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Derecho a la alimentación

El papel de la FAO en el cumplimiento del derecho a la alimentación

A pesar de los considerables avances logrados en la reducción del hambre y la desnutrición en los últimos 25 años, la malnutrición en todas sus formas afecta actualmente a una de cada tres personas en todo el mundo y 793 millones de personas padecen hambre a diario.

La realización del derecho a una alimentación adecuada no es meramente una promesa que debe cumplirse a través de la caridad. Es un derecho humano de cada mujer, hombre y niño que debe hacerse efectivo a través de acciones apropiadas por parte de gobiernos y actores no estatales. La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible prioriza la acción ampliada y transformadora para erradicar la pobreza y poner fin al hambre y todas las formas de malnutrición, reconociendo que la erradicación permanente del hambre y la realización del derecho a una alimentación adecuada para todos son metas alcanzables. 

Pero seguir actuando como de costumbre no será suficiente para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Por ejemplo, a pesar de los recientes avances, en la trayectoria actual en un escenario de seguir como hasta ahora, el ODS 2 no se alcanzará y una gran parte de la población mundial continuará subalimentada en 2030, e incluso en 2050.

El derecho a una alimentación adecuada puede contribuir al cambio transformacional, creando sinergias dentro del entorno normativo existente, en cada contexto, para aumentar la coherencia entre los sectores pertinentes. Por ejemplo, ajustando el enfoque de los marcos normativos, jurídicos y programáticos nacionales sobre la erradicación del hambre, la inseguridad alimentaria y la malnutrición (ODS 2) y contribuyendo también a la eliminación de la pobreza extrema y la reducción de la pobreza en general (ODS 1), y a poner fin a todas las formas de discriminación contra las mujeres y las niñas (ODS 5).

Un largo camino

A lo largo de los años, se han logrado importantes avances a varios niveles. A nivel mundial, el derecho a una alimentación adecuada ha sido un derecho humano jurídicamente vinculante en la legislación internacional desde hace más de 35 años, mientras que en ese periodo se han otorgado garantías jurídicas adicionales a grupos específicos, como mujeres, niños y personas con discapacidad.

En 2004, los Estados Miembros de la FAO adoptaron por consenso las Directrices voluntarias en apoyo de la realización progresiva del derecho a una alimentación adecuada en el contexto de la seguridad alimentaria nacional (Directrices sobre el derecho a la alimentación), que ofrecen orientación práctica sobre cómo aplicar el derecho a una alimentación adecuada en una amplia gama de áreas de políticas y programas. Más recientemente, ya sea como resultado de documentos internacionales consensuados con el objetivo de  realizar el derecho a la alimentación, como las Directrices voluntarias sobre la gobernanza responsable de la tenencia de la tierra, la pesca y los bosques en el contexto de la seguridad alimentaria nacional o como un objetivo reiterado por el Secretario General de las Naciones Unidas en el contexto del Reto del Hambre Cero, la consecución del derecho a la alimentación se está convirtiendo cada vez más en una prioridad en la agenda internacional.

De los principios a la práctica

La FAO desempeña un papel cada vez más decisivo en la promoción del derecho a una alimentación adecuada a nivel mundial, regional y nacional. La FAO desarrolla también metodologías y herramientas analíticas para las diferentes partes interesadas. Diversos actores a nivel nacional, regional y de la Sede están llevando a cabo una serie de acciones relacionadas con la promoción del derecho a la alimentación. El trabajo de la FAO sobre el derecho a la alimentación se centra en apoyar a los países y las partes interesadas en:

A través de estas siete áreas mencionadas, la FAO contribuye de forma proactiva al creciente número de países que han incluido el derecho a una alimentación adecuada en sus constituciones, leyes, estrategias, políticas y programas nacionales que buscan satisfacer el derecho a una alimentación adecuada para todos.

Cómo se vincula el derecho a la alimentación a la labor de la FAO en apoyo de los ODS

El trabajo sobre el derecho a la alimentación sustenta un enfoque transversal que contribuye y tiene consecuencias en la erradicación del hambre, la inseguridad alimentaria y la malnutrición (ODS 2). En particular, el derecho a la alimentación fortalece un entorno propicio a una reducción más rápida del hambre y la malnutrición:

Mejor diseño de políticas: los gobiernos se centran en las personas más vulnerables, enfatizan la participación de múltiples actores y procesos transparentes y contribuyen al logro del derecho a una alimentación adecuada. Se respalda a los países para que protejan legalmente el derecho a una alimentación adecuada mediante disposiciones constitucionales, leyes y reglamentos nacionales y para fortalecer sus marcos normativos y de políticas para lograrlo.

Aumento de las inversiones: se mejora la eficacia y la eficiencia del gasto público en seguridad alimentaria y nutricional gracias al aumento de la capacidad de los representantes gubernamentales, parlamentarios y la sociedad civil en el análisis presupuestario y el seguimiento de los gastos.

Mejora de la gobernanza: mecanismos de diálogo y coordinación mejorados de las partes interesadas. Miembros empoderados de la sociedad civil hacen que los funcionarios del gobierno rindan cuentas para mejorar el diseño y la implementación de medidas de seguridad alimentaria y nutricional.

Apoyo basado en evidencias: se realizan evaluaciones periódicas de las normas y principios de derechos humanos, políticas, programas y leyes para mejorar su impacto en las personas que sufren de inseguridad alimentaria y malnutrición y abordar las causas subyacentes del hambre.

El Derecho a la Alimentación en la FAO

El Equipo del Derecho a la Alimentación de la FAO trabaja en la implementación del derecho humano a una alimentación adecuada a través de las Directrices sobre el Derecho a la Alimentación. Desarrolla métodos e instrumentos para ayudar a las partes interesadas en la implementación del derecho a la alimentación, informa y educa para aumentar la concienciación y comprensión por parte de los titulares de los derechos, la sociedad civil y el público en general sobre el derecho a la alimentación y apoya la implementación inicial del derecho a la alimentación y las Directrices a nivel nacional.

El equipo trabaja en estrecha colaboración con la Oficina Jurídica de la FAO, ayudando a los Estados Miembros de la FAO en el desarrollo de legislación que contribuya a la reducción del hambre y la eliminación de la pobreza y la División de Asociaciones, Promoción Institucional y Desarrollo de la Capacidad, responsable del desarrollo de herramientas, metodologías y un visión a largo plazo que permita a la FAO comprometerse de forma proactiva en alianzas, defender sus mensajes y desarrollar capacidades en todas las áreas incluidas en los Objetivos Estratégicos de la FAO.

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