SMIA - Sistema mundial de información y alerta sobre la alimentación y la agricultura

Países que necesitan ayuda alimentaria externa

Se espera que los países en crisis que necesitan ayuda alimentaria externa carezcan de los recursos para hacer frente a problemas críticos de inseguridad alimentaria. La siguiente lista cubre las crisis relacionadas con la falta de alimentos, la ausencia generalizada de acceso a éstos, o problemas graves pero localizados. El SMIA actualiza esta lista cuatro veces al año.

December 2022
  (total: 45 paises)
Motivos de la inseguridad alimentaria
Razones principales
Variaciones respecto al informe precedente
Condiciones de sequía
  • Se calcula que unos 4,4 millones de personas sufrían inseguridad la alimentaria grave entre octubre y diciembre de 2022, como consecuencia de las temporadas de lluvias escasas consecutivas desde finales de 2020, que afectaron a la producción agrícola y ganadera, sobre todo en zonas pastoriles, agropastoriles y agrícolas marginales del norte y el este del país.
Conflicto, déficit en la producción de cereales
  • Según el último análisis del Cadre Harmonisé (CH), se estima que unos 2,04 millones de personas necesitan ayuda humanitaria alimentaria entre octubre y diciembre de 2022, lo que refleja el agravamiento de los conflictos y el alza interanual de los precios alimentarios. Se prevé que la situación empeore en 2023, ya que se pronostica que 2,87 millones de personas se enfrentarán a una inseguridad alimentaria aguda durante el periodo de carestía de junio a agosto de 2023.
  • En octubre de 2022, el conflicto civil había desplazado a acerca de 375 000 personas, la mayoría en las regiones de Diffa, Tahoua y Tillabery. Además el país acoge a cerca de 295 000 refugiados, mayormente de Nigeria y Malí.
  • Las abundantes precipitaciones de la temporada de lluvias de 2022 provocaron graves inundaciones que afectaron a unas 325 000 personas en todo el país y agravaron las condiciones de inseguridad alimentaria.
Conflictos, desplazamientos de población, precios alimentarios elevados, inundaciones
  • Según el último análisis de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases (CIF) –de noviembre de 2022– el número de personas en situación de inseguridad alimentaria grave (Fase 3 de la CIF: “Crisis”) y superior se estimaba en 2,7 millones entre septiembre de 2022 y marzo de 2023, que incluye 2 millones de personas en la Fase 3 de la CIF (“Crisis”) y 642 000 en la Fase 4 de la CIF (“Emergencia”). Esto obedece principalmente al impacto de la inseguridad ciudadana y a los altos precios de los alimentos, así como a las inundaciones que provocaron desplazamientos de personas, dañaron los cultivos en pie e impidieron el acceso a los campos.
  • En el último trimestre de 2022, unas 484 000 personas se hallaban desplazadas en interior del país y más de 746 000 refugiados estaban acogidos en los países vecinos, sobre todo en Camerún, la República Democrática del Congo y Chad.
Condiciones de sequía, inseguridad ciudadana
  • En agosto, se esperaba una situación de hambruna en los distritos de Baidoa y Burhakaba de la región de Bay entre octubre y diciembre 2022, si no se ampliaba urgentemente la ayuda humanitaria.
  • Se estima que alrededor de 6,7 millones de personas padecerán inseguridad alimentaria aguda en el mismo período, incluyendo a cerca de 300 000 personas que se enfrentan a la Fase 5 de la CIF (“Catástrofe”) como resultado de las temporadas de lluvias escasas consecutivas desde finales de 2020, que afectaron gravemente a la producción agrícola y ganadera, y debido al recrudecimiento del conflicto desde principios de 2021.
Fenómenos meteorológicos extremos, altos precios de los alimentos
  • Se calcula que cerca de 1,4 millones de personas se enfrentaban a una inseguridad alimentaria aguda (Fase 3 de la CIF “Crisis”) entre octubre y diciembre de 2022. Los principales factores son la escasez de lluvias de febrero a marzo en algunas zonas del centro y el sureste del país –que afectó a la producción de legumbres–, el impacto socioeconómico persistente de la pandemia de COVID-19 y los altos precios de los alimentos.
Inseguridad ciudadana, déficit en la producción de cereales
  • Según el último análisis del CH , se estima que alrededor de 810 000 personas se encontraban en la Fase 3 del CH: “Crisis” y superiores entre octubre y diciembre de 2022, debido a la inseguridad persistente en las regiones de Lac y Tibesti, y el impacto de las inundaciones sobre los medios de subsistencia y los mercados de alimentos. Se prevé que la situación empeore en 2023, ya que se pronostica que 1,5 millones de personas se enfrentarán a una inseguridad alimentaria aguda durante el periodo de carestía de junio a agosto de 2023.
  • En octubre de 2022 unas 380 000 personas se encontraban desplazadas debido a la inseguridad en la región del lago Chad. Además, 575 000 refugiados –en su mayoría procedentes de Sudán, la República Centroafricana, Camerún y Nigeria–, residen en el país debido a los conflictos y necesitan ayuda humanitaria.
  • A principios de noviembre, unas inundaciones inusuales destruyeron unas 465 000 hectáreas de cultivos y afectaron a más de 1,1 millones de personas en todo el país, aumentando el riesgo de un deterioro de la inseguridad alimentaria.
Meteorología desfavorable, altos precios de los alimentos
  • Se estima que unas 192 000 personas sufrían inseguridad alimentaria aguda (Fase 3 de la CIF “Crisis” y superior) entre julio y diciembre de 2022, debido sobre todo al impacto de las lluvias insuficientes de 2021 y 2022, que afectó a los pastizales y a los medios de vida de los pastores, y a los elevados precios de los alimentos.
Las dificultades macroeconómicas han incrementado la vulnerabilidad de la población a la inseguridad alimentaria
Conflicto en la región de Tigray, condiciones de sequía en las zonas del sureste, altos precios de los alimentos
  • Según el Plan de Respuesta Humanitaria de 2022, se estima oficialmente que 20,4 millones de personas se enfrentan a una inseguridad alimentaria aguda.
  • En las regiones afectadas por el conflicto del norte de Tigray, Amhara y Afar, del total nacional, 13 millones de personas se enfrentan a una grave inseguridad alimentaria aguda por el impacto del conflicto en sus medios de subsistencia.
  • Las condiciones de sequía iniciadas a finales de 2020 están afectando a millones de personas al sur de las regiones del Suroeste, SNNP y Somali y en la zona meridional de Borena en la región de Oromia. Sólo en la región de Somali –la zona más afectada–, se estima que 4,1 millones de personas sufren inseguridad alimentaria grave. 
Déficits localizados de producción de cereales, altos precios de los alimentos
  • Se estima que 3,82 millones de personas sufrirán inseguridad alimentaria aguda (Fase 3 de la CIF “Crisis”) entre octubre de 2022 y marzo de 2023. Esta cifra es más del doble de la estimada para el periodo de enero a marzo de 2022.
  • El empeoramiento de la situación se debe a los elevados precios de los alimentos y a los efectos de los déficits localizados en la producción de cereales en 2022, sobre todo en los distritos del sur.
Conflicto en las zonas del norte, déficits localizados de producción de cereales, altos precios de los alimentos.
  • Según el último análisis del CH, unos 17 millones de personas necesitan ayuda humanitaria alimentaria entre octubre y diciembre de 2022, incluidas cerca de 780 000 en la Fase 4 del CH (“Emergencia”), y unas 3 000 en la Fase 5 del CH (“Catástrofe”) debido al deterioro de las condiciones de seguridad y los conflictos en los estados del norte, los déficits localizados en la producción de alimentos básicos, los altos precios de los alimentos y los menores ingresos. Se prevé que la situación empeore en 2023, ya que se pronostica que 25,3 millones de personas se enfrentarán a una inseguridad alimentaria aguda durante el periodo de carestía de junio a agosto de 2023. Aquí se incluyen alrededor de 1,87 millones de personas en la Fase 4 del CH (“Emergencia”) y casi 4 000 en la Fase 5 (“Catástrofe”).
  • En marzo de 2022 (últimos datos disponibles), se estimaba que unos 3,16 millones de personas estaban desplazadas internamente, la mayoría en los estados del norte del país.
  • En noviembre de 2022, las inundaciones afectaron a unos 3,3 millones personas en zonas que ya padecían altos niveles de inseguridad alimentaria, malnutrición y violencia, mayormente en los estados del noreste.
Inseguridad ciudadana en las zonas orientales, altos precios de los alimentos
  • Según el análisis de la CIF de octubre de 2022 , se estima que 26,4 millones de personas padecían inseguridad alimentaria aguda (Fase 3 de la CIF “Crisis” o superior), entre julio y diciembre de 2022. Esto se debe a la persistencia del conflicto en las provincias orientales de Kivu del Norte, Kivu del Sur e Ituri, que sigue provocando desplazamientos de población y dispara el coste de los alimentos básicos.
  • A 31 de octubre de 2022, 929 000 refugiados congoleños estaban acogidos en varios países vecinos, casi la mitad en Uganda.
Recesión económica, inundaciones, inseguridad ciudadana
  • A pesar de la ayuda humanitaria continuada, la inseguridad alimentaria sigue afectando a amplios sectores de la población, impulsada por la inflación alimentaria galopante y los suministros insuficientes, debido al estancamiento de la producción agrícola por el impacto de años consecutivos de inundaciones generalizadas y la escalada de la violencia organizada a nivel subnacional desde 2020. Se prevé que unos 6,3 millones de personas (más de la mitad de la población total) padezcan inseguridad alimentaria aguda entre diciembre de 2022 y marzo de 2023.
  • Existe inquietud especial por los hogares del estado de Jonglei y la zona administrativa de Pibor, donde se prevé que unos dos tercios de la población se enfrenten a una grave inseguridad alimentaria aguda, incluidas 33 000 personas en la Fase 5 (“Catástrofe”) de la CIF.
Altos precios de los alimentos
  • Según una evaluación gubernamental, se espera que 3,8 millones de personas necesiten ayuda humanitaria entre enero y marzo de 2023. Esta cifra es superior a la estimada en el primer trimestre de 2022.
  • El empeoramiento de las condiciones de seguridad alimentaria obedece en gran medida al limitado acceso a los alimentos, debido a los elevados precios y a los menores ingresos por los efectos de la recesión económica. El descenso de la producción de cereales en 2022 también ha agravado la situación.
Inseguridad civil en el norte del país, gran concentración de personas desplazadas, precios alimentarios elevados
  • Según el último análisis del CH, cerca de 2,62 millones de personas padecían inseguridad alimentaria aguda y necesitaban ayuda humanitaria entre octubre y diciembre de 2022, de los cuales unas 342 000 se encuentran en la Fase 4 del CH (“Emergencia”) y unas 1 800 en la Fase 5 (“Catástrofe”) de la CH. Se prevé que la situación empeore en 2023, ya que se pronostica que 3,5 millones de personas se enfrentarán a una inseguridad alimentaria aguda durante el periodo de carestía de junio a agosto de 2023. Aquí se incluyen alrededor de 564 450 personas en la Fase 4 del CH (“Emergencia”) y casi 20 000 en la Fase 5 (“Catástrofe”).
  • En las regiones del Centro-Norte y del Sahel, la inseguridad sigue provocando desplazamientos de población, y en octubre de 2022 (últimos datos disponibles), cerca de 1,76 millones de personas estaban desplazadas y necesitaban ayuda. Además, unos 35 000 refugiados –en su mayoría de Malí–, residen en la región del Sahel.
Inseguridad ciudadana, altos precios de los alimentos
  • Según el análisis del CH de noviembre de 2022, se estima que unos 3,6 millones de personas padecerían inseguridad alimentaria aguda –Fase 3 del CH (“Crisis”) y superior–, entre octubre y diciembre de 2022, como resultado del conflicto, los disturbios sociopolíticos y los altos precios de los alimentos.
  • A fecha de 31 de octubre de 2022, el número de desplazados internos en las regiones del Noroeste y Suroeste se estimaba en unos 598 000, mientras que los desplazados internos en la región del Extremo Norte ascendían a casi 378 000.
Afluencia de refugiados
  • A fecha 31 de agosto de 2022 se estimaba residían en el país unos 29 200 refugiados de la República Centroafricana y 22 200 de la República Democrática del Congo. En su mayoría en los departamentos de Likouala y Plateaux. Las comunidades de acogida se enfrentan a condiciones preexistentes de escasez de alimentos y de limitadas oportunidades de subsistencia. La seguridad alimentaria de los refugiados depende en gran medida de la continuación de la ayuda humanitaria.
Precios elevados de los alimentos, recesión económica
  • El último análisis de la CIF indica que se espera que casi 259 000 personas se enfrenten a una inseguridad alimentaria aguda al menos hasta marzo de 2023, lo que supone una mejora en comparación con el año anterior.
  • La inseguridad alimentaria en 2022/23 obedece a los altos precios de los alimentos y a la esperada desaceleración del crecimiento económico, que frena las oportunidades de obtener ingresos de los hogares.
Menores ingresos
  • Se calcula que entre octubre y diciembre de 2022 unas 650 000 personas necesitaban ayuda alimentaria, debido mayormente a las limitaciones al acceso a los alimentos por el impacto económico de la pandemia de la COVID‑19 y los altos precios de los alimentos. Se prevé que la situación empeore en 2023, ya que se pronostica que cerca de 923 000 personas se enfrentarán a una inseguridad alimentaria aguda durante el periodo de carestía de junio a agosto de 2023. Esta cifra incluye a unas 2 500 personas en la Fase 4 del CH (“Emergencia”).
  • En noviembre de 2022, unas 48 000 personas se habían visto afectadas por las inundaciones.
  • Además, residen en el país unos 2 200 refugiados, en su mayoría de Sierra Leona.
Precios elevados de los alimentos, recesión económica
  • Según el último análisis de la CIF, se calcula que 320 000 personas se enfrentarán a niveles de inseguridad alimentaria aguda en la Fase 3 de la CIF (“Crisis”) entre octubre de 2022 y marzo de 2023, en una ligera mejora respecto a la situación de principios de 2022.
  • Las condiciones de inseguridad alimentaria obedecen sobre todo a los altos precios de los alimentos y que la lenta recuperación de la economía está afectando aún más a la capacidad económica de los hogares para acceder a los alimentos.
Precios elevados de los alimentos, recesión económica
  • Según el último análisis del CH, se calcula que entre octubre y diciembre de 2022 habrá unas 373 000 personas en la Fase 3 del CH (“Crisis”) y superiores, de las cuales casi 7 500 en la Fase 4 del CH (“Emergencia”), debido a los altos precios de los alimentos y a la lenta recuperación económica tras la recesión inducida por la pandemia. Se prevé que la situación empeore en 2023, ya que se pronostica que cerca de 530 000 personas se enfrentarán a una inseguridad alimentaria aguda durante el periodo de carestía de junio a agosto de 2023. Esta cifra incluye a unas 21 350 personas en la Fase 4 del CH (“Emergencia”).
  • En octubre de 2022, el país acogía a unos 1 660 refugiados.
  • En noviembre de 2022, unas 90 000 personas se habían visto afectadas por las inundaciones.
Inseguridad civil, inestabilidad económica y política, precios elevados de los alimentos
  • El Panorama de las necesidades humanitarias de 2022 señala que 0,8 millones de personas (el 10% de la población) necesitan ayuda humanitaria, de los cuales 0,5 millones requieren ayuda alimentaria. Incluidos los desplazados internos o los migrantes que residen en el país o están en tránsito.
Fenómenos meteorológicos extremos, lenta recuperación económica
  • Entre enero y marzo de 2023, se estima que 2,2 millones de personas se enfrentarán a la Fase 3 de la CIF (“Crisis”) y a niveles superiores de inseguridad alimentaria aguda en las zonas del sur y el sureste del país, debido a los sucesivos años de sequías y al impacto de los ciclones en 2022. Esta cifra es superior a los 1,64 millones de personas estimadas a principios de 2022.
Inseguridad ciudadana, altos precios de los alimentos
  • Según el último análisis del CH, se estima que alrededor de 632 000 de personas se encuentran en la Fase 3 del CH (“Crisis”) y superior entre junio y agosto de 2022, incluyendo 15 000 en la Fase 4 del CH (“Emergencia”), como resultado del agravamiento de los conflictos, las perturbaciones meteorológicas y los altos precios de los alimentos. Se prevé que la situación empeore en 2023, ya que se pronostica que 1,25 millones de personas se enfrentarán a una inseguridad alimentaria aguda durante el periodo de carestía de junio a agosto de 2023. Aquí se incluyen alrededor de 100 000 personas en la Fase 4 del CH (“Emergencia”) y unas 1 600 en la Fase 5 (“Catástrofe”).
  • En Agosto de 2022, 425 000 personas se encontraban desplazadas internamente, la mayor parte en el centro y el norte del país. Además, el país acoge a unos 56 000 refugiados, en su mayoría procedentes de Níger, Mauritania y Burkina Faso.
  • En noviembre de 2022, unas 80 000 personas se habían visto afectadas por las inundaciones.
Déficit en la producción agrícola, recesión económica
  • Según el último análisis del CH, se calcula que cerca de 440 000 personas necesitaban ayuda humanitaria entre octubre y diciembre de 2022, incluyendo unas 56 000 en la Fase 4 del CH (“Emergencia”), debido a los altos precios de los alimentos y los menores ingresos. Se prevé que la situación empeore en 2023, ya que se pronostica que cerca de 695 000 personas se enfrentarán a una inseguridad alimentaria aguda durante el periodo de carestía de junio a agosto de 2023. Esta cifra incluye a unas 106 000 personas en la Fase 4 del CH (“Emergencia”).
  • En septiembre de 2022, unas 54 000 personas se habían visto afectadas por las inundaciones.
  • En octubre de 2022, alrededor de 100 000 refugiados también necesitaban ayuda humanitaria, en su mayoría de Malí.
Inseguridad en las zonas del norte, impacto de los fenómenos meteorológicos extremos
  • Los ciclones y las tormentas tropicales de 2022 afectaron a gran número de personas, sobre todo en las provincias centrales, mientras que la inseguridad en la provincia norteña de Cabo Delgado sigue afectando a los medios de vida y contribuye a los niveles más graves de inseguridad alimentaria aguda.
  • El último análisis de la CIF de diciembre de 2021 preveía que 1,4 millones de personas se enfrentaban a una inseguridad alimentaria aguda (Fase 3 de la CIF “Crisis” y superior) entre abril y septiembre de 2022. 
Déficits localizados de producción de cereales, recesión económica, altos precios de los alimentos
  • Se espera que los altos precios de los alimentos y los déficits localizados de producción de cereales a causa de la meteorología adversa en 2022 den lugar a un número considerable de personas enfrentadas a una inseguridad alimentaria aguda (Fase 3 de la CIF “Crisis” y superior) entre enero y marzo de 2023, en comparación con 2022, cuando se estimó que 750 000 personas necesitaron asistencia.
Déficits localizados de producción de alimentos básicos, altos precios de los alimentos
  • Según el último análisis de la CIF, se calcula que unas 592 000 personas necesitaban ayuda humanitaria entre mayo y septiembre de 2022, en su mayoría localizadas en las regiones de Mara, Arusha, Kilimanjaro y Tanga –en el noreste del país-, como consecuencia de las pérdidas de cosechas durante las temporadas “Vuli” de de 2021 y “Masika” de 2022. Los altos precios de los alimentos también están limitando el acceso económico de los hogares a los alimentos.
Precios elevados de los alimentos, inundaciones, menores ingresos
  • Según el último análisis del CH, se calcula que cerca de 876 000 personas necesitaban ayuda humanitaria entre octubre y diciembre de 2022, incluyendo unas 30 000 en la Fase 4 del CH (“Emergencia”), debido a unos precios de los alimentos inusualmente altos, los graves efectos de las inundaciones en los medios de subsistencia y los menores ingresos. Se prevé que la situación empeore en 2023, ya que se pronostica que cerca de 1,42 Millones personas se enfrentarán a inseguridad alimentaria aguda durante el periodo de carestía de junio a agosto de 2023. Esta cifra incluye a unas 87 000 personas en la Fase 4 del CH (“Emergencia”).
  • En Noviembre de 2022, unas 26 000 personas se habían visto afectadas por las inundaciones.
  • En octubre se calculaba que unos 12 000 refugiados, en su mayoría de Mauritania, precisaban ayuda humanitaria.
Precios elevados de los alimentos, menores ingresos
  • Se calcula que entre octubre y diciembre de 2022 cerca de 790 000 personas padecen inseguridad alimentaria aguda por los altos precios alimentarios y el bajo poder adquisitivo, resultando en una grave limitación en el acceso económico de los hogares a los alimentos. Se prevé que la situación empeore en 2023, ya que se pronostica que cerca de 1,11 Millones personas se enfrentarán a inseguridad alimentaria aguda durante el periodo de carestía de junio a agosto de 2023. Esta cifra incluye a unas 20 000 personas en la Fase 4 del CH (“Emergencia”).
  • En noviembre de 2022, unas 17 000 personas se habían visto afectadas por las inundaciones.
Conflicto, inseguridad ciudadana, altos precios de los alimentos, escasez de suministros de cereales
  • Se prevé que el número de personas con inseguridad alimentaria aguda (Fase 3 de la CIF “Crisis” y superior) sea de 7,7 millones entre octubre de 2022 y febrero de 2023, debido principalmente a la escasez de suministros de cereales tras una cosecha de 2021 por debajo de la media, a los altos precios de los alimentos y a los conflictos intercomunitarios.
Fenómenos meteorológicos extremos, inseguridad, altos precios de los alimentos
  • En la región de Karamoja, el último análisis de la CIF indica que se estima que unas 315 000 personas –el 25 por ciento de la población– se enfrentan a una inseguridad alimentaria aguda (Fase 3 de la CIF “Crisis” y superior) entre agosto de 2022 y febrero de 2023. Estas condiciones reflejan el impacto adverso de las temporadas de lluvias escasas consecutivas en la producción agrícola y ganadera, los frecuentes episodios de robo de ganado que provocan la pérdida de activos productivos y los altos precios de los alimentos.
  • En el país hay cerca de 847 000 refugiados de Sudán del Sur y unos 467 000 de la República Democrática del Congo, que se encuentran acogidos en campamentos y dependen de la ayuda humanitaria.
Escasa producción de cereales, altos precios de los alimentos
  • Se estima que 1,95 millones de personas sufrirán inseguridad alimentaria aguda (Fase 3 de la CIF “Crisis” y superior) entre octubre de 2022 y marzo de 2023. Lo que supone un aumento respecto a los 1,6 millones de personas estimadas en 2021/22.
  • El alto nivel de inseguridad alimentaria aguda se asocia a los efectos de una cosecha de cereales inferior a la media y a los elevados precios de los alimentos, que han repercutido negativamente en la disponibilidad y el acceso a los alimentos de los hogares.
Conflicto civil, crisis económica
  • La última evaluación disponible de la seguridad alimentaria a nivel nacional estimaba que alrededor de 12 millones de personas –el 60 por ciento de la población total–, padecieron inseguridad alimentaria aguda en 2021 –un ligero descenso respecto a los 12,4 millones de 2020, pero 5 millones más que a finales de 2019–, debido sobre todo a las limitadas oportunidades de subsistencia y al rápido empeoramiento de la economía.
  • Aunque está llegando un cierto volumen de ayuda alimentaria internacional, los refugiados sirios ejercen presión sobre los recursos de las comunidades de acogida en los países vecinos.
Crisis económica
  • En septiembre de 2021, la Comisión Económica y Social para Asia Occidental de las Naciones Unidas estimó que, teniendo en cuenta otros factores además de los ingresos –como el acceso a la sanidad, la educación y los servicios públicos– el 82 por ciento de la población vivía en situación de pobreza multidimensional en 2021, frente al 42 por ciento en 2019.
  • Se calcula que más de 1,7 millones de personas se enfrentaban a una inseguridad alimentaria aguda a finales de 2021, según la metodología del Programa Mundial de Alimentos (PMA) del enfoque consolidado para comunicar los indicadores de seguridad alimentaria (rCARI por sus siglas en inglés).
Bajos niveles de consumo de alimentos, escasa diversidad de la dieta, crisis económica, reducción de la producción agrícola de 2022
  • Una gran parte de la población sufre de bajos niveles de consumo de alimentos y de una dieta poco variada.
  • Se espera que la situación de la seguridad alimentaria se mantenga frágil, dadas las persistentes limitaciones económicas agravadas por una producción agrícola de 2022 por debajo de la media.
Graves problemas macroeconómicos, reducción significativa de la producción agrícola en 2022, altos precios de los alimentos
  • Los graves problemas macroeconómicos han repercutido negativamente en la capacidad del país para importar cereales, mientras que la producción cerealera de 2022 se redujo drásticamente , debido a una menor aplicación de productos agroquímicos.
  • Los elevados precios de los alimentos están también limitando el acceso económico a los mismos para un a gran número de hogares.
  • Como resultado, la seguridad alimentaria y nutricional se ha deteriorado desde principios de 2022, y una proporción significativa de hogares vulnerables ha debido adoptar estrategias de emergencia relacionadas con la alimentación y los medios de vida.
Conflicto, pobreza, inundaciones, altos precios de alimentos y combustibles
  • Casi 17 millones de personas –más del 53 por ciento de la población–, se encuentran en la Fase 3 de la CIF (“Crisis”) o peor entre octubre y diciembre de 2022. Lo que más preocupa son 6,1 millones de personas consideradas en la Fase 4 de la CIF (“Emergencia”) y 4,3 millones de personas desplazadas internamente a causa del conflicto.
Conflicto civil, desplazamiento de la población, crisis económica
  • El último análisis de la CIF estimó el número de personas en la Fase 3 de la CIF (“Crisis”) y en la Fase 4 (“Emergencia”) en 18,9 millones entre junio y noviembre de 2022.
Dificultades económicas, llegada de refugiados, inundaciones, precios elevados de productos alimenticios importantes
  • La inseguridad alimentaria y los niveles de pobreza han aumentado, debido a la pérdida de ingresos causada por los efectos de la pandemia de COVID‑19.
  • Cerca de 1 millón de refugiados rohingya de Myanmar residen en el país, mayormente en el distrito de Cox's Bazar y en la isla de Bhasan Char.
  • Las inundaciones de mayo a julio afectaron a un número elevado de personas, causando muertes, daños y destrucción de infraestructuras agrícolas, así como pérdidas de ganado y de reservas de alimentos.
  • Los precios internos de la harina de trigo y el aceite de palma –importantes productos alimenticios–, estaban en niveles altos en octubre de 2022.
Conflicto, inestabilidad política, dificultades económicas y precios elevados del principal alimento básico, reducción de la producción agrícola de 2022
  • La crisis política –tras la toma del poder por los militares el 1 de febrero de 2021–, provocó un aumento de la tensión y los disturbios en todo el país, lo que dio lugar a desplazamientos de población. Según las últimas cifras (noviembre de 2022) del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), el número de desplazados internos se estima en unos 1,44 millones. La mayoría de los desplazados internos residen en los estados de Rakhine, Chin, Kachin, Kayin y Shan. La incierta situación política actual puede comprometer aún más las frágiles condiciones de los hogares vulnerables y de los rohingya (desplazados internos) que residen en el país.
  • Los precios internos del arroz “Emata” –la variedad más consumida en el país–, alcanzaron niveles récord en octubre de 2022, restringiendo el acceso a un alimento básico clave.
  • La pérdida de ingresos debida al impacto de la pandemia de COVID‑19 ha afectado también a la situación de seguridad alimentaria de los hogares vulnerables.
Graves inundaciones, menor producción agrícola, dificultades económicas, precios elevados del principal alimento básico
  • Las graves inundaciones monzónicas y los corrimientos de tierra provocaron la destrucción generalizada de cultivos, activos ganaderos, infraestructuras agrícolas y reservas de alimentos, y perturbaron los medios de subsistencia de 33 millones de personas.
  • Según el último análisis de la CIF –realizado en 28 distritos de las provincias de Baluchistán, Sindh y Khyber Pakhtunkhwa–, se prevé que unos 6 millones de personas se enfrenten a altos niveles de inseguridad alimentaria aguda (Fase 3 de la CIF “Crisis” y superior), entre julio y noviembre de 2022.
  • Los precios de la harina de trigo –el principal alimento básico del país–, estaban en niveles altos en la mayoría de los mercados en octubre de 2022, limitando el acceso a un alimento básico.
Crisis económica
  • Se calcula que el número total de refugiados y migrantes del país es de 7,1 millones, y los grupos más numerosos se encuentran en Colombia (2,48 millones), Perú (1,49 millones), Ecuador (502 200), Chile (448 100) y Brasil (365 400). Los 0,7 millones de personas restantes se reparten por otros países de América Latina y el Caribe, y alrededor de 1 millón se encuentra fuera de la región. Las necesidades humanitarias de los refugiados y migrantes son considerables. Según el análisis de las necesidades de los refugiados e inmigrantes de 2022, publicado en octubre de 2022, el número de refugiados y migrantes venezolanos necesitados de ayuda alimentaria se prevé en 3,16 millones en 2022.
Producción agrícola reducida, agitación sociopolítica, desastres naturales
  • Se estima que unos 4,56 millones de personas se enfrentaban a una grave inseguridad alimentaria aguda y necesitaban ayuda alimentaria urgente entre marzo y junio de 2022. Los altos niveles de inseguridad alimentaria son el resultado de las reducidas cosechas consecutivas de cereales entre 2018 y 2021, y de los altos precios de los alimentos, agravados por la agitación sociopolítica y el empeoramiento de la inseguridad. Es probable que la falta de oportunidades para obtener ingresos en medio del empeoramiento de la inseguridad y de las difíciles condiciones macroeconómicas agraven la inseguridad alimentaria.
Conflicto
  • Según la actualización de agosto del Llamamiento de urgencia para Ucrania de 2022, se estima que 17,7 millones de personas necesitan urgentemente ayuda humanitaria y protección debido a la guerra, de las cuales unos 6,5 millones son desplazados internos.