FAO.org

Inicio > Apoyo en materia de políticas y gobernanza > Temas de políticas > Empleo rural decente
Apoyo en materia de políticas y gobernanza
©FAO/Tamiro Legesse

Empleo rural decente

Más de tres cuartas partes de los pobres del mundo viven en áreas rurales. La mayoría dependen de la agricultura y de su propio trabajo para ganarse la vida. Sin embargo, las oportunidades de empleo rural suelen estar mal remuneradas y ser precarias, informales e, incluso, peligrosas. 

Crear más y mejores oportunidades de empleo rural.

La pobreza y el hambre no se pueden erradicar sin encarar las condiciones y las oportunidades inadecuadas del empleo en las áreas rurales. La FAO trabaja para generar empleo agrícola y no agrícola decente, también mediante el apoyo a inversiones responsables en sistemas agrícolas y alimentarios y el diálogo sobre políticas inclusivas.

La Organización influye en procesos nacionales, regionales y globales sobre temas clave como el empleo juvenil, migración, trabajo infantil, los empleos verdes, las condiciones laborales y la disponibilidad de datos y pruebas. La FAO apoya a los gobiernos de forma proactiva en la formulación de políticas, estrategias y programas de empleo rural decente, dirigidos a los grupos vulnerables, en particular los jóvenes, las mujeres, los migrantes y los niños. Para conseguir este objetivo, la Organización colabora con otros organismos de las Naciones Unidas, la sociedad civil, organizaciones de productores, instituciones académicas y el sector privado.

Principales mensajes de políticas

  • El mundo se enfrenta a una crisis mundial del empleo y a la necesidad urgente de crear más y mejores trabajos en las áreas rurales. Revitalizar las economías rurales y fomentar el empleo rural decente y el desarrollo de la fuerza de trabajo es fundamental para reducir la desigualdad  y afligirla, y acabar con la pobreza y el hambre.

  • arse en el potencial de empleo rural y no rural por explotar en el sector agrícola y dentro de los sistemas alimentarios. Tendrían que identificarse los factores que impulsan el cambio tanto en la demanda como en la oferta de mano de obra. Unas inversiones más elevadas en el desarrollo de la cadena de valor agroalimentaria y del sector privado son cruciales para la creación de trabajos rurales, junto con inversiones para el desarrollo de capacidades y la protección social.
  • En particular, urge crear trabajos más productivos y mejor remunerados para los jóvenes de las zonas rurales. En las regiones en desarrollo, la población en edad de trabajar está creciendo. Esto supone un tremendo desafío, pero también la oportunidad de aprovechar unos enormes recursos demográficos. En África, por ejemplo, se prevé que casi 200 millones de jóvenes de las zonas rurales accederán al mercado laboral en los próximos 15 años.
  • Las políticas deben garantizar que el trabajo sea productivo y ofrezca un ingreso justo, seguridad en el lugar de trabajo, protección social para las familias y libertad para que las personas expresen sus preocupaciones. También deben aumentar los ingresos de las familias rurales mediante la capacitación y el acceso a los insumos y al crédito, a fin de poner fin a la dependencia del trabajo infantil.
  • La FAO juega un papel crucial en el fomento del trabajo decente en las áreas rurales, sobre todo en lo relativo al empleo en la agricultura, la ganadería, los bosques, la gestión de los recursos naturales, la elaboración de productos agrícolas y la venta al por menor.

Recursos destacados

Compartir esta página