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Seguimiento del Mercado del Arroz de la FAO (SMA)

En el Seguimiento del Mercado del Arroz de la FAO (SMA) se proporciona un análisis de las novedades más recientes en el comercio mundial del arroz, incluidas las perspectivas a corto plazo. Actualmente la revista se publica solamente en inglés, pero se facilitan resúmenes de los hechos más salientes en español y francés. En el Informe FAO de Actualización de Precios del Arroz se proporcionan precios actualizados de exportación para el arroz en los principales países exportadores.

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Seguimiento del mercado del arroz, Octubre de 2017

Fecha de publicación: 20 Octubre 2017

RESUMEN

Ahora que en el hemisferio norte los cultivos principales de 2017 están en la fase de recolección, la FAO ha rebajado su pronóstico de la producción mundial de arroz en 2017 a 754,6 millones de toneladas (500,8 millones de toneladas de arroz elaborado). Este nivel no representaría más que un cambio insignificante (60 000 toneladas) con respecto al máximo histórico de 2016, aunque se situaría por debajo de las expectativas de julio en 4,1 millones de toneladas. El ajuste a la baja refleja principalmente el deterioro de las perspectivas de las cosechas en Asia, debido a una evolución climática relativamente difícil de la campaña, caracterizada por una sequía anormal, como en el caso de Sri Lanka y la República Popular Democrática de Corea, inundaciones en Bangladesh o una combinación de ambas como en la India y Nepal. Como consecuencia, ahora se prevé que estos países experimenten una reducción de la producción en 2017. Las perspectivas actuales apuntan también a una segunda campaña consecutiva de reducciones en la República de Corea y Viet Nam, pero es probable que esas pérdidas se vean compensadas por unas cosechas más abundantes en otros lugares, con lo que la producción de la subregión se mantendría sólo ligeramente por debajo del máximo histórico de 2016 con 682,1 millones de toneladas. Los mayores aumentos absolutos de la producción deberían de producirse en Indonesia y Tailandia, aunque Camboya, Filipinas y el Pakistán van camino de recoger cosechas sin precedentes. También se prevén aumentos en el Iraq, Malasia, Myanmar, la República Democrática Popular Lao, la República Islámica del Irán y Turquía, mientras que la producción de China (Continental) se estancaría en 2017, aunque en un nivel comparativamente amplio.

Las perspectivas de producción para 2017 son más positivas en África, donde apuntan a una producción total que superará el récord de 2016 en un 1 por ciento para alcanzar los 31,1 millones de toneladas. Es probable que otra cosecha abundante en África Occidental contribuya a este logro, ya que las abundantes lluvias han permitido a los productores de la subregión reaccionar a los atractivos precios y a los programas de asistencia gubernamentales mediante la expansión de las siembras. Dentro de la subregión, se prevén resultados particularmente favorables en Nigeria, Malí y Senegal. Estos aumentos, unidos a una leve expansión impulsada por los rendimientos en Egipto, compensarían la fuerte caída de la producción en Madagascar y, en menor medida, en la República Unida de Tanzanía, donde unas lluvias irregulares obstaculizaron las cosechas.

Las últimas previsiones apuntan también a un excelente resultado en América Latina y el Caribe en 2017, donde las cosechas deberían de alcanzar un récord histórico de 28,4 millones de toneladas. El repunte anual del 7 por ciento se produce a pesar de los daños causados por las tormentas que se sucedieron en el Caribe, y de la reducción general de las siembras en América del Sur debido a los márgenes de ganancias mas estrechos para el productor. A nivel nacional, el Brasil debería de liderar la expansión de la producción en la región, aunque también se prevén aumentos en Colombia, Guyana, México y el Uruguay, lo que compensaría con creces las reducciones en la Argentina, Costa Rica, Chile, Ecuador y el Perú.

En Oceanía, fuentes oficiales australianas confirman los resultados positivos de la campaña de 2017, con una producción que se ha recuperado tres veces gracias a la abundancia de suministros de agua y los atractivos márgenes de ganancia para el productor. Lo contrario ocurre en los Estados Unidos, donde las siembras se redujeron fuertemente a raíz de la competencia con otros cultivos, mientras que las condiciones excesivamente húmedas favorecieron otras reducciones. En Europa, las reducciones de la superficie en respuesta a las perspectivas no favorables de los precios también deberían de afectar a la producción.

Tras una revisión al alza de 750 000 toneladas, se prevé que el comercio mundial de arroz en el año civil 2017 ascienda a 45,0 millones de toneladas (arroz elaborado), lo que implica un aumento interanual del 8,5 por ciento y una recuperación plena con respecto al reducido nivel de 2016. La expansión debería de obedecer a la fuerte demanda en Asia y África, liderada por las mayores importaciones de Filipinas, el Iraq, Madagascar, Nigeria, la República Islámica del Irán y, especialmente, Bangladesh y Sri Lanka. De hecho, los déficit de la oferta y las elevadas cotizaciones internas han fomentado un ritmo especialmente optimista de las importaciones de los países del Asia meridional, que compensa con creces las reducciones de las importaciones de Colombia, Indonesia, Ghana y Nepal. Por el lado de las exportaciones, las amplias disponibilidades exportables han promovido una intensa competencia entre los principales proveedores de arroz (la India y Tailandia), pero también una fuerte recuperación de las exportaciones de China (Continental) y Myanmar. El aumento de los envíos de estos países, junto con Camboya, los Estados Unidos, el Uruguay y Viet Nam, se ha realizado a expensas de las entregas de la Argentina, el Brasil y el Pakistán. Egipto también debería de reducir las entregas por segundo año consecutivo debido a la persistencia de las restricciones a la exportación.

Sobre la base de las actuales perspectivas de la oferta, la FAO prevé provisionalmente que los envíos internacionales de arroz aumentarán en un modesto 1,0 por ciento en el año civil 2018, situándose en 45,4 millones de toneladas. El crecimiento previsto se basa en las expectativas de un ligero aumento de las compras por parte de los países asiáticos, en particular Filipinas, Indonesia y Malasia, así como Arabia Saudita, donde se necesitarían suministros para renovar las existencias cada vez más escasas. Sin embargo, en general, la abundancia de suministros locales y la continuación de las políticas de autosuficiencia podrían hacer que el próximo año las importaciones asiáticas vuelvan a ser muy inferiores a las altas observadas en 2015. Por otra parte, la demanda de importaciones debería de estancarse en Europa y África y disminuir en América Latina y el Caribe, deprimida por las buenas cosechas y los mayores precios internacionales. Entre los proveedores, se prevé que en 2018 la Argentina, los Estados Unidos, la India, Tailandia y el Uruguay vean mermada su ventaja competitiva debido a una mayor limitación de las disponibilidades exportables. Sin embargo, Australia, el Brasil, Camboya, China (Continental), Guyana, el Pakistán, el Paraguay y, sobre todo, Viet Nam, deberían contar con suministros suficientes para compensar con creces estas reducciones de las exportaciones.

A pesar de un ajuste a la baja de 2,6 millones de toneladas desde julio, todavía se prevé que la utilización mundial de arroz en 2017/18 se incremente en un 1,1 por ciento a 503,2 millones de toneladas (arroz elaborado). El consumo humano debería de representar la totalidad de este crecimiento, con 406,6 millones de toneladas, un 1,4 por ciento más que en 2016/17. Este nivel sería suficiente para sostener un pequeño aumento (0,2 kilogramos) en el consumo mundial de alimentos per cápita a 53,8 kilogramos. Todas las demás utilizaciones deberían de permanecer prácticamente inalteradas de un año a otro, con una utilización para piensos que representaría 17,8 millones de toneladas, mientras que las semillas, los usos industriales no alimentarios y las pérdidas postcosecha absorberían otros 78,8 millones de toneladas.

El pronóstico de la FAO sigue apuntando a un leve aumento del 0,4 por ciento en las existencias mundiales de arroz al cierre de las campañas comerciales de 2017/18 a 169,2 millones de toneladas (arroz elaborado). Se prevé que gran parte de este aumento se concentre en China (Continental), aunque también Bangladesh, el Brasil y Filipinas deberían de cerrar la campaña con mayores existencias de arroz. En cambio, las perspectivas actuales apuntan a que algunos de los principales exportadores de arroz, a saber, los Estados Unidos y Tailandia, junto con Sri Lanka y la República de Corea, experimentarán fuertes reducciones. Como resultado de estas tendencias, la relación existencias/utilización a nivel mundial se mantendrá todavía en un nivel holgado del 33,1 por ciento en 2017/18, pero la relación existencias/desaparición en los principales exportadores podría reducirse a 16,9 por ciento, el nivel más bajo en diez años.

Los precios internacionales del arroz han experimentado aumentos sostenidos, aunque modestos, desde julio. Esto se reflejó en el índice de precios del arroz de la FAO (2002-04=100) que a mediados de octubre se situó por término medio en 217 puntos, un aumento del 3 por ciento con respecto a los niveles de julio. Este fortalecimiento reciente ha reflejado las limitaciones estacionales de la oferta en los mercados de arroz fragante y arroz de granos medianos y cortos, agravadas por los retrasos en las cosechas. Estos factores elevaron los valores de mediados de octubre de los índices del aromatica y Japonica en un 6 y 8 por ciento, respectivamente, a 220 y 250 puntos. Aunque a esos niveles los dos subíndices se mantuvieron en máximos multianuales, sorprende también la estabilidad relativa desde julio de los precios del arroz Indica, que se comercializa más ampliamente, considerando que la mayor parte de los cultivos recién cosechados en el hemisferio norte aún no ha llegado al mercado. De hecho, la dura competencia entre los proveedores asiáticos para asegurar las ventas a Lejano Oriente y África Occidental ha tendido a mantener bajo control los valores del Indica de calidad superior, como se refleja en el índice de este tipo de arroz, que ronda los 187 puntos desde julio. El clima del mercado ha sido más débil para el Indica de calidad inferior, donde los precios han caído un 5 por ciento desde julio, presionado por el débil interés de compra.

Octubre de 2017

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