Nepal: las especias benefician a una comunidad
Integrante del grupo junto a un molino de especias pagado por TeleFood
(FAO/22522/G. Diana)
Mujeres pesando y envasando especias
(FAO/22559/G. Diana)
Las familias campesinas del distrito de Bhaktapur,
en el valle de Katmandú, Nepal, saben que sus cultivos tradicionales de especias tienen algo particular. Hace siglos las especias tenían tanto valor para el vecino del norte de Nepal que este valle llegó a llamarse "el jardín de pimientos del Tibet". Pero los campesinos también saben que a la hora de la cosecha, con 1 000 toneladas de pimientos, ajo, jengibre y cúrcuma frescos en mano, los molinos de otras partes sólo les ofrecen precios bajos, y éstos secan, muelen, venden las especias y se quedan con las ganancias.

Esta situación comenzó a mejorar cuando el Fondo de TeleFood de la FAO proporcionó 9 500 dólares EE UU a un grupo de mujeres de Bhaktapur para construir un pequeño establecimiento para elaborar las especias en la zona donde se producen.

Este grupo de mujeres, llamado Creative Women's Group, cuenta con 52 integrantes y recibe con orgullo al visitante en su establecimiento, al que se llega por un camino sin pavimentar, a 15 kilómetros de Katmandú. Dentro, el olor de las especias molidas es tan penetrante que las mujeres ocupadas en pesar y envasar las especias llevan tapabocas de gasa que les cubren la nariz y la boca para protegerles los pulmones de la irritación. TeleFood financió la construcción, las secadoras, los molinos, las balanzas y los selladores de calor para envasar. El Gobierno nepalés proporcionó capacitación y orientación.

"Todas nuestras ganancias se utilizan para funcionar y ampliar el negocio -explica Khettri Chettri Gauri, presidenta del grupo-. Además, hacemos préstamos de nuestro fondo de funcionamiento de 15 000 rupias a las integrantes que tengan urgencias familiares. El establecimiento también emplea a algunas de las participantes del grupo".

Todas las integrantes del grupo viven cerca del establecimiento, la mayoría en pequeñas fincas donde se cultivan arroz, trigo, maíz y especias. Diez de estas mujeres no tienen tierras. El proyecto compra especias a otras 300 familias campesinas.

Aunque el proyecto se dirige a las mujeres del distrito, la señora Gauri señala de inmediato que lo apoya toda la comunidad. "Participan hombres y mujeres -afirma-. Mi esposo es asistente técnico agrícola, él sugirió esta idea. Los esposos y los hermanos contribuyen en distintas formas. Por ejemplo, nos enseñaron a llevar las cuentas".

El grupo de mujeres tiene a la mano un mercado de más de dos millones de personas, y un producto que se utiliza todos los días en el platillo nacional de arroz y hortalizas adobadas con curry. Con todo, es difícil competir con las especias baratas, producidas en masa, locales e importadas de la India.

"Las mujeres están encontrando dificultades para vender –dice Huma Kumari Bokkhim, técnico en alimentos del Ministerio de Agricultura y Cooperativas-. Tienen que convencer a los tenderos de surtir sus productos, y pagar después. Lo que ahora necesita hacer el grupo de mujeres es fomentar el mercado de especias de calidad superior, que costarían un poco más pero interesarían al consumidor que sabe apreciar la gran calidad de las especias de este distrito".

Lakshman Gautam, oficial superior de programa en las oficinas de la FAO en Nepal, habla de la comercialización, asunto vital para que sobreviva el establecimiento y amplíe sus actividades para elaborar cada vez más de la cosecha local, y el grupo de mujeres comience a percibir ganancias.

"Las mujeres están aprendiendo de comercio -explica Gautam-. Pensaban que les correspondería la ganancia del intermediario. Han tenido que aprender cómo funciona el sistema y cómo sacarle provecho". El Gobierno también las está asesorando para crear una marca de sus especias, y hacerse de un nombre ante el consumidor. "Hay muchos consumidores selectivos y los supermercados están comenzando a surtir estas especias", señala.

Uno de los cambios ya logrados por TeleFood en esta zona es infundir confianza en la acción colectiva entre la población. El proyecto ha propiciado la formación de entre 35 y 40 nuevas cooperativas.

"Somos la cooperativa más afortunada de la zona, con todo, porque contamos con el apoyo de TeleFood", afirma la señora Gauri con una sonrisa.