Países que necesitan ayuda alimentaria externa
Se espera que los países en crisis que necesitan ayuda alimentaria externa carezcan de los recursos para hacer frente a problemas críticos de inseguridad alimentaria. La siguiente lista cubre las crisis relacionadas con la falta de alimentos, la ausencia generalizada de acceso a éstos, o problemas graves pero localizados. El SMIA actualiza esta lista tres veces al año (cuatro veces antes de 2023).
Se considera que cerca de 3,7 millones de personas (más del 20 % de la población analizada) estaban en situación de inseguridad alimentaria aguda entre abril y junio de 2026, lo que supone un empeoramiento con respecto a la estimación de 3,3 millones en el periodo de enero a marzo. No obstante, la previsión para abril-junio se basaba en pronósticos meteorológicos de precipitaciones por debajo de la media en la temporada de lluvias largas de marzo a mayo, que no se cumplieron. Por el contrario, las lluvias superiores a la media registradas en la mayor parte de las zonas áridas y semiáridas beneficiaron a los cultivos y a la producción ganadera, y es posible que las condiciones de inseguridad alimentaria aguda no hayan empeorado, tal y como indican las cifras.
- Según el último análisis de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases (CIF), se estimaba que alrededor de 6 millones de personas (cerca del 30 % de la población) se enfrentarían a niveles de inseguridad alimentaria aguda en la Fase 3 de la CIF (“Crisis”) o peores entre abril y junio de 2026. Se evaluó que el distrito de Burhakaba, en la región de Bay, corría riesgo de hambruna durante ese mismo periodo. La difícil situación de seguridad alimentaria obedece mayormente a varias temporadas de lluvias escasas, entre ellas la Deyr –de octubre a diciembre de 2025– que fue un fracaso, y la mala temporada Gu –de abril a junio de 2026– lo que afectó gravemente a la producción agrícola y ganadera.
- Según el último análisis de la CIF, se calcula que cerca de 19,5 millones de personas –el 40 % de la población analizada–, se enfrentaron a la Fase 3 de la CIF (“Crisis”) o a niveles peores de inseguridad alimentaria aguda entre febrero y mayo de 2026. Esta cifra incluye a unos 5 millones de personas en la Fase 4 de la CIF (“Emergencia”) y a 135 000 personas que se enfrentan a la Fase 5 (“Catástrofe”). Aunque no ha sido posible realizar una previsión a escala nacional que comprenda la época de carestía entre junio y septiembre debido a la falta de datos, se prevé que, durante este periodo, la situación de seguridad alimentaria aguda empeore de forma estacional y, en un hipotético peor escenario posible —caracterizado por la intensificación del conflicto y el aumento de los desplazamientos—, 14 zonas de los estados de Darfur del Norte, Darfur del Sur y Kordofán del Sur corren el riesgo de padecer hambruna.
- Según el último análisis de la CIF, se calcula que cerca de 1,14 millones de personas –el 9 % de la población analizada– se enfrentaron a niveles de inseguridad alimentaria aguda en la Fase 3 de la CIF (“Crisis”) y superior, entre enero y marzo de 2026. Las causas principales son las pérdidas de medios de vida debidas a las perturbaciones climáticas y los prolongados problemas macroeconómicos, incluyendo la depreciación de la moneda. Además, la debilidad de la moneda ha contribuido a hacer subir los precios de los combustibles importados, inflando los costos de producción y transporte y con precios más altos para los alimentos básicos producidos localmente.
- Según el último análisis del Marco Armonizado (MA) (“Cadre Harmonisé”), se estima que alrededor de 3 millones de personas padecerán grave inseguridad alimentaria aguda (Fase 3 del MA “Crisis” y superior) entre junio y agosto de 2026, incluidas más de 264 000 personas en la Fase 4 del MA (“Emergencia”). La continua afluencia de refugiados procedentes del Sudán ha intensificado la presión sobre los escasos recursos de las comunidades de acogida del este del país, agravada por un aumento de la inseguridad. Mientras tanto, la inseguridad alimentaria aguda también sigue preocupando en la provincia de Lac, donde unas 220 000 personas continúan desplazadas internamente. Las condiciones meteorológicas adversas afectaron a la producción agrícola en varias zonas en 2025, reduciendo los ingresos de los hogares.
- Se calcula que unas 230 000 personas (un 20 % de la población analizada) se enfrentaban a una inseguridad alimentaria aguda (Fase 3 de la CIF “Crisis” y superior) entre julio y diciembre de 2025, debido a las frecuentes perturbaciones meteorológicas, el bajo poder adquisitivo y la notable reducción de ayuda humanitaria por los recortes de financiación.
- Aunque las últimas estimaciones sobre la inseguridad alimentaria aguda se publicaron en 2024, se prevé que las condiciones se deterioren entre junio y septiembre de 2026, durante la temporada de carestía, y que posteriormente mejoren a partir de septiembre, tras la importante cosecha Meher, que incrementará los suministros alimentarios internos. En las zonas pastoriles del sur y el sureste, la situación de inseguridad alimentaria aguda es desigual: se habrían registrado algunas mejoras en las zonas del sur, reflejo de las lluvias favorables Gu/Genna entre marzo y mayo, mientras que la situación se ha deteriorado probablemente en las zonas orientales, donde las escasas lluvias estacionales han afectado al ganado.
- Se estima que más de 500 000 personas se enfrentarán a una grave inseguridad alimentaria aguda entre junio y agosto de 2026, incluidas unas 13 900 personas en la Fase 4 del MA (“Emergencia”). La afluencia continua de personas que huyen del conflicto en Malí elevó el número de refugiados y solicitantes de asilo registrados hasta cerca de 184 000 a principios de mayo de 2026, con aproximadamente un 90 % concentrados en la región de Hodh Ech Chargui, lo que incrementa la presión sobre los limitados recursos de las comunidades de acogida. Además, en algunas zonas agropastoriles, el déficit de precipitaciones afectó a la producción en 2025, lo que agravó las condiciones locales de inseguridad alimentaria aguda.
- Se estima que casi 2,4 millones de personas se enfrentaban a una grave inseguridad alimentaria aguda entre junio y agosto de 2026, incluidas unas 18 600 en la Fase 4 del MA (“Emergencia”). La escalada del conflicto ha perturbado los medios de vida y obligado al desplazamiento interno de unas 548 000 personas, a fecha de abril de 2026. La menor producción agrícola, debida a la inseguridad ciudadana y a las condiciones meteorológicas adversas, junto con las perturbaciones en los mercados provocadas por el conflicto y el bajo poder adquisitivo, han limitado el acceso a los alimentos. Sigue preocupando la inseguridad alimentaria aguda entre los 447 000 refugiados y solicitantes de asilo acogidos en el país a finales de abril de 2026.
- Se estima que cerca de 36,3 millones de personas se enfrentan a una grave inseguridad alimentaria aguda entre junio y agosto de 2026, incluidas más de 2,1 Millones personas en la Fase 4 del MA (“Emergencia”) y unas 10 300 personas en la Fase 5 del MA (“Catástrofe”) en el estado de Borno. El conflicto y la inseguridad ciudadana persisten en los estados del norte, perturbando gravemente los medios de vida y los mercados, y provocando el desplazamiento interno de 3,7 millones de personas, con especial preocupación por los hogares en zonas inaccesibles. El aumento de la inflación y el debilitamiento del poder adquisitivo de los hogares han limitado el acceso a los alimentos. A nivel nacional, las inundaciones afectaron a unas 403 000 personas en 2025 y, junto con los períodos de sequía, llevaron a déficits de producción localizados.
- Según el último análisis de la CIF –publicado en junio de 2026–, se prevé que el número de personas con inseguridad alimentaria aguda (Fase 3 de la CIF "Crisis" y superior) se sitúe en 2 millones (cerca del 33 % de la población total), entre abril y agosto de 2026, incluidas unas 262 000 personas en la Fase 4 de la CIF ("Emergencia"). La situación refleja principalmente el efecto del persistente conflicto armado, los continuos desplazamientos de población y el elevado precio de los alimentos y el combustible.
- En marzo, más de 470 428 personas se encontraban desplazadas internamente como consecuencia de la inseguridad ciudadana y la violencia armada, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
- Según la última evaluación de la CIF publicada en mayo de 2026, se preveía que 26,5 millones de personas (el 23 % de la población analizada) se enfrentarían a niveles de inseguridad alimentaria aguda en la Fase 3 de la CIF (“Crisis”) o superiores entre enero y junio de 2026, incluidos 3,6 millones de personas que se enfrentarían a la Fase 4 de la CIF (“Emergencia”), concentradas mayormente en las provincias de Kivu Nord, Kivu Sud, Ituri y Tanganyika, que en conjunto suman aproximadamente 9,9 millones de personas en la Fase 3 de la CIF (“Crisis”) o superior. La escalada del conflicto en curso en diversas regiones orientales, junto con los consiguientes desplazamientos de población y los altos precios de los alimentos básicos, puede agravar aún más la situación.
- En febrero de 2026, había alrededor de 6,5 millones de personas desplazadas y unas 604 000 personas refugiadas, lo que sitúa al país entre las crisis de desplazamiento interno de mayor envergadura a nivel mundial. Además, el brote de virus del Ébola actualmente en curso plantea riesgos adicionales de inseguridad alimentaria aguda, al ejercer gran presión sobre los sistemas sanitarios y los medios de vida.
- Según las estimaciones, alrededor de 7,8 millones de personas –el 53 % de la población total– se enfrentan a la Fase 3 de la CIF (“Crisis”) o niveles peores de inseguridad alimentaria aguda durante la época de carestía entre abril y julio de 2026, incluidas cerca de 73 000 personas que alcanzarían la Fase 5 de la CIF (“Catástrofe”). Se ha identificado un riesgo de hambruna en los condados de Luakpiny/Nasir y Ulang, en el estado del Alto Nilo, y en los condados de Nyirol y Akobo, en el estado de Jonglei, en el marco de la peor hipótesis posible. La situación refleja una crisis macroeconómica prolongada, que ha provocado un aumento vertiginoso del precio de los alimentos, una escalada del conflicto y la pérdida localizada de medios de vida debido a las inundaciones.
- No se dispone de datos recientes sobre la inseguridad alimentaria aguda. No obstante, es probable que persistan niveles elevados de grave inseguridad alimentaria aguda debido al conflicto en curso en las regiones del norte y del este, donde las perturbaciones en los medios de vida y los mercados, unidas al elevado precio de los alimentos, limitan el acceso a los mismos. Continúa además la inquietud por las poblaciones desplazadas.
- Según el análisis del MA de octubre de 2025, se prevé que alrededor de 2,8 millones de personas –el 10 % de la población analizada– se enfrenten a una grave inseguridad alimentaria aguda (Fase 3 del MA “Crisis” y superiores) entre junio y agosto de 2026, incluidas unas 250 000 en la Fase 4 del MA (“Emergencia”), como consecuencia de los efectos del conflicto, la inestabilidad sociopolítica y los elevados precios de los alimentos, así como de las inundaciones que provocaron desplazamientos de población y daños y pérdidas en la agricultura.
- Se calcula que 334 000de personas se enfrentaron a una situación de inseguridad alimentaria aguda (Fase 3 de la CIF "Crisis" y superior) entre octubre de 2025 y marzo de 2026, debido a los elevados precios de los alimentos y a las pérdidas de producción localizadas provocadas por la meteorología. Se prevé que la situación mejore en 2026/27, ante las expectativas de una cosecha de cereales superior a la media en 2026. A más largo plazo, el posible efecto negativo de las condiciones meteorológicas secas asociadas a El Niño a partir de finales de 2026 supone un riesgo para la producción agrícola y podría, por extensión, agravar la inseguridad alimentaria aguda en 2027.
- Se estima que casi 1,7 millones de personas se enfrentarán a una grave inseguridad alimentaria aguda entre junio y agosto de 2026, incluidas unas 91 700 personas en la Fase 4 del MA (“Emergencia”). Las elevadas tasas de inflación alimentaria están limitando el acceso de los hogares a los alimentos. Los brotes de plagas y las condiciones meteorológicas adversas provocaron pérdidas en las cosechas en varias zonas en 2025, mientras que las inundaciones afectaron a 60 000 personas, destruyendo viviendas, perturbando los medios de vida y provocando desplazamientos.
- Se calcula que 334 000 personas se enfrentaron a la inseguridad alimentaria aguda (Fase 3 de la CIF “Crisis”) entre octubre de 2025 y marzo de 2026, por efecto de los elevados precios de los alimentos y las pérdidas de producción localizadas relacionadas con las condiciones meteorológicas. Las previsiones indican una mejora de la situación en 2026/27, ante las expectativas de una cosecha de cereales superior a la media en 2026. A más largo plazo, el posible efecto negativo de las condiciones meteorológicas secas asociadas a El Niño a partir de finales de 2026 supone un riesgo para la producción agrícola, que podría agravar la inseguridad alimentaria aguda en 2027.
- Se calcula que más de 506 000 personas se enfrentarán a una grave inseguridad alimentaria aguda, en la Fase 3 del MA (“Crisis”) entre junio y agosto de 2026, incluidas más de 2 700 personas en la Fase 4 del MA (“Emergencia”), debido principalmente a fenómenos meteorológicos extremos –incluyendo inundaciones y huracanes– y a brotes de plagas y enfermedades, que provocaron pérdidas localizadas de cosechas.
- En abril de 2026 había registrados en el país más de 110 000 refugiados. Los déficits de financiación humanitaria siguen limitando la ayuda prestada a las poblaciones vulnerables, entre las que se incluyen los migrantes, los refugiados y los desplazados internos.
- El último análisis de la CIF estimaba que 1,8 millones de personas se enfrentaron a niveles de inseguridad alimentaria aguda de Fase 3 (“Crisis”) de la CIF entre febrero y abril de 2026, una prevalencia sin cambios en comparación con el año anterior Una combinación de ciclones, inundaciones y condiciones meteorológicas prolongadas de sequía ha tenido un efecto negativo sobre la producción de cereales en 2026, y es probable que una producción prevista inferior a la media quinquenal constituya un factor clave de la inseguridad alimentaria aguda en 2026/27.
- Se estima que casi 1,6 millones de personas se enfrentarán a una grave inseguridad alimentaria aguda entre junio y agosto de 2026, incluidas unas 56 700 personas en la Fase 4 del MA (“Emergencia”). La escalada del conflicto ha causado una perturbación grave en los medios de vida y el comercio, y persiste la preocupación respecto a la situación de seguridad alimentaria de las poblaciones desplazadas, entre las que se incluyen unos 415 000 desplazados internos y más de 182 000 refugiados y solicitantes de asilo. La escasez de combustible y los elevados precios, junto con una crisis nacional del suministro eléctrico, han limitado aún más las actividades económicas, mientras que la ayuda humanitaria también se ha visto restringida por las dificultades de acceso físico y los déficits de financiación.
- La última evaluación del CIF correspondiente al periodo comprendido entre octubre de 2025 y marzo de 2026 calculaba que 4 millones de personas se enfrentaron a una inseguridad alimentaria aguda (Fase 3 de la CIF “Crisis” y superior). Aunque se espera que las condiciones generales mejoren en 2026/27 –debido a un repunte previsto de la producción de cereales y a una moderación de los precios– se prevé que persistan focos de inseguridad alimentaria aguda, especialmente en los distritos del sur. De cara al futuro, el posible efecto negativo de las condiciones meteorológicas secas asociadas a El Niño a partir de finales de 2026 plantea un riesgo para la producción agrícola, y la consiguiente contracción podría llevar a un agravamiento de la inseguridad alimentaria aguda en 2027.
- Se prevé que el número de personas que se enfrentarán a la inseguridad alimentaria aguda (Fase 3 de la CIF “Crisis”) entre abril y septiembre de 2026 ascienda a 529 000, una prevalencia inferior respecto a la del año anterior. Las perturbaciones meteorológicas en el sur y el conflicto en curso en las provincias del norte son los principales factores que determinan las actuales condiciones de inseguridad alimentaria aguda. De cara al futuro, el posible efecto negativo de las condiciones meteorológicas secas asociadas a El Niño a partir de finales de 2026 supone un riesgo tanto para la producción agrícola como para la economía; con una eventual recesión que podría agravar la inseguridad alimentaria aguda en 2027.
- Se estimó que el número de personas que se enfrentaban a una inseguridad alimentaria aguda (Fase 3 de la CIF “Crisis”) ascendía a 408 000 entre abril y junio de 2026, una cifra inferior a la del año anterior, lo que refleja principalmente un repunte de la producción agrícola. Dado que se prevé que el país recolecte en 2026 una segunda cosecha secundaria de cereales por encima de la media, es posible que las condiciones mejoren aún más en 2026/27.
- Según el último análisis de la CIF –realizado en 30 distritos rurales vulnerables de Tanzania continental–, se prevé que 507 000 personas (el 5 % de la población analizada) se enfrentarán a una grave inseguridad alimentaria aguda entre junio de 2026 y enero de 2027. Las causas principales fueron los déficit de producción en 2024 y 2025 –debido a las condiciones meteorológicas adversas y a los brotes de plagas y enfermedades– y los altos precios de los alimentos.
- Se estima que casi 806 000 de personas se enfrentaban a una grave inseguridad alimentaria aguda entre junio y agosto de 2026, incluidas unas 30 100 personas en la Fase 4 del MA (“Emergencia”). Estas condiciones reflejan una producción de cereales inferior a la media en 2025. El déficit de lluvias y las inundaciones perturbaron los medios de vida y afectaron a la producción en zonas agropastoriles localizadas.
- Se estima que casi 1,3 millones de personas se enfrentarán a una grave inseguridad alimentaria aguda entre junio y agosto de 2026, incluidas unas 135 000 personas en la Fase 4 del MA (“Emergencia”). Esta situación refleja sobre todo déficits localizados en la producción agrícola por condiciones meteorológicas adversas, incluyendo inundaciones. Además, los precios de los alimentos básicos seguían siendo elevados a principios de 2026 y, combinados con el bajo poder adquisitivo, limitaban el acceso a los alimentos de los hogares.
- Según el último análisis de la CIF –realizado en campamentos de región agropastoril de Karamoja–, cerca de 474 000 de personas (el 37 % de la población analizada) se enfrentan a la inseguridad alimentaria aguda (Fase 3 de la CIF “Crisis” y superior) entre abril y julio de 2026. Estas circunstancias reflejan una cosecha de 2025 por debajo de la media, lo que provocó un agotamiento más rápido de lo habitual de las reservas alimentarias de los hogares, así como un precio elevado de los alimentos.
- Se calculó que el número de personas que se enfrentaban a la inseguridad alimentaria aguda (Fase 3 de la CIF “Crisis”) ascendió a 1,7 millones entre octubre de 2025 y marzo de 2026. Dada la cosecha récord de cereales prevista para 2026 y la moderación del precio de los alimentos, se espera que la situación mejore respecto a este nivel. No obstante, es probable que se produzcan focos de inseguridad alimentaria aguda, en especial en aquellas zonas que registraron unas precipitaciones menos favorables, lo que limitó las cosechas, mientras que el posible efecto negativo de las condiciones meteorológicas secas asociadas a El Niño a partir de finales de 2026 supone un riesgo para la producción agrícola y, por extensión, para la seguridad alimentaria en 2027.
- La inflación de los precios alimentarios ha disminuido notablemente desde su nivel máximo a mediados de 2025 y, dadas las expectativas de una probable segunda cosecha consecutiva por encima de la media en 2026, este año podría reducirse la inseguridad alimentaria aguda. No obstante, es probable que se produzcan focos de inseguridad alimentaria aguda, sobre todo en las zonas afectadas por condiciones meteorológicas desfavorables que han mermado las cosechas, mientras que el posible efecto negativo de las condiciones de sequía asociadas a El Niño a partir de finales de 2026 supone un riesgo tanto para la producción agrícola como, por consiguiente, para la seguridad alimentaria en 2027.
- Según el último análisis de la CIF, se calcula que cerca de 1,24 millones de personas –incluidos residentes libaneses y refugiados la República Árabe Siria–, se enfrentarán a la Fase 3 de la CIF (“Crisis”) o a niveles peores de inseguridad alimentaria aguda entre abril y agosto de 2026. La nueva escalada del conflicto provocó desplazamientos de población a gran escala y graves trastornos en los medios de vida, mientras que los elevados precios de los alimentos y el combustible redujeron aún más el poder adquisitivo de los hogares, lo que limitó el acceso a los alimentos.
- En referencia al último análisis de la CIF, se estima que en la Franja de Gaza cerca de 1,6 millones de personas se enfrentarán a la Fase 3 de la CIF (“Crisis”) o peor entre entre diciembre de 2025 y noviembre de 2026, incluidas 571 000 personas en la Fase 4 de la CIF (“Emergencia”) y 1 000 personas en la Fase 5 (“Catástrofe”). Se prevé que la inseguridad alimentaria aguda siga siendo grave debido al conflicto en curso, a las restricciones a los suministros humanitarios y comerciales, y al colapso de los medios de vida y los sistemas alimentarios.
- Los últimos datos disponibles indicaban que, en 2025, alrededor de 7,2 millones de personas en el país se enfrentaban a la inseguridad alimentaria aguda. Cabe esperar que los elevados precios de los alimentos, los limitados medios de vida, el desplazamiento de población y la reducción de la ayuda humanitaria sigan limitando el acceso a los alimentos en 2026.
- Se prevé que la inseguridad alimentaria aguda siga siendo grave en 2026, debido a un conflicto prolongado, al deterioro de la situación económica y a las limitaciones en la ayuda humanitaria. Según el último análisis de la CIF, se preveía que unos 18,3 millones de personas se enfrentasen a la Fase 3 de la CIF (“Crisis”) o peor entre septiembre de 2025 y febrero de 2026, incluidas 5,5 millones personas en la Fase 4 de la CIF ("Emergencia") y unas 41 000 personas en la Fase 5 ("Catástrofe").
- El último análisis de la CIF indica que 13,8 millones de personas –el 32 % de la población analizada– se enfrentarían a niveles de inseguridad alimentaria aguda de Fase 3 (“Crisis”) y Fase 4 (“Emergencia”) entre abril y septiembre de 2026. Esta situación se atribuye en gran medida a las persistentes dificultades económicos, a las limitadas oportunidades de los medios de vida, a los elevados precios internos de los productos alimenticios básicos y a los graves déficits de financiación humanitaria. Desde octubre de 2023, unos 5,4 millones de afganos habían regresado al país –mayormente desde Pakistán y la República Islámica del Irán– tras la intensificación de las deportaciones de extranjeros sin documentación válida.
- Alrededor de 1,2 millones de nacionales de Myanmar desplazados por la fuerza residen en el país, sobre todo en el distrito de Cox's Bazar y Bhashan Char.
- Según el Plan de respuesta humanitaria (HNRP) de 2026, se prevé que alrededor de 12,4 millones de personas –el 23 % de la población analizada– se enfrenten a niveles elevados de inseguridad alimentaria aguda (equivalentes a la Fase 3 de la CIF “Crisis” y superior) durante la temporada de carestía de junio a agosto de 2026, incluidas casi un millón de personas en situación de emergencia (equivalente a la Fase 4 de la CIF) . Los principales factores que explican esta situación son el conflicto, que sigue limitando los medios de vida y dificultando la prestación de ayuda humanitaria; los persistentes problemas macroeconómicos; los elevados precios internos de los alimentos; y los altos precios del combustible y de los insumos agrícolas. A principios de junio de 2026, se calcula que el número de desplazados internos asciende a unos 3,8 millones. La mayoría de los desplazados se encuentran en los estados de Rakhine, Chin, Kachin, Kayin y Shan.
- Según el último análisis de la CIF, se prevé que unos 6,7 millones de personas se enfrenten a niveles elevados de inseguridad alimentaria aguda (Fase 3 de la CIF “Crisis” y superior) entre abril y septiembre de 2026, en un descenso con respecto a los 7,5 millones de personas estimados para el periodo comprendido entre diciembre de 2025 y marzo de 2026.
- Esto obedece principalmente a los efectos negativos prolongados de las inundaciones provocadas por el monzón de 2025, así como a la reducción de los medios de vida e ingresos, consecuencia de las persistentes dificultades económicas.
- La escalada de la violencia armada de las bandas, agravada por el aumento del precio de los alimentos y los insumos agrícolas, sigue obstaculizando las cadenas de suministro alimentario, lo que afecta a los medios de vida y limita gravemente el acceso a los alimentos. Es probable que las perspectivas de sequía asociadas al fenómeno de El Niño en la segunda mitad del año reduzcan aún más la producción agrícola. Según la última evaluación del CIF, se estima que alrededor de 5,8 millones de personas –lo que corresponde 51 % de la población analizada— experimentaron niveles elevados de inseguridad alimentaria aguda entre marzo y junio de 2026. En mayo de 2026, se registró una cifra récord de 1,5 millones de personas desplazadas internas, lo que agravó aún más una situación humanitaria que ya era crítica.
Según el Plan de necesidades y respuesta humanitarias de 2026 para Ucrania, desarrollado por la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA) se calcula que unos 10,7 millones de personas necesitarán ayuda humanitaria multisectorial en 2026 por el conflicto en curso. Esto representa un descenso de aproximadamente 2 millones de personas en comparación con las estimaciones del informe HNRP de 2025. En diciembre de 2025, la OIM estimaba que había alrededor de 3,7 millones de personas afectadas por los desplazamientos dentro del país.
Nota: Debido a que la información sobre las condiciones de inseguridad alimentaria aguda está obsoleta, los siguientes países han sido eliminados de la lista desde la última edición del informe en marzo de 2025: Congo, Eritrea, República Popular Democrática de Corea y República Bolivariana de Venezuela. Se continuará con el seguimiento y las evaluaciones, y estos países podrían volver a incluirse si se cuenta con datos y análisis actualizados.
