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Seguimiento del Mercado del Arroz de la FAO (SMA)

En el Seguimiento del Mercado del Arroz de la FAO (SMA) se proporciona un análisis de las novedades más recientes en el comercio mundial del arroz, incluidas las perspectivas a corto plazo. Actualmente la revista se publica solamente en inglés, pero se facilitan resúmenes de los hechos más salientes en español y francés. En el Informe FAO de Actualización de Precios del Arroz se proporcionan precios actualizados de exportación para el arroz en los principales países exportadores.

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Seguimiento del mercado del arroz, Abril de 2018

Fecha de publicación: 27 de abril de 2018

RESUMEN

La campaña 2017 terminará pronto con la recolección de los cultivos secundarios en los países del hemisferio norte. Desde diciembre, la FAO ha aumentado su pronóstico de la producción mundial de arroz en 2017 en 2,9 millones de toneladas a 759,6 millones de toneladas (503,9 millones de toneladas de arroz elaborado). A este nivel, la producción mundial superaría el récord de 2016 en un modesto 0,6 por ciento o 4,5 millones de toneladas. De hecho, en varios países asiáticos las actividades agrícolas se vieron interrumpidas por inundaciones o sequías durante los ciclos principales. Aunque en unos pocos casos las condiciones de crecimiento más normales permitieron que los cultivos secundarios compensaran el déficit inicial, es probable que estos reveses climáticos den lugar a que la producción asiática no registre más que un pequeño aumento anual (0,7 por ciento), situándose en 686,7 millones de toneladas. La campaña 2017 avanzó de manera más favorable en América Latina y el Caribe, donde el clima favorable aumentó los rendimientos a niveles sin precedentes, dando lugar a una recuperación de la producción del 7 por ciento a 28,0 millones de toneladas. En Australia, los agricultores también reaccionaron ante los márgenes de ganancia positivos y la favorable situación del suministro de agua triplicando las siembras. Por el contrario, las perspectivas de una reducción de los márgenes y de condiciones climáticas adversas hicieron que la producción disminuyera en Europa y, en especial, en Estados Unidos, donde se obtuvo la menor cosecha en 21 años. Aunque la producción de arroz en África es más alta de lo que se había informado anteriormente, ahora también se considera inferior al nivel sin precedentes registrado en 2016, con 32,1 millones de toneladas, ya que las lluvias irregulares redujeron la producción en las zonas oriental y meridional del continente, eclipsando los aumentos registrados en Egipto y África Occidental.

Mientras tanto, los cultivos principales de 2018 han alcanzado la fase de la recolección a lo largo y al sur del ecuador, mientras que la mayoría de los productores del hemisferio norte están esperando la llegada de las lluvias en mayo/junio para iniciar las labores de siembra. Aunque los regímenes de lluvias que se registren durante el verano en el hemisferio norte serán decisivos para determinar el volumen final de las cosechas, el primer pronóstico de la FAO de la producción mundial de arroz en 2018, suponiendo que las condiciones de crecimiento sean normales, prevé un aumento global de 10,3 millones de toneladas anuales a un nuevo máximo de 769,9 millones de toneladas (510,6 millones de toneladas de arroz elaborado). El crecimiento previsto del 1,4 por ciento debería de estar impulsado por un aumento de la superficie, en respuesta a la mejora de los precios al productor y al apoyo estatal en curso. Este sería el caso de Asia, donde se prevé que las siembras de arroz vuelvan a cobrar impulso la próxima campaña. En la región, las previsiones indican que el mayor aumento absoluto de la producción corresponderá a la India, aunque las primeras perspectivas también apuntan a un considerable repunte de la producción en Bangladesh, Sri Lanka y Viet Nam, junto con aumentos en Filipinas, Indonesia, Malasia, Myanmar, Nepal, la República Democrática Popular Lao y Tailandia. En conjunto, estos aumentos compensarían con creces una considerable reducción en China (Continental), donde el gobierno intensificado sus esfuerzos para evitar el exceso de oferta fomentando la reducción de las siembras, así como en Afganistán, la República de Corea y la República Islámica del Irán.

Las perspectivas de producción son igualmente positivas en África. A pesar de la persistente preocupación por las infestaciones de gusanos cogolleros, y de una distribución geográfica algo desigual de las lluvias, las condiciones de crecimiento en las partes oriental y meridional del continente han sido en general más favorables que en 2017. La consiguiente recuperación de la producción en las dos subregiones, junto con nuevos avances en África occidental, podrían compensar con creces el déficit previsto en Egipto, donde se prevé que la competencia con otros cultivos y las medidas oficiales para conservar los escasos recursos hídricos se intensificarán en 2018. En los Estados Unidos, la mejora de los márgenes de ganancia parece indicar que la producción de 2018 volverá a niveles más normales, mientras que en Australia las cosechas no variarán mucho de un año a otro. Por el contrario, América Latina y el Caribe y Europa parecen encaminarse hacia una contracción de la producción, ya que las perspectivas de reducción de las remuneraciones y los caprichos del clima reducirán la producción en la Argentina, el Brasil, Bolivia, Colombia, el Ecuador, la Federación de Rusia, la Unión Europea, el Uruguay y Venezuela, superando los aumentos previstos en Cuba, Chile, el Perú, Guyana, el Paraguay y la República Dominicana.

Tras una revisión al alza de 1,8 millones de toneladas con respecto a diciembre, el comercio internacional de arroz en el año civil 2018 se cifra ahora en 47,6 millones de toneladas. Este nivel sería sólo un 1 por ciento inferior al máximo histórico de 2017, que ahora se estima en 48,1 millones de toneladas. Desde una perspectiva regional, se prevé que el aumento de los precios internacionales y las amplias existencias acumuladas gracias a las buenas cosechas o a las elevadas importaciones de 2017 reduzcan la demanda de importaciones en África y América Latina y el Caribe. Sin embargo, las reducciones de las importaciones en estas regiones se contraponen a las perspectivas de un crecimiento de las compras asiáticas que las situarían en el segundo nivel más alto de la historia, dado que importantes compradores asiáticos, a saber, Indonesia y Filipinas, recurren a las compras internacionales para reponer las existencias y aliviar la presión sobre las cotizaciones locales. También se prevé que la demanda de importaciones se mantenga relativamente firme en los Estados Unidos y Europa. Entre los proveedores, la mayor reducción anual de las exportaciones debería de corresponder a Tailandia, cuyo margen competitivo podría verse mermado debido a una menor disponibilidad y a la fortaleza de la moneda local. No obstante, las exportaciones de la India también podrían disminuir ligeramente, debido a la reducción de la demanda de sus compradores tradicionales. Asimismo, se prevé que los déficit de producción socavarán las exportaciones de la Argentina, los Estados Unidos y el Uruguay, mientras que Australia, el Brasil, Camboya, China (Continental), el Ecuador, Guyana, Myanmar, el Pakistán, el Paraguay y Viet Nam debería de exportar más.

Se prevé que la utilización mundial de arroz aumente en un 1,1 por ciento en 2017/18 hasta alcanzar los 503,9 millones de toneladas (arroz elaborado). Este crecimiento se sostendría en un aumento del 1,3 por ciento en el consumo humano, que alcanzaría los 405,8 millones de toneladas, mientras que los volúmenes combinados destinados a otros usos, esto es, piensos, semillas, usos industriales y pérdidas posteriores a la cosecha, no deberían variar mucho con respecto al año. Según las primeras previsiones de la FAO, la utilización mundial de arroz aumentará en otros 5,2 millones de toneladas en 2018/19 hasta alcanzar los 509,1 millones de toneladas. Este crecimiento debería ser impulsado de nuevo por el consumo humano, que eclipsaría la disminución de los usos industriales y para piensos. Teniendo en cuenta el crecimiento de la población, el consumo mundial de alimentos per cápita pasaría de 53,7 kilos en 2017/18 a 53,9 kilos en la próxima campaña.

Las existencias mundiales de arroz al cierre de la campaña de comercialización 2017/18 aumentarán en un 1,1 por ciento hasta alcanzar los 170,9 millones de toneladas. Se prevé aún que China (Continental) sea responsable de gran parte de este crecimiento, aunque, entre los importadores, también se observan importantes recuperaciones de los remanentes en Bangladesh y el Brasil, que compensan con creces las disminuciones en Arabia Saudita, Indonesia, la República de Corea, la República Unida de Tanzanía y Sri Lanka. En cambio, se prevé que las reservas de los cinco principales exportadores se reduzcan por cuarta campaña consecutiva, en gran medida como resultado de los recortes en Tailandia asociados a la liberación de suministros de las reservas estatales de arroz y a una fuerte disminución de la producción en los Estados Unidos. Mientras tanto, las perspectivas preliminares apuntan a que la producción mundial de arroz superará la utilización en la próxima campaña. Así, las reservas mundiales de arroz al cierre de las campañas de comercialización 2018/19 se encaminan hacia su tercer aumento consecutivo, alcanzando los 172,9 millones de toneladas. Este nivel se situaría un 1,2 por ciento por encima de las expectativas para 2017/18, siendo suficiente para mantener la relación existencias mundiales/utilización en un holgado 33,5 por ciento.

Salvo unos pocos meses de estabilidad, los precios internacionales del arroz han experimentado un crecimiento constante desde finales de 2016. Esta tendencia no ha disminuido en 2018, como refleja el índice de precios de la FAO para todos los tipos de arroz (2002-2004=100), que ha aumentado en un 4 por ciento desde diciembre hasta alcanzar un nivel de 229 puntos a mediados de abril, el más alto desde noviembre de 2014.  Entre los principales segmentos del mercado del arroz, los aumentos más pronunciados se han producido en los precios del arroz Indica de calidad inferior y superior. Según sus respectivos índices, estos se han fortalecido en un 8 a 10 por ciento desde diciembre, debido a la demanda fuerte de los compradores asiáticos, así como a las escasas disponibilidades de arroz quebrado en Tailandia. Los déficits en la producción de arroz fragante tailandés también han permitido un incremento del 2 por ciento del índice del Aromático a 221 puntos, mientras que los aumentos se limitaron a alrededor del 1 por ciento en el mercado del Japonica, donde la demanda se mantuvo confinada a unos pocos compradores habituales del Lejano Oriente. Desde una perspectiva anual, el índice de precios de la FAO para todos los tipos de arroz alcanzó un promedio de 227 puntos entre enero y abril de 2018, lo que representa un aumento del 17 por ciento con respecto al nivel correspondiente del año anterior y refleja el aumento de los precios en todos los principales orígenes y calidades.

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