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Países que necesitan ayuda alimentaria externa

Se espera que los países en crisis que necesitan ayuda alimentaria externa carezcan de los recursos para hacer frente a problemas críticos de inseguridad alimentaria. La siguiente lista cubre las crisis relacionadas con la falta de alimentos, la ausencia generalizada de acceso a éstos, o problemas graves pero localizados. El SMIA actualiza esta lista cuatro veces al año.

July 2020
  (total: 44 paises)
Motivos de la inseguridad alimentaria
Razones principales
Variaciones respecto al informe precedente
Inundaciones, langostas del desierto
  • Se estima que unas 980 000 personas padecen una grave inseguridad alimentaria en el período comprendido entre abril y julio de 2020, principalmente en las zonas septentrionales y orientales, como consecuencia de las pérdidas de los medios de subsistencia provocadas por las inundaciones de finales de 2019 y los daños localizados en los cultivos y los pastos a causa de las langostas del desierto.
  • En mayo, unas 393 000  personas se habían visto afectadas por las inundaciones, provocadas por las lluvias torrenciales caídas desde marzo.
Conflicto, desplazamientos con escasez de suministros alimentarios
  • Según el último análisis de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases (CIF), se estima que el número de personas que padecen inseguridad alimentaria grave (Fase 3 de la CIF: “Crisis” y superior) es de 2,4 millones durante el período de carestía (mayo‑agosto de 2020), lo que supone un aumento del 15por ciento en comparación con los 2,1 millones previstos antes de la pandemia de COVID‑19.
Inundaciones, inseguridad civil, langostas del desierto, efectos persistentes de las temporadas consecutivas de lluvias desfavorables en los medios de subsistencia pastoriles
  • Se estima que alrededor de 2,7 millones de personas necesitan ayuda de para el período abril‑junio de 2020. Las áreas de mayor preocupación son las zonas fluviales afectadas por las inundaciones, los asentamientos urbanos de desplazados internos y las regiones noroccidentales de Awdal y Woqooyi Galbeed, donde los hogares más vulnerables se enfrentan a la Fase 4 de la CIF: nivel de "Emergencia" de inseguridad alimentaria.
  • En mayo, las inundaciones, desencadenadas por las lluvias torrenciales de abril, afectaron a unas 919 000 personas.
Cosecha de cereales por debajo de la media, precios elevados de los alimentos
  • El número de personas en situación de inseguridad alimentaria se estimó en 4,3 millones en la primera mitad de 2020.
  • Se prevé que el número de personas que padecen inseguridad alimentaria seguirá siendo alto y podría aumentar más adelante en 2020, reflejando el impacto de una cosecha consecutiva de cereales inferior a la media en 2020 y la persistencia de los altos precios de los alimentos. La disponibilidad y el acceso a los alimentos seguirán siendo insuficientes para muchos hogares.
Inundaciones, desprendimientos de tierra
  • Se estimó que alrededor de 0,85 millones de personas padecían una grave inseguridad alimentaria en el período entre junio y agosto de 2020, principalmente debido a las pérdidas de medios de subsistencia causadas por las inundaciones y los desprendimientos de tierra desencadenados por las lluvias torrenciales que se han producido desde marzo.
Inseguridad civil
  • Según el último análisis del “Cadre Harmonisé”, se estima que alrededor de 1 millón de personas padecerán inseguridad alimentaria entre junio y agosto de 2020.
  • Cerca de 236 500 personas permanecieron desplazadas internamente, casi en su totalidad debido a la insurgencia en el noreste. Además, el país alberga a unos 470 000 refugiados.
Temporadas de lluvias desfavorables consecutivas
  • Se estima que unas 175 000 personas padecían de grave inseguridad alimentaria en enero de 2020, mayormente debido a las temporadas de lluvia desfavorables consecutivas.
  • Las regiones más afectadas por la inseguridad alimentaria fueron Dikhil y Obock, en las que entre el 45 y el 50 por ciento de la población padecía una grave inseguridad alimentaria.
  • En mayo, las inundaciones, provocadas por las lluvias torrenciales caídas desde marzo, afectaron a unas 110 000 personas.
Las limitaciones económicas han aumentado la vulnerabilidad de la población a la inseguridad alimentaria
Precios de los alimentos elevados, inundaciones, langostas del desierto, impacto de sequías anteriores
  • Se estima que unos 8,5 millones de personas padecían de grave inseguridad alimentaria entre febrero y junio de 2020, principalmente en las zonas agrícolas orientales y en las zonas agropastoriles septentrionales y sudorientales debido a las escasas lluvias estacionales de 2019 "Karan/Belg/Gu/Genna" entre principios y mediados del año pasado.
  • En mayo, unas 219 000 personas se han visto afectadas por las inundaciones provocadas por las lluvias torrenciales caídas desde marzo.
Conflicto civil
  • Según el último análisis del “Cadre Harmonisé”, se calcula que alrededor de 2 millones de personas necesitan ayuda humanitaria inmediata en el período junio-agosto de 2020.
  • Debido al conflicto civil en los países vecinos, el país acoge a 223 000 refugiados, de los cuales 162 961 proceden de Nigeria y 58 813 de Malí, mientras que se cifra en unas 265 522 personas las que se encuentran desplazadas internamente.
Conflicto persistente en las zonas septentrionales
  • Según el último análisis del “Cadre Harmonisé”, se estima que unos 7 millones de personas necesitarán asistencia humanitaria entre junio y agosto de 2020.
  • Se estima que más de 2,6 millones de personas están desplazadas internamente debido a la persistente inseguridad civil. Las zonas inaccesibles a las intervenciones humanitarias se enfrentan a las peores condiciones de seguridad alimentaria.
Persistente inseguridad civil
  • Se estima que alrededor de 13,6 millones de personas padecen una grave inseguridad alimentaria, la mayoría residentes en zonas con una alta concentración de Personas Desplazadas Internamente (PDI) y refugiados, incluyendo las provincias orientales de Ituri, Nord Kivu y Sud Kivu, donde la situación de la seguridad sigue siendo precaria y los hogares se enfrentan a graves limitaciones de acceso a los alimentos.
Grave crisis económica, inseguridad civil, efectos persistentes de un conflicto prolongado
  • A pesar de la ayuda humanitaria continua, la inseguridad alimentaria sigue Grave crisis económica, inseguridad civil, efectos persistentes de un conflicto prolongado afectando a grandes segmentos de la población, debido a la insuficiencia de los suministros de alimentos, la crisis económica y el aumento de los precios de los alimentos.
  • Se estima que unos 6,48 millones de personas (el 55 por ciento del total de la población) padecen de grave inseguridad alimentaria en el período entre mayo y julio. La mayor prevalencia de la inseguridad alimentaria se registra en el estado de Jonglei, la zona más afectada por las inundaciones, donde más del 70 por ciento de la población padece grave inseguridad alimentaria. En mayo de 2020, el número de desplazados internos se estimaba en 1,6 millones.
  • Alrededor de 12 000 personas se han visto afectadas por las inundaciones provocadas por las lluvias torrenciales en mayo.
Inseguridad civil en el norte
  • Según el último análisis del “Cadre Harmonisé”, el número de personas necesitadas de ayuda humanitaria se estima en 2,1 millones para el período de junio-agosto de 2020, debido principalmente a la inseguridad civil en el norte.
  • Se calcula que viven en el país 21 000 refugiados, la mayoría de ellos de Malí, mientras que alrededor de 921 500 personas se encuentran desplazadas internamente.
Bajo rendimiento de la temporada agro-pastoril en 2019
  • Según el último análisis del “Cadre Harmonisé”, se estima que unas 10 000 personas (cerca del 2 por ciento de la población total) se encuentran en la Fase 3: “Crisis” y superior en el período de junio‑agosto de 2020.
Inseguridad civil
  • Según el análisis del "Cadre Harmonisé" de marzo de 2020, se estima que en el segundo trimestre de 2020 unos 2,6 millones de personas padecían una grave inseguridad alimentaria (Fase 3 o superior). Alrededor del 45 por ciento de la población en situación de inseguridad alimentaria se encuentra en las regiones anglófonas del noroeste y el sudoeste, en las que todavía hay combates entre las fuerzas de seguridad y los grupos armados separatistas. El aumento de los niveles de inseguridad en la Región del Lejano Norte en marzo y abril de 2020 provocó nuevos desplazamientos de población.
Flujo de refugiados, inundaciones
  • Se calcula que el país acoge a unos 20 000 refugiados de la República Democrática del Congo y a cerca de 22 000 refugiados de la República Centroafricana. Entre octubre de 2019 y enero de 2020, las fuertes lluvias provocaron inundaciones que afectaron a unas 170 000 personas, incluidos 30 000 refugiados de la República Centroafricana y la República Democrática del Congo, en las zonas septentrional y oriental del país.
  • Las comunidades de acogida se enfrentan a la escasez de alimentos y a oportunidades limitadas de obtener sustento. La seguridad alimentaria de los refugiados esta garantizada esencialmente por la llegada continua de ayuda humanitaria.
Déficits de producción localizados
  • En el primer trimestre de 2020, se estima que 232 000 personas necesitaban ayuda humanitaria. Es probable que el esperado aumento de la producción de cereales mejore la disponibilidad de alimentos, pero los déficits localizados de las cosechas afectarán negativamente a la inseguridad alimentaria.
Déficits de producción de cereales localizados
  • Se estima que cerca de 267 000 personas necesitan ayuda alimentaria durante el periodo de junio-agosto de 2020.
Déficits de producción localizados
  • Se calcula que, entre octubre de 2019 y marzo de 2020, 433 000 personas necesitaron asistencia alimentaria. Es probable que el aumento previsto de la producción de cereales en 2020 mejore las condiciones, pero los déficits localizados de cosechas en las zonas meridionales afectarán negativamente a la inseguridad alimentaria en estas áreas.
Altos precios de los alimentos
  • Según el último análisis del “Cadre Harmonisé”, se estima que unas 41 000 personas se encuentran en la Fase 3: “Crisis” y superiores en el período junio‑agosto de 2020. El país acoge a unos 8 700 refugiados.
Inseguridad civil, inestabilidad política, bajos precios del petróleo
  • Según las estimaciones, el número total de personas necesitadas de ayuda humanitaria en 2020 era de 0,9 millones, de las cuales 0,34 millones necesitan ayuda alimentaria. Los refugiados, los solicitantes de asilo y los desplazados internos se encuentran entre los más vulnerables. Es probable que el número aumente a medida que se deprecie la moneda local, aumenten los precios de los alimentos y disminuyan las oportunidades de trabajo ocasional.
Cosechas reducidas en las zonas meridionales
  • Como reflejo del impacto de las condiciones climáticas secas de las regiones meridionales en la producción agrícola, se prevé que la inseguridad alimentaria empeore en 2020.
Inseguridad civil
  • El país acoge aproximadamente a 45 000 refugiados, mientras que 251 000 desplazados internos y 84 000 retornados dependen de la ayuda humanitaria.
  • Se estima que unos 1,3 millones de personas necesitan ayuda alimentaria entre junio y agosto de 2020, según el análisis del “Cadre Harmonisé” más reciente, principalmente como resultado del conflicto civil.
Déficits de producción localizados
  • Se prevé que el repunte nacional de la producción de cereales en 2020 mejore la seguridad alimentaria general. Sin embargo, en las zonas meridionales del país se estima que los déficits localizados de la producción de cereales se mantendrán por segundo año consecutivo, por lo cual se espera que prosigan los altos niveles de inseguridad alimentaria en estas zonas. 
Bajos rendimientos de la temporada de cultivo agro-pastoril
  • Según el último análisis del "Cadre Harmonisé", se estima que unas 609 000 personas necesitan asistencia entre junio y agosto de 2020.
  • En el país residen unos 63 000 refugiados, en su mayoría de Malí, que necesitan ayuda.
Déficits en la producción de alimentos básicos
  • Se estima que la producción de cereales en las regiones meridionales estará por debajo de la media en 2020 por segundo año consecutivo debido a los déficits de lluvia. Se espera continué un elevado nivel de inseguridad alimentaria en esas zonas.
  • A nivel nacional, casi 2 millones de personas fueron evaluadas en situación de inseguridad alimentaria durante el período enero-febrero de 2020.
Déficits en la producción agrícola
  • Un número estimado de 430 000 personas ya se enfrentaban a la Fase 3 de la CIF: "Crisis" entre enero y marzo de 2020. Aunque un aumento estimado de la producción agrícola mejorará la disponibilidad de alimentos, los déficits de producción localizados provocarán una mayor presión en las condiciones en las zonas afectadas.
Déficits localizados de producción agrícola
  • Se estima que alrededor de 499 000 personas necesitan ayuda de emergencia en el período de mayo a septiembre de 2020, principalmente en las regiones nororientales de Manyara y Kilimanjaro, y en las regiones centrales de Dodoma y Singida, donde las cosechas de 2019 se vieron afectadas por prolongados períodos de sequía que se tradujeron en importantes pérdidas de la producción de cereales.
  • En mayo, alrededor de 31 000 personas se habían visto afectadas por las inundaciones provocadas por las lluvias torrenciales caídas a partir de marzo.
Déficits de producción de cereales localizados
  • Según el último análisis del "Cadre Harmonisé", se estima que unas 767 000 personas necesitarán asistencia entre junio y agosto de 2020.
  • Se calcula que en el país residen 14 500 refugiados, en su mayoría de Mauritania.
Precios elevados en los alimentos
  • Se estima que alrededor de 1,3 millones de personas están padeciendo de grave inseguridad alimentaria en el período junio‑septiembre de 2020.
Conflicto, inseguridad civil, aumento de los precios de los alimentos
  • El número de personas en situación de grave inseguridad alimentaria se indicaba en 9,6 millones para el período de junio-septiembre de 2020. Las áreas más afectadas por la inseguridad alimentaria son el estado de Kordofán del Sur y el estado de Nilo Azul, y la mayor parte de la región del Gran Darfur.
Déficits de producción agrícola localizados, llegada de refugiados, inundaciones
  • Unas 500 000 personas padecían grave inseguridad alimentaria en la región oriental de Teso y en la región nororiental de Karamoja, a principios de 2019 (última información disponible).
  • Alrededor de 881 000 refugiados de Sudán del Sur y unos 415 000 refugiados de la República Democrática del Congo se encuentran acogidos en campamentos y dependen de la ayuda humanitaria.
  • En mayo, unas 177 000 personas se habían visto afectadas por las inundaciones provocadas por las lluvias torrenciales que se han producido a partir de octubre de 2019.
Déficits localizados de producción, precios elevados en los alimentos
  • Se prevé que el aumento de la producción de cereales en 2020 mejore la disponibilidad de alimentos de los hogares y alivie la presión de la escasez de suministros sobre los precios del maíz, que habían alcanzado máximos históricos a principios de año.
  • Además, en las zonas meridionales del país, se estima que se producirán por segundo año consecutivo déficits de producción localizados, lo que probablemente mantendrá unos elevados niveles de inseguridad alimentaria en estas zonas.
Conflicto civil, economía estancada
  • En 2019, había 7,9 millones de personas que no podían satisfacer sus necesidades alimentarias y otros 1,9 millones en riesgo de inseguridad alimentaria. Es probable que esta cifra aumente en 2020 como resultado de los altos precios de los alimentos, el estancamiento de los salarios y las escasas oportunidades de subsistencia, amplificados por las medidas de contención introducidas para limitar la propagación de la pandemia COVID‑19.
  • Aunque se está prestando cierta ayuda alimentaria internacional, los refugiados sirios también están ejerciendo presión sobre los recursos de las comunidades de acogida en los países vecinos.
Bajos niveles de consumo de alimentos, escasa diversidad dietética, crisis económica
  • Durante el período de escasez, que se extiende de mayo a agosto, una gran parte de la población sufre de bajos niveles de consumo de alimentos y de una muy pobre diversidad dietética.
  • Las limitaciones económicas han aumentado la vulnerabilidad de la población a la inseguridad alimentaria. 
Conflicto, pobreza, inundaciones, precios elevados de alimentos y combustibles
  • Alrededor del 80 por ciento de la población total, unos 24,3 millones de personas, necesitan algún tipo de ayuda humanitaria. El Grupo de Seguridad Alimentaria estima que 20,1 millones de personas necesitan intervenciones en materia de seguridad alimentaria y agrícolas entre junio y diciembre de 2020, de las cuales 10 millones de personas están en situación de necesidad aguda. Es probable que estas cifras aumenten debido a las limitadas oportunidades de obtener ingresos y a la disminución de las remesas.
Conflicto civil, desplazamiento de la población, economía estancada
  • La situación de la seguridad alimentaria empeoró en los últimos meses debido a los efectos de la pandemia de COVID‑19 al disminuir las oportunidades de trabajo informal y las remesas. Se estima que entre abril y mayo de 2020, alrededor de 10,9 millones de personas (el 35 por ciento de la población) se encontraban en situación de inseguridad alimentaria aguda y necesitaban una intervención humanitaria urgente. Entre ellas se incluyen alrededor de 7,4 millones de personas en la Fase 3 de la CIF: "Crisis" y 3,5 millones de personas en la Fase 4 de la CIF: "Emergencia".
Un gran número de personas afectadas por el ciclón tropical Amphan, los refugiados siguen ejerciendo presión sobre las comunidades de acogida
  • El ciclón tropical Amphan, que tocó tierra en mayo de 2020, afectó gravemente los medios de subsistencia de por lo menos 1 millón de personas, destruyó viviendas e infraestructura, incluidas instalaciones de riego.
  • Según las últimas cifras de ACNUR (mayo de 2020), unos 860 000 refugiados rohingya de Myanmar se refugiaron en Bangladesh, principalmente en el distrito de Cox's Bazar. El gran número de refugiados ha ejercido presión sobre la comunidad local, así como sobre las instalaciones y servicios existentes.
Conflicto civil, bajos precios del petróleo, economía estancada
  • Alrededor de 4,1 millones de personas, en su mayoría desplazados internos y retornados, necesitan ayuda humanitaria. Se estima que el número de personas con grave inseguridad alimentaria es de unas 920 000, mientras que 1,7 millones son vulnerables a la inseguridad alimentaria, en su mayoría desplazados internos y repatriados, y la mayoría se concentra en las gobernaciones de Diyala, Nineveh, Salah Al-Din, Anbar y Kirkuk. 
Conflicto en partes de los estados de Chin, Kachin, Shan, Kayin y Rakhine
  • Los conflictos persistentes en los estados de Rakhine, Chin, Kachin, Kayin y Shan han provocado desplazamientos de población a gran escala, en particular desde 2017. En junio de 2020, se estimaba que 235 000 personas -en su mayoría mujeres y niños- están desplazadas internamente, y la mayor parte de ellas se encuentran refugiadas en los estados de Rakhine y Kachin.
Desplazamientos de población
  • El país acoge a cerca de 1,4 millones de refugiados afganos registrados y no registrados. La mayoría de estas personas necesitan ayuda humanitaria y han ejercido presión en los recursos ya limitados de sus comunidades de acogida.
  • Los precios del trigo y la harina de trigo, el principal alimento básico del país, se han mantenido en niveles elevados desde principios de año, lo que limita el acceso a los alimentos.
Grave crisis económica
  • En medio de la grave y prolongada crisis económica, el número de refugiados y migrantes de Venezuela se estima en 5,1 millones de personas. Se encuentran asentados en países vecinos, incluyendo Colombia (1,8 millones) y Perú (829 000). Las necesidades humanitarias para ayudar a los residentes en Venezuela y a los refugiados y migrantes en los países de acogida son considerables.
  • Según la evaluación de la seguridad alimentaria del PMA -realizada en el tercer trimestre de 2019-, alrededor de 2,3 millones de personas (el 8 por ciento de la población total) padecen una grave inseguridad alimentaria en el país, principalmente como resultado de los altos precios de los alimentos.
Periodos de sequía prolongados e inflación elevada
  • Se calcula que unos 4,1 millones de personas se enfrentan a una grave inseguridad alimentaria aguda y, por lo tanto, necesitan ayuda alimentaria urgente en el período de marzo a junio debido a la baja producción de cereales de 2019, unida a los altos precios de los alimentos y a la recesión económica.