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Seguimiento del Mercado del Arroz de la FAO (SMA)

En el Seguimiento del Mercado del Arroz de la FAO (SMA) se proporciona un análisis de las novedades más recientes en el comercio mundial del arroz, incluidas las perspectivas a corto plazo. Actualmente la revista se publica solamente en inglés, pero se facilitan resúmenes de los hechos más salientes en español y francés. En el Informe FAO de Actualización de Precios del Arroz se proporcionan precios actualizados de exportación para el arroz en los principales países exportadores. Para recibir directamente el Seguimiento del Mercado del Arroz de la FAO y el Informe FAO de Actualización de Precios del Arroz, basta enviar un email a RICE MARKET NETWORK con “suscribir” en el asunto.


Seguimiento del mercado del arroz, Julio de 2016

RESUMEN

La campaña de 2016 está bien avanzada en los países ubicados a lo largo y al sur del ecuador, donde los productores ya han recogido la cosecha principal y ahora están cultivando sus cultivos fuera de estación. En el hemisferio norte, la cosecha principal de arroz se ha sembrado recientemente o está por sembrarse. Aunque mucho dependerá de las condiciones de crecimiento de los próximos meses, basándose en las indicaciones actuales relativas al clima y las siembras, la FAO ha elevado su pronóstico de la producción mundial de arroz cáscara en 2016 en 1,3 millones de toneladas a 746,8 millones de toneladas (496,0 millones de toneladas de arroz elaborado). La revisión obedece principalmente a la mejora de las perspectivas de las cosechas en la India, la República Democrática Popular Lao, el Pakistán y los Estados Unidos. Las perspectivas también han mejorado para Egipto, la República Unida de Tanzanía y Colombia, pero han empeorado para Bangladesh, el Brasil, China (Continental), Nicaragua y Sri Lanka.

Con 746,9 millones de toneladas (496,0 millones de toneladas de arroz elaborado), la producción mundial de arroz superaría en 8,1 millones de toneladas, o 1,1 por ciento, al bajo nivel de 2015. Se prevé que gran parte de este aumento se deba a unas condiciones meteorológicas más favorables, que podrían impulsar una recuperación de la superficie sembrada con arroz. Esto debería de ocurrir especialmente en Asia, donde la producción podría experimentar un repunte de 7,6 millones de toneladas y situarse en 675,6 millones de toneladas, dado que la disipación de la anomalía de El Niño en mayo mejoró las perspectivas de una mayor normalización de las lluvias, después de que las cosechas en la región se vieran afectadas por el bajo nivel de precipitaciones durante dos años consecutivos. Estas perspectivas se ven reforzadas por las previsiones climáticas que apuntan a una probabilidad del 75 por ciento de que el fenómeno de La Niña seguirá a la anomalía. De confirmarse este pronóstico, la situación podría estimular aún más las precipitaciones en partes de Asia, aumentando las posibilidades de que los embalses se recarguen a tiempo para las siembras de la cosecha secundaria. A nivel de países, la mayor parte del repunte de la producción asiática se deberá a la India, aunque también se prevén aumentos considerables en China (Continental), Filipinas y Tailandia. También se prevén aumentos, aunque más contenidos, en Camboya, la República Popular Democrática de Corea, la República Islámica del Irán, el Iraq, el Japón, la Republica Popular Democrática Lao, Nepal y la Provincia china de Taiwán. En cambio, se prevé que la producción disminuya en Bangladesh, la República de Corea, Indonesia, Malasia, Sri Lanka y Viet Nam, debido a los precios no remunerativos o a condiciones meteorológicas poco habituales para la estación.

Fuera de Asia, se estima que la producción de arroz aumentará en África en un 3 por ciento en 2016 y se acercará al nivel de 30,0 millones de toneladas. Se prevé que la mayor parte del crecimiento en la región se deba a los mayores cosechas en Egipto y África Occidental, sostenidas en Egipto por las buenas perspectivas de los precios, y en la subregión por la constante ayuda de los gobiernos. También se prevén aumentos moderados en África Oriental, donde los cultivos se beneficiaron de unas lluvias abundantes. En África Meridional, es probable que varios países, que fueron afectados negativamente por las lluvias tardías e insuficientes a comienzos de la campaña, experimenten un descenso de la producción. En América del Norte, los Estados Unidos van camino de una cosecha sin precedentes, dado que las malas perspectivas de los cultivos alternativos y la atenuación de la sequía en California y Texas aumentaron las siembras.

La producción de arroz de Europa también debería aumentar un poco, mientras que en América Latina y el Caribe podría descender a 25,7 millones de toneladas, su nivel más bajo en seis años.  El deterioro de las perspectivas de la región se atribuye principalmente al Brasil, pero la Argentina, Bolivia, Guyana, el Paraguay, Suriname, el Uruguay y Venezuela podrían experimentar contracciones de la producción debido a las condiciones de crecimiento desfavorables, tal como los excesos precipitaciones o las sequías, que agravaron las perspectivas de menores ganancias. En Oceanía, las constantes limitaciones del suministro de agua para riego también provocaron una caída de la producción en Australia.

A partir de abril, la FAO ha rebajado su pronóstico del comercio mundial de arroz en el año civil 2016 en 1,0 millón de toneladas a 43,9 millones de toneladas. En el frente de las importaciones, gran parte de la revisión se debe a Filipinas, aunque el menor ritmo de compras también asegura recortes para Bangladesh, la República Islámica de Irán, Nigeria y Sudáfrica. Estos descensos combinados contrarrestan con creces todas las revisiones al alza de las importaciones, las mayores de las cuales corresponden a China (Continental) y la República Democrática Popular Lao. En el frente de la oferta, a estos ajustes correspondieron las menores exportaciones de Viet Nam, aunque las posibles contracciones de la demanda de algunos compradores clave también supusieron la reducción de los envíos de la India y Camboya.

El pronóstico revisado de 43,9 millones de toneladas para 2016 supone una disminución del 1 por ciento, o 650 000 toneladas, con respecto al nivel de 2015, lo que indica una contracción del comercio mundial de arroz por segundo año consecutivo. Gran parte del descenso previsto reflejará las reducciones de las importaciones en el Lejano Oriente, donde es posible que compradores clave como Bangladesh, China (Continental), Filipinas y Sri Lanka reduzcan sus compras en un contexto de cuantiosas disponibilidades de reservas y/o de aumento de la protección en las fronteras. Además, en una situación de buenas cosechas locales y debilidad continua de las monedas, es probable que las importaciones de África registren un estancamiento en niveles cercanos a las bajas de 2015. En cambio, el déficit de suministros y las elevadas cotizaciones locales podrían hacer que los envíos a América Latina y el Caribe alcancen nuevas altas, mientras que la fuerte demanda local sostendría las importaciones de Europa por cuarto año consecutivo. Entre los exportadores, el mayor descenso anual debería de corresponder a la India, aunque también se prevé que los deficientes resultados estacionales y la moderada demanda de algunos compradores clave contengan los envíos de Viet Nam. Las exportaciones de Australia, los Estados Unidos, Guyana y la Unión Europea podrían reducirse igualmente, mientras que los amplios remanentes pueden permitir a la Argentina, el Pakistán, el Paraguay y el Uruguay aumentar las ventas, y a Tailandia de mantenerlas en general estables.

Se prevé que la utilización mundial de arroz aumente en 1,5 por ciento en 2016/17 a 502,9 millones de toneladas. El incremento del consumo humano representaría gran parte de este crecimiento, que se elevaría de 5,2 millones de toneladas durante el año a 403,9 millones de toneladas. Este nivel sería suficiente para sostener un aumento de 0,1 kilogramos en el consumo mundial de alimentos per cápita a 54,3 kilogramos. Igualmente, se prevé que los volúmenes destinados a piensos y otros usos (semillas, usos industriales no alimentarios y pérdidas poscosecha) aumenten a 18,2 millones de toneladas y 80,9 millones de toneladas, respectivamente. Las iniciativas oficiales encaminadas a colocar la producción excedente en el Lejano Oriente, en especial en el Japón, la República de Corea y Tailandia, sostendrían gran parte del aumento previsto de los usos para piensos e industrial en 2016/17.

Con una utilización mundial de arroz que se prevé que supere la producción por segundo año consecutivo, las existencias mundiales de arroz al final de 2016/17 deberían situarse en un nivel inferior en 4,0 millones de toneladas a su nivel inicial, es decir, en 165,5 millones de toneladas. Esto haría que la relación existencias mundiales/utilización pase de 33,7 por ciento en 2015/16 a 32,3 por ciento en 2016/17. Los descensos deberían ser más pronunciados en los principales exportadores de arroz, en particular en la India y Tailandia, dado los esfuerzos sostenidos por recortar las reservas gubernamentales. De los cinco principales exportadores, sólo los Estados Unidos deberían de experimentar un aumento, con lo que la relación existencias de los principales exportadores/desaparición descendería a su nivel más bajo desde 2007/2008, o 15,5 por ciento. Entre los importadores, Bangladesh, Indonesia, el Japón y Nigeria también pueden terminar la campaña con un nivel inferior de existencias, pero una parte de estos descensos se compensará por las acumulaciones en China (Continental), Colombia, Cuba, la Unión Europea, la República de Corea y Filipinas.

Los bajos precios que había dominado el mercado internacional de arroz desde finales de 2014 llegaron a su fin repentinamente en mayo de 2016, cuando las cotizaciones internacionales del arroz reaccionaron ante las perspectivas de una reducción de las disponibilidades de exportación en los principales orígenes. El índice de precios de la FAO para todos los tipos de arroz (2002-2004=100) aumentó en 3 puntos ese mes y desde entonces se ha mantenido en torno a los 199-200 puntos. El fortalecimiento se debió principalmente a la solidez de las cotizaciones del Indica, reflejadas en el aumento del 7 por ciento del índice del Indica de calidad superior a 193 puntos y en el aumento del 9 por ciento del índice del Indica de calidad inferior a 199 puntos. Debido al ritmo acelerado de las ventas, el índice del Aromatica también se recuperó, aumentando en 16 por ciento hasta alcanzar a mediados de julio un valor de 166 puntos. En cambio, el mercado de grano medio tuvo una evolución diferente, pues la combinación de unas cuantiosas disponibilidades y un tibio interés de compra hizo que el índice del Japonica se redujera a 223 puntos, es decir 19 puntos por debajo del nivel alcanzado en marzo.

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