FAO.org

Inicio > Themes_collector > Energía > Home
Energía

El trabajo de la FAO en el campo de la energía implica tanto aumentar el conocimiento como apoyar a los países miembros  en el avance hacia el uso de sistemas agroalimentarios energéticamente inteligentes, a través de cinco áreas de trabajo. El planteamiento “energéticamente inteligente hace referencia a métodos y tecnologías que optimizan el uso de energía sostenible y eficiente en diferentes escenarios. Todos los eslabones de  la cadena agroalimentaria necesitan energía. Los sistemas agroalimentarios energéticamente inteligentes también pueden ser utilizados para producir energía, y por tanto ofrecer una manera de aprovechar mejor la doble relación entre energía y alimentación.

El Programa de Alimentos energéticamente inteligentes para las personas y el clima contribuye directamente a todos los Programas Estratégicos de la FAO (SP):

SP1: Energía necesaria para garantizar la seguridad alimentaria
SP2: Tecnologías relacionadas con la agricultura climáticamente inteligente
SP3: Reducción de la “pobreza energética” en el medio rural
SP4: Desarrollo de las cadenas agroalimentarias “verdes” e inclusivas
SP5: Acceso seguro a la energía sostenible y moderna en situaciones de emergencia y/o rehabilitación.

 

 

Apoyo a los paises sobre el terreno

 

 

El Programa Alimentos energéticamente inteligentes para las personas y el clima (ESF) de la FAO es una iniciativa entre múltiples partes interesadas que trabaja con los países miembros para realizar el cambio hacia sistemas agroalimentarios climáticamente inteligentes, que son menos dependientes de los combustibles fósiles. Los cuatro pilares del programa ESF conforman el marco general del trabajo de la FAO en energía:

  • Acceso a servicios modernos de energía en zonas rurales
  • Eficiencia energética en sistemas agroalimentarios
  • Energía renovable en sistemas agroalimentarios
  • Aplicación del enfoque nexo agua-energía-alimentación

Datos clave

  • En la actualidad los sistemas alimentarios consumen el 30%de la energía disponible en el mundo. 
  • El 70% de la energía consumida por los sistemas alimentarios se usa después de que los alimentos salgan de la explotación agropecuaria,  durante el transporte, la transformación, el embalaje, el envío, el almacenamiento, la comercialización, etc. 
  • La energía es responsable de aproximadamente el 45% de las emisiones de GEI de las cadenas agroalimentarias (sin contar aquellas derivadas de cambios en el uso de la tierra).
  • Aproximadamente un tercio de los alimentos que producimos se pierden o desperdician, y con ello casi un 38% de la energía consumida en los sistemas alimentarios.
  • Los sistemas de alimentación modernos son altamente dependientes de los combustibles fósiles.
  • Aproximadamente una de cada cinco personas (1.400 millones) en el mundo no tiene acceso actualmente a los servicios de electricidad modernos.
  • Aproximadamente 3.000 millones de personas dependen de la biomasa tradicional para cocinar y calentarse, con efectos negativos sobre la salud, el medio ambiente y el desarrollo económico.