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El Manejo de Suelos Calcáreos

Calcisol con una capa endurecida de carbonato cálcico próxima a la superficie en desierto, EE.UU.

Los suelos calcáreos contienen frecuentemente más de 15% de CaCO3 en el suelo que pueden ocurrir en distintas formas (pulverulento, nódulos, costras etc.). Los suelos con un alto contenido de CaCO3 pertenecen al grupo de Suelos de Referencia (WRB)  Calcisoles y  a otros subgrupos cálcicos relacionados. Se encuentran  en las zonas áridas de la tierra.

La productividad potencial de los suelos calcáreos es alta cuando el agua y nutrientes se encuentran disponibles en cantidades adecuadas. La saturación elevada del calcio tiende a mantener los suelos calcáreos en formas bien agregadas y buenas condiciones físicas. Sin embargo, cuando los suelos contienen un piso de arado  impermeable (horizonte petrocálcico) se debe implementar el laboreo profundo para romper la capa siguiendo con la instalación de un sistema eficiente de drenaje. El riego por surcos es más eficiente que el riego por inundación en suelos calcáreos apagados. En tierras onduladas, las curvas de nivel y riegos por aspersión son alternativas más eficaces que la implementación de riego por inundación. El riego por goteo se puede también implementar. Los suelos calcáreos suelen ser pobres en el contenido de materia orgánica y nitrógeno. El nitrógeno en fertilizante se puede aplicar en cualquier momento,  justo antes de la plantación hasta el momento donde la planta se encuentra bien establecida. La aplicación  de nitrógeno al lado de la hilera es un método eficaz. Se debe tomar en cuenta de no aplicar nitrógeno cerca de la semilla ya que puede prevenir la germinación de esta. Fuentes de nitrógeno de amoníaco y urea no se deben dejar en la superficie de los suelos de suelos calcáreos, ya que puede ocurrir una pérdida considerable de amoníaco mediante la volatilización y se deben incorporar en el suelo.

El fósforo a menudo presenta escasez en suelos calcáreos. Las cantidades aplicadas dependen en de la deficiencia en el suelo y al requerimiento del cultivo. Una aplicación de fósforo excesiva puede causar otras deficiencias como el cinc y el hierro. Para una respuesta eficaz en los suelos calcáreos se debe efectuar la aplicación en solución en  agua. Las aplicaciones de fósforo en banda son más efectivas en comparación con  las aplicaciones al voleo. Las aplicaciones efectuadas durante la siembra se han reconocido como las más apropiadas ya que el fósforo se requiere en más abundancia durante las fases juveniles del crecimiento de la planta.

Los suelos calcáreos sufren con frecuencia de la deficiencia de micronutrientes, especialmente el cinc y el hierro. La deficiencia del cinc es más pronunciada en los cultivos, especialmente intensivos y de alto rendimiento,  de maíz. El sulfato de cinc es una fuente efectiva del cinc y la forma más popular de su uso. Se aplica al voleo e incorporada al suelo. Una sola aplicación puede durar para varios años. Las aplicaciones asperjadas al follaje se usan  para los árboles frutales. Las aplicaciones elevadas de abono suelen también ayudar en la prevención de deficiencia de hierro y cinc.