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Seguimiento del Mercado del Arroz de la FAO (SMA)

En el Seguimiento del Mercado del Arroz de la FAO (SMA) se proporciona un análisis de las novedades más recientes en el comercio mundial del arroz, incluidas las perspectivas a corto plazo. Actualmente la revista se publica solamente en inglés, pero se facilitan resúmenes de los hechos más salientes en español y francés. En el Informe FAO de Actualización de Precios del Arroz se proporcionan precios actualizados de exportación para el arroz en los principales países exportadores.


Seguimiento del mercado del arroz, Diciembre de 2015

RESUMEN

Aunque la campaña arrocera de 2015 está por terminar, la probable influencia de la fuerte anomalía meteorológica de El Niño en los próximos meses todavía puede influir de manera considerable en los resultados de la producción en 2015, dado que el período coincide con el desarrollo de las cosechas secundarias de 2015. El pronóstico de la producción para la campaña ya se ha rebajado en alrededor de 2 millones de toneladas con respecto a octubre, tras confirmarse las previsiones que indicaban escasas precipitaciones en las principales zonas productoras.

Con el pronóstico actual de 740,2 millones de toneladas (491,5 millones de toneladas de arroz elaborado), la producción mundial de arroz en 2015 debería de reducirse en 4,0 millones de toneladas o 0,5 por ciento, es decir, por debajo de la decepcionante campaña de 2014. Según las previsiones, habría que atribuir esta disminución a una combinación de condiciones atmosféricas y precios desfavorables, que pueden reducir las siembras a 161,1 millones de hectáreas, mientras que los rendimientos deberían de situarse en el nivel medio de 4,6 toneladas por hectárea. La mayor parte del previsto descenso de la producción mundial se concentraría en Asia, especialmente en Tailandia, que ha soportado sequías fuera de estación. Los resultados negativos en este país explican en gran parte la prevista reducción de 3,1 millones de toneladas de la producción en Asia, a 670 millones de toneladas, pero también es probable que la India, Myanmar, Nepal, el Pakistán y Filipinas experimenten disminuciones considerables. Por otro lado, varios países de la región van camino de obtener amplios aumentos de producción, entre ellos Bangladesh, China Continental, Indonesia y Sri Lanka. En África, las previsiones actuales indican que la campaña terminará con una producción de 28,4 millones de toneladas, sólo 1 por ciento por debajo del excelente rendimiento de 2014. El descenso refleja los resultados negativos en África septentrional, central, oriental y meridional, donde una combinación de lluvias intempestivas, sequías e inundaciones afectó a las cosechas; las mayores reducciones de los volúmenes deberían de registrarse en Egipto y Madagascar. Sin embargo, gran parte del déficit de producción de estas subregiones debería de compensarse con los excelentes resultados de producción en África occidental, donde, tras la llegada tardía de las lluvias, se registraron abundantes precipitaciones a partir de julio. Respaldada aún más por la promoción gubernamental de la autosuficiencia arrocera, la producción de la subregión debería de aumentar en casi un 4 por ciento en 2015, sustentada por amplios aumentos en Guinea, Malí, Senegal y Sierra Leona y pese a los descensos en el Chad, Ghana, Mauritania y Nigeria. Se estima que la campaña de 2015 ha terminado con un descenso de las cosechas en Oceanía, donde Australia experimentó por segundo año precipitaciones insuficientes, y en América del Norte, donde los Estados Unidos estiman haber recogido una cosecha más reducida, atribuible a las malas perspectivas de los precios en el período de las siembras y a la posterior irregularidad de las condiciones atmosféricas. Por otro lado, la producción de arroz aumentaría en Europa y en América Latina y el Caribe en 2015. En Europa, las perspectivas son positivas para la UE y la Federación de Rusia, sustentadas por un aumento del la producción del 3 por ciento a 4,2 millones de toneladas. La situación es más ambigua en América Latina y el Caribe, aunque, en general, se estima que la región recogerá 28,5 millones de toneladas, casi 3 por ciento más que el año anterior. El aumento tiene su origen en América del Sur, donde se estima que todos los países, con excepción de la Argentina y Venezuela, recogerán mayores cosechas en 2015. Las perspectivas son menos favorables en la parte central de la región, afectada por una prolongada sequía que ha dado lugar a pronunciadas reducciones de la producción en Costa Rica, Cuba, Haití y México.

Según las últimas estimaciones, el comercio internacional de arroz en el año civil 2015 podría descender a 44,7 millones de toneladas (arroz elaborado) en 2015, es decir, 2 por ciento menos que el nivel sin precedentes de 2014. La reducción interanual es atribuible principalmente al debilitamiento de la demanda de importaciones, dado que varios de los importantes países compradores habituales recogieron cosechas excelentes o tienen abundantes suministros almacenados. Desde una perspectiva regional, los países africanos serían los responsables de la mayor parte de este descenso, con unas compras que se reducirán en casi 1 millón de toneladas situándose en 14,3 millones de toneladas, como consecuencia de la mayor debilidad de las monedas y de las políticas orientadas a la autosuficiencia arrocera. En un contexto de amplias disponibilidades locales, se prevé que las afluencias de arroz a los países asiáticos se reduzcan ligeramente a 22,8 millones de toneladas, y sigan representando el 50 por ciento del total mundial. En las demás regiones, la demanda internacional se mantiene fuerte. Las importaciones deberían de aumentar en Europa, sostenidas por continuos incrementos del consumo, y en América Latina y el Caribe, donde se necesitan suministros para compensar las menores cosechas, en especial en América Central y el Caribe. En Oceanía y América del Norte, se prevé que Australia y los Estados Unidos compren un poco más que en 2014. Entre los principales proveedores internacionales, Tailandia sería responsable de gran parte del descenso de las exportaciones mundiales en 2015. Con precios de oferta mayores que los de los competidores, en especial en África para el arroz precocido y el arroz quebrado, se prevé que las ventas al exterior del país se reduzcan en casi 1,5 millones de toneladas en 2015. Del mismo modo, los envíos de Myanmar pueden situarse por debajo del nivel sin precedentes de 2014, limitados por las inundaciones y la prohibición de las exportaciones. También se prevé que los precios relativamente elevados reduzcan los envíos de la Argentina, China (Continental), el Paraguay y el Uruguay. En cambio, los Estados Unidos, la India, el Pakistán y Viet Nam deberían de exportar más en 2015. En el caso de la India, los envíos del país podrían alcanzar el nuevo récord de 11,7 millones de toneladas, permitiéndole retener su predominio entre los proveedores mundiales.

Las perspectivas apuntan ahora a una recuperación parcial del comercio internacional en 2016, que se cifra en 45,3 millones de toneladas. El repunte del comercio en 2016 tiene lugar tras las malas cosechas de 2015, en especial en Asia, pero refleja también los esfuerzos de los gobiernos por reconstituir las reservas. Por ejemplo, se prevé que la necesidad de reponer los inventarios sostenga las importaciones en África y en América Latina y el Caribe, aunque el incremento en estas regiones puede resultar limitado por el debilitamiento de las monedas. Por el lado de las exportaciones, las menores disponibilidades en varios orígenes de exportación, podrían desalentar la expansión del comercio el próximo año. Ante estos antecedentes, las cuantiosas reservas de existencias deberían permitir que Tailandia y el Pakistán hagan frente a la mayor parte de la expansión del comercio en el próximo año. Se prevé que los envíos de Viet Nam aumenten debido a la fuerte demanda de importaciones en varios de sus mercados habituales, en particular Indonesia y Filipinas. Aunque todavía sujeta a mucha incertidumbre, las exportaciones de la India disminuirían en 2016, debido a que la escasez de suministros en el país puede asociarse con precios menos competitivos. Las exportaciones de los Estados Unidos y el Brasil también deberían de disminuir.

Los pronósticos relativos a la utilización mundial de arroz en 2015/16 se han rebajado en 1,7 millones de toneladas, con respecto a octubre, cifrándose en 498,2 millones de toneladas (arroz elaborado). Este nivel seguiría implicando un crecimiento del 1,1 por ciento respecto a 2014/15, debido principalmente a un incremento de 5,3 millones de toneladas en el consumo humano a 401,5 millones de toneladas. También se prevé que el consumo de arroz para pienso aumente un poco, en especial en el Japón y Tailandia, como consecuencia de los esfuerzos de los gobiernos por reducir el volumen de sus inventarios. En promedio, se prevé que el consumo humano per cápita aumente marginalmente a 54,6 kilogramos en 2015/16.

El pronóstico de la FAO relativo a las existencias mundiales de arroz en 2016 se ha elevado en 2,0 millones de toneladas desde octubre. Según las expectativas actuales, las reservas mundiales se reducirán en 5,7 millones de toneladas situándose en 166,4 millones de toneladas en 2016, lo que hará que la relación mundial entre las existencias y la utilización descienda a su nivel más bajo en cuatro años y se sitúe en 32,8 por ciento. Se prevé que la mayor parte del descenso de las existencias se concentre en la India y Tailandia, pero también en Myanmar, Nigeria y los Estados Unidos. En cambio, se prevé que China, Indonesia, Guyana, la República de Corea, Paraguay y Sri Lanka dispondrán de mayores existencias remanentes. Con la reducción de las reservas de los cinco principales exportadores (la India, Tailandia, Viet Nam, el Pakistán y los Estados Unidos) en casi 12 millones de toneladas a 30 millones de toneladas en 2016, se prevé que la relación entre las existencias y su desaparición se reduzca a 17,0 por ciento, es decir, inferior al 23,6 por ciento de 2014/15 y su nivel más bajo desde 2007/08.

Los precios internacionales del arroz se mantuvieron bajos en el último trimestre de 2015, dado que el período coincide con la llegada de las grandes cosechas. Esto dio lugar a un descenso constante de los precios en octubre y noviembre de 2015, cuando el índice de precios de la FAO para todos los tipos de arroz se sitúo por término medio en 199 puntos y 196 puntos, respectivamente. La previsión de un regreso de los grandes compradores al mercado, junto con las actividades de compras públicas en curso, respaldaron en cierta medida las cotizaciones en diciembre, aunque con los 197 puntos de este mes, el índice sigue siendo inferior en un 4 por ciento a los valores de septiembre. La disminución de los precios en los últimos meses fue particularmente pronunciada en el segmento del arroz aromático, cuyo índice najó en un 10 por ciento entre septiembre y diciembre, debido a una combinación de presión sobre las cosechas, abundantes remanentes y un débil interés de compra. En el mercado de arroz Japónica, la decisión de Egipto de autorizar las exportaciones de arroz (y en condiciones más favorables) hizo que el índice cayera en un 9 por ciento en el último trimestre. En cambio, tras el regreso al mercado de importantes compradores de arroz, se registraron algunas señales de resurgimiento en el mercado de arroz Indica, que dieron lugar a una aumento del 2-3 por ciento de los índices del Indica de alta y de baja calidad con respecto a los niveles de septiembre.

Diciembre de 2015

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