Comercio y mercados
 > Economic > Comercio y Mercado > Publicaciones > Seguimiento del Mercado del Arroz (SMA)
 

Seguimiento del Mercado del Arroz de la FAO (SMA)

En el Seguimiento del Mercado del Arroz de la FAO (SMA) se proporciona un análisis de las novedades más recientes en el comercio mundial del arroz, incluidas las perspectivas a corto plazo. Actualmente la revista se publica solamente en inglés, pero se facilitan resúmenes de los hechos más salientes en español y francés. En el Informe FAO de Actualización de Precios del Arroz se proporcionan precios actualizados de exportación para el arroz en los principales países exportadores. Para recibir directamente el Seguimiento del Mercado del Arroz de la FAO y el Informe FAO de Actualización de Precios del Arroz, basta enviar un email a RICE MARKET NETWORK con “suscribir” en el asunto.


Seguimiento del mercado del arroz, Diciembre de 2016

RESUMEN

Ahora que las cosechas principales están por terminar en el hemisferio norte, la FAO prevé que la producción mundial de arroz en 2016 alcanzará los 748,0 millones de toneladas (496,7 millones de toneladas de arroz elaborado), es decir, 1,8 millones de toneladas menos que lo indicado en el informe SMA de octubre. La revisión refleja principalmente el empeoramiento de las perspectivas de las cosechas en China (Continental), donde funcionarios indican que las condiciones excepcionalmente húmedas registradas este año mermaron la producción en una medida mayor que la prevista. Con los cultivos igualmente afectados por un tiempo inclemente, Ecuador y Viet Nam también deberían de obtener cosechas inferiores a las previstas anteriormente. En conjunto, las revisiones a la baja en estos países contrarrestaron con creces los demás ajustes al alza, los mayores de los cuales correspondieron a Bangladesh, Guinea, Malí y Nepal.

A pesar de la revisión a la baja, el volumen pronosticado de 748,0 millones de toneladas seguiría siendo un resultado récord para la campaña de 2016, con una producción global de arroz superior en 8,1 millones de toneladas, o 1,1 por ciento, al reducido volumen del 2015. Se prevé que este aumento se base en un incremento de las siembras a un nivel cercano a 163,1 millones de hectáreas, mientras que los rendimientos mundiales muestran muy poca variación interanual manteniéndose en un sólido 4,6 toneladas por hectárea. Se prevé que Asia lidere la recuperación de la producción anual, con una cosecha sin precedentes de 676,5 millones de toneladas, es decir, 7.3 millones de toneladas más que en 2015, debido principalmente a unas condiciones meteorológicas más normales durante esta campaña. Estas asumieron la forma de abundantes lluvias monzónicas, que permitieron que las siembras en los países asiáticos del hemisferio norte recuperaran impulso y compensaran con creces los déficits provocados por las condiciones meteorológicas registradas a comienzos de año a lo largo y al sur del ecuador. Aunque las abundantes lluvias también dieron lugar a pérdidas de cosechas, especialmente en China (Continental), se prevé que propicien recuperaciones considerables en Filipinas, Tailandia y, especialmente, la India. Camboya, la República Popular Democrática de Corea, la República Islámica del Irán, el Iraq, el Japón, la República Democrática Popular Lao, Myanmar, Nepal, el Pakistán y la Provincia China de Taiwán también están por recoger cosechas mayores esta campaña, que compensarían con creces las reducciones en China (Continental), la República Popular Democrática de Corea, Indonesia, Malasia, Sri Lanka y Viet Nam.

Las condiciones de crecimiento también son favorables en gran parte de África, donde ahora se pronostica que la producción de 2016 aumentará en un 5 por ciento hasta alcanzar el nivel histórico de 30,2 millones de toneladas. En la región, Guinea, Malí, Nigeria y la República Unida de Tanzanía van camino de obtener cosechas excepcionales, y la producción de Egipto debería de recuperarse debido a que las siembras resultaron sostenidas por unos precios atractivos y la sustitución del cultivo de algodón. Los aumentos en estos países compensarían con creces las reducciones en Cote d’Ivoire, Malawi, Mauritania, Mozambique y Zambia, causadas la mayoría de las veces por unas lluvias tardías e inadecuadas. Las perspectivas son menos positivas en América Latina y el Caribe, y apuntan a una producción de 26,1 millones de toneladas, la más baja en seis años. La reducción obedecería a las pérdidas registradas en la Argentina, Bolivia, el Brasil, Ecuador, Guyana, Paraguay, el Uruguay y Venezuela debido a una combinación de condiciones meteorológicas desfavorables y a unas perspectivas de márgenes comerciales reducidos, además de una desaceleración del ritmo de recuperación en América Central y el Caribe ocasionada por daños causados por la sequía al comienzo de la campaña y tormentas. En América del Norte, no obstante los trastornos causados por las amplias inundaciones de agosto, la producción de los Estados Unidos debería de recuperarse y alcanzar su segundo nivel más alto de la historia, dado que los escasos márgenes comerciales para los cultivos alternativos dieron lugar a un aumento de las siembras. Además, se prevé que los aumentos en Italia y la Federación de Rusia sostengan un pequeño incremento de la producción en Europa, mientras que en Australia los limitados y costosos suministros de agua de regadío ocasionaron una disminución de la producción.

Después del informe SMA de octubre, la FAO ha rebajado su pronóstico del comercio internacional de arroz en el año de 2016 en 1,1 millones de toneladas a 42,0 millones de toneladas (arroz elaborado), lo que representan una disminución del 6 por ciento con respecto al ya pobre resultado de 2015. Las moderadas perspectivas se deben en gran parte a las expectativas de una reducción más pronunciada de lo previsto anteriormente en los envíos asiáticos, que reflejan los efectos combinados de la mejora de las disponibilidades locales y las políticas comerciales más restrictivas. Este fue el caso, en particular, de Bangladesh, China (Continental), Filipinas y la República Islámica del Irán, a los que se debe la revisión a la baja de las perspectivas mundiales de las importaciones. A la disminución de las compras de Asia se añade la tímida recuperación de los envíos a África, dado que la demanda en la región se mantiene limitada por segundo año consecutivo como consecuencia de las buenas cosechas y la depreciación de las monedas. Esta situación tiende a eclipsar los aumentos en Europa, América del Norte y, sobre todo, América Latina y el Caribe, donde los déficits de producción y los elevados precios locales han hecho que las compras alcancen un nuevo nivel sin precedentes. Del lado de la oferta, se prevé que Viet Nam resulte el más afectado por la disminución de las exportaciones mundiales de arroz en 2016. Sus envíos han descendido a su nivel más bajo en siete años como consecuencia de un déficit de producción y una baja demanda de puntos de venta clave. Australia, el Brasil y la India también experimentaron una disminución de los envíos debido a las contracciones de la producción, mientras que los esfuerzos chinos por reducir las importaciones no oficiales a través de sus fronteras repercutieron en las exportaciones de Myanmar. En cambio, los amplios suministros en almacén han permitido que la Argentina, los Estados Unidos, el Pakistán, Paraguay, Tailandia y el Uruguay aumenten sus envíos este año, junto con Camboya, China (Continental), la Unión Europea y la Federación de Rusia.

Mirando al futuro, la FAO prevé que los envíos mundiales de arroz en el año civil 2017 alcanzarán los 42,9 millones de toneladas, lo que supone una recuperación parcial (2,0 por ciento) con respecto al bajo nivel de 2016. El repunte se basa en las expectativas de que unos precios más atractivos en el exterior dinamizarán en alguna medida las importaciones de compradores clave de Asia y África, cuyos suministros se redujeron debido a déficits de producción o a un ritmo mas lento de las importaciones en 2016. Esto aun si las perspectivas de las importaciones de ambas regiones sigue siendo limitadas por las persistentes restricciones planteadas por las débiles monedas locales y las medidas restrictivas de política en materia de importaciones. Es probable que estos factores mantengan las compras muy por debajo de las altas alcanzadas en 2014 o 2015. Las perspectivas son mejores en Europa y América del Norte, donde la fuerte demanda local podría sostener nuevos aumentos el próximo año. En cambio, el interés de los compradores podría debilitarse un poco en América Latina y el Caribe, a raíz de cosechas locales más abundantes y la baja de los precios internos. Entre los exportadores, se prevé una recuperación de la producción en la India que le permitiría mantener su predominio como exportador mundial por sexto año consecutivo. Se prevé igualmente que Australia, China (Continental), los Estados Unidos, el Pakistán y Viet Nam aumentarán sus exportaciones en 2017, contrariamente a la Argentina, el Brasil, Camboya, Guyana, Myanmar, Paraguay, Tailandia y el Uruguay, cuyo envíos podrían disminuir debido a la fuerte competencia por los mercados.

A pesar de la revisión a la baja de 1 millón de toneladas, se prevé que la utilización mundial de arroz en 2016/17 supere a la alta de 2015/16 en 5,2 millones de toneladas, situándose en 500,2 millones de toneladas (arroz elaborado). El aumento previsto sería respaldado por un incremento del 1,5 por ciento del consumo humano mundial a 402,5 millones de toneladas, como reflejo principalmente de los aumentos en Asia, debido al crecimiento de la población, y de la demanda animada en África tras el aumento de las disponibilidades y la disminución de los precios. En cambio, los volúmenes destinados a piensos y otros usos (semillas, pérdidas poscosecha y usos industriales) deberían de situarse en alrededor de 18,0 y 79,7 millones de toneladas, respectivamente. Basándose en estas tendencias, es probable que el consumo humano mundial per cápita en 2016/17 pase de una media de 54,1 kilogramos por persona en 2015/16 a 54,2 kilogramos por persona en esta campaña.

Como se prevé que la producción mundial sea de poco inferior a la utilización en 2016/17, las existencias mundiales de arroz al cierre de las campañas comerciales de 2016/17 deberían de reducirse moderadamente (0,4 por ciento) y situarse en 170,3 millones de toneladas (arroz elaborado). Esto haría que la relación mundial existencias/utilización pase de 34,2 por ciento en 2015/16 a un nivel todavía abundante de 33,5 por ciento en esta campaña. En lo que se refiere a los países, se prevé que la India y Tailandia lideren la reducción de las existencias mundiales de arroz, junto con Australia, Bangladesh y el Brasil. Sin embargo, las disminuciones en estos países se contraponen a las perspectivas de acumulación en otras partes, en especial en China (Continental), Colombia, Egipto, los Estados Unidos y Viet Nam.

Aunque los precios han seguido tendencias diferentes según el origen y la calidad, el avance de la cosecha y el moderado interés de compra han tendido a mantener relativamente estables, los cotizaciones internacionales del arroz en los últimos meses. Esto se refleja en el índice de precio de la FAO para todos los tipos de arroz (2002-2004=100), que se ha mantenido en torno al valor de 185-186 puntos desde octubre. Examinando los diferentes segmentos del mercado, un ligero aumento del ritmo de las ventas, junto con los esfuerzos de Tailandia por apoyar los precios locales, dieron lugar a que el índice del Indica de calidad superior aumentara en 1 por ciento a partir de octubre hasta alcanzar el valor de 170 puntos a mediados de diciembre. Una actividad comercial más activa en el Lejano Oriente también hizo que el índice del Japonica subiera dos puntos y se situara en 219 puntos. Sin embargo, estos aumentos contrastaron con una disminución del 1 por ciento de los índices del Aromatica y del Indica de calidad inferior, tras la llegada al mercado del arroz Hom Mali recién cosechado y la mejora de los suministros de arroz completamente quebrado. Desde una perspectiva anual, las cotizaciones internacionales en 2016 se situaron en un 8 por ciento por debajo de los niveles alcanzados en 2015, como consecuencia de la debilidad de las cotizaciones del Japonica y del Aromatica. Los precios del Indica tendieron a ser menos afectados por la debilidad del mercado, debido a los trastornos de la producción registrados en el primer semestre del año. Tales precios se situaron un 2 por ciento por debajo de los niveles de 2015 en el caso del Indica de calidad superior, pero 2 por ciento por encima de los valores del año anterior en el caso del Indica de calidad inferior.

Diciembre de 2016

Descargue el documento

Documentos