SMIA - Sistema mundial de información y alerta sobre la alimentación y la agricultura

Países que necesitan ayuda alimentaria externa

Se espera que los países en crisis que necesitan ayuda alimentaria externa carezcan de los recursos para hacer frente a problemas críticos de inseguridad alimentaria. La siguiente lista cubre las crisis relacionadas con la falta de alimentos, la ausencia generalizada de acceso a éstos, o problemas graves pero localizados. El SMIA actualiza esta lista tres veces al año (cuatro veces antes de 2023)

Noviembre 2025
  (total: 41 paises)
Motivos de la inseguridad alimentaria
Razones principales
Nuevo
Condiciones de sequía, precios altos de los alimentos
  • Se estima que alrededor de 2,1 millones de personas padecerán inseguridad alimentaria aguda entre octubre 2025 de y enero de 2026 debido al efecto negativo de una serie de fenómenos meteorológicos adversos sobre la producción agrícola y ganadera y los probables efectos negativos de las lluvias por debajo de la media previstas entre octubre y diciembre de 2025. Los altos precios de los alimentos contribuyen también a los elevados niveles de inseguridad alimentaria aguda.

Fenómenos meteorológicos extremos, inseguridad ciudadana
  • Se calcula que unos 4,4 millones de personas padecerán grave inseguridad alimentaria aguda entre octubre y diciembre de 2025, reflejo de los efectos negativos de las temporadas de lluvias escasas consecutivas en la producción agrícola y ganadera y de los posibles efectos negativos de precipitaciones por debajo de la media entre octubre y diciembre de 2025. El prolongado conflicto también está contribuyendo a los elevados niveles de inseguridad alimentaria aguda.

Conflictos, desplazamientos de población, altos precios de los alimentos.
  • El conflicto actual ha perturbado gravemente los medios de subsistencia, paralizado las actividades económicas y provocado desplazamientos de población a gran escala. Según el último análisis de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases (CIF), se calcula que unos 19,2 millones de personas –40 % de la población analizada–, se enfrentarán a la Fase 3 de la CIF (“Crisis”) o a niveles peores de inseguridad alimentaria aguda entre octubre de 2025 y enero de 2026. Esta cifra incluye a unos 4,8 millones de personas en la Fase 4 de la CIF (“Emergencia”) y a 207 000 personas que se enfrentan a niveles de inseguridad alimentaria aguda de la Fase 5 de la CIF (“Catástrofe”). En el mismo periodo de tiempo, el Comité de evaluación de la hambruna de la CIF proyecta una situación de hambruna (Fase 5 de la CIF “Catástrofe”) en las ciudades de El Fasher (Darfur del Norte) y Kadugli (Kordofán del Sur) y un riesgo de hambruna en 20 zonas de las regiones del Gran Darfur y el Gran Kordofán.
Fenómenos meteorológicos extremos, altos precios de los alimentos
  • Según los resultados preliminares del último análisis de la CIF, se calcula que cerca de 1,8 millones de personas se enfrentarán a niveles de inseguridad alimentaria aguda en la Fase 3 de la CIF (“Crisis”) y superior, entre octubre y diciembre de 2025. Los principales factores son las pérdidas de medios de vida debidas a las perturbaciones climáticas y los prolongados problemas macroeconómicos, incluida la depreciación de la moneda. La debilidad de la moneda nacional ha contribuido a hacer subir los precios de los alimentos importados y los precios del combustible, lo que ha inflado los costos de producción y transporte y, en consecuencia, los precios de los alimentos básicos producidos localmente.
Afluencia de refugiados, inseguridad ciudadana, bajos ingresos
  • Según el último análisis del Marco Armonizado (MA) (“Cadre Harmonisé”) se estima que alrededor de 3,8 millones de personas experimentaron grave inseguridad alimentaria aguda (Fase 3 del MA “Crisis” y superior) entre junio y agosto de 2025, incluidos cerca de 456 000 refugiados sudaneses, repatriados chadianos y desplazados internos, con cerca de 369 000 personas en la Fase 4 del MA (“Emergencia”). La continua afluencia de refugiados procedentes de Sudán ha intensificado la presión sobre los escasos recursos de las comunidades de acogida del este, mientras que la inseguridad alimentaria aguda también sigue siendo motivo de preocupación entre los desplazados internos de la provincia de Lac y de las zonas afectadas por conflictos intercomunales. Estos factores, los conflictos y las perturbaciones meteorológicas, han erosionado asimismo los medios de subsistencia, limitando aún más la capacidad de los hogares de acceder a los alimentos.
Condiciones meteorológicas desfavorables
  • Se prevé que entre julio y diciembre de 2025 unas 230 000 personas se enfrenten a una inseguridad alimentaria aguda (Fase 3 de la CIF “Crisis” y superior), como consecuencia de las frecuentes perturbaciones meteorológicas, el bajo poder adquisitivo y la notable reducción de ayuda humanitaria por los recortes de financiación.
Fenómenos meteorológicos extremos, conflicto, altos precios de los alimentos
  • Aunque las últimas estimaciones sobre la inseguridad alimentaria se publicaron en 2024, la situación de la seguridad alimentaria ha mejorado en general a partir de septiembre, ya que las cosechas Meher de 2025, recién recolectadas, aumentaron la disponibilidad a nivel doméstico. Sin embargo, en las zonas de pastoreo del sur y el sureste –con unas previsiones meteorológicas que apuntan a un volumen de precipitaciones por debajo de la media durante la estación de lluvias Deyr/Hageya de octubre a diciembre–, se espera que el probable impacto negativo en las condiciones físicas del ganado y en la disponibilidad de productos ganaderos se traduzca en un aumento de la inseguridad alimentaria aguda.
Altos precios de los alimentos y déficits localizados de producción
  • Se prevé que el número de personas que se enfrentan a una inseguridad alimentaria aguda (Fase 3 de la CIF “Crisis” y superior) descienda a 4 millones en 2025/26 frente a los 5,7 millones de 2024/25. Sin embargo, los altos precios de los alimentos, los déficits localizados de producción de cereales en 2025 y un mayor riesgo de inundaciones en 2026, –por las lluvias previstas de medias a superiores a la media–, podrían provocar un deterioro de las condiciones en algunas zonas, aunque las perspectivas de precipitaciones apoyan un panorama general favorable para la producción agrícola.
Afluencia de refugiados
  • Según el del Cadre Harmonisé, se estima que unas 634 000 personas se enfrentaban a una grave inseguridad alimentaria aguda entre junio y agosto de 2025, incluidos unos 44 000 refugiados del Malí, con cerca de 18 000 personas en la Fase 4 del MA (“Emergencia”). Las necesidades humanitarias siguen siendo elevadas en la región de Hodh Ech Chargui, donde se encuentra la mayoría de los 169 000 refugiados malienses en el país, lo que provoca una considerable presión sobre los recursos naturales, los medios de vida y los servicios sociales básicos, agravando la inseguridad alimentaria aguda en las comunidades de acogida.
Inseguridad ciudadana, inundaciones
  • Alrededor de 2,2 millones de personas se enfrentaron a una grave inseguridad alimentaria aguda entre junio y agosto de 2025, incluidas más de 115 000 en la Fase 4 del MA (“Emergencia”), muy por debajo de los 3,4 millones de 2024, reflejo sobre todo una producción de cereales superior a la media y la deflación. Sin embargo, la inseguridad ciudadana sigue perturbando los medios de vida y ha provocado el desplazamiento interno de 460 000 personas, mientras que la ayuda humanitaria se ha visto limitada y las inundaciones generalizadas habían afectado a 305 000 personas a principios de octubre de 2025. Sigue preocupando la inseguridad alimentaria aguda entre los 431 000 refugiados y solicitantes de asilo que había acogidos en el país en septiembre de 2025.
Conflictos, problemas macroeconómicos, inundaciones
  • Se estima alrededor de 30,6 millones de personas padecieron de grave inseguridad alimentaria aguda entre junio y agosto de 2025, incluidas casi 1,2 millones de personas en la Fase 4 del MA (“Emergencia”), ligeramente por debajo del número estimado en 2024. Los conflictos y la inseguridad civil persisten en los estados del norte, provocando el desplazamiento interno de 3,6 millones de personas, mientras que la ayuda humanitaria se ha visto limitada debido al grave déficit de financiación y al aumento de las restricciones de acceso. En todo el país, la inseguridad alimentaria aguda se ha agravado por las inundaciones, que a principios de octubre de 2025 habían afectado a 334 000 personas, y por los problemas macroeconómicos.
Conflictos, altos precios de los alimentos, fenómenos meteorológicos extremos
  • Según el último análisis de la CIF, publicado en julio de 2025, se prevé que el número de personas con inseguridad alimentaria aguda (Fase 3 de la CIF “Crisis” y superior) se sitúe en 1,83 millones entre septiembre de 2025 y marzo de 2026, incluidas unas 287 000 personas en la Fase 4 de la CIF (“Emergencia”). La situación refleja el impacto del conflicto y la inseguridad ciudadana.
  • En enero de 2025, más de 470 000 personas se encontraban desplazadas internamente como consecuencia de la inseguridad ciudadana y la violencia armada, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Conflictos
  • Según el último informe de la CIF publicado en marzo de 2025, 27,7 millones de personas se enfrentarían a la Fase 3 de la CIF (“Crisis”) y a niveles superiores de inseguridad alimentaria aguda entre enero y junio de 2025, incluidas 3,9 millones que se enfrentan a la Fase 4 de la CIF (“Emergencia”). Es probable que la reciente escalada del conflicto en curso en la región de Kivu, junto con los consiguientes desplazamientos de población y los altos precios de los alimentos básicos, empeoren aún más la situación.
  • Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), en agosto de 2025 se estimaba un total de 5,8 millones de desplazados internos.
Recesión económica, inundaciones, inseguridad ciudadana
  • Cerca de 5,97 millones de personas –un 42 % de la población analizada–, se enfrentaban a una grave inseguridad alimentaria aguda en la Fase 3 de la CIF (“Crisis”) entre septiembre y noviembre de 2025, incluidas unas 28 000 personas que se encontrarían en la Fase 5 de la CIF (“Catástrofe”). La situación refleja las pérdidas de medios de subsistencia debidas a las inundaciones recurrentes, una crisis económica cada vez más profunda que provoca el alza de los precios de los alimentos y una mayor inseguridad.
Conflictos
  • No se dispone de datos recientes sobre la inseguridad alimentaria aguda. Sin embargo, es probable que persistan los altos niveles de grave inseguridad alimentaria aguda debido al conflicto en curso, que está perturbando los medios de vida y los mercados –especialmente en las comunidades aisladas–, mientras que la ayuda humanitaria sigue viéndose gravemente limitada. También persiste la preocupación por la inseguridad alimentaria aguda entre las poblaciones desplazadas, incluidos los 40 000 refugiados y solicitantes de asilo malienses acogidos en el país a fecha de septiembre de 2025, así como entre las personas afectadas por inundaciones localizadas en 2025.
Inseguridad ciudadana, altos precios de los alimentos
  • Según el análisis del Cadre Harmonisé de abril de 2025, se preveía que entre junio y agosto de 2025 alrededor de 2,6 millones de personas se enfrentasen a una grave inseguridad alimentaria aguda (Fase 3 del MA “Crisis” y superior), como consecuencia de los efectos del conflicto, los disturbios sociopolíticos y los elevados precios de los alimentos, así como de las inundaciones que provocaron desplazamientos de población y daños y pérdidas en la agricultura.
Altos precios de los alimentos y déficits localizados de la producción agrícola
  • Entre octubre de 2025 y marzo de 2026, se espera que casi 259 000 personas se enfrenten a la inseguridad alimentaria aguda (Fase 3 de la CIF “Crisis” y superior), una cifra ligeramente inferior a la del mismo periodo en 2024/25. Factores impulsores de la inseguridad alimentaria aguda son los altos precios de los alimentos, los efectos localizados de las condiciones meteorológicas adversas en la producción agrícola y la lenta recuperación del crecimiento económico, que está limitando las oportunidades de obtener ingresos de los hogares.
Problemas macroeconómicos, inundaciones
  • Alrededor de 1,8 millones de personas se enfrentaron a una grave inseguridad alimentaria aguda entre junio y agosto de 2025, incluidas 91 000 personas en la Fase 4 del MA (“Emergencia”), un fuerte incremento respecto a 1 millón que se estimaba necesitaba ayuda humanitaria en 2024. Esto refleja los efectos persistentes de las inundaciones de 2024, agravados por las recientes inundaciones de 2025, que a principios de octubre de 2025 habían afectado a 60 000 personas, y por las dificultades macroeconómicas que han limitado el acceso a los alimentos de los hogares vulnerables en todo el país.
Altos precios de los alimentos y déficits localizados de la producción agrícola
  • Entre octubre de 2025 y marzo de 2026, se espera que unas 334 000 personas se enfrenten a la inseguridad alimentaria aguda (Fase 3 de la CIF “Crisis” y superior), lo que supone un descenso en comparación con el mismo periodo en 2024/25. Los altos precios de los alimentos y las pérdidas de producción localizadas a causa de la meteorología adversa, siguen limitando el acceso y la disponibilidad de alimentos para los hogares afectados.
Retos macroeconómicos
  • No se dispone de datos recientes sobre la inseguridad alimentaria aguda. Sin embargo, los problemas macroeconómicos, incluidas las elevadas tasas de inflación, han continuado limitando el acceso a los alimentos de los hogares vulnerables en todo el país.
Conflictos localizados, inestabilidad económica y política, altos precios de los alimentos
  • En junio de 2025, unos 313 000 refugiados sudaneses habían llegado a Libia en un éxodo iniciado en abril de 2023, y se prevé se alcancen los 550 000 a finales de 2025. Será necesaria una ayuda humanitaria continuada, que incluya agua, alimentos, refugio y servicios sanitarios.
Déficits localizados de producción, altos precios de los alimentos.
  • El último análisis de la CIF prevé que 1,64 millones de personas se enfrentarán a niveles de inseguridad alimentaria aguda de Fase 3 (“Crisis”) de la CIF entre febrero y abril de 2026 (la temporada álgida de carestía). Aunque se calcula que la cifra absoluta disminuya de un año a otro, la prevalencia de la inseguridad alimentaria aguda no ha cambiado. Los principales factores son las cosechas por debajo de la media, las limitadas oportunidades de ingresos y los altos precios de los alimentos.
Conflictos
  • Cerca de 1,5 millones de personas se enfrentaban a una grave inseguridad alimentaria aguda entre junio y agosto de 2025, incluidas más de 64 000 personas en la Fase 4 del MA (“Emergencia”) y alrededor de 2 650 personas en la Fase 5 del MA (“Catástrofe”) en la región de Ménaka. El conflicto sigue siendo el principal factor impulsor de la inseguridad alimentaria aguda, con el reciente bloqueo de las principales rutas de abastecimiento de combustible y suministros por parte de grupos armados no estatales que ha empeorado las restricciones de acceso, mientras que el suministro de ayuda humanitaria se ha visto limitado por graves déficits de financiación. Las necesidades siguen siendo elevadas entre los 402 000 desplazados internos y los 121 000 refugiados y solicitantes de asilo de Burkina Faso, mientras que existe preocupación por la situación de seguridad alimentaria de 23 000 personas afectadas por las inundaciones localizadas de 2025.
Inseguridad en las zonas septentrionales, déficits localizados de producción
  • Se calcula que 2,67 millones de personas se enfrentarán a la inseguridad alimentaria aguda (Fase 3 de la CIF “Crisis” y superior) entre octubre de 2025 y marzo de 2026, incluidas 170 000 personas en la Fase 4 de la CIF (“Emergencia”). Una gran mayoría de la población en situación de inseguridad alimentaria se encuentra en las provincias septentrionales afectadas por el conflicto, en especial Cabo Delgado. Por otro lado, los efectos adversos de los fenómenos meteorológicos extremos sobre la producción agrícola impulsaron en forma notable la inseguridad alimentaria aguda en las provincias centrales y meridionales del país. 
Déficits localizados en la producción agrícola, niveles de ingresos limitados
  • El número de personas que se enfrentan a la inseguridad alimentaria aguda (Fase 3 de la CIF “Crisis”) en 2025/26 ha descendido a 611 900, la mitad que en 2024/25. La mejora obedece principalmente a un repunte de la producción agrícola. Sin embargo, los focos de climatología adversa que frenaron la producción agrícola y limitaron las oportunidades de obtener ingresos, combinados con los altos precios de los alimentos, son factores clave que siguen apuntalando la inseguridad alimentaria aguda.
Déficits localizados en la producción de alimentos básicos, altos precios de los alimentos
  • El último análisis de la CIF –realizado en 16 distritos de Tanzania continental–, preveía que 242 000 personas (el 5 % de la población analizada) se enfrentarían a una grave inseguridad alimentaria aguda entre junio y octubre de 2025.
  • La causa principal se encontraba en el déficit de la producción agrícola en 2024, a causa de condiciones meteorológicas adversas y brotes de plagas y enfermedades.
Fenómenos meteorológicos extremos, reducida producción agrícola
  • Alrededor de 1,3 millones de personas se enfrentaron a una grave inseguridad alimentaria aguda entre junio y agosto de 2025, incluidas aproximadamente 92 000 personas en la Fase 4 del MA (“Emergencia”), muy por encima de las casi 519 000 personas que se calcula que necesitaban ayuda humanitaria durante el mismo periodo de 2024. El deterioro refleja principalmente los efectos persistentes de los fenómenos meteorológicos extremos de 2024 sobre los medios de subsistencia y la producción de cereales. Las recientes inundaciones localizadas han perturbado los medios de subsistencia de 4 500 personas a principios de octubre de 2025.
Desafíos macroeconómicos
  • Se estima que casi 1,2 millones de personas se enfrentaban a una grave inseguridad alimentaria aguda entre junio y agosto de 2025, incluidas unas 103 000 personas en la Fase 4 del MA (“Emergencia”). Esto supone una mejora sustancial en comparación con el mismo periodo de 2024, cuando se estimaba que cerca de 1,6 millones de personas necesitaban ayuda humanitaria, debido en gran parte a un notable descenso de la inflación alimentaria y no alimentaria, así como una producción de cereales superior a la media.
Fenómenos meteorológicos extremos, inseguridad, altos precios de los alimentos
  • Según el último análisis de la CIF –realizado en distritos de acogida de refugiados, campamentos de refugiados y la región de Karamoja–, cerca de 2,1 millones de personas (el 13 % de la población analizada) se enfrentarán a la inseguridad alimentaria aguda (Fase 3 de la CIF “Crisis” y superior) entre agosto de 2025 y febrero de 2026. Estas condiciones reflejan el impacto adverso de las perturbaciones meteorológicas, los altos precios de los alimentos y la inseguridad en la región de Karamoja.
  • El número de refugiados y solicitantes de asilo –alojados sobre todo en campamentos y dependientes de la ayuda humanitaria–, se estimaba en 1,96 millones a finales de septiembre de 2025, incluidos un millón procedente de Sudán del Sur y unos 641 000 de la República Democrática del Congo.
Déficits localizados en la producción agrícola
  • Impulsado por un fuerte aumento de la producción agrícola y la bajada de los precios de los principales alimentos básicos, el número de personas que se enfrentan a la inseguridad alimentaria aguda (Fase 3 de la CIF “Crisis”) ha bajado a 1,7 millones en 2025/26 (octubre-marzo), frente a los 5,8 millones de 2024/25. Los déficits localizados de la producción agrícola, a causa de la climatología adversa, son un factor clave que contribuye a los actuales niveles de inseguridad alimentaria aguda.
Altos precios de los alimentos y déficits localizados de la producción agrícola
  • Como reflejo de una producción de cereales superior a la media en 2025, se prevé que el número de personas que se enfrentan a la inseguridad alimentaria aguda descienda en 2025/26 desde los 5 millones de personas estimados durante el periodo de diciembre de 2024 a marzo de 2025. No obstante, es probable que los precios persistentemente altos de los alimentos y los déficits localizados de producción limiten mejoras sustanciales de la inseguridad alimentaria aguda.
Conflictos, crisis económica prolongada
  • Los daños provocados por el conflicto en las infraestructuras y la agricultura, unidos a los desplazamientos de población, la menor ayuda humanitaria y la actual crisis económica, siguen afectando a los medios de vida, empeorando las condiciones de seguridad alimentaria tanto de los residentes libaneses como de los refugiados. Según el último análisis de la CIF, se preveía que unos 1,2 millones de personas se enfrentasen a una situación de inseguridad alimentaria aguda de julio a octubre de 2025, Fase 3 de la CIF (“Crisis”) y superiores, incluidas 41 000 personas en la Fase 4 de la CIF (“Emergencia”).
Conflicto, colapso económico
  • A mediados de agosto de 2025 se confirmó la hambruna en el distrito de Gaza, y se prevé se extienda a Deir al-Balah y Khan Younis a finales de septiembre, impulsada por las fuertes hostilidades, las graves restricciones al acceso humanitario, los desplazamientos generalizados y el colapso casi total del sistema alimentario. Se preveía que cerca de 641 000 personas –aproximadamente un tercio de la población–, se enfrentasen a la Fase 5 de la CIF (“Catástrofe”) y 1,14 millones a la Fase 4 (“Emergencia”).
Disturbios internos, deterioro económico, grave sequía
  • Según los últimos datos disponibles, alrededor de 9,1 millones de personas se enfrentaron a la inseguridad alimentaria aguda entre agosto y octubre de 2024, incluyendo 5,4 millones en riesgo de padecer hambre. Es probable que los efectos de un conflicto prolongado, un deterioro económico, una sequía grave y la falta de financiación humanitaria en 2025 empeoren la inseguridad alimentaria aguda.
Deterioro económico, conflictos localizados, meteorología adversa
  • La inseguridad alimentaria sigue siendo motivo de gran preocupación, impulsada por el conflicto en curso, una crisis económica prolongada, un acceso humanitario limitado y unas condiciones meteorológicas adversas que continúan socavando la producción agrícola y los medios de subsistencia. Entre septiembre de 2025 y febrero de 2026, se prevé que unos 18,1 millones de personas –más de la mitad de la población local–, se enfrenten a altos niveles de inseguridad alimentaria aguda (Fase 3 de la CIF “Crisis” y superior), incluidos 5,5 millones en la Fase 4 de la CIF (“Emergencia”). Además, se calcula que más de 41 000 personas se enfrenten a la Fase 5 de la CIF (“Catástrofe”) en las zonas bajo control de las autoridades de Saná.
Desaceleración económica, oportunidades de subsistencia reducidas, déficits en la producción de alimentos básicos, descenso de la financiación humanitaria
  • El último análisis de la CIF indica que 9,5 millones de personas –el 32 % de la población analizada–, se enfrentaban a niveles de inseguridad alimentaria aguda de Fase 3 (“Crisis”) y Fase 4 (“Emergencia”) entre mayo y octubre de 2025. Esta situación está motivada por la recesión económica, las reducidas oportunidades de subsistencia, la disminución de la financiación humanitaria y las pérdidas de cosechas del principal cereal básico del país, el trigo, debido a las adversas condiciones meteorológicas. Es probable que el número real de personas en situación de inseguridad alimentaria aguda sea superior a la cifra mencionada debido a las recientes conmociones importantes, incluyendo un terremoto de magnitud 6,5 en septiembre de 2025 y un aumento de la afluencia de retornados afganos procedentes de la República Islámica del Irán y Pakistán.
Dificultades económicas, inflación elevada, fenómenos meteorológicos extremos
  • El análisis de la CIF preveía que cerca de 16 millones de personas se enfrentarían a niveles elevados de inseguridad alimentaria aguda (Fase 3 de la CIF “Crisis” y superior) entre mayo y diciembre de 2025, debido mayormente a los efectos negativos de las inundaciones y del ciclón Remal sobre los medios de vida y a las persistentes dificultades macroeconómicas. Alrededor de 1,3 millones de nacionales de Myanmar desplazados por la fuerza residen en el país, principalmente en el distrito de Cox's Bazar.
Conflicto, dificultades económicas, fenómenos meteorológicos extremos, altos precios de los
  • Según el Plan de necesidades y respuesta humanitarias de 2025, se preveía que unos 19,9 millones de personas (el 28% de la población) se enfrentasen a altos niveles de inseguridad alimentaria aguda en junio y agosto de 2025, debido al prolongado conflicto, los persistentes desafíos macroeconómicos, los elevados precios nacionales de los alimentos y el prolongado impacto del fuerte terremoto. Según las últimas cifras (septiembre de 2025) del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (UNHCR), el número de desplazados internos se estima en unos 3,6 millones. La mayoría de los desplazados se encuentran en los estados de Rakhine, Chin, Kachin, Kayin y Shan.
Dificultades económicas, fenómenos meteorológicos extremos
  • Según el último análisis de la CIF, se calculaba que unos 11 millones de personas se enfrentarían a niveles elevados de inseguridad alimentaria aguda (Fase 3 de la CIF “Crisis” y superior) entre abril y julio de 2025, debido sobre todo al impacto negativo de los fenómenos meteorológicos extremos, las menores oportunidades de subsistencia y los desafíos económicos. Las graves inundaciones de agosto y septiembre de 2025, que afectaron al menos a 5,8 millones de personas, probablemente empeoraron aún más las condiciones de inseguridad alimentaria aguda.
Violencia de las bandas, altos precios de los alimentos
  • Las condiciones de seguridad siguen deteriorándose con la intensificación de la violencia de las bandas que se extiende más allá de Puerto Príncipe, limitando gravemente el acceso a los alimentos, obstaculizando las actividades agrícolas y provocando la subida de los precios alimentarios. Como resultado, se prevé que unos 5,7 millones de personas (el 51% de la población analizada) se enfrenten a altos niveles de inseguridad alimentaria aguda entre septiembre de 2025 y febrero de 2026, según la última actualización de las proyecciones de la CIF. Esto incluye alrededor de 1,9 millones de personas clasificadas en la Fase 4 (“Emergencia”) de la CIF. 
Conflicto
  • Según el Plan de necesidades y respuesta humanitarias de 2025 para Ucrania desarrollado por la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA) se calcula que unos 12,7 millones de personas necesitarán ayuda humanitaria multisectorial en 2025 como consecuencia del conflicto. En junio de 2025, se estimaba que unos 3,7 millones de personas se encontraban desplazadas dentro del país.

Nota: Debido a que la información sobre las condiciones de inseguridad alimentaria aguda está obsoleta, los siguientes países han sido eliminados de la lista desde la última edición del informe en marzo de 2025: Congo, Eritrea, República Popular Democrática de Corea y República Bolivariana de Venezuela. Se continuará con el seguimiento y las evaluaciones, y estos países podrían volver a incluirse si se cuenta con datos y análisis actualizados.