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Seguimiento del Mercado del Arroz de la FAO (SMA)

En el Seguimiento del Mercado del Arroz de la FAO (SMA) se proporciona un análisis de las novedades más recientes en el comercio mundial del arroz, incluidas las perspectivas a corto plazo. Actualmente la revista se publica solamente en inglés, pero se facilitan resúmenes de los hechos más salientes en español y francés. En el Informe FAO de Actualización de Precios del Arroz se proporcionan precios actualizados de exportación para el arroz en los principales países exportadores.

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Tenga en cuenta que las traducciones al francés y español del sumario del Seguimiento del Mercado del Arroz sólo estarán disponibles en unos días.


Seguimiento del mercado del arroz, Diciembre de 2017

Fecha de publicación: 19 Diciembre 2017

RESUMEN

Desde la publicación de octubre del SMA, la FAO ha elevado su previsión de la producción mundial de arroz de 2017 en 2,1 millones de toneladas a 756,7 millones de toneladas (502,2 millones de toneladas de arroz elaborado). La revisión refleja principalmente la mejora de las perspectivas de las cosechas en China (Continental) y Myanmar, aunque se prevé que Filipinas, el Pakistán y Sierra Leona recojan más de lo que se informó en octubre. En conjunto, estos cambios compensaron con creces las diversas revisiones a la baja, las mayores de las cuales se referían a Bangladesh y Madagascar.

Con el nivel revisado de 756,7 millones de toneladas, la producción mundial de arroz superaría el récord histórico de 2016 por un pequeño margen del 0,2 por ciento. Desde un punto de vista regional, las perspectivas relativamente estables reflejan las expectativas de un crecimiento modesto de la producción en Asia, donde los regímenes de lluvias desiguales deberían de moderar los aumentos de las superficies impulsados por la continua asistencia estatal y los márgenes de ganancia positivos. En conjunto, los países asiáticos producirían 684,2 millones de toneladas en 2017, un aumento de 1,4 millones de toneladas con respecto al récord de 2016. Según las previsiones, los mayores aumentos absolutos en la región se registrarán en China (Continental), Filipinas, Indonesia y Tailandia, pero Camboya, la República Islámica del Irán, el Iraq, la República Democrática Popular Lao, Malasia, Myanmar, el Pakistán y Timor-Leste deberían de recoger cosechas más abundantes. Las perspectivas son más modestas en otras partes, especialmente para los productores del Asia meridional que experimentaron una serie de contratiempos climáticos. Este fue el caso de Bangladesh, Nepal y Sri Lanka y, en menor medida, de la India. El Afganistán, la República de Corea, la República Popular Democrática de Corea, el Japón, Turquía y Viet Nam también deberían de experimentar descensos de la producción en esta campaña.

Las perspectivas de la FAO siguen apuntando a que la producción en África en 2017 superará en un 1 por ciento el récord histórico de 2016 y alcanzará los 31,1 millones de toneladas. Los niveles de precipitación generalmente favorables registrados hasta septiembre permitieron a los productores de la mayoría de los países de África Occidental reaccionar a los precios atractivos y a los programas de asistencia del gobierno mediante la expansión de las siembras. Las perspectivas también son positivas para Egipto y compensarán con creces las contracciones registradas en Burkina Faso, Gambia, el Níger y, especialmente, Madagascar y la República Unida de Tanzanía, donde los cultivos se vieron perjudicados por unas lluvias irregulares.

Las previsiones indican que la producción de arroz en América Latina y el Caribe se recuperará un 7 por ciento en 2017 y alcanzará un nuevo máximo de 28,4 millones de toneladas. En América del Sur, debido a las condiciones de crecimiento propicias, los rendimientos aumentaron hasta alcanzar récords históricos, que compensaron con creces las reducciones de las superficies provocadas por los estrechos márgenes de ganancia de los productores. La mayor recuperación de la producción se registró en el Brasil, pero también Colombia, Guyana y el Uruguay recogieron cosechas más abundantes, que compensaron las reducciones en la Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador y el Perú. En América Central y el Caribe, los daños causados por los huracanes registrados durante la campaña socavaron parcialmente las perspectivas de crecimiento de la subregión, aunque Haití, Honduras, México, Panamá y la República Dominicana pueden terminar la campaña con resultados positivos.

En otras partes del mundo, las últimas informaciones confirman las perspectivas negativas para los Estados Unidos, donde la producción de 2017 debería de descender a su nivel más bajo desde 1997, debido a la competencia con otros cultivos y a las perturbaciones climáticas. En Europa, se prevé que las reducciones de las superficies inducidas por las perspectivas de escasos márgenes de ganancia disminuyan igualmente la producción en la Unión Europea y la Federación de Rusia, mientras que en Australia la abundancia y el menor costos de los suministros de agua para el riego permitieron que la producción experimentara un fuerte repunte en 2017.

Tras una revisión al alza de 1,2 millones de toneladas, se prevé que el comercio mundial de arroz en el año civil 2017 registre un repunte anual del 11 por ciento hasta alcanzar un récord histórico de 46,2 millones de toneladas. Estas perspectivas más prometedoras se deben principalmente a las expectativas de una fuerte recuperación de las importaciones de Asia, sostenidas por el ritmo sin precedentes de compras de Bangladesh, junto con las mayores importaciones de Filipinas, la República Islámica del Irán, el Iraq y Sri Lanka. Los atractivos precios internacionales también deberían hacer que las entregas a África y América Latina y el Caribe alcancen nuevas altas, y que en otras partes del mundo las importaciones mantengan en gran medida sus niveles actuales. Por el lado de las exportaciones, la recuperación de la demanda mundial debería de cubrirse principalmente por los mayores envíos de la India, Myanmar y Tailandia, aunque también se prevé una importante recuperación de las exportaciones de China (Continental) y Viet Nam. Estos aumentos, combinados con las mayores exportaciones de los Estados Unidos, la Unión Europea y el Uruguay, compensarían con creces las reducciones de las exportaciones de la Argentina, el Brasil, Egipto, el Pakistán y el Paraguay.

El pronóstico de la FAO sobre las entregas mundiales de arroz en 2018 se sitúa ahora en 45,8 millones de toneladas, es decir, sólo 340 000 toneladas por debajo del nivel de 2017 y ligeramente por encima de las previsiones de octubre. Las perspectivas relativamente optimistas reflejan principalmente las expectativas de que la demanda de importaciones se mantendrá firme en Asia, debido a las mayores compras de Arabia Saudita, Filipinas e Indonesia, en particular. En cambio, las importaciones deberían de estabilizarse en los Estados Unidos y Europa, y disminuir en África y en América Latina y el Caribe, desalentadas por la abundancia de suministros locales y un ligero aumento de los precios internacionales. Entre los proveedores, se prevé que las exportaciones de la India y Tailandia experimentarán las mayores reducciones en 2018, ya que una menor disponibilidad exportable podría obstaculizar su capacidad de competir el próximo año. Las perspectivas también son negativas para la Argentina, el Uruguay y la Federación de Rusia, habida cuenta de los déficit de producción previstos. Por el contrario, se prevé que las entregas de Viet Nam y el Pakistán avancen a buen ritmo el año próximo, y que Australia, el Brasil, Camboya, China (Continental) y Myanmar también cuenten con suficientes suministros para incrementar sus envíos en 2018.

Se prevé que el consumo mundial de arroz ascienda a 503,5 millones de toneladas (arroz elaborado) durante la campaña 2017/18, frente a los 498,0 millones de toneladas en 2016/17. El aumento del 1 por ciento debería de ser impulsado por un mayor consumo humano, de alrededor de 406,7 millones de toneladas. En términos per cápita, este volumen situaría el consumo humano mundial de arroz en 53,9 kilogramos por persona, lo que supone un aumento de 0,2 kilogramos con respecto a 2016/17. Según las previsiones, las cantidades destinadas para piensos disminuirán en un 2 por ciento a 17,5 millones de toneladas, mientras que aquellas destinadas a semillas, usos industriales no alimentarios y pérdidas postcosecha representarán otros 79,4 millones de toneladas, es decir, sin cambios con respecto a la campaña anterior.

En consonancia con las mejores perspectivas de la producción mundial en 2017, la FAO ha aumentado su pronóstico de las existencias mundiales de arroz al cierre de las campañas comerciales 2017/18 en 1,4 millones de toneladas a 170,5 millones de toneladas (arroz elaborado). Este nivel representaría un aumento del 1,1 por ciento con respecto al volumen sin precedentes de 2016/17, lo que se traduciría en una relación fundamentalmente estable del 33,4 por ciento entre las existencias mundiales y su utilización. Según las previsiones, los países importadores de arroz seguirán siendo responsables de todo el crecimiento previsto de las existencias mundiales de arroz. Este sería concretamente el caso de China (Continental), aunque también se prevé que Bangladesh, Filipinas, la República Islámica del Irán y Nigeria terminen sus respectivas campañas comerciales con mayores reservas. El aumento de las existencias en esos países compensaría con creces las reducciones en los principales exportadores de arroz, impulsadas por los recortes en los Estados Unidos y Tailandia, y por las reducciones de las existencias en la República de Corea, Madagascar y Sri Lanka.

Aunque el último trimestre del año marca normalmente el inicio de las actividades de recolección en los principales proveedores del hemisferio norte, los precios internacionales del arroz han seguido aumentando desde octubre. Esto se reflejó en el índice de precios de la FAO para todos los tipos de arroz (2002-2004=100), que pasó de un promedio de 216 puntos en octubre a 221 puntos a mediados de diciembre. El arroz Japonica y el arroz Indica de calidad superior lideraron los aumentos, con un subida del 3 por ciento cada uno, debido a la fuerte demanda de importación de compradores de Asia meridional y el Lejano Oriente, y a la apreciación de las monedas de algunos de los principales exportadores de arroz. En el caso del aromatica y del arroz Indica de calidad inferior, los aumentos fueron del orden del 2 por ciento y el 1 por ciento respetivamente, como consecuencia de una ligera presión a la baja ejercida en estos segmentos por el moderado interés de compra y el avance de la cosecha. Desde una perspectiva anual, estas últimas tendencias posicionaron el índice de precios de la FAO para todo los tipos de arroz en 207 puntos, un 7 por ciento por encima del nivel de 2016 y por debajo del promedio de 211 puntos de 2015.

Diciembre de 2017

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