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Seguimiento del Mercado del Arroz de la FAO (SMA)

En el Seguimiento del Mercado del Arroz de la FAO (SMA) se proporciona un análisis de las novedades más recientes en el comercio mundial del arroz, incluidas las perspectivas a corto plazo. Actualmente la revista se publica solamente en inglés, pero se facilitan resúmenes de los hechos más salientes en español y francés. En el Informe FAO de Actualización de Precios del Arroz se proporcionan precios actualizados de exportación para el arroz en los principales países exportadores.


Seguimiento del mercado del arroz, Abril de 2015

RESUMEN

La campaña arrocera de 2014 ha casi terminado. Aunque los temidos efectos de un fenómeno meteorológico de El Niño no se han materializado hasta ahora, la campaña se ha visto afectada por varios contratiempos climáticos, que en su mayor parte explican la prevista reducción del 0,5 por ciento de la producción mundial de arroz cáscara en 2014, a 741,3 millones de toneladas (494,4 millones de toneladas de arroz elaborado), esto es, 3,3 millones de toneladas menos de lo previsto en diciembre pasado. Aunque pequeño, el descenso estacional destaca por ser el primero ocurrido desde 2009, cuando se registró otra campaña caracterizada por anomalías meteorológicas. Varios países asiáticos, que soportaron insuficientes lluvias e inundaciones, resultaron particularmente afectados (en especial, la India, Tailandia y Sri Lanka, pero también Camboya, la República Popular Democrática de Corea, Indonesia, Nepal y el Pakistán). La campaña de 2014 también terminó negativamente en Oceanía, donde Australia hizo frente a limitaciones en el abastecimiento de agua. En las demás regiones, la situación se desarrolló de manera más favorable, lo que ayudó a que la campaña mundial terminara con una producción superior a la media, a pesar del descenso con respecto a la excelente producción de 2013. Aunque la falta de crecimiento en 2014 debe atribuirse principalmente a fenómenos naturales, también contribuyó la persistente tendencia a la baja de los precio. De hecho, el debilitamiento de las cotizaciones mundiales hace que sea más difícil para los gobiernos soportar la carga de las copiosas existencias y evitar las preocupaciones relativas a las repercusiones ambientales negativas del cultivo del arroz cáscara. Como consecuencia, varios países, en especial de Asia, se han orientado últimamente hacia políticas de producción menos expansionistas, por ejemplo, mediante la congelación de los precios oficiales del arroz al productor o la imposición de límites más severos a su cultivo. Sin embargo, al mismo tiempo, la búsqueda de la autosuficiencia sigue siendo el pilar de las políticas, en especial en los países importadores de Asia.

En este contexto, el primer pronóstico de la FAO señala que la producción mundial de arroz cáscara de 2015 se recuperará moderadamente en un 1,1 por ciento, situándose en 749,8 millones de toneladas (499,9 millones de toneladas de arroz elaborado). Las perspectivas son muy provisionales en este momento, dado que, si bien a lo largo y al sur del ecuador ya se ha comenzado a recoger las cosechas principales de 2015, en el hemisferio norte, donde se produce la mayor parte del arroz, muchos países no comenzarán a sembrar sus cosechas principales de 2015 más que en mayo/junio. Esto concierne especialmente a Asia, donde la evolución del monzón será decisivo para determinar si se recuperarán las pérdidas de superficie y rendimiento registradas en 2014. Suponiendo que las condiciones de crecimiento se normalicen, la región debería de impulsar la expansión mundial en 2015, con cuantiosos aumentos previstos en Filipinas, la India, Indonesia, Sri Lanka y Tailandia, que compensarían con creces las disminuciones pronosticadas en Bangladesh, la Provincia china de Taiwán, la República de Corea, el Pakistán y Viet Nam. Fuera de Asia, las perspectivas iniciales relativas a África indican algunos aumentos de producción, atribuibles a la mejora de las condiciones meteorológicas y a los elevados precios. En las partes meridional y oriental del continente, las condiciones de crecimiento han sido favorables hasta ahora, a pesar de algunas inundaciones y tormentas, y se prevén considerables aumentos de producción en Madagascar, Tanzanía y Uganda. Las perspectivas de la producción también son positivas en África occidental, suponiendo condiciones de crecimientos más normales, mientras que en Egipto la situación de inactividad del mercado puede favorecer otra disminución de la producción. También se prevén aumentos moderados de la producción en Europa, sostenidos por los precios ventajosos del Japonica en la UE y la Federación de Rusia, así como en América Latina y el Caribe, a pesar del clima anormal para la estación y los estrechos márgenes de ganancia. En esta región, el incremento de la producción probablemente se derive de los aumentos en Bolivia, Colombia, el Ecuador y el Perú, mientras que se prevé que disminuya en la Argentina, el Uruguay y Venezuela, y se mantenga estancada en el Brasil. En América del Norte, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) pronostica una pequeña disminución de la producción en los Estados Unidos, como consecuencia de la prolongada sequía en California y de las débiles perspectivas de los precios. En Australia, la producción también parece estar destinada a reducirse en 2015, dadas las recurrentes limitaciones de disponibilidad de agua.

Tras la publicación de los datos aduaneros consolidados para todo el año civil, la estimación de la FAO relativa al comercio mundial de arroz en 2014 ha sido objeto de una revisión al alza, de 2,2 millones de toneladas, con respecto a diciembre, y ahora se estima que los flujos internacionales han aumentando en un 14 por ciento desde 2013, alcanzando un nuevo nivel sin precedentes de 42,4 millones de toneladas (arroz elaborado). En lo que se refiere a la demanda, el aumento de las estimaciones de las importaciones en 2014 concierne en su mayor parte a los países del Lejano Oriente, que aparecen como los principales responsables del crecimiento de las importaciones en 2014, habida cuenta de que, según las estimaciones, Bangladesh, China (Continental), Filipinas, Indonesia, Malasia y Sri Lanka han dejado entrar volúmenes mucho mayores que en 2013. Las estimaciones revisadas de las importaciones también muestran que estas han aumentado a partir de 2013 en varios países africanos, en especial en Guinea, Kenya, Mozambique, Nigeria y Senegal, mientras se calcula que las afluencias a Burkina Faso, Cote d’Ivoire, Ghana y Sudáfrica han disminuido con respecto a 2013. En lo que se refiere a las exportaciones, la mayor revisión al alza corresponde a la India, que se considera ahora que ha mantenido su destacada posición entre los proveedores mundiales, con el envío de un volumen sin precedentes de 11,3 millones de toneladas, o 7 por ciento más que en 2013. Debido a unos precios más competitivos, las exportaciones de Tailandia aumentaron, incluso más de lo que se tenía previsto, con un incremento interanual de los envíos del 66 por ciento, y alcanzaron un nuevo volumen elevado de 11,0 millones de toneladas. Las cifras revisadas muestran también un aumento del 18 por ciento de las exportaciones del Pakistán. Por el contrario, la Argentina y Viet Nam exportaron menos de lo previsto en diciembre pasado, y junto con Australia, Camboya, China (Continental) y los Estados Unidos enviaron menos arroz a nivel internacional que en 2013.

El pronóstico de la FAO relativo al comercio internacional en el año civil 2015 también ha aumentado desde diciembre a 41,3 millones de toneladas, situándose ahora en un 2 por ciento por debajo del volumen sin precedentes de 2014. La reducción del pronóstico de las importaciones mundiales se basa en las expectativas de una disminución de los envíos a Asia, en especial a los países del Lejano Oriente, donde muchos compradores importantes parecen estar en condiciones de reducir las importaciones, ya sea debido a las reservas arroceras recuperadas gracias a las mayores compras realizadas en 2014 o bien a los aumentos de producción. Aunque se prevé que estos mismos factores, asociados con la depreciación monetaria, limiten las compras de los países de África occidental, es probable que los envíos totales a África no varíen mucho debido a la firme demanda de los compradores de África oriental y meridional. En cambio, las importaciones de América Latina y el Caribe deberían de aumentar aún más sostenidas por los malos resultados de las cosecha, con una demanda que también se mantendrá firme en Europa, mientras que se reducirá en los Estados Unidos. Entre los exportadores, la India podría ser responsable de gran parte de la disminución del comercio mundial este año, como consecuencia de un nuevo descenso de sus disponibilidades de exportación. Sin embargo, es probable que los precios muy competitivos mantengan las exportaciones de la India muy por encima de los niveles anteriores a 2011. Las limitaciones de la oferta también explican el previsto descenso de las ventas de la Argentina, Australia, el Brasil y el Uruguay. Aunque Tailandia cosechó menos arroz en 2014, se prevé que las exportaciones seguirán aumentando debido a las continuas ventas e arroz de los graneros gubernamentales. Las ventas de los Estados Unidos también deberían de recuperarse, estimuladas por la caída de las cotizaciones de las exportaciones tras la buena cosecha de 2014. Del mismo modo, las exportaciones de Camboya, China (Continental), la Unión Europea, Myanmar, el Pakistán, Paraguay y la Federación de Rusia deberían de aumentar en 2015, mientras que las entregas de Viet Nam deberían de mantenerse en un nivel bajo por tercera campaña consecutiva.

En consonancia con las reducciones de las cifras relativas a la producción en 2014, la FAO ha rebajado su pronóstico de la utilización mundial de arroz en 2014/15 a 499,4 millones de toneladas (arroz elaborado), esto es, 1,7 por ciento o 8,2 millones de toneladas más de lo estimado para 2013/14. El crecimiento previsto refleja principalmente las expectativas de un incremento del 1,3 por ciento del consumo alimentario mundial, cifrado en 414.6 millones de toneladas, nivel que sostendría un pequeño aumento del 0,2 por ciento de la ingesta media de alimentos per cápita a 57,4 kilogramos. Basándose en las perspectivas iniciales de la FAO, la utilización mundial de arroz en 2015/16 podría aumentar a 505,7 millones de toneladas, sustentada por el aumento del consumo de alimentos que se situaría en 419,8 millones de toneladas.

Según las previsiones actuales, las existencias remanentes mundiales de arroz al cierre de las campañas que terminan en 2015 deberían reducirse en un 2,4 por ciento con respecto a su volumen inicial, situándose en 176,6 millones de toneladas, lo que marcaría la primera contracción de los remanentes mundiales en un decenio. Es probable que los cinco principales países exportadores de arroz (la India, Tailandia, Viet Nam, el Pakistán y los Estados Unidos) representen la mayor parte del descenso de las existencias mundiales, con unas existencias que se reducirán en 5,7 millones de toneladas a 41,4 millones de toneladas. Este volumen llevaría la relación entre las existencias y su desaparición a 23,4 por ciento, su nivel más bajo desde 2010. Se prevé que el mayor descenso se registre en la India. Por otro lado, el pronostico inicial de la FAO relativo a las existencias de arroz al cierre de las campañas de comercialización que terminan en 2015 se ha fijado en 171,0 millones de toneladas, lo que implicaría que la utilización de arroz probablemente supere a la producción por segundo año consecutivo. La prevista reducción anual de 5,6 millones de toneladas de las existencias hará que la relación mundial entre las existencias y su utilización se sitúe en 33,2 por ciento, inferior al nivel del 34,9 por ciento de 2015, pero todavía suficiente para cubrir 4,1 meses del consumo mundial de arroz previsto.

Los precios internacionales del arroz han disminuido continuamente desde septiembre de 2014, una tendencia que hizo que el índice de precios de la FAO para todos los tipos de arroz (2002-2004=100) alcanzara en marzo de 2015 su nivel más bajo en cuatro años y medio, con 219 puntos. Gran parte de la debilidad registrada desde diciembre se concentró en el mercado del Japonica, donde, a pesar de las escasas disponibilidades, los precios se mantuvieron bajos por el limitado interés de compra. Sin embargo, un clima de mercado débil sigue prevaleciendo en el segmento del arroz de grano largo, donde los abundantes suministros disponibles, asociados con la intensa competencia por los mercados, hicieron que los índices del Indica de alta y baja calidad bajaran en un 3 por ciento y un 2 por ciento desde diciembre, situándose en 189 y 187 puntos respectivamente. El segmento de arroz fragante destacó como la única excepción a esta tendencia a la baja, con el índice del aromático que recuperó un 4 por ciento de su valor, en relación con el nivel más bajo en siete años alcanzado en diciembre de 2014. Desde una perspectiva anual, el valor de enero a marzo del índice se sitúa en un 6 por ciento por debajo de los niveles de los años anteriores, con el descenso que refleja la baja de las cotizaciones del fragante y los precios más débiles del Indica.

SMA Abril de 2015

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