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Programa de Cooperación Internacional Brasil-FAO

El cambio climático: una oportunidad para los productores de algodón del Perú

Con climas más cálidos, más lluvia y programas eficientes de transferencia tecnológica y extensión rural orientada al pequeño agricultor, la producción de algodón puede convertirse en un medio de vida más rentable para los algodoneros del país.

Foto: Palova Souza/FAO

Lima, 30 de junio 2017 - La evaluación de impacto del cambio climático a nivel nacional, realizada por la FAO y el Ministerio de Agricultura y Riego en el marco del proyecto AMICAF (Análisis y Mapeo de los Impactos del Cambio Climático para la Adaptación y la Seguridad Alimentaria), determinó un incremento medio para todo el país de entre 2°C y 3°C para la temperatura máxima y entre 4°C y 6°C para la temperatura mínima. Asimismo, predice que las lluvias se incrementarán en promedio entre un 10% y 20% a nivel nacional, especialmente en la zona noroeste del país. “Estas condiciones pueden representar una oportunidad para la producción algodonera, ya que determinan un escenario favorable”, sostuvo Gonzalo Tejada, Coordinador Nacional del Proyecto Más Algodón, que desarrolla el Ministerio de Agricultura y Riego del Perú, con apoyo de gobierno del Brasil y la asistencia técnica de la FAO.

La producción de algodón requiere temperaturas que van desde los 20 °C hasta los 32°C y la maduración de la bellota requiere temperaturas mayores a 27 °C, asimismo la demanda hídrica es menor que otros cultivos. “En las condiciones anticipadas por los datos del proyecto AMICAF, la producción de algodón pima, que destaca por la calidad superior de su fibra y que tiene mejores oportunidades comerciales en los mercados nacionales e internacionales, se beneficiaría y su producción podría extenderse hacia el sur de nuestra costa, quizá hasta llegar a Ica”, auguró el experto de la FAO. Esto representaría una oportunidad para los agricultores familiares algodoneros que hoy día sostienen la producción nacional de algodón.

Estos escenarios climáticos futuros y su impacto en los cultivos alimenticios fueron abordados en el Seminario Internacional “Gestión del Riesgo de Desastres y Adaptación al Cambio Climático en el Sector Agrario”, organizado por el Ministerio de Agricultura y Riego, en el marco de las celebraciones por el Día Nacional del Campesino. El Seminario contó con la participación de expertos internacionales de la FAO, el Banco Mundial, la Cooperación Alemana al Desarrollo (GIZ), el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Los expertos del sector estuvieron de acuerdo en la necesidad de profundizar también en la evaluación de los pronósticos de impacto en cultivos no alimenticios como el algodón, de manera que se puedan reajustar las recomendaciones de política, implementar programas de mejoramiento genético, de evaluación de épocas de siembra y zonificación de cultivos en base a escenarios climáticos futuros y de mejoramiento de los sistemas de almacenamiento de agua y de riego.

Esa situación representa una oportunidad para avanzar en acciones de manejo apropiado de áreas algodoneras contribuyendo al desarrollo sostenible de la cadena de valor del algodón y ampliando las capacidades y los niveles de coordinación interinstitucional para el fortalecimiento del sector algodonero por medio de la Cooperación Sur-Sur. El proyecto de Cooperación Sur-Sur Trilateral “Más Algodón” es una cooperación del gobierno de Brasil, representado por la Agencia Brasileña de Cooperación (ABC), la FAO y el gobierno de Perú.

 

Gestión de recursos hídricos

Sobre el recurso hídrico, precisamente, Alexis Sánchez, consultor internacional de la FAO y actual Gerente de la Empresa Pública del Agua del Ecuador, sostuvo que el agua será el principal medio a través del cual se evidencie el impacto del cambio climático en el desarrollo de los países. “Por tanto es urgente y necesario implementar una gestión integrada de los recursos hídricos basada en normas y políticas claras, infraestructura hídrica apropiada y, especialmente, una cultura del agua arraigada en la sociedad”, sostuvo Sánchez.

Para conseguir estos objetivos de adaptación y mitigación del sector agrario al cambio climático, uno de los retos más importantes que deberá abordar el Estado será implementar servicios de transferencia tecnológica y extensión rural que trasladen los resultados de esos programas públicos hacia el pequeño agricultor, recordó el Coordinador Nacional del Proyecto Más Algodón.

Sánchez también destacó importantes trabajos que ya se están llevando a cabo en el país, a través del fondo Sierra Azul que financia proyectos de siembra y cosecha de agua e infraestructura de riego. Además, comentó otras oportunidades que pueden surgir para el país, como el modelo desarrollado por Itaipú Binacional con el Programa Cultivando Agua Buena, que ha ganado el premio de la Década del Agua, por las Naciones Unidas.