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La asociación entre la FAO y Colombia se intensifica a medida que se lleva a cabo la reforma rural integral


El compromiso del Gobierno de Colombia para consolidar una paz sostenible se traduce en una serie de acuerdos de financiación —denominados fondos fiduciarios unilaterales— con la FAO con el fin de mejorar la gobernanza, los derechos sobre la tierra y el d

10/10/2017 - 

Desde la firma del acuerdo inicial de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en agosto de 2016, el Gobierno de Colombia ha trabajado con afán con la FAO y otros asociados clave en un plan integral para la reforma rural con el fin de consolidar y mantener la paz en el país. El Gobierno se ha comprometido a financiar la mayor parte del acuerdo de paz con cargo a sus recursos nacionales. Este compromiso se ha traducido en una serie de acuerdos de fondos fiduciarios unilaterales con la FAO, por un importe de 46 millones de USD, que incluyen proyectos en curso y futuros.

El control de la tierra, las prácticas agrícolas y los medios de vida se vieron gravemente afectados por los más de 50 años de conflicto que envolvió a todo el país. El éxito del proceso de paz depende del apoyo al campo, la agricultura y los derechos sobre la tierra: a medida que las comunidades desplazadas regresen a sus tierras, los excombatientes han de ser integrados y han de construirse comunidades productivas.

La amplia experiencia, los conocimientos técnicos y la credibilidad de la FAO como asociado neutral y su presencia sobre el terreno la convierten en un “asociado de confianza” para ejecutar el primer punto del histórico acuerdo de paz de Colombia con las FARC —un plan para la reforma rural integral— y para contribuir a una paz estable y la prosperidad en la región.

Impulsar la gobernanza y el desarrollo de las zonas rurales

El objetivo del plan para la reforma rural integral es fortalecer la presencia del Estado en todo el país, integrar las regiones, subsanar las diferencias entre las zonas rurales y urbanas, mejorar la industria agrícola, proteger el medio ambiente y garantizar que el derecho a la alimentación se haga efectivo de manera progresiva. Para ello, en el plan se establecen:
- medidas para el acceso a las tierras y su uso efectivo;
- planes nacionales para hacer frente a la pobreza, estimular las economías basadas en la producción primaria rurales, familiares y comunitarias;
- sistemas dirigidos a la realización gradual del derecho a la alimentación para la población rural y una nutrición adecuada; y
- programas de desarrollo para la transformación regional.

Habida cuenta del compromiso de impulsar la gobernanza y el desarrollo de las zonas rurales, el Acuerdo de La Habana (nombre por el que se conoce el acuerdo de paz) va más allá de los acuerdos de paz convencionales. Ello se debe al hecho de que las zonas rurales de Colombia fueron el escenario del conflicto y sus habitantes las principales víctimas. La reforma rural aborda las causas originarias del conflicto, como la pobreza rural y la inseguridad alimentaria, y proporciona confianza a la población en el proceso de paz ya que produce beneficios tangibles.

"Es un acuerdo comprehensivo que busca transformar la vida rural y mejorar las condiciones de vida de los habitantes de las zonas rurales dispersas, pues en la zona rural es donde se desarrolló el conflicto. Y debido al conflicto, las oportunidades de los colombianos que viven en estas regiones son muy inferiores a las oportunidades que tienen los colombianos que viven en las ciudades” afirmó Rafael Pardo, Ministro del Posconflicto, Derechos Humanos y Seguridad  de Colombia. Para ejecutar el acuerdo de paz serán necesarios unos 42 000 millones de USD durante 15 años. El Gobierno colombiano se dispone a financiar su mayor parte a cargo de su propio presupuesto, y asignar la mayoría de los fondos a la reforma rural integral.

Los 53 años que duró el conflicto no solo conllevaron la muerte de más de 220 000 colombianos, sino también el desarraigo de ocho millones de personas; muchos fueron desplazados de sus tierras y sus posibilidades de producción y desarrollo se vieron bloqueadas. Debido a la escasa presencia del Estado en numerosas zonas rurales, durante mucho tiempo siguieron estando bajo el control de las FARC, lo que dio lugar a plantaciones no controladas de cultivos ilegales, como la coca, y a la gestión problemática de los recursos naturales, entre otras cosas. La evolución histórica, así como el prolongado conflicto han creado además partes de la sociedad fuera del Estado.

Por consiguiente, las intervenciones de la FAO se centran en el desarrollo institucional en pro de la paz y  el desarrollo rural, la restitución y formalización de tierras, la nutrición y la inclusión, la gobernanza de los recursos naturales y la creación de sinergias entre las políticas sociales, productivas y ambientales con el fin de ayudar a hilar el tejido de las zonas rurales de Colombia. “La FAO ha trabajado durante los últimos nueve años en las zonas afectadas por el conflicto brindando a las comunidades la capacidad y los recursos para recuperar la producción alimentaria. La presencia de los equipos de la FAO en las comunidades remotas durante los años de violencia, creando resiliencia y suministrando asistencia técnica, ha dado lugar a comunidades bien preparadas para la transición al proceso de creación de paz” explica Rafael Zavala, Representante de la FAO en Colombia.

Importancia de los fondos fiduciarios unilaterales para construir una nueva Colombia rural

La FAO ofrece una parte importante de su asesoramiento técnico y normativo a Colombia a través de fondos fiduciarios unilaterales con los tres organismos nacionales que fueron creados para poner en práctica la ejecución del Acuerdo de paz, a saber: la Agencia Nacional de Tierras (ANT), la Agencia de Desarrollo Rural (ADR) y la Agencia de Renovación del Territorio (ART). En los próximos años, la participación de las autoridades locales y regionales a través de dichos fondos se hará cada vez más importante como parte de la contribución de la FAO para construir una nueva Colombia rural.

En junio de 2017, se firmó un fondo fiduciario unilateral de casi nueve millones de USD con la ADR. La cooperación promueve el desarrollo agrícola y rural a través de la mejora de la capacidad institucional, la formulación de metodologías e instrumentos para la planificación territorial, la elaboración de proyectos de desarrollo agrícola integral y desarrollo rural, el fortalecimiento de la participación y la asociación rural, así como la ejecución del programa nacional de asistencia técnica agrícola.

En julio de 2017, se firmó otro fondo fiduciario unilateral de nueve millones de USD con la ART. La FAO y la ART trabajan con 2 700 familias de seis municipios para prestar apoyo a la reactivación social y productiva de sus territorios. La cooperación inicia con la promoción de la seguridad alimentaria, pero se centra particularmente en la mejora de los ingresos de los hogares y el fortalecimiento de las economías domésticas mediante la ejecución de proyectos de productividad y establecimiento de vínculos de mercado, e incluye al mismo tiempo medidas de adaptación a los riesgos derivados del clima.

El Comité de Examen de Proyectos y Programas de la FAO y la ANT acaban de aprobar un fondo fiduciario unilateral por un importe de 1,3 millones de USD, que estará listo para su firma en octubre. La cooperación será decisiva para brindar apoyo metodológico al catastro nacional y para formalizar la propiedad de la tierra. Las cuestiones relacionadas con la tenencia son centrales para la paz y la recuperación económica en una situación en la que las personas desplazadas están volviendo a sus tierras, las ex guerrillas han de crearse nuevas vidas, y el cultivo ilegal de coca y el cultivo de tierras de insuficiente calidad eran prácticas generalizadas. Un fondo fiduciario unilateral de continuación con la ADR de casi 26 millones de USD ya está en las primeras fases del proceso de aprobación, y cabe prever que se firmará a principios del próximo año.

Más información sobre la asociación de la FAO con Colombia

El Gobierno de Colombia y la FAO mantienen una larga colaboración, la cual se ha intensificado aún más con el proceso de paz. En agosto de 2016, el Gobierno de Colombia y las FARC solicitaron a la FAO que fuera uno de los asociados para colaborar en la ejecución del acuerdo de paz.

“Es comprensible que se pidiera a la FAO Colombia que siguiera prestando apoyo a los proyectos de desarrollo agrícola y rural durante esta nueva fase de ejecución del acuerdo de paz: las comunidades rurales confían en la FAO y dependen de ella, y los gobiernos locales, regionales y nacionales ven a la FAO como un asociado experto y prestigioso en materia de desarrollo rural,” señala Rafael Zavala. Añade: “La FAO Colombia ha mostrado un firme compromiso con respecto al logro de los objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Toda nuestra labor en el país se ajusta a los Objetivos de Desarrollo Sostenible y se centra en prestar apoyo al país en esta tarea.” En particular, esta labor se basa en los objetivos 1 y 2 (erradicar la pobreza y el hambre), el 5 (lograr la igualdad de género), el 6 (garantizar el agua limpia y el saneamiento), el 10 (reducir la desigualdad), el 12 (garantizar el consumo y la producción sostenibles), el 14 y el 15 (conservar y promover la vida en el agua y la tierra, respectivamente) y el 17 (fortalecer las asociaciones mundiales).

Información ulterior sobre los fondos fiduciarios unilaterales

Un fondo fiduciario unilateral es una modalidad de financiación para proyectos financiados por un gobierno en su propio país, a través de la utilización de organismos de gobierno centrales y locales que gestionan los fondos. La FAO brinda apoyo a estas autoridades en la formulación de programas o proyectos relacionados con sus esferas de trabajo, y en el suministro de los servicios de asistencia técnica y normativa necesarios. Los fondos gestionados en el contexto de un fondo fiduciario unilateral pueden proceder de los recursos nacionales, subvenciones, créditos o préstamos proporcionados por instituciones financieras internacionales, donaciones bilaterales (apoyo presupuestario directo) y donaciones o préstamos multilaterales.

La FAO está ejecutando actualmente nueve proyectos de fondos fiduciarios unilaterales con Colombia, entre los que se incluyen los fondos fiduciarios unilaterales ultimados para ejecutar el acuerdo de paz. Siete proyectos más basados en fondos fiduciarios unilaterales están en diferentes fases del proceso de conceptualización y aprobación. Teniendo en cuenta todos los proyectos en curso y en tramitación, la FAO ayuda a Colombia a ejecutar una cartera de unos 50 millones de USD.