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Seguimiento del Mercado del Arroz de la FAO (SMA)

En el Seguimiento del Mercado del Arroz de la FAO (SMA) se proporciona un análisis de las novedades más recientes en el comercio mundial del arroz, incluidas las perspectivas a corto plazo. Actualmente la revista se publica solamente en inglés, pero se facilitan resúmenes de los hechos más salientes en español y francés. En el Informe FAO de Actualización de Precios del Arroz se proporcionan precios actualizados de exportación para el arroz en los principales países exportadores. Para recibir directamente el Seguimiento del Mercado del Arroz de la FAO y el Informe FAO de Actualización de Precios del Arroz, basta enviar un email a RICE MARKET NETWORK con “suscribir” en el asunto.


Seguimiento del mercado del arroz, Julio de 2017

Fecha de publicación: 21 Julio 2017

RESUMEN

Actualmente, los países situados a lo largo y al sur del ecuador ya han recogido sus cultivos principales de 2017, y en algunos países que ahora se realizan actividades agrícolas fuera de estación. La campaña 2017 está menos avanzada en el hemisferio norte, donde los productores acaban de sembrar sus cultivos principales o están todavía haciéndolo. Con 758,8 millones de toneladas (503,6 millones de toneladas de arroz elaborado), la última previsión de la FAO sobre, la producción mundial de arroz en 2017 ha variado muy poco con respecto a las expectativas de abril, a pesar de una serie de revisiones importantes a nivel nacional. En particular, las condiciones climáticas adversas exigieron introducir ajustes a la baja en las perspectivas de producción de Bangladesh, China (Continental), los Estados Unidos, Sri Lanka y Viet Nam, aunque la mayoría de estos cambios fueron compensados por las mejoras en Brasil, Camboya, Egipto, India y Myanmar.

Con 758,8 millones de toneladas (503,6 millones de toneladas de arroz elaborado), la producción mundial de arroz en 2017 se situaría en un 0,8 por ciento, o 5,8 millones de toneladas, por encima de la estimación revisada para 2016. El crecimiento interanual comparativamente modesto refleja las restricciones planteadas por los estrechos márgenes de ganancia y una fuerte competencia con otros cultivos, lo que podría implicar una desaceleración de la tasa de crecimiento de la superficie sembrada. Sin embargo, la campaña se está desarrollando bajo condiciones climáticas generalmente favorables. Este es el caso de Asia, donde, con algunas notables excepciones, las lluvias favorables han ayudado a las actividades de cultivo. Siempre que se mantengan estas condiciones climáticas, el continente debería de recoger un 0,7 por ciento más que el nivel sin precedente de 2016, o 686,1 millones de toneladas. Se prevé que gran parte del crecimiento de la producción en la región tenga lugar en la India e Indonesia, debido al continuo apoyo gubernamental, y en Tailandia gracias a las perspectivas de mejores márgenes. Además, se prevé que en 2017 Camboya, China (Continental), Filipinas, el Irak, Malasia, Myanmar, Nepal, el Pakistán, la República Democrática Popular Lao, la República Islámica del Irán y Turquía obtengan cosechas más abundantes. En cambio, los caprichos del clima pueden hacer que las producciones de Bangladesh y Viet Nam se mantengan en niveles cercanos a los ya reducidos de 2016, mientras que en el Afganistán, la República de Corea y, especialmente, Sri Lanka, la producción debería disminuir.

En África, ahora se pronostica que la producción de arroz en 2017 totalice 30,9 millones de toneladas, ligeramente por encima de la excelente cosecha de 2016. Es probable que la producción siga aumentando en África Occidental, con resultados positivos en Ghana, Guinea, Malí, Nigeria y Senegal gracias al apoyo estatal, facilitado a menudo en el marco de programas de autosuficiencia en el sector del arroz. Sin embargo, las expectativas de mayores rendimientos también han impulsado las perspectivas relativas a Egipto, donde las plantaciones resultaron más resilientes que lo previsto anteriormente. Los aumentos en estos países compensarían con creces los déficit en África Oriental y Meridional. Este sería el caso de la República Unida de Tanzanía y Madagascar, donde los cultivos se vieron expuestos a un tiempo seco impropio de la estación, con pérdidas adicionales infligidas por el ciclón Enawo en Madagascar.

En América Latina y el Caribe, se prevé que las condiciones favorables de crecimiento fomenten una recuperación de la producción del 6 por ciento en 2017 a 28,1 millones de toneladas. El Brasil debería cubrir gran parte de esta recuperación, aunque Cuba, Ecuador, Guyana, Nicaragua, la República Dominicana y Uruguay van camino de obtener mejores cosechas. En cambio, las inclemencias climáticas explican las contracciones previstas en Chile y el Perú, mientras que los márgenes de ganancia estrechos también ocasionarían reducciones en la Argentina, Bolivia y Colombia.

En las otras regiones, las perspectivas son negativas para los Estados Unidos y Europa, donde los recortes de la superficie provocados por los precios bajos se han agravado recientemente por el mal tiempo. En cambio, en Australia, se estima que la producción ha alcanzado el nivel más alto en cuatro años, ya que la amplia disponibilidad de agua y la mayor accesibilidad a ella han sostenido un repunte en las plantaciones.

Según los pronósticos, el comercio international de arroz en el año civil 2017 superará el nivel deprimido de 2016 en un 7 por ciento, situándose en 44,2 millones de toneladas, es decir, 930 000 toneladas más de lo previsto en abril. El crecimiento previsto debería de ser impulsado por la demanda y concentrarse en Asia, donde importantes compradores han recurrido a las importaciones para reconstruir existencias y / o atenuar la presión al alza sobre los precios internos. En la región, se prevé un importante aumento de las importaciones en Bangladesh, Filipinas y Sri Lanka, aunque Arabia Saudita, China (Continental), el Iraq, Malasia y la República Islámica del Irán también deberían de comprar más del extranjero. Estos aumentos compensarían con creces los recortes en otros lugares, y la mayor reducción debería de registrarse en Indonesia. Aunque de manera más moderada, también se prevé un aumento de las importaciones de los países africanos, encabezados por Nigeria y Madagascar, pero también por parte de Liberia, Senegal y Sierra Leona. En cambio, las amplias disponibilidades locales pueden disminuir la demanda en América Latina y el Caribe, Europa y los Estados Unidos. Por el lado de las exportaciones, se sigue pronosticando que la India, Tailandia y Viet Nam representen gran parte del previsto crecimiento del comercio este año, aunque los precios accesibles también podrían hacer que aumenten significativamente las exportaciones de China (Continental) y Myanmar. Asimismo, Australia, los Estados Unidos, el Paraguay y el Uruguay también deberían de contar con suficientes suministros para aumentar las exportaciones en 2017. Por el contrario, se prevé que, a raíz de los déficit de producción o de la intensificación de la competencia, los envíos de la Argentina, el Brasil, la Federación de Rusia y el Pakistán se reduzcan, y que otro tanto suceda en Egipto debido a las continuas restricciones a la exportación.

A pesar de un ajuste a la baja de 700 000 toneladas desde abril, se prevé que la utilización mundial de arroz crecerá un 1,1 por ciento en 2017/18 a 505,8 millones de toneladas (arroz elaborado). La totalidad de este aumento se atribuiría a un crecimiento del 1,4 por ciento de la utilización para consumo humano, que se situaría en 408,4 millones de toneladas. Este nivel sería suficiente para mantener el consumo mundial per cápita en gran medida constante en torno a 54,3 kilogramos por persona. Mientras tanto, se prevé que las cantidades destinadas a los piensos y otros usos (incluidas las semillas, las pérdidas poscosecha y los usos industriales) disminuyan marginalmente a 17,9 y 79,5 millones de toneladas, respectivamente. Estas reducciones se explicarían por los recortes en los usos industriales y para piensos en China (Continental), pero también en Bangladesh y la República de Corea. Sin embargo, gran parte de estas disminuciones deberían de compensarse con los aumentos en Tailandia, donde la liberación de las existencias públicas de arroz que ya no son aptas para el consumo humano podrían impulsar considerablemente los usos industriales y para piensos.

El pronóstico de la FAO de las existencias mundiales de arroz al cierre de las campañas comerciales de 2017/18 ahora apunta a que las reservas mundiales muestren una modesta recuperación anual de 0,5 por ciento a 170,8 millones de toneladas. Se prevé que toda esta reconstitución se deba a los países importadores de arroz, en particular China (Continental), pero también Bangladesh, Filipinas e Indonesia. En otras partes, también se prevé que las buenas cosechas obtenidas se traduzcan en grandes reservas en el Brasil y Myanmar, pero estos aumentos resultarían parcialmente compensados por las reducciones en los Estados Unidos y Tailandia. De hecho, los descensos en estos dos países deberían de dar lugar a una reducción de las reservas totales de los cinco principales exportadores de arroz (los Estados Unidos, la India, el Pakistán, Tailandia, y Viet Nam) por la cuarta campaña consecutiva. Esto haría que la relación existencias/ desaparición en 2017/18 en el conjunto de estos países se reduzca a 16,7 por ciento, el nivel más bajo en diez años.

Los precios internacionales del arroz han seguido aumentando desde abril, a pesar de la llegada de nuevos suministros de la cosecha secundaria en el hemisferio norte y de los cultivos principales al sur del ecuador. Los aumentos coincidieron con una intensificación de la demanda de importaciones, que se vio acentuada por las perturbaciones de la producción en los Estados Unidos y Viet Nam y por la terminación cercana del exceso de oferta en Tailandia. Esto se reflejó en el índice de precios del arroz de la FAO (2002-2004 = 100), que se situó por término medio en 210 puntos a mediados de julio, un 6 por ciento más que en abril y su nivel más alto desde agosto de 2015. En comparación con abril, los aumentos más pronunciados se relacionan con las variedades del Indica, cuyos precios han aumentado en un 8-10 por ciento después de un flujo de pedidos de países como Bangladesh, el Irak, el Irán y, más recientemente, Filipinas. El índice del Japonica también mostró una recuperación del 6 por ciento en junio, en medio de perspectivas de un reducción de la cosecha en los Estados Unidos. Por el contrario, la disminución de la demanda de arroz Basmati hizo que el índice del Aromática descendiera en un 1 por ciento a 206 puntos.

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