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Países que necesitan ayuda alimentaria externa

Se espera que los países en crisis que necesitan ayuda alimentaria externa carezcan de los recursos para hacer frente a problemas críticos de inseguridad alimentaria. La siguiente lista cubre las crisis relacionadas con la falta de alimentos, la ausencia generalizada de acceso a éstos, o problemas graves pero localizados. El SMIA actualiza esta lista cuatro veces al año.

March 2021
  (total: 45 paises)
Motivos de la inseguridad alimentaria
Razones principales
Variaciones respecto al informe precedente
Inundaciones, langostas del desierto
  • Se estimaba que alrededor de 850 000 personas padecían inseguridad alimentaria grave en el periodo de octubre a diciembre de 2020 en las tierras rurales áridas y semiáridas que cubren la mayor parte del país, lo que supone un descenso respecto a los 3,1 millones de personas de finales de 2019 gracias a las temporadas consecutivas de lluvias favorables. En cambio, la situación de la seguridad alimentaria se deterioró en las zonas urbanas, donde se calcula que alrededor de un millón de personas sufren inseguridad alimentaria por el impacto socioeconómico de la pandemia en los medios de subsistencia de los hogares vulnerables.
Conflicto, desplazamientos de población
  • La violencia armada relacionada con las elecciones del 27 de diciembre de 2020 provocó el desplazamiento interno de más de 240 000 personas desde mediados de diciembre. A principios de febrero de 2021, cerca de la mitad de estas personas habían regresado a sus hogares, pero más de 117 000 seguían desplazadas. Otras 105 000 más han huido del país, en su mayoría hacia la República Democrática del Congo.
  • Según el último análisis de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases (CIF), el número de personas en situación de inseguridad alimentaria grave (Fase 3 de la CIF y superior) se estima en 1,9 millones en el periodo comprendido entre septiembre de 2020 y abril de 2021.
Inundaciones, inseguridad civil, langostas del desierto
  • Se calcula que alrededor de 1,6 millones de personas necesitan ayuda de emergencia en el periodo enero-marzo de 2021.
Cosecha de cereales inferior a la media, precios elevados de los alimentos y recesión económica
  • Se estima que 3,38 millones de personas necesitan ayuda humanitaria urgente hasta finales de marzo de 2021, debido sobre todo a la reducida producción agrícola en 2020, los precios sumamente elevados de los alimentos y las pérdidas de ingresos por los efectos de la recesión económica.
Inundaciones, desprendimientos de tierra
  • Según las estimaciones, alrededor de 1,33 millones de personas padecían una grave inseguridad alimentaria en el periodo de octubre a diciembre de 2020, debido sobre todo a las pérdidas de medios de subsistencia causadas por las inundaciones y los desprendimientos de tierra, y como resultado de las repercusiones socioeconómicas de la pandemia en los medios de vida de los hogares vulnerables.
Inseguridad civil
  • Según el último análisis del “Cadre Harmonisé”, se prevé que alrededor de 1,14 millones personas estarán en la Fase 3: “Crisis” y superiores en el periodo junio-agosto de 2021 debido a la inseguridad persistente en las regiones del Lago y Tibesti, que sigue perturbando las actividades de subsistencia y provocando desplazamientos de población.
  • Unas 336 124 personas se han visto desplazadas por la inseguridad en la región del Lago Chad. Además, casi 488 801 refugiados de la República Centroafricana, Nigeria y Sudán se encuentran residiendo en el país debido a diversos conflictos.
Inundaciones
  • Se estima que unas 194 000 personas padecerán de grave inseguridad alimentaria en el periodo de enero a agosto de 2021, debido principalmente a las pérdidas de medios de subsistencia causadas por las inundaciones y los desprendimientos de tierra, y como resultado de las repercusiones socioeconómicas de la pandemia en los medios de vida de los hogares vulnerables.
Las dificultades macroeconómicas han incrementado la vulnerabilidad de la población a la inseguridad alimentaria
Precios de los alimentos elevados, inundaciones, langostas del desierto, inseguridad, impacto de sequías anteriores
  • Los cálculos indican que entre enero y junio de 2021 unos 12,9 millones de personas padecerán inseguridad alimentaria grave, básicamente en las regiones de la SNNP, Oromia, Somali y Afar. Las principales causas son: las pérdidas localizadas de cultivos y pastos debido a las plagas de langostas, los altos precios de los alimentos y el impacto negativo de la pandemia de COVID‑19 en los ingresos y los precios de los alimentos. Las necesidades humanitarias han aumentado considerablemente en la región de Tigray tras el estallido del conflicto en noviembre de 2020.
Conflicto civil
  • Según el último análisis del “Cadre Harmonisé”, se evalúa que alrededor de 1,7 millones de personas necesitarán ayuda humanitaria entre junio y agosto de 2021 debido al aumento de los incidentes de seguridad que han provocado la interrupción generalizada de las actividades agrícolas y comerciales, mermando las oportunidades de subsistencia de los hogares y su seguridad alimentaria.
  • Se calcula que 298 458 personas se han visto desplazadas en las regiones de Diffa, Tahoua y Tillabery debido a los conflictos civiles. Además, el país acoge a casi 233 131 refugiados, mayormente de Nigeria y Mali.
Conflicto persistente en las zonas septentrionales del país
  • Según el último análisis del “Cadre Harmonisé”, se estima que unos 12,9 millones de personas necesitarán ayuda humanitaria entre junio y agosto de 2021 como consecuencia del agravamiento del conflicto que está provocando nuevos desplazamientos de población, en especial en las regiones del noreste, noroeste y norte-centro. Se calcula que más de 2,7 millones de personas están desplazadas internamente en los estados nororientales de Adamawa, Borno y Yobe, a causa de los enfrentamientos comunales en las zonas noroccidental y norte-centro y las catástrofes naturales. Las zonas inaccesibles 
Persistente inseguridad civil
  • Según el último análisis de la CIF, publicado en septiembre de 2020, se estima que 19,6 millones de personas (el 33 por ciento de la población analizada) sufrirán una grave inseguridad alimentaria en el primer semestre de 2021, un 10 por ciento menos que la elevada cifra que se calcula para el periodo julio-diciembre de 2020. El descenso obedece mayormente a una modesta recuperación de las actividades económicas y a la mayor disponibilidad de alimentos en este periodo del año.
  • Los combates en la vecina República Centroafricana a principios de 2021 provocaron la llegada de unos 92 000 refugiados a las provincias septentrionales de Ubangi del Norte, Ubangi del Sur y Bas Uele.
Grave crisis económica, inseguridad civil, inundaciones, efectos persistentes de un conflicto prolongado
  • A pesar de la ayuda humanitaria constante, la inseguridad alimentaria sigue afectando amplios sectores de la población, debido al insuficiente suministro de alimentos, la crisis económica, el aumento de los precios alimentarios, inundaciones generalizadas y el impacto negativo de las medidas restrictivas relacionadas con la pandemia de COVID‑19. Se calcula que unos 5,82 millones de personas (el 48 por ciento de la población total) sufrirán inseguridad alimentaria grave en el periodo comprendido entre diciembre de 2020 y marzo de 2021.
  • Suscita especial preocupación el estado de Jonglei y el área administrativa vecina de Pibor, donde se calcula que el 78  por ciento de la población sufre inseguridad alimentaria grave y 11 000 personas se enfrentan a la Fase 5 de la CIF: niveles de “Catástrofe”, tras dos años consecutivos de inundaciones generalizadas que han provocado graves pérdidas en los medios de subsistencia.
Inseguridad civil en el norte del país
  • Según el último análisis del “Cadre Harmonisé”, se estima que unos 2,7 millones de personas necesitarán ayuda humanitaria entre junio y agosto de 2021. En las regiones del Centro-Norte y del Sahel, la inseguridad sigue provocando desplazamientos de población, deteriorando aún más la situación de seguridad alimentaria.
  • Debido al conflicto, cerca de 1,07 millones de personas se han visto desplazadas, de las cuales el 50 por ciento vive en la Región Centro-Norte. Además, unos 20 250 refugiados -la mayoría procedentes de Malí-, siguen residiendo en la región del Sahel.
Efectos persistentes de la sequía
  • Según el último análisis del “Cadre Harmonisé”, se calcula que unas 10 000 personas (cerca del 2 por ciento de la población total) estaban en la Fase 3: “Crisis” y superior en el periodo junio-agosto de 2020.
Inseguridad civil, desplazamientos de población
  • El análisis del “Cadre Harmonisé” de octubre de 2020 estimaba que unos 2,7 millones de personas padecían de grave inseguridad alimentaria (Fase 3 o superior) en el periodo octubre-diciembre de 2020, muy por encima del nivel del año anterior. Esto se debe sobre todo a los conflictos, disturbios sociopolíticos, inundaciones y las perturbaciones económicas relacionadas con la COVID‑19.
  • En la región del Extremo Norte, las incursiones de Boko Haram aumentaron un 55  por ciento en 2020 en comparación con el año anterior y provocaron nuevos desplazamientos de población.
Inundaciones
  • El Gobierno del Congo declaró el estado de emergencia humanitaria el 3 de noviembre de 2020, después de que las lluvias torrenciales en el norte del país provocaran inundaciones con desplazamientos de población y elevadas pérdidas de cultivos y ganado. En estas zonas, a finales de diciembre, el número de personas afectadas por las inundaciones se estimaba en 168 000.
  • El departamento de Likoula acoge a 27 000 refugiados de la República Centroafricana y a 21 000 de la República Democrática del Congo.
Déficits de producción localizados, menos actividades generadoras de ingresos
  • Entre octubre de 2020 y marzo de 2021, se estima que 366 000 personas sufren inseguridad alimentaria y necesitan ayuda humanitaria, cifra más elevada que la estimación del mismo periodo en 2019/20. El deterioro refleja la escasez localizada de la producción de cereales, los altos precios de los alimentos y la pérdida de actividades generadoras de ingresos debido a la recesión económica inducida por la COVID‑19.
Déficits de producción de cereales localizados
  • Se estima que unas 267 000 personas necesitaron ayuda alimentaria durante el periodo junio-agosto de 2021. Además, residen en el país más de 5 500 refugiados.
Déficits de producción localizados, pérdida de actividades generadoras de ingresos
  • Entre octubre de 2020 y marzo de 2021, se estima que 582 000 personas se enfrentan a una inseguridad alimentaria aguda, un 10 por ciento más que en el periodo correspondiente de 2019/20. El deterioro refleja los altos precios de los alimentos y la pérdida de actividades generadoras de ingresos debido a la recesión económica instigada por la pandemia de COVID‑19.
Precios elevados de los alimentos
  • Según el último análisis del “Cadre Harmonisé”, se estima que alrededor de 550 000 personas estarán en la Fase 3: “Crisis” y superior en el periodo junio‑agosto de 2021 debido a los elevados precios de los alimentos -incluyendo en especial el arroz importado- y un aumento significativo de la inflación general. El país acoge también a unos 8 200 refugiados.
Inseguridad civil, inestabilidad económica y política, precios elevados de los alimentos
  • El Panorama de las necesidades humanitarias de 2021 estimó el número total de personas que necesitan ayuda humanitaria en 1,3 millones (un 23 por ciento de la población), de los cuales 0,7 millones requieren ayuda alimentaria. La mitad de las personas necesitadas de ayuda humanitaria son desplazados internos o migrantes que residen en el país o están en tránsito.
Sequía en las zonas del sur y oportunidades limitadas de obtener ingresos
  • Se calcula que 1,35 millones de personas sufren inseguridad alimentaria en las regiones del sur y del sureste y necesitan ayuda humanitaria urgente, al menos hasta abril de 2021. Las condiciones adversas se reflejan también en las elevadas tasas de desnutrición aguda entre los niños de estas regiones. 
  • El impacto de la pandemia de COVID‑19 -en particular la pérdida de ingresos debida a la desaceleración económica-, las sucesivas cosechas de cereales por debajo de la media y los efectos de una sequía imperante en 2021 son los principales factores que provocan inseguridad alimentaria.
Inseguridad civil
  • Según el último análisis del “Cadre Harmonisé”, se estima que alrededor de 955 000 personas estarán en la Fase 3: “Crisis” y superiores en el periodo junio-agosto de 2021 como consecuencia de la escalada del conflicto que sigue provocando desplazamientos de población, combinada con los impactos de la pandemia y las perturbaciones meteorológicas.
  • Más de 311 193 personas se han visto desplazadas en las zonas central y septentrional del país. Además, Malí alberga aproximadamente a 47 000 refugiados.
Déficits de producción localizados, recesión económica
  • Se estima que cerca de 2,62 millones de personas se encuentran en situación de inseguridad alimentaria entre octubre de 2020 y marzo de 2021, de las cuales 2 millones viven en zonas rurales y las otras 600 000 en zonas urbanas. A pesar del aumento de la producción de cereales en 2020, los efectos de la pandemia de COVID-19 restringieron el acceso a los alimentos debido a la pérdida de ingresos, lo que ha dado lugar a niveles elevados de inseguridad alimentaria. 
Bajos rendimientos de la temporada agro-pastoril
  • Según el último análisis del “Cadre Harmonisé”, se estima que unas 410 000 personas necesitarán ayuda humanitaria entre junio y agosto de 2021 como consecuencia del déficit de producción de forraje en los distritos de Trarza, Brakna, Gorgol, Guidimakha y Assaba.
  • En el país residen unos 67 622 refugiados, en su mayoría procedentes de Malí y necesitados de asistencia.
Recesión económica, déficits localizados en la producción de alimentos básicos, inseguridad en las zonas septentrionales
  • Se estima que 2,9 millones de personas necesitan ayuda humanitaria urgente, al menos hasta marzo de 2021, lo que refleja los efectos adversos de las pérdidas de ingresos asociadas a la recesión económica inducida por la pandemia y la escasez de producción de alimentos básicos en las regiones del sur. La permanente inseguridad en las zonas del norte también ha empeorado gravemente la situación y provocado importantes desplazamientos de población.
Déficits localizados en la producción de alimentos básicos, desaceleración económica
  • Se calcula que unas 441 000 personas padecen inseguridad alimentaria y necesitan ayuda humanitaria entre octubre de 2020 y marzo de 2021.
  • Aunque la disponibilidad de alimentos es adecuada y estable, los efectos negativos de la pandemia de COVID-19 -principalmente la pérdida de ingresos y de empleo-, han limitado el acceso de los hogares a los alimentos.
Déficits localizados de producción agrícola
  • Se estima que alrededor de 499 000 personas necesitaron ayuda de emergencia en el período de mayo a septiembre de 2020, sobre todo en las regiones nororientales de Manyara y Kilimanjaro, y en las regiones centrales de Dodoma y Singida, donde las cosechas de 2019 se vieron afectadas por prolongados períodos de sequía con importantes pérdidas en la producción de cereales
Déficits localizados de producción de cereales
  • Según el último análisis del “Cadre Harmonisé”, se estima que unas 850 000 personas necesitarán ayuda humanitaria entre junio y agosto de 2021 debido a los efectos de los fenómenos meteorológicos adversos (sequía e inundaciones) en la producción de cereales y forraje.
  • Se calcula que en el país residen 14 500 refugiados, en su mayoría de Mauritania. 
Altos precios de los alimentos
  • Se estima que alrededor de 1,3 millones de personas padecerán una grave inseguridad alimentaria durante el periodo junio-agosto de 2021 debido a los elevados precios de los alimentos y a la pérdida de poder adquisitivo, lo que ha provocado graves limitaciones en el acceso de los hogares a los alimentos.
Conflicto, inseguridad civil, inundaciones, alza de los precios de los alimentos
  • El número de personas en situación de grave inseguridad alimentaria se calculó en 7,1 millones para el período de octubre-diciembre de 2020.
Inundaciones, llegada de refugiados
  • Se estima que el número de personas en situación de grave inseguridad alimentaria fue de 2 millones en el período de septiembre de 2020 a enero de 2021 en la región de Karamoja, en las zonas urbanas, los asentamientos de refugiados y en las comunidades de acogida. En las zonas urbanas -que suelen tener seguridad alimentaria-, incluida la capital, Kampala, más de 600 000 personas padecen inseguridad alimentaria por las medidas restrictivas introducidas para frenar la propagación del virus de la COVID-19. 
  • Alrededor de 891 000 refugiados de Sudán del Sur y unos 423 000 refugiados de la República Democrática del Congo se encuentran acogidos en campamentos y dependen de la ayuda humanitaria.
Déficits localizados de producción de cereales
  • Los efectos de la pandemia de COVID‑19 han agravado la inseguridad alimentaria en todo el país y su impacto ha mantenido la cifra de personas que necesitan ayuda en niveles similares a los del 2019/20, a pesar de la mayor producción de cereales en 2020 y los precios más bajos. Se estima que 2 millones de personas necesitan asistencia entre octubre de 2020 y marzo de 2021.
Crisis económica y financiera
  • En agosto de 2020, la Comisión Económica y Social para Asia Occidental de las Naciones Unidas estimó que más del 55 por ciento de la población vive en la pobreza, frente al 28 por ciento de 2019. Es probable que las cifras actuales sean más elevadas debido a la caída del poder adquisitivo de los hogares. 
Conflicto civil, economía estancada
  • Una evaluación de la seguridad alimentaria a nivel nacional estima que alrededor de 12,4 millones de personas (el 60 por ciento de la población total) se encuentran ahora en situación de inseguridad alimentaria, 5,4 millones más que a finales de 2019, debido sobre todo a las limitadas oportunidades de subsistencia y al rápido empeoramiento de la economía.
  • Aunque se está prestando un cierto volumen de ayuda alimentaria internacional, los refugiados sirios también ejercen presión sobre los recursos de las comunidades de acogida en los países vecinos. 
Bajos niveles de consumo de alimentos, escasa diversidad dietética, crisis económica e inundaciones
  • Una gran parte de la población sufre de bajos niveles de consumo de alimentos y de una muy escasa diversidad en la dieta.
  • Las dificultades económicas, en particular las resultantes de los efectos mundiales de la pandemia de COVID‑19, han impulsado la vulnerabilidad de la población a la inseguridad alimentaria. 
  • Las inundaciones, causadas por varios tifones en agosto y principios de septiembre de 2020, afectaron a un gran número de personas en 2020 en las zonas meridionales del país.
Conflicto, pobreza, inundaciones, precios elevados de alimentos y combustibles
  • Entre enero y junio de 2021, se prevé que el número de personas en situación de inseguridad alimentaria (Fase 3 de la CIF o superiores) aumente en casi 3 millones, hasta alcanzar los 16,2 millones de personas. De ellos, se estima que 11 millones estarían en la Fase 3 de la CIF: “Crisis”, y 5 millones en la Fase 4 de la CIF: “Emergencia” y el número de los que están en la Fase 5 de la CIF: “Catástrofe”, aumentará probablemente a 47 000.
Conflicto civil, desplazamiento de la población, crisis económica
  • Entre noviembre de 2020 y marzo de 2021, se estima que unos 13,15 millones de personas (más de dos quintas partes de la población total) se encuentran en una grave situación de inseguridad alimentaria aguda y necesitan ayuda humanitaria urgente, incluidos 8,52 millones de personas en la Fase 3 de la CIF: “Crisis” y 4,3 millones de personas en la Fase 4 de la CIF: “Emergencia”.
Dificultades económicas, inundaciones monzónicas y precios elevados del principal alimento básico
  • Los niveles de pobreza por inseguridad alimentaria han aumentado debido a la pérdida de ingresos y a la disminución de las remesas por los efectos de la pandemia de COVID‑19.
  • Las inundaciones recurrentes a lo largo de 2020 causaron daños en el sector agrícola y destruyeron viviendas e infraestructuras, agravando aún más las condiciones de inseguridad alimentaria.
  • Según las últimas cifras de ACNUR (enero de 2021), unos 860 000 refugiados Rohingya de Myanmar se hayan refugiados en Bangladesh, sobre todo en el distrito de Cox’s Bazar.
  • Los precios del arroz -el principal alimento básico del país-, alcanzaron niveles casi récord en la mayoría de los mercados en enero de 2021, limitando el acceso a los alimentos. 
Conflicto civil, bajos precios del petróleo, crisis económica
  • El Panorama de las necesidades humanitarias de 2021 identificó a 4,1 millones de personas que necesitan ayuda humanitaria, de las cuales 2,4 millones tienen necesidades humanitarias agudas. El número de personas con una grave inseguridad alimentaria se estima en unas 435 000, mientras que 731 000 son vulnerables a la inseguridad alimentaria. 
Conflictos, inestabilidad política y dificultades económicas
  • La crisis política, tras la toma del poder por parte de los militares el 1 de febrero de 2021, provocó un aumento de las tensiones y los disturbios en todo el país. La incierta situación política actual puede comprometer aún más la frágil situación de los hogares vulnerables y de los desplazados Rohingya que residen en el país.
  • Los conflictos persistentes en los estados de Rakhine, Chin, Kachin, Kayin y Shan han provocado desplazamientos de población a gran escala, en particular desde 2017. Se estima que 235 000 personas -en su mayoría mujeres y niños- están desplazadas internamente, y la mayor parte de ellas se encuentran refugiadas en los estados de Rakhine y Kachin.
  • La pérdida de ingresos y la disminución de las remesas debido al impacto de la pandemia de COVID‑19 han afectado la situación de seguridad alimentaria de los hogares vulnerables.
Desplazamientos de población, dificultades económicas
  • El país acoge a cerca de 1,4 millones de refugiados afganos registrados y no registrados. La mayoría de estas personas necesitan ayuda humanitaria y ejercen presión sobre los recursos ya limitados de sus comunidades de acogida.
  • Los niveles de pobreza han aumentado debido a la pérdida de oportunidades de generación de ingresos
Grave crisis económica
  • El número total de refugiados y migrantes del país se estima en 5,4 millones, con los grupos más numerosos en Colombia (1,7 millones), Perú (1 millón) y Chile (457 000). Las necesidades humanitarias de los refugiados y migrantes son considerables Se informa de que la situación de inseguridad alimentaria de los migrantes empeoró en 2020 con la pérdida de oportunidades de generación de ingresos en los países de acogida en el contexto de la pandemia de COVID‑19. Es probable que la lenta recuperación de la economía prevista en los países de acogida apenas restablezca los medios de subsistencia de los migrantes.
  • Según la evaluación de la seguridad alimentaria del PMA -realizada en el tercer trimestre de 2019-, alrededor de 2,3 millones de personas en el país (el 8 por ciento de la población total del país) padecen una grave inseguridad alimentaria, debido sobre todo alos altos precios de los alimentos.
Producción agrícola reducida, agitación sociopolítica
  • Se prevé que unos 4,4 millones de personas se enfrenten a una grave inseguridad alimentaria aguda y necesiten ayuda alimentaria urgente en el periodo de marzo a junio de 2021. Los elevados niveles de inseguridad alimentaria son el resultado de la reducida producción de cereales de la temporada principal de 2020 y de los elevados precios de los alimentos. Es probable que la disminución de las remesas y las pérdidas de ingresos en el marco de la pandemia de COVID‑19, sumadas a la agitación sociopolítica, agraven la ya de por sí precaria situación de seguridad alimentaria.