de FRA 2000, FRA 2005 y FRA 2010. Para el análisis de los resultados de los períodos anteriores a 1990.

Comparación de los resultados de la Evaluación de los recursos forestales mundiales y la teledetección

Comparación de los resultados de la Evaluación de los recursos forestales mundiales y la teledetección

Para lograr una gestión adecuada de los bosques es necesario comprender su dinámica, tanto para la producción como para la conservación. Ello comprende el conocimiento de la extensión de la superficie de bosque e información sobre el contenido de los boques y el modo en que se gestionan los recursos forestales. El monitoreo forestal proporciona esta información.

A través de la Evaluación de los recursos forestales mundiales (FRA) de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) los países proporcionan habitualmente información sobre la dinámica de los bosques. Los informes de FRA provienen generalmente de una combinación de mediciones y evaluaciones terrestres y teledetección a escala nacional. Los resultados del FRA han señalado una disminución constante de las tasas de deforestación en los últimos decenios, así como la concentración de pérdida neta de bosques en los trópicos. El monitoreo realizado recientemente por los científicos desde el espacio sobre la cubierta de bosques ha revelado en cambio, que la deforestación ha registrado un incremento, en particular en los trópicos.

Estas evaluaciones aparentemente contradictorias sobre la pérdida de cubierta forestal son desafortunadas – principalmente porque no realizan informes sobre los mismos datos – por lo tanto, estas diferencias inducen a error. Por suerte, es posible demostrar que dichas diferencias se deben principalmente al empleo de distintas definiciones del bosque. Dicho en pocas palabras, mientras que los enfoques de la FAO y el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) se centran más bien en los bosques que en los árboles, el enfoque basado en la teledetección presentado en varios análisis de teledetección mundial registran únicamente el cambio de la cubierta arbórea.

El informe de FRA proporcionó en primer lugar los datos que señalaban la pérdida de superficie de bosques en los trópicos así como las bases para comprender el papel que desempeñan de los bosques en el cambio climático. Dado que la deforestación está asociada con los cambios del uso de la tierra más que a los cambios de la cubierta forestal por sí sola, la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) emplea una definición de los bosques nacionales en coherencia con la definición de la FAO para los mecanismos claves como el Protocolo de Kyoto y REDD+.

¿Los esfuerzos recientes realizados en el estudio basado en los satélites han contribuido a que la ciencia realice progresos? Decididamente. ¿Acaso están abriendo nuevos caminos para que los países puedan identificar mejor a sus bosques y tendencias por medio de la ayuda de las tecnologías modernas? Ciertamente.

¿Han permitido estos nuevos métodos aclarar las tendencias de la deforestación en el curso de los años? En este caso la respuesta es rotundamente negativa. Como se ha indicado anteriormente, la información recabada por la teledetección registra correctamente la cubierta arbórea en la mayor parte de los tipos de bosques, pero no es capaz de visualizar los bosques, algo significativamente más complicado que la cubierta arbórea. Así lo demuestran las diferencias que subsisten entre las estimaciones forestales mundiales basadas en Landsat que son a menudo mayores que las diferencias entre los informes del FRA basados en mediciones efectuadas en el terreno y las estimaciones basadas en Landsat. Esto se verifica incluso en los resultados de teledetección procedentes de la misma universidad (P.ej, véase Kim et al. y Hansen (2013) citado en Beuchle et al, 2015).

La pérdida temporánea de cubierta arbórea es considerada erróneamente por los satélites como deforestación, los informes nacionales, no obstante las críticas a la calidad de los datos de algunos informes, pueden notablemente distinguir ciclos forestales de tala y crecimiento, incluida la degradación por un lado y la deforestación por el otro. Diferencian también entre bosque y otros cultivos arbóreos como la palma de aceite o los árboles frutales, que son considerados como “forestales” en la mayor parte de los estudios sobre los cambios de la cubierta arbórea basados en teledetección.

Asimismo, las imágenes satelitales utilizadas hoy en día no proporcionan información lo suficientemente consistente sobre las especies, la densidad de población, los diámetros de los troncos, la altura o la biomasa que son esenciales para la comprensión de los bosques. Por otro lado, las evaluaciones nacionales registran otros aspectos de los bosques y de la gestión forestal que no se pueden recoger desde el espacio, incluida la tenencia de los boques y los derechos de acceso, la situación de la gestión forestal sostenible, los marcos legales e institucionales para la conservación forestal y el uso sostenible, etc. Para ello son necesarios estudios en tierra y la opinión de los expertos, lo cual no es factible en los análisis globales de la cobertura arbórea de Landsat. La comprensión de esta serie de características forestales complejas es una tarea que los países llevan mejor a cabo y que trabajan en general en forma sostenida para poder proporcionar la información relativa a los bosques lo más precisa posible.

Resulta por lo tanto inapropiado comparar los resultados provenientes de dos tipos diferentes de metodología: la teledetección y FRA. Recomendamos prudencia en el uso exclusivo de productos de teledetección mundial para comprender la pérdida y ganancia de bosques.